Por cuarta vez desde que se firmaron los Acuerdos de Viernes Santo, en Stormont, en 1998, el Gobierno británico del laborista Tony Blair ha decidido suspender la autonomía de Irlanda del Norte para superar una crisis política. Es la Asamblea del Ulster, y no los acuerdos, lo que ha quedado en suspenso para darle aire a un proceso de paz asfixiado por la desconfianza mutua entre católicos y protestantes…