Jueves, 21 de Septiembre de 2017

Sudán niega las acusaciones libias de “armar a grupos terroristas”

Las autoridades libias acusaron a Sudán, situado en el noreste de África, de entregar armas a las milicias islamistas que han combatido durante semanas a grupos rivales en el aeropuerto internacional de Trípoli. Los dirigentes de Jartum negaron las acusaciones y afirmaron que “Sudán no tiene ningún interés en intervenir en los asuntos internos de Libia”, según dijo el Ministerio sudanés de Asuntos Exteriores. Jartum hizo saber que el avión sudanés interceptado en Libia realizaba una misión de apoyo a las fuerzas sudanesas y libias que controlan la frontera común y no se dirigía al aeropuerto de Trípoli. “El Gobierno acusa a Sudán de injerencia en los asuntos del Estado libio y de armar a grupos terroristas. Y pide a Jartum la repatriación de su agregado militar en Libia, porque lo considera una persona non grata”, hicieron saber las autoridades libias a través de un comunciado oficial. Libia se ha visto en la obligación de pedir ayuda internacional para hacer frente a la violencia desatada por grupos armados rivales y al terrorismo. El Gobierno libio denunció la entrada de un avión sudanés en su espacio aéreo que no pidió previamente autorización a la Oficina Libia de Aviación Civil. Además, Trípoli aseguró que el avión sudanés interceptado iba cargado de municiones destinadas a las milicias islamistas que no reconocen la legitimidad de las autoridades del país. Según el comunicado oficial, el avión interceptado por las autoridades libias se dirigía al aeropuerto de Maitiga, en Trípoli, que está en manos de grupos islamistas armados desde el pasado 22 de agosto.

Leer más

El Magreb pierde anualmente el 3% de su PIB debido a la falta de integración regional

La falta de integración regional del Magreb tiene un coste económico muy elevado. Cada año, esta región del norte de África compuesta por cinco países, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania, pierde entre el 2% y el 3% de su Producto Interior Bruto (PIB). Esta es la estimación que hace la ONG Oxfam France en un estudio llevado a cabo con motivo del 20 aniversario del cierre de las fronteras terrestres entre Argelia y Marruecos. Los dos países son una pieza clave del Magreb y sus malas relaciones políticas constituyen un freno a la construcción de la Unión del Magreb Árabe (UMA) y a otros proyectos de integración regional. El estudio de Oxfam France subraya que “la existencia efectiva de una unión magrebí habría hecho ganar a los cinco países un valor añadido del orden de los 10.000 millones de dólares cada año”. Este es el dinero que pierden cada año los cinco países magrebíes. O mejor dicho: este es el dinero que Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania no pueden invertir anualmente en mejorar las infraestructuras, la sanidad, la educación, el aparato productivo y el nivel de vida de la población. La ONG, que cita a diversos analistas, asegura que cada año el Magreb pierde unos 8.000 millones de dólares en capitales. En parte, esta huida de capitales se explica “por la no integración de la región, que se convierte así en menos atractiva para las inversiones”. Además, los problemas políticos que mantienen la construcción del Magreb paralizada también tienen repercusiones negativas en materia comercial. Según un estudio de la Comisión Económica de la ONU sobre África, la UMA mantiene una actividad comercial inferior al 56% de su capacidad real. Si el comercio estuviera más desarrollado y no sufriera tantas trabas, “tendría repercusiones positivas para el desarrollo de la región”, indica Oxfam France.

Leer más

Un general, un liberal y un islamista, tres actores del conflicto libio

El caos que vive Libia tiene pocos visos de superarse a corto plazo. Más bien todo lo contrario. El país que hace tres años derrocó y ejecutó sin juicio al dictador megalómano Muamar Gadafi, se hunde cada día un poco más. Los enfrentamientos entre milicias armadas rivales, el terrorismo y las confrontaciones tribales y territoriales son una triste y dura realidad en un país donde el poder ejecutivo y legislativo carece de autoridad y está prácticamente paralizado. A Occidente sólo le interesan los hidrocarburos libios y que éstos no caigan en manos de yihadistas. En este contexto, tres actores del conflicto libio aspiran a tomar el poder y controlar el conjunto del país: el general disidente Khalifa Hafter, que se sublevó en Bengasi –la gran ciudad del este del país- para combatir a las milicias islamistas y yihadistas; el político liberal Mustafá Abu Chagur, profesor en ingeniería eléctrica y antiguo exiliado; y Mohamed Sawan, miembro de los Hermanos Musulmanes y antiguo preso político. Los tres políticos son ambiciosos y creen que tienen capacidad para gobernar Libia, hacer frente al caos, resolver los problemas y controlar el dinero de los hidrocarburos. El general y el liberal tienen el apoyo de algunas cancillerías occidentales, y su radical oposición al islamismo político y al yihadismo combatiente han seducido a responsables estadounidenses y europeos. Pero de momento, Occidente está a la expectativa de lo que vaya a ocurrir en Libia en las próximas semanas y no apuesta claramente por ninguno de los tres actores. “Libia es como una película de vaqueros en el Lejano Oeste. Es un país paralizado, el Estado está en retirada y la violencia campa a sus anchas en todas partes”. Así describe la situación un diplomático occidental. ¿Quién podrá cumplir el papel de sheriff, pero también de político inteligente, que el país necesita? Nadie lo sabe. Khalifa Hafter, de 71 años, no es ningún demócrata, de la misma forma que muchos adversarios del islamismo tampoco lo son. Antiguo general de Gadafi, el militar golpista lanzó el pasado 16 de mayo la denominada ‘Operación Dignidad’ para acabar con los grupos armados islamistas y yihadistas del este del país. El general tiene el apoyo de algunos sectores militares y de la población que ven en él a una suerte de salvador de la patria en llamas. En los años 80 del siglo pasado, fue un hombre de confianza de Gadafi y un símbolo de la guerra contra el Chad, que acabó siendo un fracaso militar para Trípoli. Dicen algunos diplomáticos y observadores que lo conocen que hoy por hoy es el hombre de la CIA y de Egipto en Libia. La embajada de Estados Unidos en Trípoli no condenó la sublevación militar que protagonizó Hafter en Bengasi. Washington tampoco.

Leer más

Las milicias armadas arrebatan al Gobierno libio el control de los ministerios

El Gobierno libio perdió el control de la mayoría de los ministerios e instituciones estatales con sede en su capital, Trípoli, debido al avance de los grupos armados islamistas de Misrata, según se supo el lunes de esta semana. “La mayoría de los ministerios, instituciones y organismos estatales de la capital, Trípoli, no están bajo nuestro control”, informó el Ejecutivo. El mes pasado, las principales autoridades y el propio Parlamento tuvieron que trasladarse a la ciudad de Tobruk, en el este del país, ante el avance de los grupos extremistas. Los milicianos armados que controlan Trípoli impiden ahora el acceso del personal a los edificios públicos. En la capital libia tienen su sede todos los ministerios, así como la compañía petrolera estatal (NOC) y el Banco Central libio, donde se gestionan los estratégicos ingresos de la exportación de hidrocarburos. Las fuerzas de Misrata no reconocen el Parlamento elegido en las elecciones del pasado mes de junio, dominado por sectores más o menos liberales y federalistas. El Parlamento encargó este lunes a Abdulah al Thinni, exministro de Defensa y militar de carrera, la formación de un gobierno de crisis que deberá estar listo en un plazo de dos semanas. Al Thinni fue nombrado formalmente primer ministro en marzo, pero el antiguo Parlamento se negó a disolverse tras las elecciones de junio y rechaza reconocerle como jefe del Gobierno. Los islamistas eran la fuerza dominante de la antigua Cámara, que se reunió la semana pasada e incluso nombró a un nuevo primer ministro, mientras que en el nuevo Parlamento son las fuerzas liberales y federalistas las que tienen un mayor peso. Libia vive una situación política y social caótica que podría degenerar en guerra civil, si no acaban los enfrentamientos armados entre facciones rivales. Trípoli y Bengasi, la gran ciudad del este del país, son los dos grandes focos de violencia armada en estos momentos. El país norteafricano se ha quedado prácticamente sin personal diplomático extranjero y hasta la ONU ha retirado a gran parte de sus empleados por motivos de seguridad. Decenas de miles de libios y ciudadanos de otras nacionalidades también han abandonado Libia en las últimas semanas.

Leer más

El Magreb es una de las regiones del planeta donde menos alcohol se consume

El consumo de alcohol en el Magreb es uno de los más bajos del mundo, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hecho público estos días. La organización sanitaria de la ONU llevó a cabo este estudio entre personas mayores de 15 años y de ambos sexos. El país que más alcohol consume (1,5 litro por habitante) es Túnez, seguido de Argelia (1 litro) y Marruecos (0,9 litro). Los libios y los mauritanos, según la OMS, apenas consumen 0,1 litro por habitante. En este contexto, Argelia es el país con el mayor mercado de bebidas alcoholizadas. El informe de la OMS indica que el consumo de alcohol en los cinco países del Magreb aumentó ligeramente entre 2005 y 2010. En el Magreb, es en Túnez donde el consumo de bebidas alcoholizadas registró el aumento más importante entre los años 2005 y 2010 (de 1,4 litro a 1,5). En Argelia, el consumo es estable y en Marruecos pasó de 1,5 litro a 0,9. En este sentido, el consumo magrebí está muy alejado de lo que ocurre en la antigua Europa del ‘socialismo real’. En Bielorrusia, por ejemplo, el consumo medio de alcohol es de 17,5 litros por persona. En Túnez, apunta el estudio de la OMS, el 77% de la población mayor de 15 años (8,2 millones de personas) bebe alcohol. El consumo global es de unos 123.000 hectolitros. El 68% de los tunecinos que beben alcohol consumen cerveza; el 28%, vino; y el 4%, bebidas con mayor contenido alcohólico. En el caso de Marruecos, el 72% de la población bebe alcohol, unos 228.000 hectolitros. 44% de los bebedores consumen cerveza; 36%, vino; y 20%, bebidas con mayor graduación. Argelia consume 3,4 millones de hectolitros de cerveza, 750.000 hectolitros de vino y 13.500 hectolitros de bebidas con fuerte contenido alcohólico. En Libia, con una población de 4,3 millones de habitantes, 71% de los libios mayores de 15 años son consumidores de bebidas alcoholizadas. En Mauritania, los bebedores representan el 59% de la población.

Leer más

Uno de los dos Parlamentos libios nombra a un islamista para formar un “gobierno de salvación nacional”

El Congreso Nacional General saliente (CNG, Parlamento paralelo al oficial) de Libia encargó esta semana al islamista Omar Al Hasi formar un “gobierno de salvación nacional”, lo que significa un desafío a la Cámara instalada en Tobruk, ciudad situada a 1.600 kilómetros de Trípoli, en el extremo este del país árabe. Un total de 94 antiguos diputados, de los 200 que configuran el Parlamento saliente, votó a favor de Al Hasi. El político islamista recibió ese mandato en una reunión celebrada en Trípoli por el CNG, que no reconoce al nuevo Parlamento, denominado Congreso de los Diputados y surgido de las elecciones del pasado 25 de junio. Este nombramiento añade más leña al fuego en un país desestabilizado y donde la violencia terrorista y anti-islamista podría acabar en guerra civil. Trípoli y Bengasi se han convertido en dos focos de combates armados entre milicias rivales. Al Hasi es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Bengasi y ya había presentado con anterioridad su candidatura a presidir el Gobierno. Al Hasi negó la legitimidad del Parlamento surgido de las legislativas, dominado por sectores más o menos liberales y en algunos casos federalistas. El presidente interino de Libia, Abudall al-Thani, calificó de “reuniones y decisiones ilegales” las medidas que tome el CNG.

Leer más

Merkel en Santiago

La canciller alemana ha disfrutado de unas 35 excelentes horas en Santiago de Compostela en compañía de un gallego exultante, el presidente del Gobierno español. Los gestos y la buena cara de ambos dirigentes políticos demostraban la buena sintonía actual entre ambos, sellando un acuerdo entre conservadores para afrontar los próximos compromisos de la Unión Europea. España y Alemania, con gobierno de gran coalición entre los democristianos y los socialdemócratas, frente a los socialistas de Francia e Italia. Aunque no es nada acertado pensar que, en este caso, la ideología y las posiciones políticas condicionan las decisiones europeas de unos y otros. Lo que realmente se tiene en cuenta son los intereses nacionales de cada gobierno en cada país. En el caso de Angela Merkel y Mariano Rajoy, su gran entendimiento se ha ido labrando con el paso de los meses y con los notables resultados de crecimiento económico gracias a las reformas emprendidas por el Ejecutivo español que tanto sacrifico han supuesto para buena parte de la sociedad española. Austeridad y ajuste fiscal frente a inversión e impulso de la actividad económica para abordar el mayor reto de todos: la creación de empleo, sobre todo en España donde empieza a mostrar algunos datos positivos. La crisis de gobierno en Francia pone de manifiesto lo delicado de su situación, pretendidamente ignorada por sus dirigentes anteriores provocando una crisis de peores consecuencias y dificultades añadidas para su superación. Merkel y Rajoy han sido exquisitamente prudentes y no han entrado a valorar los problemas políticos internos entre los socialistas franceses pero no han dejado de recordar el compromiso del primer ministro galo, Manuel Valls, de afrontar las reformas imprescindibles que necesita Francia y que otros nunca quisieron acometer. Con sus elementos particulares, el caso de Italia es parecido porque Matteo Remzi cosechó una notable victoria electoral en los comicios europeos pero no ha logrado cerrar ninguna de las reformas tan prometidas como necesarias. En Santiago de Compostela se ha hablado de cargos europeos, cuota de poder que cada uno pretende asegurar, pero el encuentro hispano-alemán sólo sería provechoso para incrementar el turismo alemán si lo único que trascendiera fuera eso, con todo lo que está ocurriendo en Irak, Siria, Libia, Gaza, Ucrania y donde el papel de la Unión Europea es muy mejorable.

Leer más

La importancia geoestratégica del Magreb

Los recientes acontecimientos en Libia y Túnez, dos países de la paralizada UMA (Unión Magrebí Árabe), han puesto de relieve la enorme importancia geoestratégica del Magreb. Un concepto que data de miles de años, y que ahora cobra especial actualidad por cuanto esta región es de capital importancia para la paz y la seguridad en África, que tanto preocupa a Occidente. Pero antes de entrar en materia, hagamos una breve descripción del Magreb; término milenario (poniente en la astronomía árabe), que comprende los territorios de Libia, Túnez, Argelia, Marruecos y Mauritania. La población total de los cinco Estados se acerca a los 89 millones de habitantes, los cuales tienen como denominador común a los bereberes (imazighen, en su idioma), que son los nativos de esta extensa zona del Norte de África. Sin embargo, su realidad es muy diversa, pues en Marruecos y Argelia son parte importante de la población (un 35 % en Argelia, y un 60 % en Marruecos), en tanto que en Libia, Túnez y Mauritania son minoría, con un 15 %. Junto a los bereberes, los árabes son la otra etnia dominante. Los árabes llegaron en diferentes oleadas, especialmente a partir del siglo VII d.c., época en la que empezó la islamización del Magreb.

Leer más

La ONU nombra al español Bernardino León representante especial en Libia

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha nombrado el español Bernardino León como su representante especial para la Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL), según ha informado la organización internacional en un comunicado.

Leer más

El presidente Hollande autoriza el envío de armas a los kurdos de Irak

El presidente de Francia, François Hollande, anunció este miércoles el envío “en las próximas horas” de armamento a las fuerzas del Kurdistán iraquí (peshmerga) en respuesta a las “necesidades urgentes” expresadas por las autoridades de la región semi autónoma para combatir a los yihadistas del Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), según informó el Elíseo a través de un comunicado. Hollande defendió la necesidad de aumentar la “movilización” internacional en vista de la “situación catastrófica” a la que se enfrenta la población civil del Kurdistán. Francia, que ha perdido mucho protagonismo a nivel internacional y en la Unión Europea (UE) va muy por detrás de Alemania desde el punto de vista económico, aspira a jugar un “papel activo” en colaboración con sus aliados y “con las nuevas autoridades iraquíes” personificadas en el recién designado primer ministro, Haidar al Abadi. El Elíseo hizo saber que a la entrega de ayuda humanitaria emprendida en los últimos días se sumará ahora una nueva iniciativa para “apoyar la capacidad operativa” de las fuerzas que combaten contra los yihadistas. Con el objetivo de responder a las necesidades urgentes expresadas por las autoridades regionales del Kurdistán, el jefe de Estado galo decidió, previo acuerdo con Bagdad, enviar armas a Irak. Francia se implica así en la lucha armada contra el EIIL, tal como ya ha hecho Estados Unidos, que la semana pasada comenzó a bombardear posiciones del grupo yihadista suní en la zona norte de Irak. Además, este mismo miércoles, la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, anunció que está consultando con las distintas capitales la posibilidad de convocar una reunión extraordinaria de ministros de Asuntos Exteriores en los próximos días para abordar las crisis en Irak, Ucrania y Oriente Próximo.

Leer más

Túnez sólo quiere ser un “país de tránsito” para los extranjeros que huyen de Libia

Las autoridades tunecinas hicieron saber el pasado fin de semana que quieren que Túnez sea simplemente un “país de tránsito” y no de destino para los extranjeros que huyen del caos político y de la violencia en Libia. Los dirigentes tunecinos quieren evitar a toda costa que se produzca una avalancha de refugiados, ya sean éstos ciudadanos de Libia o extranjeros residentes en ese país, como ocurrió en el año 2011, cuando una revuelta popular acabó con el régimen dictatorial de Muamar Gadafi y con la vida del propio déspota. Desde el pasado 30 de julio, según datos oficiales tunecinos, unas 26.000 personas han cruzado el puesto fronterizo de Ras Jedir. Los egipcios huyen en masa de Libia. El pasado fin de semana, miles de ciudadanos de esta nacionalidad intentaron cruzar la frontera con Túnez. Muchos lo consiguieron y fueron trasladados en autobuses del puesto fronterizo de Ras Jedir hasta el aeropuerto de Djerba y desde allí viajaron en avión hacia Egipto. Según el ministro egipcio de Aviación Civil, Mohamed Hossam El-Dine, varios miles de egipcios fueron trasladados por las autoridades tunecinas hasta Djerba. El pasado sábado por la noche, unos 6.000 egipcios esperaban poder viajar en avión hacia su país. “La situación humanitaria es critica, muchos llevan cinco o seis días sin comer”, aseguró a la AFP un representante regional de la Media Luna Roja. Marine Casalis y Hamdi Tili, dos corresponsales del canal de televisión francés ‘France 24’ en Túnez, fueron retenidos por la Policía en el puesto fronterizo de Ras Jedir durante cinco horas, y pudieron constatar la brutalidad con la que se comportan los soldados y policías tunecinos con las personas que huyen de Libia.

Leer más

Inminente intervención militar en Libia

“Es cuestión de días, si no de horas” se repite con insistencia en los círculos políticos tunecinos y en las cancillerías occidentales. Una intervención militar extranjera en Libia en contra de las milicias islamistas que prosiguen su inexorable asalto al poder en Trípoli, parece cada vez más inevitable. La acción combinada de las falanges de Ansar Acharia, de Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), y de los grupos afiliados al Estado Islámico de Al Bagdadi, ha arrinconado al gobierno de Abdalá Al Thani, que sin apoyo exterior, caerá inevitablemente en poco tiempo. Los primeros en dar la alarma fueron las cancillerías occidentales, empezando por los norteamericanos. El Departamento de Estado tomó hace ya más de una semana una decisión drástica: evacuar todo el personal diplomático de Libia y cerrar sus dependencias en Trípoli y Bengazi. Siguieron el resto de países de la Alianza Atlántica, unos utilizando la vía terrestre por Túnez, otros la vía marítima. Ante el creciente sonido de los tambores de guerra, el Gobierno tunecino adoptó este viernes una decisión sin precedentes: pedir a todos los ciudadanos tunecinos residentes en Libia que evacúen el país. Según estadísticas oficiales, hay 60.000 tunecinos instalados en Libia, muchos de ellos desde hace años, y que poseen comercios, negocios, fábricas, o trabajan en diferentes sectores de la economía del país. Una franja importante lo constituyen médicos, abogados, ingenieros, economistas y profesores. “Pedir a la comunidad tunecina que salga del país -comenta una fuente diplomática tunecina a Atalayar- es una señal clara de que estamos ante un cambio drástico de la situación en Libia”. En otras palabras: los prolegómenos de una nueva guerra de consecuencias impredecibles.

Leer más

Argelia derribará los aviones libios que violen su espacio aéreo

Las autoridades argelinas derribarán los aviones libios que violen su espacio aéreo. Así lo comunicaron fuentes del Ministerio de Defensa argelino al diario ‘El Khabar’. Argel tomó esta decisión para hacer frente al empeoramiento de la situación política en Libia y evitar la entrada en su espacio aéreo de grupos terroristas. El Gobierno argelino cerrará algunos pasillos de su espacio aéreo que suelen ser utilizados por aviones civiles libios desde que estallaron violentos combates entre milicias rivales pro y anti islamistas en el aeropuerto internacional de Trípoli. En este contexto tan sumamente delicado para Libia y países del Magreb como Argelia y Túnez, el presidente de la compañía aérea tunecina Syphax Airlines, Mohamed Frikha, confirmó la desaparición de dos aviones de la flota de esta empresa en Libia. Según dijo Frikha a la emisora ‘Shems FM’, los aparatos, dos Airbus 320 estacionados en el aeropuerto de la ciudad libia de Misrata, quedaron en manos de un grupo yihadista. Misrata es un ciudad del noroeste de Libia donde los grupos yihadistas tienen una gran implantación. Son precisamente milicias armadas de Misrata que se enfrentan desde hace más de dos semanas a brigadas anti-islamistas de Zintan en el aeropuerto de Trípoli. El presidente de Syphax Airlines explicó que “la operación fue ejecutada con mucha técnica y el sistema GPS fue desactivado”. Frikha no descartó que los terroristas utilicen estos dos aviones para salir de Libia. “El riesgo existe, hay que vigilar”, advirtió el responsable de la aerolínea tunecina. El robo de los dos aviones tunecinos ocurrió hace varios días y la noticia fue publicada por algunos medios extranjeros que citaron fuentes de servicios secretos de países de África del Norte. Argelia se lo tomó muy en serio, y por eso decidió incrementar la vigilancia de su espacio aéreo.

Leer más

Túnez cerrará la frontera con Libia para evitar la llegada masiva de refugiados

El ministro tunecino de Asuntos Exteriores, Mongi Hamdi, no descartó cerrar la frontera de Túnez con Libia, ante el incremento del caos y la inseguridad en el país vecino. Las autoridades tunecinas temen una avalancha de refugiados libios y de otros países, como ocurrió en el año 2011 durante los disturbios que acabaron con el régimen de Muamar Gadafi. En este sentido, el jefe de la diplomacia tunecina no descartó el cierre del consulado de Túnez en Trípoli. “Cerraremos las fronteras si el interés nacional lo exige”, indicó Hamdi. Túnez tiene una zona fronteriza con Libia de 450 kilómetros. De momento, las fuerzas de seguridad han incrementado la vigilancia en los principales puestos fronterizos, como el de Ras Jedir. Según el ministro de Exteriores, su país acoge una media diaria de “5.000 a 6.000 personas” que proceden de Libia. En 2011, las autoridades tunecinas tuvieron que pedir ayuda a la ONU. El campo de refugiados de Choucha (sudeste del país), que estuvo gestionado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR), cerró en 2013. Según diversos cálculos, un millón de ciudadanos libios se instalaron en Túnez a partir de 2011. Los dirigentes tunecinos aseguran que su país no tiene suficiente capacidad económica y técnica para recibir a tanta gente, aunque los refugiados huyan de la violencia desatada por las milicias armadas y del caos político en Libia. Túnez no descarta que también crucen la frontera miembros de grupos yihadistas. Según dijo un responsable policial a la agencia de noticias TAP, “la situación nos pide una vigilancia extrema para evitar la infiltración de armas o de personas que podrían amenazar la seguridad de nuestro país”.

Leer más

Los combates entre milicias rivales dificultan la extinción de un incendio en Trípoli

El inmenso incendio que se declaró el pasado domingo en un depósito de hidrocarburos, en Trípoli, siguió este miércoles arrasando el complejo industrial donde se produjo el siniestro. Los esfuerzos desplegados por los bomberos, con ayuda de equipos italianos, tuvieron que interrumpirse por culpa de los combates por el control del aeropuerto internacional de Trípoli entre milicias salafistas de Misrata y brigadas anti-islamistas de Zintán, que ocupan esta infraestructura desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011. Libia tuvo que pedir ayuda a Italia, la antigua potencia colonial del país norteafricano, para enfrentarse al incendio, que fue provocado por el lanzamiento de un misil por parte de una milicia rebelde. Roma envió siete aviones de lucha contra incendios. Trípoli también solicitó ayuda a otros países como Francia para sofocar el incendio, que amenaza con destruir una parte de la capital libia. Las autoridades anunciaron que el incendio estaba “fuera de control”. La vida en la capital libia está paralizada desde que estallaron los combates en el aeropuerto hace dos semanas, y los ciudadanos tienen que hacer colas kilométricas para repostar gasolina. Ya no queda gas para cocinar y los cajeros automáticos dejaron de funcionar. Las embajadas de muchos países cerraron sus puertas y el antiguo viceprimer ministro libio, Mustafá Abu Chagur, fue secuestrario en Trípoli por un grupo de hombres armados sin identificar. Además, un avión militar que iba a bombardear las posiciones salafistas en el aeropuerto se estrelló antes de llevar a cabo su misión. Las milicias rivales que luchan a muerte en el aeropuerto de Trípoli no quieren declarar un alto el fuego, a pesar de que los combates han causado ya un centenar de muertos y unos 400 heridos.

Leer más

Páginas