Atalayar

Pie de foto: Con el diseño y supervisión de obra de una planta fotovoltaica en Layla, a 300 kilómetros de la capital Riad, y con capacidad de 50 MW.

¿Cómo se puede convertir uno de los tres primeros países productores de petróleo en un referente en energías verdes? Arabia Saudí está inmerso en un plan que tiene como objetivo que el 30% de la energía que produce el país proceda de fuentes renovables. Un plan al que se ha unido la ingeniería española TYPSA con un contrato para el diseño y supervisión de la construcción de una planta fotovoltaica en la localidad de Layla, a 330 kilómetros al sur de la capital, Riad.

La compañía aportará al plan de Arabia todo su know how sobre energía solar, ya que en los años en los que España apostó por este tipo de energía -cuando desde el gobierno se propició a finales de la década pasada la puesta en marcha de una gran cantidad de proyectos solares-, TYPSA realizó diversos proyectos en Villamesías (Cáceres), Alvarado (Badajoz), Malagón (Ciudad Real), Arbeca (Lleida) o Darro, Iznalloz y Alhama (Granada), entre otros.

Todo este bagaje dio forma a una gran capacidad técnica y tecnológica que han servido como credenciales para abrirse camino en el exterior, lo que se tradujo en contratos en Estados Unidos, Brasil, México o Chile, o el actual en Arabia Saudí, un país con un recurso solar muy rico, ya que tiene más de 300 días de sol al año.

Por ello, en un momento en el que el precio de la energía fotovoltaica ha bajado a mínimos históricos, haciéndola competitiva con otras tecnologías, Arabia Saudí ha decidido apostar de forma decidida por ella ante su enorme dependencia del petróleo y los nuevos acuerdos mundiales para reducir las emisiones de CO2 por parte de todos los países.

Así, TYPSA pondrá su sello en esta revolución renovable saudí con el diseño y supervisión de la construcción de una una planta solar que tendrá una potencia de 50MW y que está promovida por la compañía local Taqnia Energy, que tiene firmado un contrato de 25 años de duración para vender la producción a la empresa pública Saudi Electricity Company.

El país quiere que el 30% de la energía que produce proceda de fuentes renovables para reducir su dependencia del petróleo

La ingeniería española ha estado involucrada desde el inicio en el proyecto, al realizar los estudios de factibilidad y de integración en la red, los diseños y el apoyo para la contratación de las obras, así como el soporte al promotor durante la fase de ejecución de obras. Todo ello ha culminado en una primera fase, con 10 MW de potencia operativos.

Aunque el abanico de sectores donde opera TYPSA es muy amplio, para la ingeniería es clave posicionarse en el desarrollo de fuentes de energías renovables, como la solar -que ha pasado de ser una energía considerada como ‘cara’ a ser competitiva en costes de producción, y no sólo en economías maduras, sino también en países en vías de desarrollo.

En este sentido, TYPSA está llevando a cabo en la actualidad sendos estudios para la construcción de plantas fotovoltaicas en Madagascar y Sri Lanka por encargo de la International Financial Corporation (IFC), entidad dependiente del Banco Mundial. Incluso la generación de energía solar está brotando en países como Burkina Faso, con una de las  rentas más bajas del mundo, y en donde la ingeniería supervisa las obras de una planta fotovoltaica de 33 MW de potencia.

No obstante, aun apostando por la internacionalización, TYPSA tiene en su punto de mira el mercado español, que fue de los primeros en Europa y en todo el mundo en fomentar las energías renovables, para posteriormente ponerla en valor en los mercados internacionales.

Sin embargo, nuestro país tiene pendiente liberalizar la incorporación de las energías renovables al mix energético y aprovechar todo el potencial económico y ambiental que éstas ofrecen. La situación a día de hoy difiere mucho de la de hace diez años ya que las energías renovables no necesitan de ningún subsidio para aportar valor. De no hacerlo así nuestro país pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos europeos en la materia y de ver cómo muchos otros países que empezaron más tarde pueden superar al nuestro.

Más de 40 años de relación con Arabia Saudí

La presencia de TYPSA en Arabia Saudí no es nueva, pues data de los años 70, en un momento en el que España empezaba a abrirse al mundo y la internacionalización de las empresas era cosa de unos pocos. Actualmente, Oriente Medio representa el 44% de la facturación total del grupo y se trata de unos de sus principales focos de negocio, ayudando al progreso de la región en múltiples ámbitos, desde sistemas ferroviarios a la edificación, pasando por la energía o el tratamiento de aguas.

De hecho, a finales del año pasado, TYPSA se hizo con un contrato para la revisión del proyecto constructivo y supervisión de las obras de la planta desaladora y fotovoltaica en la ciudad de Al-Khafji, bañada por las aguas del Golfo Pérsico. Un proyecto pionero por tratarse de la primera planta del mundo alimentada por energía solar.

 

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