PUBLICIDAD

Iberdrola

Opinión

El papel que Europa no está jugando en Yemen

yemen-emiratos-europa-ayuda-humanitaria

El papel que puede jugar Europa en Yemen y que no está jugando. En cualquier momento, Yemen puede acabar en una terrible catástrofe de consecuencias desconocidas hasta ahora si la comunidad internacional no reacciona ante la necesidad de intensificar el apoyo humanitario a este pobre y desgraciado país. Hay que hacer todo lo posible e intentar salvar todo lo que se puede, antes de que sea demasiado tarde. Todo el mundo es consciente de la gravedad de la situación que atraviesa Yemen, pero pocos son los que actúan y ayudan, sobre todo los vecinos que hacen lo que pueden para aliviar el sufrimiento de la gente. Yemen tiene más de 30 millones de habitantes, más de la mitad de los cuales sobreviven a base de la ayuda humanitaria que reciben del exterior y si esta ayuda llegara a cesar, la mitad de la población yemení se enfrentaría al desastre más absoluto.

Las campañas de ayuda humanitaria que se han llevado a cabo desde el estallido del conflicto en el año 2015 han sido un pulmón por el que los yemeníes respiran y sobreviven. Muchos fueron los actores que ayudaron en estas campañas y han contribuido a que los suministros y la ayuda siga fluyendo, pero cabe destacar que Europa estuvo ausente y no ha contribuido a aliviar el sufrimiento del pueblo yemení y su contribución sigue siendo muy tímida, por no decir que es inexistente. Por desgracia, esta realidad coincide en el tiempo con la pérdida de peso, presencia e influencia de Estados Unidos en Oriente Medio. Algo que puede sugerir que Europa sigue dependiente de Washington, incluso en un tema que tiene que ver con la ayuda humanitaria.

El abandono de un país como Yemen, dejarlo desamparado e inmerso en guerras, conflictos, hambrunas, pobreza y miseria, tendrá repercusiones catastróficas con alcance global. La seguridad internacional se juega mucho en Yemen. No hay que olvidar que las organizaciones terroristas tienen presencia en este país y la rama de la organización terrorista Al-Qaeda en Yemen es considerada la más fuerte entre las organizaciones terroristas islamistas en el mundo, y esto lo aseguran todos los informes de seguridad e inteligencia estadounidenses.

La pobreza, los desplazamientos y la falta de perspectivas de un futuro mejor son el caldo de cultivo para las organizaciones terroristas. ¿Qué pasaría si el mundo entero dejara abandonado al pueblo yemení? La respuesta a esta pregunta debe hacernos reflexionar seriamente. Afortunadamente, no se ha dejado atrás ni se ha dado la espalda al pueblo yemení, puesto que hay países que han seguido apoyando de forma activa y llevando la ayuda humanitaria todos los días a este país. Emiratos Árabes Unidos es un ejemplo para destacar en esta labor. Abu Dabi ha contribuido y contribuye activamente a proporcionar alimentos y medicinas a millones de yemeníes. La ayuda humanitaria emiratí a Yemen asciende a más de veinte mil millones de dólares durante los últimos siete años. Por otro lado, la ayuda europea a este país es casi inexistente, lo que explica que Europa pierda influencia en todo Oriente Medio, al mismo tiempo que otros actores aprovechan la situación para incrementar su influencia y su peso en la región aprovechando el vacío que deja Estados Unidos y la dejadez de Europa.

Está claro que los países implicados e interesados en Yemen tienen un enorme interés por encontrar una salida política a la crisis. Una salida que ponga fin al conflicto, y esta es una visión que tiene amplios apoyos, tanto a nivel regional como a nivel internacional después de 7 años de guerra que no llevaron a ningún resultado.

Una delegación parlamentaria de la Unión Europea a Abu Dabi recibió garantías de Saqr Ghobash, presidente del Consejo Nacional Federal de los Emiratos Árabes Unidos, de que su país está "dispuesto a seguir con la ayuda humanitaria y los esfuerzos para una solución política al conflicto en Yemen. Esto permite hacernos una pregunta muy importante: ¿está Europa satisfecha con la ayuda proporcionada por un país como los Emiratos Árabes Unidos en Yemen? ¿Va a reconocer Europa su incapacidad de llevar a cabo esfuerzos con el fin de ayudar al pueblo de Yemen?

Es cierto que los retos de la ayuda humanitaria en Yemen son inmensos y complejos. Si en condiciones normales de paz y estabilidad el país presentaba preocupantes índices de pobreza y necesidades básicas, con la guerra esta situación se ha agravado aún más y se ha vuelto insostenible. El poco desarrollo se ha estancado y los servicios públicos se han deteriorado al mismo tiempo que la estructura estatal se ha debilitado y desarticulado. Esta situación debe hacer reflexionar a los responsables europeos sobre la importancia de la presencia y la asistencia y la prestación de ayuda para salvar a todo un pueblo con urgencia, un papel en el que, hasta hace poco, Europa destacaba a nivel internacional, pero, durante las últimas décadas, hemos asistido a un declive más preocupante.

Desde el pasado 7 de abril, Yemen ha entrado en una nueva fase tras la formación de un consejo de liderazgo presidencial. Se trata de un nuevo intento de volver a poner en marcha el proceso político y poner fin al estancamiento que ha predominado en los últimos años y frenar el derrumbe de las instituciones y organismos del Estado. Con la formación de este consejo, los ciudadanos vuelven a tener esperanzas y confían en que se ponga fin a los conflictos y a las guerras que han asolado al país durante más de una década. Este paso, además, ha ido acompañado de generosas promesas de apoyo financiero para reforzar el papel de las instituciones del país y un importante respaldo de la muy deteriorada moneda local. El apoyo a la economía yemení daría oxígeno y permitiría a las autoridades locales superar los desafíos y los múltiples problemas a los que se enfrenta el país. Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí anunciaron que donarán tres mil millones de dólares al Banco Central de Yemen, que se enfrenta a una grave crisis monetaria con el colapso del valor de la moneda local a niveles nunca vistos, cabría preguntarse, ¿qué ofreció Europa en esta nueva etapa en Yemen?

De lo anterior podemos concluir que todos los esfuerzos de apoyo y ayuda humanitaria a este olvidado país fueron canalizados por los países vecinos en la mayoría de los casos y veces, si no en todos. Algo que deja caer muchos interrogantes sobre las razones del abandono de otros países y potencias a Yemen como es el caso de la Unión Europea, Gran Bretaña y los Estados Unidos. Todos estos países y potencias han estado ausentes y no han proporcionado apoyo humanitario y asistencia a los yemeníes. Esto justifica que los yemeníes piensen que los países ricos, de Europa en particular, no se preocupan por ellos, lo cual es cierto dada la realidad y la historia reciente.

Un país influyente en el rico bloque europeo puede desempeñar un papel decisivo para lograr un cambio en la metodología de abordar muchas crisis a las que se enfrentan millones de personas como la crisis en Yemen. España está completamente capacitada y llamada a emprender ese cambio en Europa dado el vacío dejado por otros países europeos y en esa región de Oriente Medio en particular. Con la Unión preocupada casi en exclusiva por la crisis en Ucrania, una preocupación justificada dadas las circunstancias y los peligros sin precedentes con Rusia cada vez más cerca de nuestras fronteras. Pero todo esto no significa en absoluto, o no debería significar que Europa deba mirar a otro lado y dejar todas sus responsabilidades a lo largo y ancho del mundo. Europa no debe aislarse porque se arriesga a perder su capacidad de influir en regiones fundamentales y muy importantes para el Viejo Continente, como es el caso de Oriente Medio.