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Opinión

La respuesta del islam a problemas del mundo contemporáneo (2)

Islam

La universalidad del Profetazgo

El Santo Corán dice a este respecto:

                                                            وَلَقَدۡ بَعَثۡنَا فِیۡ کُلِّ اُمَّۃٍ رَّسُوۡلًا اَنِ اعۡبُدُوا اللّٰہَ وَاجۡتَنِبُوا الطَّاغُوۡتَ ۚ 

Hicimos surgir en cada pueblo a un Mensajero con la enseñanza, “Adora a Al-lah y evita al malvado” (C. 16: Al-Nahl: 37)

En segundo lugar, el Santo Corán declara:

¡Oh Profeta de Dios, tú no eres el único Profeta en el mundo!

                                       وَلَقَدۡ اَرۡسَلۡنَا رُسُلًا مِّنۡ قَبۡلِکَ مِنۡہُمۡ مَّنۡ قَصَصۡنَا عَلَیۡکَ وَمِنۡہُمۡ مَّنۡ لَّمۡ نَقۡصُصۡ عَلَیۡکَ ؕ 

En verdad hemos enviado Mensajeros antes de ti; de entre ellos hay algunos que te hemos mencionado, y entre ellos hay algunos que no te hemos mencionado (C. 40: Al-Mu’min: 79)

El Santo Corán recuerda al Santo Profeta del islam:

                                    اِنۡ اَنۡتَ اِلَّا نَذِیۡرٌ ﴿۲۴﴾ اِنَّاۤ اَرۡسَلۡنٰکَ بِالۡحَقِّ بَشِیۡرًا وَّنَذِیۡرًا ؕ وَاِنۡ مِّنۡ اُمَّۃٍ اِلَّا خَلَا فِیۡہَا نَذِیۡرٌ 

No eres sino un Amonestador. En verdad te hemos enviado con la Verdad, como portador de buenas nuevas y como Advertidor; y no hay pueblo al que no haya llegado un Amonestador. (C. 35: Al-Fatir: 24-25)

A la vista de lo anterior, queda manifiestamente claro que el islam no monopoliza la verdad, eliminando a todas las demás religiones, sino que categóricamente declara que en todas las épocas y partes del mundo Dios ha estado cuidando de las necesidades religiosas y espirituales de la humanidad, haciendo surgir Mensajeros que entregaban el mensaje divino al pueblo al que eran destinados.

Todos los Profetas son iguales

Surge la pregunta de que si existen tantos Profetas de Dios enviados a todos los pueblos del mundo, en diferentes partes y en distintas épocas, ¿tienen todos acaso la misma autoridad divina? Según el Santo Corán, todos los Profetas pertenecen a Dios, y por tanto, en lo que se refiere a su autoridad divina, ejercen su autoridad con la misma fuerza y capacidad. Nadie posee el derecho a discriminar a un Profeta frente a otro. En lo referente a la autenticidad de su mensaje, todos los Profetas son iguales. Esta actitud del islam hacia otras religiones y sus Fundadores, así como a sus Profetas menores, puede funcionar como factor importante de unión y consolidación entre distintas religiones. El principio de que la autenticidad de la Revelación de cada Profeta posee el mismo estatus, puede emplearse como fuerza unificadora poderosa que acerque a religiones diversas. Esto transforma la actitud de hostilidad hacia la revelación de Profetas de otras religiones en una actitud de respeto y reverencia. Es, de nuevo, la posición clara y lógica mantenida por el Santo Corán.

 اٰمَنَ الرَّسُوۡلُ بِمَاۤ اُنۡزِلَ اِلَیۡہِ مِنۡ رَّبِّہٖ وَالۡمُؤۡمِنُوۡنَ ؕ کُلٌّ اٰمَنَ بِاللّٰہِ وَمَلٰٓئِکَتِہٖ وَکُتُبِہٖ وَرُسُلِہٖ ۟ لَا نُفَرِّقُ بَیۡنَ اَحَدٍ مِّنۡ رُّسُلِہٖ ۟ وَقَالُوۡا سَمِعۡنَا وَاَطَعۡنَا ٭۫ 

Este Mensajero, el Santo Fundador del islam, cree en lo que le fue revelado procedente de su Señor, y también los creyentes; todos ellos creen en Al-lah; y en Sus ángeles, y en Sus Libros, y en Sus Mensajeros, diciendo: “No hacemos distinción entre ninguno de Sus Mensajeros. Y dicen: “Hemos oído y somos obedientes….” (C.2: Al-Baqarah: 286)

Este tema se repite en otros versículos del Santo Corán. Por ejemplo:

En verdad, quienes no creen en Al-lah y en Sus Mensajeros e intentan hacer distinción entre Al-lah y Sus Mensajeros, y dicen: “Creemos en algunos de ellos y no creemos en otros” e intentan tomar un camino intermedio, éstos son en verdad los incrédulos; y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante. Mas quienes creen en Al-lah y en todos Sus Mensajeros y no hacen distinción alguna entre ellos, a éstos les daremos pronto sus recompensas. Pues Al-lah es el Mayor Perdonador y Misericordioso. (C. 4: Al-Nisa: 151-153)

¿Puede el rango ser diferente si la autenticidad es la misma?

Si todos los Profetas tienen la misma autenticidad, ¿deben acaso ser iguales en rango? La respuesta a esta pregunta es que, en diferentes aspectos, los Profetas pueden variar en sus cualidades personales y en la manera de desempeñar sus responsabilidades. En lo que respecta a su proximidad a Dios y al status relativo que mantienen a la vista de Dios, los Mensajeros y Profetas pueden diferir de uno a otro. El estudio de la historia de los Profetas de la Santa Biblia, el Sagrado Corán y otras Escrituras confirma esta conclusión.

El Santo Corán admite que existen diferencias de status, pero de manera que no alteran la paz del hombre. El propio Sagrado Corán declara que no existe diferencia en lo que se refiere a la autenticidad de los Mensajes procedentes de Dios entre uno y otro Profeta. Declara:

                                                    تِلۡکَ الرُّسُلُ فَضَّلۡنَا بَعۡضَہُمۡ عَلٰی بَعۡضٍ ۘ مِنۡہُمۡ مَّنۡ کَلَّمَ اللّٰہُ وَرَفَعَ بَعۡضَہُمۡ دَرَجٰتٍ ؕ 

A estos Mensajeros hemos exaltado, algunos de ellos por encima de otros; entre ellos hay a quienes Al-lah habló frecuentemente; y a algunos de ellos Él los exaltó en distintas categorías (C. 2: Al-Baqarah: 254).   

Aceptando esta proposición, uno se pregunta quién debe ser considerado como el más elevado en rango entre los Profetas. Se trata de un aspecto delicado, pero no se pueden cerrar los ojos ante la importancia de esta cuestión.

Los fieles de casi todas las religiones afirman que el Fundador de su religión posee la supremacía y que nadie puede rivalizar con él en excelencia, dignidad, piedad, honor, y, en general, en todas las cualidades que conforman a un Profeta. Así pues, ¿Declara también el islam que Muhammad, el Santo Profeta del islam, la paz y bendiciones de Dios sean con él, es el más elevado de todos los Profetas? Efectivamente, el islam hace una afirmación inequívoca sobre la excelencia y supremacía de las cualidades del Santo Profeta sobre el resto de los Profetas del mundo. Sin embargo, existe una diferencia muy clara entre el islam y las demás religiones en cuanto a la actitud ante esta afirmación.

En primer lugar, debe ser tenido en cuenta que ninguna otra religión aparte del islam reconoce la universalidad del Oficio Profético. Cuando los judíos declaran – si así lo afirman- que Moisés fue el Profeta más grande, no están comparando a Moisés con Buda, Krishna, Jesús o Muhammad, la paz y bendiciones de Dios sea con todos ellos, porque niegan que las declaraciones de todos los grandes Fundadores de las religiones mencionadas sean genuinas y dignas de ser aceptadas. Por lo tanto, en la lista judía de Profetas, no están incluidos otros Profetas más que los que se mencionan específicamente en el Antiguo Testamento, desechándose la mera posibilidad de que pudieran existir Profetas en otros lugares. A la luz de esta actitud, su afirmación respecto a la supremacía de cierto Profeta judaico no pertenece a la misma categoría que la del islam respecto al judaísmo. Los Profetas fuera de la Santa Biblia simplemente no existen. Ocurre exactamente lo mismo con las declaraciones similares del budismo, zoroatrianismo, hinduismo etc.

Hay además otra diferencia que ha de ser tenida en cuenta. Cuando hablamos de sus Profetas, somos conscientes de que no siempre consideran a sus personajes santos y religiosos como Profetas. El concepto de Profetas y Mensajeros tal como es entendido en el judaísmo, cristianismo e islam no es entendido exactamente igual por la mayoría de las demás religiones. Al contrario, tratan a los Fundadores y santos de su religión como personajes sagrados, reencarnaciones de Dios, Dios en persona, o algo que Se le asemeja. Quizá en este respecto, Jesucristo ha de ser entendido como una excepción -desde el punto de vista del Cristianismo-.

Sin embargo, de acuerdo con el islam, todos los que se denominan dioses o reencarnación de Dios, o los así llamados hijos de Dios, son únicamente Profetas y Mensajeros que han sido deificados por sus seguidores en un período tardío. De hecho, para ser más concretos, según el islam, la deificación de personajes santos en distintas religiones es un proceso gradual y no de “generación espontánea” contemporáneo al Profeta. Pero de ello hablaremos más adelante.

Cuando el islam, no obstante, declara que su Santo Fundador tiene la supremacía entre los Profetas, tiene en cuenta todos los personajes santos de todas las religiones del mundo en el sentido que le da el concepto judeo-islámico de los Profetas. Merece la pena reiterar que el islam considera a los Fundadores de todas las religiones reveladas como meros seres humanos que fueron elevados por Dios al rango de oficio Profético.