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Opinión

El Sahel: ¿el nuevo edén para las conexiones entre piratas, terroristas y crimen organizado?

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Este documento es copia del original que ha sido publicado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos en el siguiente enlace

Desde hace tiempo, se han establecido relaciones de interés y beneficio entre el terrorismo y el crimen organizado. Estos, asentados en el Sahel, avanzan y buscan nuevas formas para expandir su espacio de influencia. En esta búsqueda, han encontrado en el golfo de Guinea un espacio y unas circunstancias que han utilizado para fortalecerse, al tiempo que pactan alianzas con los piratas, principales actores criminales de dicha región.

Estos actos ilícitos, si bien afectan a las citadas zonas y a su población, también tienen repercusión en el continente europeo, y especialmente en España, pues al contar con parte de su territorio nacional en el continente africano se convierte en una puerta de entrada para el avance de los ya nombrados fenómenos delictivos para el resto de Europa.

Introducción

Se tiende a creer que la proximidad de un país es un elemento clave para saber si los acontecimientos que se desarrollan en su seno repercutirán en nuestro día a día. En base a esta lógica, un país que se considere lejano —ya sea por su ubicación geográfica, por desconocer su pasado o presente o, incluso, por no saber que existe— no tiene por qué tener influencia en un ámbito próximo.

Sin embargo, en una sociedad tan globalizada e interconectada como lo es la actual, no es posible mantenerse aislado de los hechos que se producen en otros lugares, afectando estos a diferentes ámbitos, ya sea a nivel político, económico, legislativo o social, entre otros.

En el caso de los actos ilícitos y, aunque algunas modalidades de delitos se cometan a nivel nacional, es posible que sus actos o consecuencias traspasen fronteras y afecten a otros Estados, influyendo en la vida de las personas y en el comercio, la seguridad y la política, entre otros.

En este sentido, algunos fenómenos delictivos son más llamativos que otros, como es el caso del terrorismo, y es posible que sus consecuencias sean mucho más evidentes, en comparación a otros fenómenos, como el crimen organizado o la piratería —más asociados por la población con la ficción que con la realidad—. No obstante, estos fenómenos criminales no solo afectan a una escala que supera el ámbito regional, sino que además establecen relaciones mutuas basadas en el interés y beneficio.

Por este motivo, en el presente documento, y con la intención de analizar las conexiones de la piratería en el golfo de Guinea con el terrorismo y crimen organizado en la región del Sahel, se hará hincapié primeramente en el golfo de Guinea, los piratas y sus repercusiones para España. En segundo lugar, el Sahel y la coexistencia del terrorismo y el crimen organizado en la zona, así como sus consecuencias para España. En último lugar, se analizarán las conexiones establecidas entre estas organizaciones, finalizando con una conclusión.

El golfo de Guinea como epicentro de la piratería marítima

El golfo de Guinea constituye una región del océano Atlántico que se ubica en la costa occidental de África1, donde confluyen las costas de ocho Estados —como son: Angola, Camerún, Gabón, Guinea Ecuatorial, Nigeria, República del Congo y las islas Santo Tomé y Príncipe—, entre los que figuran algunos de los principales productores de hidrocarburos. 

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Figura 1. Mapa del Golfo de Guinea. Fuente: Wikipedia

Este espacio cuenta con grandes reservas de crudo y petróleo que están siendo explotadas, y que son exportadas por vía marítima, al tener relativa cercanía con los mercados occidentales, y que hacen que el golfo de Guinea contribuya a la seguridad energética2 —cuestión de rabiosa actualidad, debido a la situación entre Rusia y Ucrania, y sus consecuencias para Europa— de los países importadores de hidrocarburos, como lo son los de la Unión Europea.

De esta forma, y por la ubicación geográfica de estos países africanos, este espacio adquiere especial relevancia al utilizarse como posible vía de comunicación para el tráfico marítimo entre América y África subsahariana con Europa. Por lo tanto, es una posible puerta para la entrada de suministros energéticos al continente europeo a través del mar, además de serlo también para otros recursos propios de la zona3, tales como hierro, oro, diamantes, pesca, productos agrícolas y frutas, entre otros.

Sin embargo, su potencial energético y comercial se ve ensombrecido, al considerarse una de las zonas marítimas más inseguras a nivel mundial, entre otros motivos, debido al debilitamiento o desaparición de los poderes centrales de los Estados, a la corrupción, al arraigo de la violencia y a la inestabilidad de los países —tal es el caso de Nigeria—, que ha llevado a un desarrollo de la delincuencia4, especialmente la marítima, manifestada a través de la piratería o el comercio ilícito.

Estos actos atentan contra la estabilidad y fluidez del comercio marítimo5 —se estima que hasta un 90 % del comercio global es transportado a través del mar6–, generando graves consecuencias al tener un gran impacto en las rutas de navegación, pues son actos que causan inseguridad, mayores costos para los fletes marítimos, ponen en peligro la vida de los que las surcan7 y provocan graves daños materiales8.

Esto se ha acentuado tras la COVID-19, al limitarse los recursos destinados a hacer frente a esa inseguridad marítima para dedicarlos a los sistemas sanitarios, además de la propia reducción del comercio global y, por ende, del crecimiento económico, con el consiguiente aumento de la pobreza y el desempleo. Ligado a esto, se constató un aumento del radio de acción de los piratas —por el oeste hasta Costa de Marfil y por el sur hasta Gabón—, al ser una fuente de ingresos alternativos9 y de sustento para la población.

Sin embargo, este panorama empeoró cuando más tarde, en el mismo año 2020, el precio del petróleo colapsó —entre otros motivos, debido a la disminución de la demanda—, hecho que, ligado a una limitada seguridad marítima y una mayor necesidad de recursos por parte de la población, dejó a los barcos petroleros vulnerables10 ante el aumento de la actividad pirática.

No obstante, esto choca con los datos oficiales de 2021, año que finalizó con 132 incidentes de distinta naturaleza, al haberse producido el abordaje de 115 embarcaciones, 11 intentos de ataque, 5 ataques y el secuestro de una de ellas. Estas cifras son las más bajas registradas de piratería y robo a mano armada desde el año 1994, y se asocian con la disminución de los delitos de piratería marítima en esta zona, al incremento de la cooperación de las autoridades regionales, y la mayor presencia de buques de guerra internacionales11, debido realmente a la importancia de sus recursos y ubicación geográfica.

Pero esta aparente contradicción puede deberse a la llamada cifra negra —entendida como aquellos actos delictivos que no son notificados oficialmente, por lo que no aparecen en las estadísticas institucionales12—, debiendo interpretarse, por tanto, con cautela, ya que se estima que hasta la mitad de los casos no son notificados y, por ende, de muchos se desconoce incluso su existencia. Entre los motivos que llevan a no denunciar se incluyen: los costes que la demora de una investigación puede acarrear para las empresas cuyas mercancías son transportadas en el buque, o la mala publicidad que pueda dar para el puerto en el que se haya producido el ataque, la compañía naviera o el propio barco13 a escala mundial.
Por lo tanto, y a pesar de la potencial imprecisión de los datos per se, el golfo de Guinea es un foco muy importante de piratería marítima.
El negocio de la piratería marítima en el golfo de Guinea

Con el fin de lucrarse económicamente, la piratería marítima ha desarrollado uno de sus negocios, el mercado ilícito de petróleo —la industria petrolera es el sostén principal de la economía de la zona del golfo de Guinea—, ante la existencia de un gran mercado 

negro de crudo. Por este motivo, el petróleo que es robado de los buques tiene como fin ese mercado ilícito, requiriendo de una red criminal que haga rentable el robo a través de su comercio, encontrando aquí el crimen organizado una oportunidad de lucrarse14, participando en dicho comercio.

Además, los piratas obtienen también beneficios del secuestro de tripulantes y su posterior rescate —rastrear los flujos financieros provenientes de los rescates después de haber sido recibidos por los delincuentes que actúan como mediadores es uno de los grandes retos—, cuyos fondos son repartidos entre los piratas, sus superiores y aquellos que financian sus operaciones15, es decir, el crimen organizado.

A pesar de lo anterior, hoy se acostumbra a relacionar la piratería con la leyenda y lugares remotos, por lo que estos hechos pueden parecer lejanos, lo que lleva a la siguiente cuestión: ¿afecta a España la piratería?

Efectos de la piratería en el golfo de Guinea para España

De hecho, la evolución y auge de la piratería marítima en el golfo de Guinea ha sido una preocupación para España, pues este es esencial para las compañías navieras españolas y el sector pesquero español establecidos en la región16.

La piratería repercute en el aumento del coste de los seguros en el transporte marítimo, lo cual genera mayor costo para las empresas, pero también influye en el precio del producto que se transporta, perjudicando a los consumidores17 al aumentar el precio de la mercancía.

Por estos motivos, entre otros, España desplegó en 2010 patrulleros oceánicos en la región, en apoyo al Plan África 2009-201218, en un intento por ayudar a los países de la zona a ejercer soberanía e influencia en sus espacios marítimos, además de ofrecer seguridad19 en estos espacios.

Lo anterior se ha llevado a cabo a través de actividades de vigilancia, operativos, intercambios de información y actividades bilaterales o multilaterales —a petición de los países de la zona—, orientadas al incremento de sus capacidades marítimas. Adicionalmente, se intenta formar y adiestrar en seguridad a los países del golfo de Guinea, para mejorar el conocimiento del entorno oceánico y así, intentar luchar contra la piratería marítima. De hecho, estas acciones se mantienen hoy, y se tratan en la Estrategia de Seguridad Nacional de 202120.

Sin embargo, la inseguridad generada por los actos piráticos no solo afecta al medio marítimo, sino que facilita el acceso de productos ilícitos a través de contenedores precintados en cargamentos legítimos, gracias a los sobornos o coacciones ejercidos sobre los empleados.

Esto permite la entrada de personas, armas y drogas, entre otros21, de lo que se beneficia no solo al crimen organizado, sino también a los grupos terroristas ubicados en el Sahel.

El Sahel como centro de operaciones para organizaciones criminales

El Sahel es una franja de tierra ubicada al sur del desierto sahariano, y que incluye las fronteras de entre diez y doce países, extendiéndose de oeste a este del continente a lo largo de aproximadamente 5.500 kilómetros y con una anchura media de 400 kilómetros.

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Figura 2. Mapa del Sahel. Fuente: Wikipedia

Asimismo, se caracteriza por ser un extenso espacio de transición en el que han prevalecido a lo largo del tiempo las estructuras comunitarias y tribales, con un constante movimiento en busca de recursos y para el desarrollo de sus actividades, esencialmente del sector primario que, además, suelen estar vinculadas a diferentes grupos étnicos.

Por este motivo, es el clima, así como sus incidencias, los que marcan el ritmo de vida de sus habitantes. Sin embargo, el constante aumento de la población, y la disputa por los recursos —más bien escasos— genera diferendos que rápidamente derivan en conflictos étnicos22.

A lo anterior hay que añadirle los movimientos de las caravanas y el comercio, que circulan por las mismas rutas que hace miles de años y que han creado una red de comunicación en África. Esta red ha logrado trascender el continente para enlazarse con Europa y así obtener beneficios, tanto por el comercio como por las posibilidades de movilidad que ofrece para la población23. Por lo tanto, el Sahel es un centro de interconexiones muy importante al unir pueblos, países y continentes por medio de sus milenarias rutas.

No obstante, esa misma red en esos grandes territorios que comprenden el Sahel ha sido aprovechada por nuevas estructuras no estatales y transnacionales que, ante la permeabilidad de las fronteras —la falta de control fronterizo eficaz por parte de las autoridades nacionales facilita una completa libertad de movimiento24— han establecido unas dinámicas de relación social basadas en el comercio y tráfico ilícito25, facilitando el establecimiento de grupos criminales y terroristas26 en la región.

Estos grupos, cual caldo de cultivo, se han valido de la gran inestabilidad política y la falta de confianza en el sistema27, pues ante los limitados recursos del Estado para su defensa, la gran amplitud de sus territorios y la creciente cultura de la impunidad, la capacidad de acción de las naciones se ve muy mermada, lo cual ha contribuido a afianzar el dominio de organizaciones criminales entre la población.

De esta forma, el Sahel, que desde antaño ha sido una ruta de comercio y movilidad humana, hoy es un espacio favorable, debido a estas circunstancias, para que el crimen organizado y el terrorismo establezcan ahí su refugio y centro de operaciones, además de someter a la población local28.

Es así como ambos grupos armados violentos han aumentado sus actuaciones en la región del Sahel, expandiendo sus actividades y creando una mayor desestabilización e impacto en su desarrollo y seguridad, con unos efectos alarmantes29 que hacen de este lugar un edén para la actividad delictiva.

La coexistencia del terrorismo y el crimen organizado en el Sahel

El hecho de que el terrorismo y el crimen organizado formen alianzas no es ningún secreto ya que, después de haber ganado en libertad y capacidad de acción30, establecieron una serie de dinámicas caracterizadas por su adaptación a las circunstancias y a la población, adquiriendo un papel protagonista como nuevos
«gestores del poder», al crearse un nuevo contexto político y nuevas dinámicas socioeconómicas.

Es así como la formación de alianzas da continuación al negocio y supervivencia del crimen organizado y el terrorismo, pues la falta de control, de gobernanza y la inestabilidad del territorio permite altos grados de movilidad y de impunidad.
 

En cualquier caso, para la supervivencia de estos grupos, se requiere de mayores recursos humanos y materiales. Por este motivo, el reclutamiento de nuevos adeptos o criminales es esencial ,de hecho, en muchas ocasiones, están más capacitados y equipados que las propias fuerzas y cuerpos de seguridad de la zona31.

Sin embargo, para la obtención de esos recursos, precisan del control de las milenarias rutas del Sahel, que inicialmente fueron empleadas por los nómadas, que controlaban aquellas que cruzaban el desierto del Sáhara, y cobraban peaje a los comerciantes que las recorrían32. Hoy son utilizadas por diferentes redes criminales, ya sea el crimen organizado o terroristas, para el control de la zona y el desarrollo del comercio ilícito, incluyendo el tráfico de drogas, tabaco, armas, alimentos, combustible y seres humanos, entre otros.

Por lo tanto, el Sahel es un espacio de transición, resultado de todos esos caminos por los que mercancías y personas han circulado en el pasado y circulan en el presente33, y es utilizado por redes criminales. Estos caminos implican nuevos focos de criminalidad y posibles sinergias, que han traspasado fronteras, incluyendo continentales, por lo que cabe preguntarse: ¿afectan estas alianzas más allá del continente?

Efectos de los grupos violentos armados en el Sahel para España

Al igual que con el golfo de Guinea, la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 pone de manifiesto que el Sahel es un foco de amenaza terrorista, tráficos ilícitos y conflictos intercomunitarios —entre otros—, bastante grave34. Sin embargo, se tiene especial interés en este espacio, ya que España tiene parte de su territorio nacional ubicados geográficamente en África —en su parte norte y occidental—, siendo el único país de la Unión Europea con esta característica.

En primer lugar, se encuentra Ceuta y Melilla, que se sitúan en las costas africanas del norte, y donde se genera un flujo de personas y comercio entre España y África muy significativo.
Por otro lado, por la parte occidental africana se encuentran las islas Canarias que, ubicadas en el océano Atlántico, constituyen un enclave de interconexión entre África occidental y el Sahel35.

En base a esto, no es de extrañar que la región del Sahel sea un tema de interés prioritario para España, pues su proximidad territorial supone una fácil puerta de entrada para el extremismo violento y el comercio ilícito, con impacto directo a nivel nacional. Por este motivo, España apoya las iniciativas de seguridad —internacionales y regionales— y tiene un poderoso compromiso con las misiones civiles y militares en África de la Unión Europea36, para hacer frente a la amenaza que suponen el terrorismo y el crimen organizado.
¡Aún peor!: conexiones del crimen organizado, piratería y terrorismo

Para el crimen organizado, las nuevas conexiones entre todos estos grupos suponen nuevas oportunidades para el comercio ilícito, del cual obtiene grandes beneficios económicos —en general, a través de la extorsión— que no solo implica lucro, sino la financiación de sus propias actividades delictivas o las terroristas. Al mismo tiempo, esto promueve el aumento de la corrupción política y social, agrietando aún más los pilares de los Estados, incapaces de hacer frente a este panorama o sacando beneficio de él37.

Así, la colaboración entre las diferentes redes criminales no solo debilita los Estados, sino que crea Estados fallidos, ocasionando fisuras en el sistema que son instrumentalizadas por esas mismas redes, al constituir entornos propicios para cumplir sus objetivos38 y seguir desarrollando sus actividades delictivas, necesarias para la supervivencia de la organización.

Cuanto más se debilita el Estado, mayor capacidad para desarrollar sus actividades, quedar impunes y crecer39. De hecho, estas oportunidades de crecimiento se han materializado en el golfo de Guinea —entre otras regiones—, donde el crimen organizado ha encontrado desde hace tiempo rentabilidad en el contrabando de combustibles y la financiación de organizaciones piratas, tal y como se trató al principio del presente documento.

Al mismo tiempo, los grupos terroristas han logrado expandirse hacia el sur desde el Sahel40, a través de acciones realizadas el año pasado sobre Benín, Costa de Marfil y Tongo —países pertenecientes al golfo de Guinea—, por parte de las ramas territoriales del Dáesh y de Al Qaeda, estableciendo la primera organización de alianzas con grupos islamistas violentos que ya existían en el territorio, como las Fuerzas Democráticas Aliadas o Ansar Al Sunna.

Ello ha permitido un aumento de la influencia en esos territorios41 ante la búsqueda de nuevas áreas para reclutar a nuevos miembros, abastecerse, encontrar recursos y financiarse.
Además, las posibilidades ofrecidas por la ubicación geográfica del golfo de Guinea y su acceso al mar permiten establecer alianzas con otro tipo de grupos criminales, tales como contrabando, piratería o crimen organizado, que están presentes en la zona42.

Y estar cerca del mar permite seguir desarrollando una modalidad de terrorismo que para nada es novedosa, el terrorismo marítimo, que ofrece otros beneficios a las organizaciones terroristas, debido a las vulnerabilidades del propio tráfico marítimo, el aumento del uso de contenedores en el comercio —que puede ser utilizado por los grupos terroristas para el transporte de armas y personas, al no poder registrarse en su totalidad— o el daño económico que un ataque terrorista podría infligir a las economías de los países considerados «impíos», pudiendo reducir el flujo del comercio43.

Consecuentemente, hay un aumento del radio de acción y presencia de los grupos terroristas que descienden hacia la costa, mientras el crimen organizado y la piratería siguen comerciando con el tráfico ilegal.

Es así como estos fenómenos criminales se complementan, siempre y cuando sus intereses coincidan, a pesar de que sus fines no sean los mismos; de hecho, el crimen organizado y la piratería buscan el lucro, mientras que los terroristas yihadistas pretenden implantar un estado islámico, aunque esto no es un impedimento para establecer alianzas cada vez que lo necesitan.

Conclusiones

A modo de reflexión, el desarrollo, evolución y continua adaptación de estos grupos se ha materializado desde hace tiempo y, como se ha visto, sus alianzas siguen estableciéndose, y lo seguirán haciendo, dando continuidad a sus actuaciones delictivas, devastando las sociedades de la región.

Además, y contrariamente a lo que pueda parecer, estos fenómenos criminales se desarrollan en espacios más próximos de lo que pudiera parecer, pues no solo es evidente la proximidad de España al continente africano, sino que el entramado de rutas milenarias que unía el Sahel y Europa sigue activo y en uso creciente.

Por lo tanto, los acontecimientos que se desarrollan en el golfo de Guinea y el Sahel afectan a nuestra política, seguridad y comercio, entre muchos otros ámbitos.

En consecuencia, parece evidente que toda esta región se está convirtiendo, y de manera creciente, en un edén para piratas, terroristas y grupos de crimen organizado. Pero lo que es un edén para estos grupos «del mal», se convierte en un infierno para
«los grupos de bien», tanto de África como de Europa. Por ello, es preciso seguir actuando en la zona, sin duda.

Andrea García Marcos* Máster en Análisis y Prevención del Terrorismo

Referencias

1 GARCÍA DEL MORAL MARTÍN, Lucía. «La crisis del golfo de Guinea. Consideraciones generales sobre el impacto de los factores políticos, económicos y sociales», Política y Gobernanza. Revista de Investigaciones y Análisis Político, (1), 79-108. 2017, p. 81. Disponible en: https://revistaseug.ugr.es/index.php/polygob/article/view/6319/5609

(NOTA: todos los vínculos de internet del presente documento están activos a fecha 6 de abril de 2022).

2 MORALES MORALES, Rafael. «Piratería en el golfo de Guinea: Respuestas desde la Unión Europea», Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística, (25), 53-78. 2020, pp. 65 y 67. Disponible en:

3 GARCÍA DEL MORAL MARTÍN, Lucía. «La crisis del golfo de Guinea. Consideraciones generales sobre el impacto de los factores políticos, económicos y sociales», Política y Gobernanza. Revista de Investigaciones y Análisis Político, (1), 79-108. 2017, p. 81. Disponible en: https://revistaseug.ugr.es/index.php/polygob/article/view/6319/5609

4 MORALES MORALES, Rafael. «Piratería en el golfo de Guinea: Respuestas desde la Unión Europea». Archivos de
Criminología, Seguridad Privada y Criminalística, (25), 53-78. 2020, pp. 61 y 67. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7497229

5 RODRÍGUEZ   LAFAURIE,   Malloryn   y   GIL   DUQUE,   Camilo.   «La   piratería   en   el   comercio internacional», Mercatec, 2(51),    54-57.    2016,    p.    55.    Disponible    en: http://revistas.esumer.edu.co/index.php/mercatec/article/view/162/147

6    «Marine Environment», International Maritime Organization (IMO). Disponible en: https://www.imo.org/en/OurWork/Environment/Pages/Default.aspx

7 «La delincuencia marítima supone un enorme coste económico y humano». INTERPOL. Disponible en:
https://www.interpol.int/es/Delitos/Delincuencia-maritima/Los-delitos

8 RODRÍGUEZ LAFAURIE, Malloryn y GIL DUQUE, Camilo. «La piratería en el comercio internacional», Mercatec, 2(51),    54-57.    2016,    p.    55.    Disponible    en: http://revistas.esumer.edu.co/index.php/mercatec/article/view/162/147

9 IBÁNEZ GÓMEZ, Fernando. «Piratería marítima: estado de la cuestión», Revista de Pensamiento Estratégico y Seguridad    CISDE, 6(2),    71-86.    2021,    p.    84.    Disponible    en: http://www.uajournals.com/ojs/index.php/cisdejournal/article/view/828

10 «Índice global de crimen organizado 2021», Global Initiative against transnational organized crime, p. 7. Disponible en: https://globalinitiative.net/analysis/ocindex-2021/

11 «Caution urged despite lowest reported maritime piracy incidents since 1994», International Chamber of Commerce (ICC), 13/1/2022. Disponible en: https://iccwbo.org/media-wall/news-speeches/caution-urged-despite-lowest-reported- maritime-piracy-incidents-since-1994/

12    «Cifra   negra   del   delito»,   Instituto   Nacional   de   Estadística   y   Geografía   (INEGI).   Disponible   en:
https://iieg.gob.mx/ns/?page_id=25219

13 MORAL MARTÍN, Pablo. La piratería marítima, un fenómeno de índole regional y alcance global. Naturaleza e impacto económico. IEEE, 2015, pp. 5 y 6. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2015/DIEEEO42-2015_Pirateria_PabloMoral.pdf

14 MORAL MARTÍN, Pablo. La piratería marítima, un fenómeno de índole regional y alcance global. Naturaleza e impacto económico. IEEE 2015, p. 12. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2015/DIEEEO42-2015_Pirateria_PabloMoral.pdf

15 La delincuencia marítima supone un enorme coste económico y humano. INTERPOL. Disponible en: https://www.interpol.int/es/Delitos/Delincuencia-maritima/Los-delitos

16 SOBRINO PÉREZ-CRESPO, Juan Luis. «Seguridad marítima en el golfo de Guinea», Revista española de Defensa, 18-19. 2021, p. 18. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/Galerias/gabinete/red/2021/06/p-18-19-red-384- guinea.pdf

17    RODRÍGUEZ    LAFAURIE,    Malloryn    y    GIL    DUQUE,    Camilo.    «La    piratería    en    el    comercio internacional», Mercatec, 2(51), 54-57. 2016, p. 56. Disponible en: http://revistas.esumer.edu.co/index.php/mercatec/article/view/162/147

18 Plan África 2009-2012. Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (Gobierno de España), p. 42. Disponible en: https://www.casafrica.es/sites/default/files/old_cms/casafrica/Inicio/PlanAfrica2009-2012.pdf

19 SOBRINO PÉREZ-CRESPO, Juan Luis. «Seguridad marítima en el golfo de Guinea», Revista española de Defensa, 18-19. 2021, pp. 18 y 19. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/Galerias/gabinete/red/2021/06/p-18-19-red-384- guinea.pdf

20      Estrategia    de    Seguridad    Nacional    2021.    Administración    electrónica,    p.    45.    Disponible    en:
https://administracionelectronica.gob.es/pae_Home/pae_Actualidad/pae_Noticias/Anio2022/Enero/Noticia-2022-01- 07-Estrategia-Nacional-Seguridad-2021.html

21 Desafíos globales. Océanos y derecho del mar. Naciones Unidas. Disponible en: https://www.un.org/es/global-

22 SÁNCHEZ HERRÁEZ, Pedro. «Sahel: ¡tormenta perfecta de amplitud e intensidad creciente!», Panorama geopolítico de los conflictos 2021. IEEE 229-252, 2021, pp. 231 y 232. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/panoramas/panorama_geopolitico_conflictos_21.pdf

23 FAGÍN TABOADA, José Carlos. El Sahel, amenazas de la nueva frontera. IEEE, 2017, p. 8. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2017/DIEEEO15-2017_Sahel_FaginTaboada.pdf

24 SUMMERS MONTERO, Marta. El terrorismo yihadista en el Sahel. Una amenaza creciente [presentación en papel].
Ciclo de 4 webinarios sobre el Sahel y África occidental. Casa África/online, 1-8. 6, 13, 20 y 27 de mayo de 2021, p. 7. Disponible    en:
https://www.casafrica.es/sites/default/files/contents/document/el_terrorismo_en_el_sahel_marta_summers.pdf

25 FUENTE COBO, Ignacio. La amenaza híbrida: yihadismo y crimen organizado en el Sahel. IEEE 2014, p. 3. Disponible    en:    https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2014/DIEEEA57- 2014_AmenazaHibridaSAHEL_IFC.pdf

26 SUMMERS MONTERO, Marta. «Actividad yihadista en el Magreb y Sahel occidental», en IGUALADA, Carlos (coord.), Anuario del terrorismo yihadista 2020, 50-80. San Sebastián, España, 2020, p. 53. Disponible en:

27 RANGEL ROJAS, María del Pilar. «Nexo entre el terrorismo y el crimen organizado», en IGUALADA, Carlos (coord.). Anuario del terrorismo yihadista 2019, 138-157. 2019, pp. 144 y 145. Disponible en: https://observatorioterrorismo.com/eedyckaz/2020/08/anuarioterrorismoyihadista2019-1.pdf

28 ANN HOUSE, Julie. «El vínculo entre crimen organizado y grupos radicales en el Sahel. Posibles consecuencias para España», Cuadernos de Pensamiento Político, 58, 45–56. 2018, p. 50. Disponible en https://www.jstor.org/stable/26477383

29    The    Sahel    Programme.    UNODOC.    Disponible    en: https://www.unodc.org/westandcentralafrica/en/newrosenwebsite/sahel-programme/sahel-programme.html

30 ANN HOUSE, Julie. «El vínculo entre crimen organizado y grupos radicales en el Sahel. Posibles consecuencias para España», Cuadernos de Pensamiento Político, 58, 45–56. 2018, p. 51. Disponible en https://www.jstor.org/stable/26477383

31 CUNEO, Palmerino. «Terrorismo y criminalidad organizada: el sistema de “conflicto permanente” en el Sahel», Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, (13), 15-46. 2019, pp. 31 y 32. Disponible en: https://revista.ieee.es/article/view/781

32 DÍEZ, ALCALDE, Jesús. «Desafíos de seguridad en el Sahel: conflictos armados y terrorismo yihadista». Sahel 2015, origen de desafíos y oportunidades. IEEE Cuadernos de Estrategia (176), 23-59. Madrid: Ministerio de Defensa, Secretaría General Técnica, 2015, p. 27. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/cuadernos/CE_176.pdf

33 ANN HOUSE, Julie. «El vínculo entre crimen organizado y grupos radicales en el Sahel. Posibles consecuencias para España», Cuadernos de Pensamiento Político, 58, 45–56. 2018, pp. 51 y 53. Disponible en https://www.jstor.org/stable/26477383

34 Estrategia de Seguridad Nacional 2021. Administración electrónica, p. 45. Disponible en: https://administracionelectronica.gob.es/pae_Home/pae_Actualidad/pae_Noticias/Anio2022/Enero/Noticia-2022-01-

35 SÁNCHEZ HERRÁEZ, Pedro. «Sahel: ¡tormenta perfecta de amplitud e intensidad creciente!», Panorama geopolítico de los conflictos 2021. IEEE, 229-252, 2021, p. 246. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/panoramas/panorama_geopolitico_conflictos_21.pdf

36    Estrategia    de    Seguridad    Nacional    2021.    Administración    electrónica,    p.    45.    Disponible    en: https://administracionelectronica.gob.es/pae_Home/pae_Actualidad/pae_Noticias/Anio2022/Enero/Noticia-2022-01- 07-Estrategia-Nacional-Seguridad-2021.html

37 DÍEZ, ALCALDE, Jesús. «Desafíos de seguridad en el Sahel: conflictos armados y terrorismo yihadista», Sahel
2015, origen de desafíos y oportunidades. Cuadernos de Estrategia (176), 23-59. IEEE 2015, p. 27. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/cuadernos/CE_176.pdf

38 BARRAS TEJUDO, Raquel y GARCÍA CANTALAPIEDRA, David. «Hacia un nuevo y diferente “flanco sur” en el Gran    Magreb-Sahel»,    Revista    UNISCI,    (39),    11-46.    2015,    p.    24.    Disponible    en:

39 CUNEO, Palmerino. «Terrorismo y criminalidad organizada: el sistema de “conflicto permanente” en el Sahel», Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, (13), 15-46. 2019, p. 33. Disponible en: https://revista.ieee.es/article/view/781

40 MORAL MARTÍN, Pablo. La piratería marítima, un fenómeno de índole regional y alcance global. Naturaleza e impacto    económico.    IEEE    2015,    p.    12.    Disponible    en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2015/DIEEEO42-2015_Pirateria_PabloMoral.pdf

41 IGUALADA, Carlos. «Terrorismo yihadista global. Evolución y dinámicas desarrolladas en 2021», Anuario del
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42 SUMMERS MONTERO, Marta. «Actividad yihadista en el Magreb y África occidental», Anuario del terrorismo yihadista    2021,    61-91.    2021,    pp.    86    y    87.    Disponible    en:

43 DÍAZ-BEDIA ASTOR, Luis. «La yihad y el terrorismo marítimo: Al Qaeda y algo más», Revista general de marina,