Opinión

La otra cara de Jano: la COVID-19 ayudó a mejorar la salud psíquica y emocional de los españoles

España

Los efectos de la pandemia de coronavirus en España han sido desastrosos: decenas de miles de muertos, miles de sanitarios con profundas secuelas traumáticas, una población atemorizada y en algunos casos abandonada a su suerte. Nada de qué alegrarse y sentirse orgulloso. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, la ciudadanía en su conjunto ha salido fortalecida al menos en la capacidad de enfrentarse a un fenómeno nuevo. La población no ha tirado la toalla. Es más, según un estudio realizado por psicólogos y profesionales de la Universidad de Murcia, la gente se ha superado a sí misma.

Según el estudio, hecho en base a encuestas sobre el terreno por el profesor Oscar Sánchez-Hernández y los especialistas en psicología social Santi García y Ana Canales, el 30% de los encuestados han ofrecido un alto nivel de resiliencia, es decir de aceptación de la realidad adversa y la superación de sí mismos; y un 55% más, con niveles medios de resiliencia. Tan solo un 15% de la población ofrecía niveles bajos de capacidad de enfrentarse a la pandemia. Según el estudio, más de la mitad de la población mostraba además un alto grado de bienestar psicológico. 

Para este grupo de académicos de Murcia, la población española se ha enfrentado al fenómeno de la COVID-19, mostrando auto-confianza, independencia, decisión, poderío, ingenio y perseverancia; una manera de aceptarse a uno mismo y a la vida, en tan terribles circunstancias como las que estamos viviendo con la pandemia, el confinamiento y la desesperanza. 

Una conclusión derivada de este estudio de campo es que una de las principales armas con las que los españoles se han enfrentado a la COVID-19, procede de él mismo, de su madurez psíquica y emocional. Los factores externos negativos que han acarreado el confinamiento, como la falta de movilidad, el aislamiento, el sometimiento a normas extremas de soledad, han sido superados por la voluntad y el empuje de la gente, que ha creído más en sí misma que en los malos presagios catastrofistas.

Un estudio perspicaz y oportuno a tener en cuenta por los que gobiernan y administran la sociedad.