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Opinión

Arabia Saudí, del petróleo al turismo

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En materia de turismo, Arabia Saudí es un país emisor de turistas con alta capacidad de gasto, pero ha tomado conciencia de la necesidad de desarrollar su propia industria turística y transformarse en destino. El Reino quiere reducir la dependencia de los hidrocarburos impulsando y diversificando una economía pospetróleo que creará puestos de trabajo.

El objetivo es atraer 100 millones de turistas al año para 2030. Con sus programas de desarrollo del turismo, Arabia Saudí será el mayor inversor en el mundo en el sector, con inversiones planificados de 810.000 millones de dólares en proyectos de cultura, ocio y entretenimiento durante la próxima década. Entre los nuevos atractivos cabe destacar Neom, la gran ciudad sostenible en el golfo de Aqaba; Qiddiyah, cuidad del entrenamiento en Riad; el oasis de Al-Ahsa, y las islas balnearias del mar Rojo.

La maquinaria se ha puesto en marcha. El destino ha contratado a Messi como su nuevo embajador de turismo y se están celebrando numerosos eventos como la Supercopa de Italia, la Supercopa de España, el Festival internacional de Cine del Mar Rojo o el Gran Premio de Fórmula 1.

El país es un gran destino religioso, con la peregrinación a La Meca, pero con limitaciones sociales, una política estricta con el alcohol, restricciones para las mujeres y denuncias de abusos contra los derechos humanos. Ahora, con el nuevo calendario de eventos y otras acciones, Arabia Saudí está haciendo movimientos significativos para abrir sus fronteras a los turistas internacionales.

En 2021, Arabia Saudí aprovechó los cierres de fronteras impuestos por la COVID para promocionar su turismo nacional, que alcanzó un récord de 62 millones de visitas y 15 millones de visitas al mar Rojo desde la región. En términos de recuperación, alcanzaron el 72% de los niveles previos a la pandemia, y el último trimestre alcanzó el 130% de los niveles previos.

La pandemia obligó a entidades públicas y privadas a trabajar juntas para salvar vidas en el momento en que más se necesitaba. Se crearon aplicaciones, mejoras en servicios existentes y se desarrolló una cadena de valor integrada de pruebas y cuarentenas a la llegada y el registro en hoteles. El Gobierno saudí quiere aprovechar estas sinergias para inspirar una mejor colaboración con el sector privado y ayudar a crear una experiencia perfecta para los viajeros.

Todo encaja en el proyecto estratégico de reforma "Visión Saudí 2030" del príncipe heredero Mohamed bin Salman. El éxito del Plan de Transformación dependerá de la evolución política y social en los próximos años, pero los datos económicos para impulsar el sector turístico están muy claros.