Gastronomía

Carmela Díaz/diarioabierto.es

Lo que comenzó siendo una costumbre anglosajona importada se ha consolidado como uno de los mejores planes dominicales. Y ya no solo se disfruta del brunch en las jornadas festivas: algunos locales de moda ofrecen en su carta esta fusión entre desayuno tardío y almuerzo también a diario.

Os presentamos diversas opciones para paladares exigentes, sibaritas y hasta saludables.

Brunch del Murillo Café. Este luminoso bistró ubicado en las mismas puertas del museo del Prado ofrece un estupendo brunch y de los más económicos de la capital.  A elegir como platos principales entre los tradicionales huevos benedictine elaborados al gusto -y con huevos orgánicos- o un delicioso tartar de salmón, acompañados de arepas, waffles caseros, cachapas, yogures, cesta de panes recién horneados… 

Brunch de huevos y bacon

Al zumo y el café se pueden añadir cócteles al gusto o copa de champán previo suplemento en el precio. Murillo Café también ofrece una variada carta de desayunos cualquier día de la semana que ahora, con el buen tiempo, se pueden saborear en su terraza. Y un aviso para los carnívoros: este bistró ofrece dos especialidades de hamburguesas riquísimas, la Lulú y la Frida.

Brunch de La Jefa. Este restaurante de ambientación colonial -con guiños a la cocina canaria- ofrece esta especialidad todos los días de la semana con la única variación del precio: 10 euros de lunes a viernes y 19,50 euros los fines de semana. Es su establecimiento de la calle Recoletos comienzas con café, infusión o zumo de naranja, pan artesano y cruasanes. Se continua con los imprescindibles huevos benedictine pochados sobre un brioche con salsa holandesa y panceta. Y, por último, ofrecen una original mezcla de bocados de fusión: arepas, mezzes con humus y falafel, hamburguesa tayín, arroz chifa, caldo de gallina nikkei, sopa peruana de pollo y fideos… Para los que prefieren comenzar el día de manera saludable elaboran un sorprendente sándwich de algas y atún.

Brunch de Ramón Freixá. Para los más sibaritas existe la posibilidad de degustar un brunch en un cinco estrellas -además de los ya míticos del Ritz, el Palace y el Intercontinental, que son fabulosos- elaborado por un chef dos estrellas Michelin. En el hotel Único, ubicado en pleno barrio de Salamanca, la propuesta de brunch de Freixá -al precio de 50 euros sin bebida- comienza con un coctel o un zumo détox como el de fresa-menta o el de tomate-albahaca. Se continúa con las sopas según temporada: consomé al jerez, gazpacho y ajoblanco. Como platos principales se puede elegir entre los benedictine, una hamburguesa con rabo de buey rellena de foie o el jarrete de cordero con una salsa de corte oriental. Además, hay un completo buffet de panes y bollería casera, varios tipos de ensaladas (césar, rigatoni con langostinos, ensaladilla rusa, quínoa, aguacate y cebolla roja…), tabla de quesos, charcutería selecta, selección de yogures y frutas…

 El brunch de Granja Petitbo. En este acogedor local ubicado en el paseo de Sant Joan ofrecen uno de los brunch más demandados de la ciudad condal. Pero no reservan, por lo que es complicado encontrar mesa los fines de semana. Deliciosos huevos benedictine, huevos rancheros, baggles de salmón, ensaladas con productos frescos de la huerta, postres y panes recién salidos del horno… 

Brunch, la nueva moda

Todo servido en raciones generosas y cuidadas. La cocina de este establecimiento con aires granjeros y estética vintage, también ofrece especialidades en su carta que merece la pena probar como los woks de verduras, los gofres caseros de pollo o las tartas artesanas. 

 

El brunch de Brass. Se trata de uno de los locales más camaleónicos de Bilbao ubicado en la calle Licenciado Poza. En un ambiente cosmopolita se pueden degustar desayunos, tapas, ensaladas, carnes a la brasa, dulces y una buena selección de vinos, según el momento del día, o un interesante brunch los fines de semana al precio de 15 euros. Además de los cafés, infusiones y zumos de rigor, se ofrece un amplio buffet de bocados dulces: tartas, bollería, bizcochos, yogures y mermeladas. En el salado, además de embutidos, huevos fritos con bacon, huevos revueltos, los sándwiches, el salmón o la variedad quesos, destaca el punto español: una jugosa tortilla de patata recién hecha.

Brunch en Bilbao