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Opinión

La respuesta del islam a problemas del mundo contemporáneo (7)

Islam

En la entrega anterior (la número 6) vertimos luz sobre los instrumentos de competición: la no coerción y la no compulsión en materia de fe.

Desarrollando aún más este tema, Dios advierte al Santo Fundador del islam (lpbD), de forma clara  en contra de mantener cualquier idea de empleo de la fuerza para intentar reformar la sociedad. Su estatus de reformador queda muy claro en el versículo siguiente:

فَذَکِّرۡ ۟ؕ اِنَّمَاۤ اَنۡتَ مُذَکِّرٌ ﴿ؕ۲۲﴾ لَسۡتَ عَلَیۡہِمۡ بِمُصَۜیۡطِرٍ

“Adviérteles, por tanto, pues tú no eres más que un Amonestador; mas no tienes autoridad para obligarlos”. (C. 88: Al-Ghassiyyah: 22-23)

Desarrollando aún más el mismo tema, se recuerda al Profeta Muhammad (lpbD): 

فَاِنۡ اَعۡرَضُوۡا فَمَاۤ اَرۡسَلۡنٰکَ عَلَیۡہِمۡ حَفِیۡظًا ؕ اِنۡ عَلَیۡکَ اِلَّا الۡبَلٰغُ

“Pero si se alejan, sabe que no te hemos enviado como protector de ellos. Tu deber sólo consiste en transmitir el Mensaje. Deja que Dios lo haga efectivo.” (C. 42: Al-Shura: 49)

Incluso si surge una contienda en el proceso de propagación de la nueva ideología y se genera una reacción violenta, el islam exhorta enérgicamente a sus fieles a que muestren paciencia y perseverancia y eviten el conflicto en la máxima medida de lo posible. Es por esto por lo que, dondequiera que se encomienda a un musulmán que entregue el Mensaje del islam al mundo a su alcance, se establece un código de conducta preciso. De los varios versículos relativos a este punto, hemos seleccionado unos pocos para ilustrar este punto:

اُدۡعُ اِلٰی سَبِیۡلِ رَبِّکَ بِالۡحِکۡمَۃِ وَالۡمَوۡعِظَۃِ الۡحَسَنَۃِ وَجَادِلۡہُمۡ بِالَّتِیۡ ہِیَ اَحۡسَنُ ؕ اِنَّ رَبَّکَ ہُوَ اَعۡلَمُ بِمَنۡ ضَلَّ عَنۡ سَبِیۡلِہٖ وَہُوَ اَعۡلَمُ بِالۡمُہۡتَدِیۡنَ

“Convoca al camino de tu Señor, con sabiduría y la mejor exhortación, y dialoga con ellos de la mejor manera. En verdad, tu Señor conoce perfectamente a quien se ha desviado de Su camino; y también conoce a quienes están rectamente guiados”. (C. 16: Al-Nahl: 126)

اِدۡفَعۡ بِالَّتِیۡ ہِیَ اَحۡسَنُ السَّیِّئَۃَ ؕ نَحۡنُ اَعۡلَمُ بِمَا یَصِفُوۡنَ 

“Rechaza lo malo con lo que es bueno. Conocemos perfectamente todo lo que alegan”. (C. 23: Al- Mu’minun: 97)

Aquí “Ahsan” significa lo mejor, lo más atractivo y  bello.

Al describir el código de conducta con el que los creyentes deben de entregar el Mensaje, el Santo Corán hace el siguiente comentario:

وَالۡعَصۡرِ ۙ﴿۲﴾ اِنَّ الۡاِنۡسَانَ لَفِیۡ خُسۡرٍ ۙ﴿۳﴾ اِلَّا الَّذِیۡنَ اٰمَنُوۡا وَعَمِلُوا الصّٰلِحٰتِ وَتَوَاصَوۡا بِالۡحَقِّ ۬ۙ وَتَوَاصَوۡا بِالصَّبۡرِ 

“Llamamos como testigo a la edad en la que el hombre en conjunto se encontrará en estado de la perdición, excepto los que creen y hacen buenas obras y entregan la Verdad de manera honesta. Exhortan a la paciencia a la vez que ellos mismos ejercitan la paciencia”. (C. 103: Al-Asr: 2-4)

También:

ثُمَّ کَانَ مِنَ الَّذِیۡنَ اٰمَنُوۡا وَتَوَاصَوۡا بِالصَّبۡرِ وَتَوَاصَوۡا بِالۡمَرۡحَمَۃِ

“Debería actuar como los que creen y se exhortan mutuamente para ejercer la paciencia a la vez que así lo hacen ellos mismos y se exhortan mutuamente a ser considerados y misericordiosos con los demás a la vez que ellos mismos son considerados y misericordiosos”. (C. 90: Al-Balad: 18)

Supervivencia del más adecuado

Según el Santo Corán, la supervivencia y victoria final de un Mensaje depende totalmente de la potencia de sus argumentos y no de la fuerza material que pueda emplear. El Santo Corán es muy claro y específico en este tema. Declara que aunque se utilicen las fuerzas más poderosas para aniquilar la Verdad y apoyar a la falsedad, tales esfuerzos habrán de quedar indefectiblemente frustrados y derrotados. La razón siempre prevalecerá sobre la fuerza bruta de las armas materiales. Por ejemplo, el Santo Corán afirma:

 قَالَ الَّذِیۡنَ یَظُنُّوۡنَ اَنَّہُمۡ مُّلٰقُوا اللّٰہِ ۙ کَمۡ مِّنۡ فِئَۃٍ قَلِیۡلَۃٍ غَلَبَتۡ فِئَۃً کَثِیۡرَۃًۢ بِاِذۡنِ اللّٰہِ ؕ وَاللّٰہُ مَعَ الصّٰبِرِیۡنَ 

“…Pero los que saben con certeza que un día se reunirán con Al-lah dirán: ¡Cuántos pequeños grupos triunfaron sobre grandes masas por la orden de Al-lah!, y Al-lah está con los perseverantes”. (C. 2: Al-Baqarah: 250)

El concepto de la supremacía del islam ha de ser entendido en el contexto de la orden divina mencionada anteriormente.

En otra parte de un versículo del Sagrado Corán se declara:

رَضِیَ اللّٰہُ عَنۡہُمۡ وَرَضُوۡا عَنۡہُ ؕ اُولٰٓئِکَ حِزۡبُ اللّٰہِ ؕ اَلَاۤ اِنَّ حِزۡبَ اللّٰہِ ہُمُ الۡمُفۡلِحُوۡنَ

“…Al-lah esté plenamente contento con ellos y ellos están plenamente contentos con Él. Son del partido de Al-lah. Tened en cuenta que es el partido de Al-lah el que prosperará”. (C. 58: Al-Muyadila: 23)

Durante la Batalla de Badr (la primera batalla en propia defensa de la historia del islam), el poder de los idólatras de la Meca fue confrontado con un pequeño número de musulmanes, sobrepasados ampliamente en número, con un equipo y armamento ínfimo y forzados a luchar una batalla en defensa propia por la preservación de su ideología y no por su propia subsistencia. Comentando esto, el Santo Corán declara:

لِّیَہۡلِکَ مَنۡ ہَلَکَ عَنۡۢ بَیِّنَۃٍ وَّیَحۡیٰی مَنۡ حَیَّ عَنۡۢ بَیِّنَۃٍ

“…Que perezca, pues, el condenado a perecer por veredicto de la lógica manifiesta, y que sobreviva el que merezca sobrevivir por virtud de su lógica manifiesta”. (C. 8: Al-Anfal: 43)

Este es el principio universal que ha desempeñado el papel más importante en la evolución de la humanidad. La supervivencia del más adecuado es la esencia de este Mensaje. De hecho, es la metodología de la evolución de la vida.

(lpbD) – La paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

(Continuará en la próxima entrega, desarrollando el tema de la libertad de expresión.