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Opinión

Empresarios pacífilos para humanizar el comercio

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Hace unos días, varios medios de comunicación españoles e internacionales publicaron la noticia del empresario de mallorca que repartió un millón de euros entre sus trabajadores por Navidad.

Es una alegre y hermosa historia de Navidad que merece ser resaltada, no solamente por la alegría de los empleados al recibir el premio, sino también por las lecciones que podemos aprender de ella, al saber que el empresario marroquí y fundador de la empresa Ok Mobility, Othman Ktiri, quería agradecer con este reparto el compromiso, dedicación y fidelidad de sus empleados, después de que la empresa aumentara sus beneficios en un 60% respecto a las cifras de 2019.

Visto desde otra perspectiva, lo que Ktiri hizo con este premio fue ponerse en el lugar de sus trabajadores, escucharlos y sentirlos. Eso se llama reconocimiento, que es clave para el éxito empresarial ya que enfatiza la capacidad que tiene el empresario para entender los pensamientos y las necesidades de sus trabajadores y también de los clientes y de otros empresarios. 
Esto no es todo, ya que el reconocimiento siempre lleva al empoderamiento. Con el hecho de reconocer el esfuerzo y la fidelidad de los empleados, Ktiri ha permitido que sean personas empoderadas y conscientes de su valor y de su papel en la empresa donde trabajan y en la sociedad.

Claro está que el empoderamiento y el reconocimiento recíproco contribuyen no solamente a mejorar las relaciones laborales entre jefe y empleados, sino también las relaciones comerciales entre empresas y clientes, dando más importancia a las personas, a sus sentimientos y necesidades. Por lo tanto, las relaciones humanas son importantes en el mundo empresarial, tanto dentro de la misma empresa como con otras empresas nacionales y extranjeras. Para cualquier triunfo empresarial sostenible y duradero es necesaria la inversión en la parte humana del negocio. Invertir en la confianza, la felicidad y el amor es invertir en la paz comercial que pone al ser humano antes de todo en el centro de la atención de los empresarios.

Las palabras de Ktiri: “Ver delante de mí a la familia OKteam tan contenta y alegre ha provocado, sin lugar a duda, que la persona más feliz haya sido y siga siendo yo”, muestran que sembrar amor y felicidad en el mundo empresarial lleva a cosechar felicidad y ganancias humanas y económicas.

En la actualidad, necesitamos empresarios pacífilos, que aman y practican la paz en sus relaciones comerciales. Un empresario pacífilo es una persona que ama y desea a sus trabajadores, a los otros empresarios y a sus clientes lo que ama y desea a sí mismo. Con empresarios así, que no buscan solamente las ganancias económicas, sino también las humanas, llegaremos a humanizar el comercio para que sea un puente entre las personas y un espacio de encuentro y dialogo entre las culturas, y, por qué no, un ámbito de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas.

Humanizar el comercio es darle un toque humano, proporcionar protagonismo a las personas que están detrás de las empresas, valorar lo humano y no solamente lo material en las relaciones comerciales y practicar la diplomacia de los corazones Heart Diplomacy, que pretende que todas las partes cubran sus necesidades mediante el uso de instrumentos como el reconocimiento y el empoderamiento. Desde mi experiencia como representante de ProChile en Marruecos, una institución de la cual he aprendido mucho, puedo confirmar que las relaciones comerciales sostenibles y duraderas se alimentan del factor humano, y que los sentimientos y las emociones son elementos importantes que garantizan el éxito en el mundo empresarial.

Finalmente, en tiempos de crisis económica, como la actual creada por la COVID-19, nada mejor para transformarla que dar importancia al ser humano y a su creatividad e imaginación. Ninguna crisis puede superar la imaginación humana ya que las personas tienen competencias y capacidades para imaginar salidas a cualquier crisis y transformar pacíficamente los conflictos económicos que amenazan la humanidad.

Said Bahajin, doctor en estudios internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo e investigador en la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz, Universidad Jaume I, España.