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Opinión

El fracaso del Gobierno en Bruselas con el precio de la luz

Teresa Ribera

Bruselas es consciente del fracaso del Gobierno de España en relación al precio de la luz tras un acuerdo, exclusivamente político, entre la ministra de Transición Ecológica, Teresa Rivera, y la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.
 
El primer grave error del gobierno ha sido proponer 30 € de tope del gas. La respuesta de la Comisión ha sido una media de 50 € de tope al gas para la producción eléctrica. Un límite que es considerado un error para el buen funcionamiento de la Unión Europea: un Iberexit. Casi el doble de lo que pedía el gobierno, que ha salido en tromba mostrando su éxito con la impostura manifiesta de aquel que sabe que ha fracasado a la vuelta.
 
Pero el fracaso más rotundo ha sido observar cómo el Gobierno de España propone que la diferencia entre el precio de mercado de las gasistas y el tope que ahora va a imponer, se devolverá a las empresas gasistas que son las que verdaderamente obtienen beneficios caídos del cielo
 
¿Y quién paga la diferencia o subvención a las gasistas? El resto de los consumidores. Esto merece una explicación. El 80 % de la demanda eléctrica tiene unos precios fijos, es decir, no ha subido el precio en los últimos meses y años. Ha subido para el 20% de la demanda eléctrica, la llamada tarifa regulada, aquella que tiene unidos sus precios a un precio internacional desorbitado. Esto solo ocurre en España.
 
En ese sentido, la subida del precio del gas ha supuesto que las empresas eléctricas tengan que comprar más caro el gas para producir electricidad. En ese contexto y por ese motivo han visto recortado sus beneficios.
 
Xavier Vidal-Folch leyó a las 20:15 de la tarde de ayer en la Cadena SER un panfleto en el que decía que la jugada iba a beneficiar a los consumidores, incluso que haría… ¡desaparecer la inflación! Como todo el mundo sabe la inflación en España está mal calculada porque contempla el incremento de precios de la electricidad solo del 20 % de la demanda y no del resto, algo que ha sido reconocido por todo el mundo, salvo por Vidal-Folch, quien no se ruborizó cuando criticó a Endesa… ¡porque era Italiana!
 
En definitiva, el acuerdo es que el gobierno topa en 50 € el gas, la diferencia con el precio de mercado para compensar a las gasistas, ¿quién lo pone?: ¡los consumidores!
 
El resto de consumidores, ese 80% de la demanda, es el que paga a las gasistas la diferencia entre el tope de 40 o 50 € y el precio de mercado. Los gasista se siguen forrando y los consumidores, el otro 80 %, aquellos a los que no habían subido el precio las eléctricas, serán las que paguen el pato. No tiene ningún sentido.
 
Las empresas eléctricas no tienen beneficios extraordinarios y las gasistas seguirán luciendo unos beneficios brutales, ¡esta vez subvencionados por los consumidores!
 
Para mayor abundamiento, la Comisión Europea no reconoce el acuerdo económico, solo un acuerdo general político, tras un escueto comunicado de la Comisión Europea que transcribimos a continuación. Comunicado en el que se señala que las negociaciones continuarán y que no hay nada cerrado. Éste es el comunicado que deja al Gobierno en una posición incómoda:
 
Posición oficial de la Comisión
La vicepresidenta ejecutiva Vestager mantuvo una buena y constructiva reunión con la vicepresidenta del Gobierno Ribera y el ministro Cordeiro. Discutieron las medidas temporales de emergencia en el mercado eléctrico propuestas por España y Portugal.
 
En consonancia con las conclusiones del Consejo Europeo de los días 24 y 25 de marzo, la Comisión apoya los esfuerzos de España y Portugal para ayudar a la economía en un contexto de precios elevados y sostenidos de la energía en toda la UE tras el injustificado ataque de Rusia a Ucrania.
 
La reunión nos ha permitido alcanzar un acuerdo político de principio con las autoridades españolas y portuguesas que les permitirá adoptar medidas proporcionadas y temporales para hacer frente a los niveles de precios de la electricidad, mantener los incentivos para la transición energética sostenible y preservar la integridad y los beneficios del mercado único. Los contactos continuarán ahora a toda velocidad a nivel técnico.
 
Ello es consecuencia de las intensas y constructivas conversaciones mantenidas en las últimas semanas entre la Vicepresidenta Ejecutiva Vestager, el Comisario Simson y las autoridades españolas y portuguesas.