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Opinión

La respuesta del islam a problemas del mundo contemporáneo (8)

comunidad ahmadí

En la entrega anterior (la número 7) vertimos luz sobre los instrumentos de competición. Vamos a tratar a continuación qué dice el islam sobre la libertad de expresión.

Libertad de expresión

La libertad de expresión y palabra es vital para la difusión del Mensaje, al igual que lo es para restaurar la dignidad del hombre. Ninguna religión es digna de ser considerada a menos que tienda a restaurar y proteger la dignidad del hombre.

Por lo tanto, a la luz de lo que hemos comentado, debe quedar evidente que es imposible que una religión como el islam niegue la libertad de palabra y expresión. Al contrario, el islam defiende este principio de tal manera y con tal valor que es raro encontrar algo similar en otra religión o ideología en el mundo. Por ejemplo, el Santo Corán declara:

وَقَالُوۡا لَنۡ یَّدۡخُلَ الۡجَنَّۃَ اِلَّا مَنۡ کَانَ ہُوۡدًا اَوۡ نَصٰرٰی ؕ تِلۡکَ اَمَانِیُّہُمۡ ؕ قُلۡ ہَاتُوۡا بُرۡہَانَکُمۡ اِنۡ کُنۡتُمۡ صٰدِقِیۡنَ 

“Dicen: “Nadie entrara en el Cielo a menos que sea judío o cristiano”. Estos son sus vanos deseos. Diles: “Aportad vuestra prueba, si sois veraces”. (C. 2: Al-Baqarah: 112)

También:

اَمِ اتَّخَذُوۡا مِنۡ دُوۡنِہٖۤ اٰلِہَۃً ؕ قُلۡ ہَاتُوۡا بُرۡہَانَکُمۡ ۚ ہٰذَا ذِکۡرُ مَنۡ مَّعِیَ وَذِکۡرُ مَنۡ قَبۡلِیۡ ؕ بَلۡ اَکۡثَرُہُمۡ لَا یَعۡلَمُوۡنَ ۙ الۡحَقَّ فَہُمۡ مُّعۡرِضُوۡنَ 

“¡Han adoptado a otros dioses aparte de Él! Diles: “Traed vuestra prueba. ¡Aquí está el Libro de los que están conmigo y de los que me precedieron!”. No, la mayoría no conocen la verdad y por eso se apartan de ella”. (C. 21: Al-Anbiya: 25)

وَنَزَعۡنَا مِنۡ کُلِّ اُمَّۃٍ شَہِیۡدًا فَقُلۡنَا ہَاتُوۡا بُرۡہَانَکُمۡ فَعَلِمُوۡۤا اَنَّ الۡحَقَّ لِلّٰہِ وَضَلَّ عَنۡہُمۡ مَّا کَانُوۡا یَفۡتَرُوۡنَ

“De cada pueblo mostraremos un testigo y les diremos: “Traed vuestra prueba”. Entonces sabrán que la verdad pertenece a Al-lah y que lo que solían tramar se les esfumará”. (C. 28: Al-Qasas: 76)

Y:

اَمۡ لَکُمۡ سُلۡطٰنٌ مُّبِیۡنٌ ﴿۱۵۷﴾ۙفَاۡتُوۡا بِکِتٰبِکُمۡ اِنۡ کُنۡتُمۡ صٰدِقِیۡنَ

“¿O poseéis una clara autoridad? Mostrad, pues, vuestro Libro si sois veraces”. (C. 37: Al-Saffat: 157-158)

La libertad y la emancipación en el contexto del mundo contemporáneo

La libertad y la emancipación son dos eslóganes importantes que están influenciando al mundo entero con intensidad variable y connotaciones diferentes en distintas partes del globo. No hay duda alguna de que el hombre está adquiriendo una conciencia progresiva de la importancia y valor de la libertad. Existe una necesidad acuciante, sentida en todas partes, de mayor emancipación. ¿De qué? Del yugo del gobierno extranjero, de las dictaduras, del fascismo, de las filosofías totalitarias o teocráticas, de las democracias despóticas, de las burocracias corruptas, de la estrangulación económica de los países pobres por los países ricos, de la ignorancia, la superstición y el fetichismo.

El islam abandera la causa de la libertad frente a todos estos males, pero no lo hace de manera que se genere desorden, caos y venganza indiscriminada, que a su vez origine sufrimiento al inocente.

Es el mensaje del islam:


وَاللّٰہُ لَا یُحِبُّ الۡفَسَادَ 


“Y a Dios no le agrada el desorden”. (C.2: Al-Baqarah: 206)

El islam, como cualquiera otra religión, insiste en el papel de una libertad equilibrada, con un espíritu de dar y recibir. El concepto de libertad absoluta es un concepto irreal, vacío y extraño en el contexto de la sociedad.

A veces, la idea de la libertad es tan mal entendida y se aplica tan negativamente que la belleza del apreciado principio de libertad de expresión se transforma en la fealdad de la libertad de la injuria, de los insultos y la blasfemia.

La blasfemia

El islam da un paso más que otras religiones al garantizar al hombre la libertad de palabra y expresión. Se condena, sin duda, la blasfemia, basándose en aspectos éticos y morales, pero no se ordena en el islam ningún castigo físico, en contra de lo que habitualmente se piensa en el mundo actual.

Si se estudia repetida y profundamente el Santo Corán, es imposible encontrar un simple versículo que declare que la blasfemia es un crimen que el hombre pueda castigar.

Si bien el Santo Corán se opone rotundamente a la conducta y expresión indecentes y a la ofensa contra la sensibilidad de los demás, con o sin razón o fundamento, el islam no aboga por el castigo de la blasfemia en este mundo ni ampara tal autoridad en nadie.

La blasfemia ha sido mencionada en cinco ocasiones en el Santo Corán.

1) Por ejemplo, el tema es mencionado en términos generales:


وَقَدۡ نَزَّلَ عَلَیۡکُمۡ فِی الۡکِتٰبِ اَنۡ اِذَا سَمِعۡتُمۡ اٰیٰتِ اللّٰہِ یُکۡفَرُ بِہَا وَیُسۡتَہۡزَاُ بِہَا فَلَا تَقۡعُدُوۡا مَعَہُمۡ حَتّٰی یَخُوۡضُوۡا فِیۡ حَدِیۡثٍ غَیۡرِہٖۤ ۫ۖ اِنَّکُمۡ اِذًا مِّثۡلُہُمۡ ؕ اِنَّ اللّٰہَ جَامِعُ الۡمُنٰفِقِیۡنَ وَالۡکٰفِرِیۡنَ فِیۡ جَہَنَّمَ جَمِیۡعَۨا 

 

“El ya os ha revelado en el Libro que, cuando oigáis que son negados y escarnecidos los Signos de Al-lah, no os sentéis con ellos mientras no inicien otra conversación; ya que de no hacerlo seríais como ellos. En verdad, Al-lah reunirá juntos en el Infierno a hipócritas e incrédulos”. (C. 4: Al- Nisa: 141)  

 

وَاِذَا رَاَیۡتَ الَّذِیۡنَ یَخُوۡضُوۡنَ فِیۡۤ اٰیٰتِنَا فَاَعۡرِضۡ عَنۡہُمۡ حَتّٰی یَخُوۡضُوۡا فِیۡ حَدِیۡثٍ غَیۡرِہٖ ؕ وَاِمَّا یُنۡسِیَنَّکَ الشَّیۡطٰنُ فَلَا تَقۡعُدۡ بَعۡدَ الذِّکۡرٰی مَعَ الۡقَوۡمِ الظّٰلِمِیۡنَ

 

“Cuando veas a quienes se burlan de Nuestros Signos, apártate de ellos hasta que no empiecen a tratar otro tema. Y si Satanás te hace olvidar, no te sientes, después de caer en la cuenta, con los hombres impíos”. (C.6: Al-An’am: 69)

¡Qué respuesta más bella frente a la completa fealdad de la blasfemia! El islam no sólo no permite a ningún ser humano que asuma en sus propias manos el castigo del blasfemo, sino que declara que la gente debe manifestar su protesta contra la blasfemia alejándose de la reunión de personas en la que los valores religiosos son burlados y ridiculizados. Aparte de sugerir medidas positivas, el Santo Corán no prescribe siquiera un boicot permanente contra el blasfemo; al contrario, el Santo Corán deja claro que el boicot sólo debe durar mientras se comete el acto de blasfemia.

2) De nuevo, la blasfemia se menciona en el Sura (capítulo) Al- An’am, donde, hipotéticamente, se discute el tema de la blasfemia no sólo en relación con Dios, sino también respecto a los ídolos y otros objetos imaginarios de adoración aparte de Dios. Las enseñanzas del Corán son sorprendentemente bellas:

 

وَلَا تَسُبُّوا الَّذِیۡنَ یَدۡعُوۡنَ مِنۡ دُوۡنِ اللّٰہِ فَیَسُبُّوا اللّٰہَ عَدۡوًۢا بِغَیۡرِ عِلۡمٍ ؕ کَذٰلِکَ زَیَّنَّا لِکُلِّ اُمَّۃٍ عَمَلَہُمۡ ۪ ثُمَّ اِلٰی رَبِّہِمۡ مَّرۡجِعُہُمۡ فَیُنَبِّئُہُمۡ بِمَا کَانُوۡا یَعۡمَلُوۡنَ

 

“No insultéis a quienes ellos invocan en lugar de Al-lah, no sea que ellos, por despecho, insulten a Al-lah en su ignorancia. Así hicimos que cada pueblo considerara justas sus acciones. Pero después volverán a su Señor y El les informará de cuanto hayan hecho”. (C. 6: Al An’am: 109)

Este versículo se dirige a los musulmanes. Se les prohíbe terminantemente blasfemar contra los ídolos y otros dioses imaginarios de los idólatras. Se señala que de actuar así, los otros, por venganza, pudieran dar rienda suelta a la blasfemia contra Dios. En esta discusión hipotética de blasfemia contra Dios y los ídolos, en términos iguales, no se prescribe en ningún caso castigo físico.

La enseñanza moral de este precepto posee una profunda sabiduría. Si uno comete un crimen contra la sensibilidad espiritual de otro, la parte agraviada tiene el derecho a pagarle con la misma moneda, al margen de la naturaleza de sus creencias y del hecho de que tenga o no razón. No se permiten represalias en términos distintos. Se puede concluir de ello que la ofensa espiritual ha de ser vengada por medios espirituales, de igual manera que la ofensa física es vengada mediante medidas físicas, aunque sin transgresión. 

(lpbD) – La paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.
(as) – La paz sea con él.

(Continuará en la próxima entrega desarrollando otros puntos sobre la blasfemia según el Sagrado Corán)