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Opinión

La respuesta del Islam a problemas del mundo contemporáneo (25)

Comunidad Ahmadía

El Santo Corán continúa desarrollando este tema sobre la sociedad, declarando:

                                                                                                                                                                                                                        وَالَّذِیۡنَ ہُمۡ عَنِ اللَّغۡوِ مُعۡرِضُوۡنَ 

“Y quienes rehúyen todo lo que es vano”. (C. 23: Al-Muminun: 4)

Todos los que poseen sabiduría, evitan desperdiciar energías en propósitos inútiles y carentes de sentido.

Dedicar tiempo para divertirse con moderación no es malo ni lo prohíbe el Islam. Sin embargo, si la diversión ejerce una influencia negativa en la sociedad en su conjunto, ciertamente no es recomendada. Por otra parte, si en lugar de proporcionar un desahogo genuino al estrés de la vida, la diversión se convierte en un objetivo en sí misma, es condenada como LAGHW (vana e inútil) en la terminología coránica. Cuando la diversión comienza a interferir en los asuntos cotidianos o hipoteca el tiempo disponible que hubiera podido emplearse mejor de otra manera, también se considera algo vano según la palabra árabe LAGHW.

La televisión y recientemente los teléfonos móviles han aportado un inmenso bien a la sociedad, pero los niños permanecen todo el día con los ojos pegados a las pantallas. Cuando los hombres vuelven del trabajo, continúan sentados ante ante este tipo de aparatos sea cual sea el programa que ofrecen. Al actuar así desatienden sus responsabilidades hacia sus hijos, mujeres, amigos y hacia la sociedad en general. La televisión y los teléfonos móviles ciertamente se han convertido en una plaga moderna. Se gasta tanto tiempo en esta época viendo estos inventos, que constituye un reto difícil para cada uno sopesar correctamente los pros y contras de esta actitud. Pero esto no es todo.

Al mostrar filmes violentos, la TV presenta a menudo una imagen del crimen, que, en lugar de originar un sentimiento de repulsión en el corazón de los niños, consigue justo lo contrario. Incluso en programas exclusivos para los niños es común encontrar figuras populares que, maliciosamente, inventan travesuras que hacen estragos en la paz del hogar. Por muy entretenidos y divertidos que sean tales programas, no son, ciertamente educativos. No hay duda que muchos niños difíciles deben el origen de su conducta al visionado de tales programas y crecen con la posibilidad de convertirse en delincuentes en potencia.

En los programas para adultos, se enseñan de forma sutil métodos innovadores de trasgresión. Una vida ociosa de juego y diversión que representa lo que debería ser la existencia, se dibuja de forma tan prometedora que acaba dejando una falsa impresión en la mente. ¡Qué poca  consciencia de la distancia entre la fantasía y la realidad, y lo que debería ser y lo que es!

El afán por los placeres vanos que el Santo Corán prohíbe no es un asunto menor o sin  consecuencias, como muchos podrían considerar. Este y otros modos similares de diversión juegan un papel importante en la creación de un ambiente donde el nivel de frustración no hace sino aumentar. Uno se pregunta cuándo se alcanzará el punto de saturación.

Contención de los deseos

El Santo Corán exige la contención de los deseos: no debe permitirse que la envidia de origen a deseos insaciables y desmesurados.

Esta enseñanza encierra un mensaje muy importante respecto a la disciplina y el recorte de las ambiciones. Desde luego que el Islam no es una religión de escapismo o de negación mediante el monasticismo o el ascetismo, en el que se pide al hombre que suprima todos sus deseos naturales para lograr el Nirvana o la liberación de los vínculos materiales. Según la filosofía del Nirvana, son los deseos los que nos atan a la materia y nos hacen esclavos del materialismo. Su respuesta simple es rechazar y negarse a sí mismo todos los deseos.

El Islam rechaza esta filosofía por estar fabricada por el hombre, ser antinatural e inadecuada para resolver los problemas. El concepto de Nirvana está más cerca de la muerte que de la paz. El Islam tiene una solución totalmente diferente que ofrecer. Destruir los deseos, según el Islam, no es la respuesta para resolver el enigma de la vida.

Entre varias medidas sugeridas para crear la paz social está la amonestación de que el hombre debe disciplinar y restringir sus deseos y mantenerlos bajo control. De otra manera, sería imposible para ningún hombre conseguir la paz a través de la satisfacción del deseo. Como indicamos anteriormente, los deseos siempre van más rápidos de lo que se pueden perseguir. Por pequeñas que parezcan estas medidas, son potencialmente muy efectivas e importantes. Por ejemplo el Santo Corán afirma:

                                                                                                                                                           وَلَا تَمُدَّنَّ عَیۡنَیۡکَ اِلٰی مَا مَتَّعۡنَا بِہٖۤ اَزۡوَاجًا مِّنۡہُمۡ زَہۡرَۃَ الۡحَیٰوۃِ الدُّنۡیَا ۬ۙ لِنَفۡتِنَہُمۡ فِیۡہِ ؕ وَرِزۡقُ رَبِّکَ خَیۡرٌ وَّاَبۡقٰی

“Y no fuerces tus ojos tras lo que hemos concedido a algunas clases de ellos para que disfruten durante breve plazo - el esplendor del mundo presente - para que les probemos con ello. Pues la merced de tu Señor es mejor y más duradera”. (C. 20: Ta-Ha: 132)

El Santo Corán prohíbe pensar mal de los demás, comportarse ruidosamente, fisgonear o difamar:

                                                     یٰۤاَیُّہَا الَّذِیۡنَ اٰمَنُوا اجۡتَنِبُوۡا کَثِیۡرًا مِّنَ الظَّنِّ ۫ اِنَّ بَعۡضَ الظَّنِّ اِثۡمٌ وَّلَا تَجَسَّسُوۡا وَلَا یَغۡتَبۡ بَّعۡضُکُمۡ بَعۡضًا ؕ اَیُحِبُّ اَحَدُکُمۡ اَنۡ یَّاۡکُلَ لَحۡمَ اَخِیۡہِ مَیۡتًا فَکَرِہۡتُمُوۡہُ ؕ وَاتَّقُوا اللّٰہَ ؕ اِنَّ اللّٰہَ تَوَّابٌ رَّحِیۡمٌ 

“¡Oh vosotros, los creyentes! Evitad al máximo las sospechas; y preveníos, pues algunas sospechas están al borde del pecado. No espiéis ni murmuréis de los demás ¿Le gustaría a alguno de vosotros comer la carne de su hermano difunto? Cierto que os repugnaría. Más temed a Al’lah, pues en verdad Al’lah es el Remisorio con compasión, y es Misericordioso”. (C. 49: Al-Huyurat: 13)

Promoción de alianzas e inviolabilidad de pactos y tratados

En la sociedad islámica, la promoción de alianzas juega un papel muy importante. La inviolabilidad de pactos y tratados internacionales se considera fundamental para el concepto de unidad de la sociedad islámica. Los creyentes son descritos en el Santo Corán como:
                                                                                                                                                                                                                                          وَالَّذِیۡنَ ہُمۡ لِاَمٰنٰتِہِمۡ وَعَہۡدِہِمۡ رٰعُوۡنَ

“Quienes están atentos a sus acuerdos y pactos”. (C.23: Al-Muminun: 9) 

(lpbd) – La paz y las bendiciones de Dios sean con él.

(Continuará en la entrega 26)