Moda

Carmen Duerto/diarioabierto.com

Pie de foto: Doña Letizia vestida con traje negro durante un acto oficial acompañando al rey Felipe VI

2015 ha sido el año de la consolidación del estilo de Letizia como reina. Un afianzamiento que inevitablemente tiene como fondo musical el “temazo” de Marta Sánchez; “Soy yo, la que sigue aquí, soy yo te lo digo a ti…”. Por si alguien no se había dado cuenta, doña Letizia habla con su ropa. Si al principio como princesa cada vez que recibía críticas por alguno de sus estilismos ella enseguida trataba de amainarlas contrarrestando, ahora parece estar más segura. Aunque no deja de mirar en todas las direcciones, observando todos los movimientos y a todas las personas, en lo que se refiere a su estilismo podemos afirmar que se consolida.

Hay coincidencias curiosas en relación con su vestuario y como éstos no se explican porque su armario pertenece a su vida privada, hay que acudir a la comunicación no verbal expresada con su forma de vestir. Así que será casualidad o intencionado pero siempre que la situación parece no ser de su agrado saca del armario los zapatos transparentes. Cuando quiere reafirmar el lado profesional, especialmente en las ocasiones que acompaña a su esposo, se ajusta el traje pantalón y la chaqueta oscura ,no es una mujer florero, así que el traje de chaqueta la vincula al mundo ejecutivo.

Le gusta ir ajustada, con la falda más corta que larga y si tiene que llevar manga, se decanta por la tipo francesa de tres cuartos. Pero es una mujer que se encuentra cómoda con los brazos al aire y con ello deja al descubierto los músculos fibrosos y trabajados que lucen sus delgados brazos al dar su enérgico apretón de manos. No hay nada más desagradable que un saludo fofo y ella lo sabe, de ahí que doña Letizia sea de apretón fuerte.

 

Pie de foto: El brazo musculado de la Reina que acostumbra a saludar con fuerza y personalidad

Pie de foto: La reina Letizia acompaña al Rey en el acto de bienvenida a los reyes de Jordania en visita oficial

También en trajes de noche le gusta recurrir al escote palabra de honor que le marca los omóplatos, parece sentirse a gusto mostrando hombros y alguna vez nos ha sorprendido mostrando una espalda generosa. No sigue rigurosamente las tendencias y en sus estilismos no se parece a la fashion victim que es Rania de Jordania, aunque se ponga alguna chupa de polipiel, un mono con cinturón ancho o una capita.

En cuanto a los complementos, sigue sin usar la alianza de casada pero sí que le gustan los buenos pendientes con caída. Alguna pulsera con los nombres de sus hijas y de su sobrina Carla o aquella de goma amarilla reivindicando la “racionalización de horarios en España”, algo que se ha empeñado en intentar conseguir también para ella y su equipo. De ahí que los actos a partir del viernes por la tarde y en fin de semana sean escasos. Son horas para disfrutarlas con sus hijas o los amigos, y para esos momentos se relaja del vestuario oficial y elige una ropa tan casual que sorprende verla con vaqueros rotos, la polipiel o camisetas con mensajes.

Pie de foto: La Reina con un vestido cortoen el Senado

En los zapatos también hemos observado una reafirmación, la del abandono progresivo de los “letizios” para aficionarse al zapato de salón con tacón fino y el alza delantera disimulada. En la noche sí que sigue siendo fiel al que puso de moda, con buenas alzas delanteras y altísimo tacón que queda tapado dado el largo o extralargo de sus vestidos de gala nocturnos.

No lleva reloj pero sí consulta la hora, los whatsapp y las redes sociales en sus dos teléfonos móviles, por tanto, ella que es más de cartera de mano que de bolso de colgar en el hombro o en el brazo, lleva estos complementos de buen tamaño para que le entren con facilidad los artilugios tecnológicos, un pañuelo desechable, el lápiz de labios y poco más.

El pelo también ha llamado la atención en este 2015, según algunos profesionales de la peluquería consultados, ha sido una gran demostración de todo lo que se puede hacer en una cabellera con un pelo tan fino. Ha usado extensiones, postizos, tenacillas para marcar ondas, trenzas, rizos y alisamientos. Tonos de rubio más claros y más oscuros y un largo que durante este año ha mantenido en la melena corta sobre la que ha ido aplicando técnicas para cambiarla según las circunstancias. Posiblemente el top ten ha sido el que los peluqueros denominan: “recogido bajo trenzado y texturizado”. Hay quién podría pensar que tanta variedad estilística es producto de una inestabilidad, de un no encontrar el estilo adecuado, pero también hay quien se inclina por otra explicación; dado que generalmente su estilo quiere ser austero, es en el pelo donde se permite “arriesgar”, sabiendo que cualquier “innovación” genera comentarios.

Este año le ha dado mucho juego la combinación de abrigo largo y traje. Ha mantenido la repetición de prendas pero ha incorporado un extenso ropero nuevo, dado que su agenda también ha sido más amplia. Hay personas que la encuentran más segura, más afianzada y eso se nota no sólo en el vestir sino también en el andar. Aunque no haya perdido esa inevitable forma de ser que le hace observarlo todo y saber en todo momento dónde se encuentran las cámaras. Esos inmensos ojos perfectamente perfilados con khol negro no pierden detalle de lo que ocurre a su alrededor. Su porte es más que recto, parece que llevara libros en la cabeza para mantenerse en actitud firme, lo que la estiliza aún más y la posición del dedo índice en todos sus posados llama la atención, fíjense.

Así como 2015 es el año de su afianzamiento, en cuanto a estética ha sido de mantenimiento, blanqueamiento dental, el ácido glicólico, el deporte, los efectos del gimnasio que se aprecian en los brazos y en los gemelos de las piernas. Letizia es aficionada a dar largas caminatas y ahora puede que esté practicando la escalada, dado que la última vez que coincidimos con su estilista en un showroom de ropa, estaba buscando “pies de gato”, las zapatillas que se usan para la escalada.