Opinión

La televisión se alinea con Biden

Biden

Pese a lo destacado de Joe Biden en las encuestas nadie se atreve a dar por ganador al candidato demócrata sin correr un serio peligro de errar. La experiencia de 2016 fue demasiado aleccionadora como para cometer ahora el mismo error de infravalorar a un presidente Trump que se crece ante las críticas y frente a aquello que le es desfavorable. Como el entretenimiento, una industria que en Norteamérica se ha alineado claramente a favor de su adversario y que espolvorea cada día, a todas horas, materiales audiovisuales contrarios al inquilino de la Casa Blanca en forma de documentales, series de ficción estrenadas convenientemente cerca de la cita electoral, largometrajes y docudramas. Todos ellos valiosos y de alta calidad, como casi todo lo que se hace en Estados Unidos con una cámara, pero claramente posicionados en favor de una opción y buscando el perjuicio de la contraria. 

A España llegan muchos de esos ejemplos de cómo la industria americana apuesta claramente por Biden en las urnas. La plataforma líder tiene estos días alojados en sus contenidos casi una docena de títulos bajo el epígrafe ‘Viaje a América’. ‘La voz más alta’ intenta retratar con toda su crudeza la figura del fundador de la cadena de televisión Fox News, Roger Ailes, la opción de millones de espectadores en aquel país que no se sienten identificados con el resto de los medios. Pero lo hacen desde posiciones poco políticamente correctas, lo que les vale el rapapolvo de los creadores de la serie. Nunca se vio una denuncia tan dura desde lo personal (como acosador sexual, plenamente merecida) dirigida hacia los creadores de cadenas de audiencia progresista. Pero Ailes apoyó a Trump, y de nada sirve que lo explique. Se acaba de estrenar además ‘La Ley de Comey’, la recreación de lo ocurrido en el seno del FBI cuando se investigó el escándalo de los correos electrónicos de Hillary Clinton y ya por entonces despuntaba la opción Trump para convertirse en el hombre más poderoso del mundo. Oportuno estreno, aunque sus espectadores españoles no puedan decantar la balanza a favor de su oponente. 

Peor aún es la cadena de títulos ‘La Era Trump’, que incluye la nostalgia de lo que pudo ser y no fue con un documental sobre la que se quedó en el camino de ser primera mujer en llegar a presidenta de EEUU. La chica de oro perdió, pero no es la única que recibe los parabienes de los programadores y autores de la nueva televisión de parte. La jueza Ruth Bader Gingsburg es elevada a los altares, con toda la justicia dada su larga vida de defensa de sus principios. Pero frente a ella en el mando a distancia no hay nada.

No tardaremos en ver a su sustituta Amy Comey Barrett masacrada en documentales parecidos. La etiqueta de la era Trump se completa con un reportaje con el título ¿Está loco Trump?’, de producción también norteamericana, y con ‘Steve Bannon, el ideólogo de Trump’, que pone directamente sobre el barro al impulsor “del populismo de extrema derecha”, según el texto que acompaña a la película. ‘El efecto Trump’ recorre los días en que el presidente más polémico recibió el informe de las injerencias rusas que favorecieron su elección en 2016, y cómo declaró la guerra al FBI. Y como invitado de última hora, el incombustible Michael Moore que en su país no consigue ni estrenar sus sesgados trabajos, pero completa el elenco con su ‘Fahrenheit 11/9’ terminado hace casi tres años... 

Quienes esperen algún contrapeso a esta oleada de documentos en imágenes, algún reportaje crítico hacia Joe Biden, su figura, su trayectoria o la radicalidad cuestionable de su ‘ticket’ Kamala Harris, mejor que se armen de paciencia porque no encontrarán nada a ese lado. Lo cual no resta un ápice de valor a cada una de esas obras. Lo que les hace perderlo es su colocación unidireccional, como si los abonados de Albacete, los de Huesca o Almería fueran a votar el próximo día 3 en las presidenciales estadounidenses y debieran votar lo conveniente. 

La vigilia en la que el electrodoméstico rey se revelará como más útil e imparcial que nunca será la de las elecciones. Mi consejo para seguir la noche del 3 al 4 de noviembre desde el salón, con la televisión enchufada y la calefacción puesta: miren a Florida. Ni Biden ni Trump serán presidentes si no ganan en The Sunshine State. Podríamos decir algo parecido de Pensilvania, pero el estado en el que nació Biden elige nueve compromisarios menos que la península soleada del sureste. Conoceremos el resultado de encuestas a pie de urna en Florida a las dos de la madrugada, hora peninsular española, y entonces tendremos una clave decisiva para afrontar el recuento con uno de los dos candidatos lanzado hacia la Presidencia. La última encuesta de Florida Atlantic University le da al demócrata dos puntos de ventaja sobre el republicano. No hagan caso. Todo está abierto allí porque Trump tiene una gran ascendencia sobre este estado, pero el voto anticipado y por correo auguran una movilización que deja muy estrecho el margen de indecisos esta vez, igual que ocurre con el margen de abstencionistas, que en Estados Unidos son muchos cuando pasan del 45%.