Opinión

La pandemia enriquece a los norteamericanos

Estados Unidos

La pandemia ha arruinado la economía de muchos miles de millones de familias y la riqueza de la mayor parte de los países. La gran excepción, difícil de creer a primera vista, son los Estados Unidos. Gracias a la COVID-19, que tantos disgustos nos viene dando, los norteamericanos son más ricos que antes. Así lo confirma un informe nada menos que de la Reserva Federal: la riqueza nacional ha aumentado en 13.500 millones de dólares.

The Wall Street Journal recogió la noticia en su primera página bajo el siguiente titular: “Los norteamericanos, más ricos, y los muy ricos, aún más ricos”. El coronavirus nos igualó ante el riesgo de la salud,  pero no en el volumen de la cuenta corriente. Así es la vida y su socia la economía.

Para ilustrar la sorpresa de estas cifras se recuerda que en los Estados Unidos no había ocurrido nada igual en los últimos treinta años. En la crisis, de efectos aún vigentes, que se produjo en 2018 y nos machacó una década, la riqueza nacional descendió en 8.000 millones. Las razones son una acumulación de hechos que coincidieron.

El confinamiento de las familias originó un descenso del gasto cotidiano que redujo el flujo monetario, pero como contrapartida permitió a las personas utilizar sus ahorros para saldar las deudas, especialmente las  de las tarjetas de crédito, y para realizar pequeñas inversiones en acciones de las grandes corporaciones que vieron de pronto aumentar sus beneficios.

También se estiman las sumas de dinero que proporcionaron las ayudas oficiales, las ventajas otorgadas a determinadas actividades y las aportaciones benéficas de carácter privado que surgieron espontáneamente para socorrer en sus necesidades primarias a los afectados por la pérdida de empleos y situaciones de pobreza extrema.