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Opinión

La guerra de Ucrania le pasa factura a Biden

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La economía sigue siendo la principal preocupación de los estadounidenses dado que entró en recesión desde el segundo semestre y la crisis económica y energética golpea con fuerza sus bolsillos y el índice de inflación se mantiene en el 8,2%, la cifra más alta registrada en los últimos 40 años. De hecho, el miércoles la Reserva Federal (Fed) por cuarta vez en el año elevó los tipos de interés en 0,75 puntos. En efecto, dicha medida causó un terremoto en el mercado bursátil, el índice S&P 500 cerró con una caída del 2,50% y el Nasdaq cayó un 3,36%. Según el reporte de Bloomberg, cuando el jefe de la Reserva Federal Jerome Powell anunció el aumento de los tipos de interés se desplomaron las fortunas de multimillonarios estadounidenses como Elon Musk y Steve Ballmer, Jeff Bezos y Bill Gates entre otros.

De acuerdo con la información de Bloomberg, en el lapso de hora y media desde que Powell comenzó a hablar, 500 multimillonarios estadounidenses perdieron 59.000 millones de dólares. Los cálculos indican que el multimillonario Elon Musk perdió 9.000 millones de dólares, Jeff Bezos, perdió 4.800 millones de dólares, Bill Gates, Larry Ellison, Larry Page, Steve Ballmer y Sergey Brin perdieron en torno a 2.000 millones de dólares.

Bloomberg aseguró que las políticas monetarias de la Reserva Federal de aumentar los tipos de interés son las más agresivas en décadas, decisiones que han generado que los patrimonios de los multimillonarios tecnológicos estadounidenses se hayan desplomado en más de 300.000 millones de dólares este año.

La realidad es que a la Administración de Joe Biden le falló la estrategia de las escaladas de tensiones contra Rusia, que terminaron con la sangrienta y despiadada invasión rusa a Ucrania y el desarrollo de una guerra que tiene a su Gobierno en apuros debido a que el costo de vida es la principal preocupación de los estadounidenses.

Por su puesto que los efectos de las sanciones contra Rusia se han convertido en un bumerán para la Administración de Biden y los Gobiernos de sus aliados europeos, porque los costos de los combustibles, las tarifas de energía y la canasta básica están golpeando los bolsillos de los estadounidenses, de los europeos y el resto del mundo.

En marzo de este año, su Administración prohibió las importaciones a Estados Unidos de petróleo, gas y carbón de Rusia. Sin embargo, una publicación del The Wall Street Journal reveló hace poco que, a través de Italia, la empresa rusa Lukoil, propietaria de la refinería ISAB en Sicilia, refina el crudo ruso le pone etiqueta italiana y exporta la gasolina a la costa este de Estados Unidos.

Un cinismo que afecta la credibilidad de la Casa Blanca y los efectos pueden generar que los demócratas pierdan las elecciones de medio término. Una virtual posibilidad de pérdida de las elecciones ha llevado al presidente Biden a acusar a las empresas petroleras de “sacar provecho de la guerra de Ucrania”. Calificó sus enormes ganancias como una bonanza "escandalosa" y señaló que “no se deben a que estén haciendo algo nuevo o innovador, son unas ganancias por la guerra” y que “no han cumplido su compromiso de invertir en Estados Unidos y apoyar al pueblo estadounidense”.

Por consiguiente, pidió a las petroleras reducir los precios de la gasolina y en un tono amenazante dijo: “Si no lo hacen, pagarán un impuesto más alto sobre sus ganancias excedentes y enfrentarán otras restricciones”. “Mi equipo trabajará con el Congreso para analizar estas opciones que están disponibles para nosotros y otros. Es hora de que estas empresas dejen de especular con la guerra, cumplan con sus responsabilidades con este país, le den un respiro al pueblo estadounidense”, señaló.

Aquellas declaraciones son una síntesis de las preocupaciones que tiene en estos días previos a las elecciones del próximo martes. Es claro que el Gobierno de Biden y sus aliados europeos con el apoyo a la guerra de Ucrania y las sanciones contra Rusia se pegaron un tiro en el pie y se están tomando el veneno de sus propias pócimas.

Pese a que su Administración ha sacado a la venta 180 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, en la búsqueda del frenar el alza de la gasolina, no ha logrado esto. De manera que las petroleras y las multinacionales que controlan los mercados de las materias primas se han convertido en las principales pesadillas para el Gobierno de Biden, en virtud de que son las primeras que evaden las sanciones. En conclusión: la guerra de Ucrania le esta pasado factura a Biden.

@j15mosquera