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Opinión

El régimen iraní reprime las protestas provocadas por el derrumbe de la Torre Metropol

Irán

Por séptimo día consecutivo, miles de personas de Abadán, en la rica provincia petrolera de Juzestán, al suroeste de Irán, salieron a la calle el lunes 31 de mayo por la noche para protestar contra el régimen a raíz del derrumbe de la Torre Metropol de la ciudad ocurrido el pasado 23 de mayo. Los habitantes de Shadegan e Izeh, en la provincia de Juzestán, Bushehr, en la provincia de Hormozgán, Teherán, Zavareh, en la provincia de Isfahán, y Kazerun, en la provincia de Fars, salieron a la calle en solidaridad con el pueblo de Abadán y se manifestaron contra el régimen de los mulás.

Las protestas estallaron dos días después de la fatal catástrofe, cuando multitud de manifestantes enfurecidos organizaron una protesta, entonando gritos contra el régimen, los funcionarios locales y el responsable corrupto del proyecto de construcción defectuoso que provocó el derrumbe de la torre, dejando al menos 33 muertos, muchos más heridos y decenas de personas aún atrapadas bajo los escombros. El miércoles por la noche, los manifestantes corearon una serie de gritos dirigidos específicamente a los altos funcionarios del régimen y de las provincias de Abadán y Juzestán por sus políticas destructivas y su corrupción, que han provocado la catástrofe, así como por su reciente incompetencia a la hora de proporcionar la ayuda necesaria durante las labores de rescate.

Importancia de las protestas

Las protestas, que duraron una semana, se extendieron rápidamente a diferentes provincias, donde la gente se solidarizó con el pueblo de Abadán y descargó su ira y desprecio hacia el régimen en su totalidad.  La magnitud de las protestas y su extensión geográfica demostraron el explosivo estado de la sociedad iraní. 

Apenas un poco antes, se habían producido protestas contra el régimen en varias ciudades por el elevado precio del pan y de los alimentos básicos. Al igual que en Abadán, las protestas en otros lugares no tardaron en adquirir tintes políticos, ya que los ciudadanos enfurecidos han apuntado a los líderes del régimen, en concreto al líder supremo Alí Jamenei, y a su presidente, Ebrahim Raisi, pidiendo su derrocamiento.  

A pesar de la fuerte presencia de las fuerzas de seguridad, la gente, especialmente los jóvenes, resistieron el intento de sofocar las protestas y se enzarzaron en escaramuzas con las fuerzas de represión. 

Los manifestantes se distinguieron por la uniformidad de las consignas y el protagonismo de las mujeres. Como en anteriores protestas de este tipo, las unidades de la Resistencia del MEK participaron activamente y ayudaron a organizar la dirección de las protestas y a politizar sus lemas.   

Los esfuerzos del régimen por blanquear la responsabilidad de los funcionarios en la catástrofe de la Torre Metropol y su derramamiento de lágrimas de cocodrilo por las víctimas no consiguieron frenar la oleada de protestas, ya que personas de más ciudades expresaron su solidaridad con el pueblo de Abadán, incluidos los aficionados al fútbol durante un partido en el estadio Azadi de Teherán.

La desconfianza pública en las afirmaciones del régimen se intensificó aún más tras las declaraciones del representante de la provincia de Juzestán en el Consejo Provincial Supremo según las cuales el antiguo alcalde de Abadán, que supervisó la inauguración de la Torre Metropol, tiene ahora un puesto en la Organización de Inversiones del municipio de Abadán.

El jueves por la noche, las ciudades de Khorramshahr, Abadan y Bandar Abbas, entre otras, fueron escenario de concentraciones y manifestaciones de protesta similares.

En esas manifestaciones se vio a la gente corear consignas como "¡Los mulás deben desaparecer!". "¡Mataré a los que mataron a mi hermano!" y "¡La ciudad está bajo los escombros!", en referencia a la Torre Metropol de 10 pisos.

Miles de personas salieron a la calle en varias ciudades de Irán el viernes 27 de mayo por la noche en solidaridad con el pueblo de Abadán, celebrando manifestaciones y coreando lemas contra el régimen. Según los vídeos publicados en Internet de estas manifestaciones, las ciudades de Bushehr, Mahshahr, Shahin Shahr, Ahvaz, Omidiyeh y Abadán fueron escenarios de estas manifestaciones contra el régimen.

Los manifestantes coreaban: "¡Muerte al dictador!", en referencia al líder supremo del régimen, Alí Jamenei, "¡Nuestro enemigo está aquí mismo! Mienten al decir que es Estados Unidos". "¡Todos estos años de crímenes! Muerte al líder supremo", apuntando a Jamenei, "¡Ni Gaza! ¡Ni Líbano! ¡Mi vida por Abadan!" y "¡Dejen ir a Siria! ¡Piensa en nosotros!"

Disparos directos

Los vídeos difundidos en las redes sociales muestran que las Fuerzas de Seguridad del Estado comenzaron a disparar directamente con balas reales contra los manifestantes y a utilizar gases lacrimógenos contra ellos. 

Los informes también indican escenas en otras ciudades de la provincia de Juzestán, en el suroeste de Irán, incluida Izeh, donde las autoridades del régimen enviaron un gran número de unidades de seguridad a las calles para impedir que la gente celebrara ceremonias de duelo y manifestaciones.

Las autoridades del régimen han estado ocupadas enviando fuerzas de seguridad y unidades antidisturbios desde Ahvaz y otras ciudades a Abadán, según informan las redes sociales. Los activistas siguen informando de interrupciones de Internet en las ciudades donde se celebran las protestas y las autoridades también están utilizando drones para controlar a los manifestantes desde arriba. Los vídeos publicados en Internet indican que las fuerzas de seguridad del Estado atacan a los manifestantes pacíficos en distintas ciudades.

Las autoridades interrumpieron el acceso a Internet en muchas ciudades para impedir la difusión de informes sobre estas protestas y como preludio de las medidas de represión. Los informes que circulan en las plataformas de las redes sociales indican que las fuerzas de seguridad del régimen utilizaron pistolas de perdigones antidisturbios contra los manifestantes en Shahin Shahr, en la provincia de Isfahan.

El sábado por la noche se celebraron protestas similares en Teherán, Shahr-e Rey, Andimeshk, Behbahan, Qom, la isla de Minoo y Susangerd.

Las fuerzas de seguridad también obligaron a las tiendas a cerrar, deteniendo a sus propietarios y trasladándolos a lugares desconocidos. A pesar de las intensas medidas adoptadas por las autoridades del régimen, los habitantes de la capital, Teherán, velaron por el pueblo de Abadán y celebraron concentraciones en las que la gente empezó a corear "¡Muerte al dictador!", en referencia al líder supremo del régimen, Alí Jamenei. La gente también coreaba: "¡Jamenei es un asesino y su gobierno es inútil!".

En Andimeshk, los manifestantes se resistieron a las fuerzas de seguridad enviadas para sofocar las protestas. Desde el incidente, en lugar de llevar a cabo tareas de socorro, el régimen ha enviado fuerzas de seguridad a diferentes ciudades para impedir y sofocar las protestas.

La gente salió a la calle también el domingo. Las ciudades de Abadán, Masjed Soleyman y Kazerun fueron escenarios de manifestaciones y concentraciones contra el régimen. 

Los informes de Khuzestan y otras provincias indican que las autoridades están interrumpiendo fuertemente el acceso a Internet. En Teherán, las autoridades enviaron unidades antidisturbios al teatro de la ciudad para impedir que los habitantes de la zona celebraran siquiera una vigilia en solidaridad con el pueblo de Abadán. Los habitantes de Abadán también abuchearon e interrumpieron una reunión celebrada por las autoridades y las fuerzas de seguridad del régimen, mostrando su odio absoluto al régimen de los mulás.

Los habitantes de Abadan coreaban: "¡Mataré a los que mataron a mi hermano!", "¡Estamos preparados para la guerra y lucharemos hasta el final!", "¡Basiji, piérdete!", en referencia a los miembros de las fuerzas paramilitares Basij del régimen.

Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) aplaudió al pueblo y a los manifestantes que se han levantado en apoyo del pueblo de Abadán y de sus protestas. 

Maryam Rajavi
PHOTO/PHILIPP VON DIRFURTH - Maryam Rajavi

"Desde las protestas tras el derrumbe de Abadan Metropol, hasta la rebelión del pueblo y las protestas contra los altos precios, esta miseria generalizada se hace eco del mismo mensaje en todas partes: la revolución está en camino", dijo la Sra. Rajavi, en referencia a los disturbios extendidos en las ciudades del sur del país la semana pasada tras la fuerte subida de los precios de los alimentos elementales. 

La Sra. Rajavi también subrayó que la tragedia de Abadán es una manifestación en contra de los 43 años de gobierno del régimen clerical, que no ha traído al pueblo iraní más que crímenes, corrupción y robos. 

"Estas protestas y consignas contra el régimen reflejan los deseos de todos los iraníes de derrocar el nefasto Gobierno de los mulás".