Opinión

Los talibán: una comparación entre el primer y el segundo Emirato Islámico de Afganistán

taliban

En agosto de 2021, los talibán conquistaron Kabul, la capital del país. Si bien para la prensa se trató de una sorpresa, desde el año 2009 se venía negociando una salida pacífica de las tropas internacionales lo que irremediablemente sería una victoria de los talibán. Aunque los talibán alcanzan el gobierno por segunda vez, existen algunas diferencias significativas entre los dos periodos que vamos a reseñar en este documento. Para ello, vamos a hacer un análisis comparado de las condiciones en las que alcanzaron el poder, del gobierno que formaron en los dos emiratos, de la economía afgana en ambos periodos y por último de las relaciones exteriores, así como de los principales aliados.

Introducción

El pasado agosto el mundo entero presenciaba con gran perplejidad el ascenso de un enemigo al que todos dábamos por muerto: los talibán. Los 20 años de guerra, las más de 45 000 víctimas mortales y sobre todo los más de 3500 soldados occidentales caídos en el campo de batalla, han quedado borrados por una decisión política que, cuanto menos, parece controvertida.

El presente trabajo pretende llevar a cabo una comparación entre el primer emirato talibán (1994/1996-2001) y este segundo (2021 en adelante) con la idea de esclarecer si se han producido cambios en el mismo o si por el contrario estamos ante una segunda parte del mismo fenómeno. Para ello, este trabajo se centrará en una comparación de los siguientes cuatro aspectos:

  1. El ascenso de los talibán
  2. El establecimiento del gobierno
  3. La economía talibán
  4. Las relaciones exteriores
El ascenso de los talibán

Como rasgo común al ascenso de los talibán en los dos periodos analizados, tenemos que decir que ambos se producen tras la retirada de tropas extranjeras que trataban de controlar la situación en Afganistán. Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre un periodo y el otro. Mientras que, durante el primer periodo, los talibán llegaron al poder como una fuerza estabilizadora que se abría paso en medio del caos provocado por la derrota de las fuerzas soviéticas de ocupación, ahora los talibán llegan al poder con un proceso pactado de retirada que viene negociándose desde 2013. Veamos de forma pormenorizada la diferencia entre estas dos situaciones.

En septiembre de 1994 —en medio de la Guerra Civil afgana (1992-1996)—, un grupo de partidarios del Jamiat Ulema-e-Islam1 comenzaron a seguir a un clérigo afgano conocido como el Mulá Omar2. Su éxito se basaba en las críticas que vertía contra los abusos cometidos por los señores de la guerra y en su discrepancia sobre la no aplicación de la ley islámica en Afganistán. Gracias al apoyo brindado por el servicio secreto pakistaní (ISI)3 y por el entonces ministro del Interior, el general Naserullah K. Babar4, los talibán lograron hacerse con el control del país en poco más de dos años.

Sin embargo, su llegada al poder provocó un sinfín de críticas internacionales y como consecuencia tan solo obtuvieron el reconocimiento explícito de tres estados: Pakistán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. El resto de los estados no solo no los reconocieron, sino que además se negaron a establecer cualquier contacto formal con ellos. Tras la intervención norteamericana salieron del poder y se vieron obligados a replegarse a Pakistán hasta que pudieron volver a controlar el país.

En este segundo periodo, las condiciones por las que han llegado al poder han sido diametralmente diferentes a las de la primera vez. Ahora, su ascenso ha estado ligado a un doble —o incluso triple proceso de negociación— que ha cristalizado en tres acuerdos de paz diferentes pero complementarios.

  • En primer lugar, estaría el proceso llevado a cabo entre el Gobierno afgano y la organización radical Hebz-e-Islami Gulbuddin5 que fructificó en un acuerdo en septiembre de 2016.
  • En segundo lugar, estaría el proceso Estados Unidos-talibán que concluyó con la firma del acuerdo de febrero 2020 que servido de marco para la retirada de las tropas internacionales de Afganistán.
  • El tercer y último lugar, y condicionado por el acuerdo de Doha, tenemos que destacar el denominado proceso intra-afgano que culminó en septiembre 2020 con el acuerdo entre los talibán y el Gobierno afgano.

Ante la imposibilidad de ganar la guerra, los Estados Unidos comenzaron a negociar con los talibán en 2010 aunque esta negociación no se hizo pública hasta 20136. La Administración Obama7 veía en la negociación con los talibán la única opción de maquillar la derrota y la mejor forma de retirar sus tropas de Afganistán. Gracias a la mediación del BND8 alemán y de la familia real de Qatar9, el primer contacto se produjo en 201010 (Munich). La forma elegida fue un encuentro informal entre el asesor americano Barnett Rubin y el secretario del Mulá Omar Tayyab Agha.

Desde el inicio de las negociaciones en 2010 hasta la firma misma del acuerdo en febrero 2020, se produjeron un sinfín de reuniones (Ver Tabla 1) entre las diferentes partes implicadas en Afganistán.ieee

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En todo caso, en lo que al ascenso de los talibán se refiere, en septiembre de 2021 se produjo la retirada total de las tropas internacionales, lo que supuso vía libre para la toma del poder. Ante el temor de que sus colaboradores sufrieran duras represalias a manos de los talibán, los diferentes países que habían estado presentes en Afganistán en los últimos 20 años realizaron un esfuerzo ímprobo para sacar del país a sus colaboradores.

El Gobierno talibán

En lo que a la formación del gobierno se refiere, tenemos que decir que no existen grandes cambios respecto al primer Emirato Islámico de Afganistán. Como rasgos generales comunes a ambos gobiernos hay que decir que la etnia dominante es la pastún, que persiste una ausencia absoluta de mujeres en los cargos, así como una estructura gubernamental dominada por la figura del líder al que se le denomina Amir al- Mu'minin (comandante de los fieles). Veamos en primer lugar como se organizó el gobierno del primer emirato para pasar posteriormente al análisis del segundo.

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El 7 de septiembre, el portavoz de los talibán Zabihulá Muyahid anunciaba la formación de un gobierno interino en el que de nuevo no había ni mujeres ni representantes de las minorías étnicas. El gobierno de esta segunda etapa de los talibán se asemeja mucho a la anterior ya que no solo comparte la estructura, sino que la filosofía de la primera etapa se mantiene en la segunda. Veamos cómo se plasma esta en la organización del gobierno.ieee

Si bien es cierto que en esencia los dos gobiernos son muy similares —de hecho, nueve ministros del actual ejecutivo ya formaron parte del primer gobierno— debemos señalar algunas diferencias significativas entre ambos ejecutivos.

  • En primer lugar, hay que destacar que, al menos en la forma, este nuevo gobierno trata de asemejarse a las estructuras de los ejecutivos occidentales introduciendo las figuras de un primer ministro y de dos viceprimeros ministros. Probablemente tiene que ver con la pretensión de alcanzar el reconocimiento internacional algo que durante la primera etapa no era una prioridad.
  • En segundo lugar, hay que destacar que este segundo gobierno es mucho más religioso que el primero ya que en su seno encontramos una mayor presencia de clérigos22, ya sean mulás o maulvis. Otro elemento que nos muestra esa mayor religiosidad es la presencia de antiguos estudiantes del seminario deobandí Darul Uloom Haqqani23, que es considerado por muchos como la Universidad de la Yihad24.
  • En tercer lugar, tenemos que destacar que la Red Haqqani25 tiene un rol mucho más importante en este gobierno que en el primero. La prueba sobre la que se basa esta afirmación es el hecho de que hasta cinco miembros de red formen parte del gobierno26. Esta red no solo es vital para la logística de los talibán, sino que también sirve de nexo con los servicios secretos pakistaníes (ISI). También tenemos que destacar la presencia de algunos ministros, como el de defensa o el de obras públicas, que son familiares directos del mítico Mulá Omar.
  • En cuarto lugar, hay que destacar que, a diferencia del primer gobierno, las relaciones con Irán son amigables. Por un lado, la figura del Líder Supremo en este segundo periodo está más cerca de su homólogo iraní que de lo que fue el Mulá Omar lo que le dota de una superioridad moral y religiosa que le legitima ante sus ministros. De hecho, gracias a esa supuesta superioridad religiosa, el líder de Al Qaeda Ayman al Zawahiri le juró lealtad en 2016 lo que supone otro cambio importante respecto al primer emirato. Por otro lado, el que ahora es viceministro de inteligencia Ibrahim Sadr, es el enlace entre los talibán y la Guardia Revolucionaria27 de Irán (Fuerza Quds28) y tiene por función el mantenimiento de una cooperación activa entre Irán y Afganistán que le permite a los talibán incrementar su capacidad militar.
  • En quinto lugar, al contrario de lo que ocurría durante el primer periodo, el gobierno está dividido en diferentes facciones. Por un lado, estaría el mencionado bloque religioso29, por otro el del clan Haqqani30, y por otro el grupo de aquellos que desde la oficina de Qatar31 participaron directamente en las negociaciones de Doha. Este hecho probaría que en presente gobierno se ha buscado mantener distintas cuotas de poder para tratar de evitar enfrentamientos internos.

Para concluir este apartado debemos decir que, si bien existen grandes coincidencias entre los dos ejecutivos, también hay importantes diferencias que deben ser reseñadas.

La economía talibán

Quizá el mayor desafío al que se tienen que enfrentar los talibán sea el de la economía. Si bien es cierto que la situación económica es muy precaria, esta es mucho mejor que la que encontraron los talibán en 1996. Sirva un dato para corroborar este hecho. En el año 1997 el presupuesto que manejaba el Gobierno afgano era de 100 000 dólares, en cambio 2021 está cantidad ascendió hasta las 1,6 billones de dólares. Si bien es cierto que la diferencia de cifras es muy grande, también hay que decir no solo que en 1997 había importantes sanciones internacionales, sino que en 2021 el 75 % del presupuesto de Afganistán se debe a las ayudas internacionales32. Estas ayudas podrían perderse si los talibán se mantienen en el poder. De hecho, algunas fuentes apuntan que hasta 9,4 billones de dólares podrían quedar congelados por la llegada de los talibán al poder.

En lo que a los talibán se refiere, este grupo tiene sus propias fuentes de financiación, vinculadas sobre todo al tráfico de drogas, a la minería y a las donaciones ilegales. Algunas fuentes apuntan que la cantidad recaudada por estas vías durante el periodo 2019 y 2020 ascendería hasta los 1,5 billones33 de dólares34. De cara al futuro, los talibán tendrán que afrontar un futuro con un limitado número de fuentes de ingreso. En concreto podemos plantear al menos cinco:

  1. Los impuestos, sobre todo los que se derivan del comercio internacional.
  2. La minería35 que puedan extraer las empresas chinas que operan en el país.
  3. La ayuda internacional de países no occidentales, es decir el dinero que pueda llegar procedente de China, Rusia, Pakistán o Qatar.
  4. La ayuda internacional de países occidentales, algo con lo que por el momento no pueden contar los talibán.
  5. El dinero obtenido por el tráfico de drogas que, si bien es cierto que podría ser la partida presupuestaria más jugosa, cerraría de inmediato no solo la ayuda procedente de Occidente, sino también las opciones de alcanzar el tan ansiado reconocimiento internacional

Además de estos problemas, el Gobierno talibán tendrá que hacer frente a dos problemas de carácter coyuntural. Por un lado, Afganistán está sumido en una terrible sequía que está limitando su capacidad de desarrollo. Por otro, al tratarse de un país en vías de desarrollo la pandemia parece haber afectado más a Afganistán que a otros países. Aunque es difícil saber el número de afectados (156 000) y de fallecidos (7200) lo que sí que se sabe es que tan solo un 6,2 % de la población tiene las dos dosis de la vacuna, lo que limita sus opciones de futuro.

Para concluir con este apartado hay que decir que, si bien la situación económica hoy es más benévola que la que encontraron los talibán en 1996, la presencia de este grupo puede hacer desaparecer la principal fuente de ingresos de Afganistán: la ayuda económica internacional.

Las relaciones exteriores

Tras la proclamación del primer Emirato Islámico de Afganistán en 1996, los talibán obtuvieron un reconocimiento internacional muy limitado. Tan solo Pakistán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí reconocieron al Emirato Islámico de Afganistán como gobierno legítimo en ese territorio. ¿Quiere eso decir que el resto de Estados reconocieron a la Alianza del Norte como gobierno legítimo de Afganistán? No, ya que la mayoría de los Estados siguieron la doctrina aplicada por los Estados Unidos: el no reconocimiento de ninguna facción como gobierno legítimo de Afganistán, evitando así tomar partido por alguna de las partes.

Desde que el embajador norteamericano en Afganistán, Adolph Dubs (1979), fuera asesinado, hasta el nombramiento de Robert Finn como jefe de la misión en Kabul 2002, Estados Unidos se ha movido en la ambigüedad36 respecto del reconocimiento de un gobierno en Afganistán. Si bien es cierto que en ningún momento acreditó a ningún otro embajador y que tampoco mantuvo abierta su embajada, Washington se negó a reconocer a ninguna facción como gobierno legítimo de Afganistán. Ni siquiera, los grupos más afines como la Alianza del Norte recibieron el reconocimiento de los Estados Unidos. Por ello, los talibán trataron de seducir37 a la Comunidad Internacional en general y a los Estados Unidos en particular para lograr el tan ansiado reconocimiento internacional, aunque como es sabido los resultados no fueron ni mucho menos satisfactorios.

A diferencia de lo que ocurrió durante la primera etapa, el Emirato Islámico de Afganistán no ha logrado el reconocimiento explícito de ningún estado. Sin embargo, China, Irán, Turquía, Rusia y Pakistán han mantenido abiertas sus delegaciones diplomáticas en Kabul, lo que a todas luces se debe interpretar como un reconocimiento, al menos tácito, del Gobierno talibán. Este hecho supone un importante cambio en lo que a los socios internacionales del Mulá Akhundzada se refiere. Si durante la primera etapa los talibán se apoyaron en Arabia Saudí, Pakistán y Emiratos, ahora tienen en Qatar, Rusia y China a sus principales valedores.

Al igual que ocurrió anteriormente, la estrategia de Estados Unidos ha servido de referencia para el resto de los estados occidentales. Así, la opción de trasladar la embajada de Kabul a Doha sin ruptura de relaciones diplomáticas ha sido la práctica más habitual entre los socios de Estados Unidos. Esta opción permite a los estados ganar tiempo sin condicionar negativamente sus relaciones con el nuevo gobierno de Kabul. Por ello, los próximos meses serán cruciales para saber cómo evolucionarán las relaciones diplomáticas de los talibán. En principio el reconocimiento estaría condicionado por:

  • Los esfuerzos que lleven a cabo los talibán contra la producción de droga en Afganistán.
  • La ausencia en su territorio de grupos terroristas que puedan usar Afganistán como centro de operaciones para atacar a terceros estados.
  • Al respeto de los Derechos Humanos, especialmente aquellos relacionados con las mujeres y con las minorías religiosas y étnicas.

Por lo tanto, los talibán afrontan el reto del reconocimiento internacional en este segundo periodo con mayores facilidades que las encontradas en 1996. Sin embargo, su credibilidad es menor ya que son muy pocos los estados que creen que los inquilinos del palacio presidencial afgano serán capaces de respetar los compromisos internacionales sumidos en los diferentes acuerdos de paz.ieee

Conclusiones

Después de casi 20 años y tras más de 45 000 vidas perdidas, los talibán viven un segundo periodo de Gobierno en Afganistán. Sin duda, entre el primer y el segundo emirato hay algunos elementos de continuidad, pero también existen importantes diferencias.

Quizá el punto en el que encontramos más diferencias entre los dos emiratos sea en la forma en la que los talibán han llegado al gobierno. Si bien es cierto que en la primera etapa este grupo se alzó como fuerza de pacificación en medio de un caos que se prolongaba desde la salida de los soviéticos (1989), en esta segunda ocasión la situación ha sido completamente distinta. Para empezar, en Afganistán había fuerzas de pacificación con mandato de las Naciones Unidas que, aunque no de forma muy exitosa38, trataban de construir la paz. Además, desde el año 2009 existía una negociación que tenía por objetivo la pacificación del país que ha servido para que, con matices, los talibán reciban un país mucho más pacífico del que dejaron.

Además de la forma en la que han alcanzado el poder también tenemos que hacer alusión a las diferencias entre los dos gobiernos talibán. A pesar de que la estructura y la filosofía es similar, el gobierno de este segundo emirato tiene algunos matices dignos de reseñar. En primer lugar, hay un incremento del número de cargos adjuntos al líder. Ahora hay tres personas (un primer ministro y dos viceprimeros ministros) frente una como ocurría durante el primer periodo. En segundo lugar, en el actual ejecutivo hay más facciones que en el liderado por el Mulá Omar destacando aquellos vinculados a la red Haqqani, los que participaron en las negociaciones de Qatar o los que pasaron por Guantánamo. Estas divisiones no solo denotan una mayor heterogeneidad en el ejecutivo, sino también un liderazgo muchas más débil que el ejercido por el Mulá Omar en el primer ejecutivo.

Otro elemento que merece ser analizado es la economía de Afganistán. Si bien es cierto que en ambos casos la economía del país es profundamente vulnerable, en el año 1996 Afganistán estaba prácticamente destruido. Ahora, a pesar de las dificultades a las que se enfrentan los afganos (corrupción, COVID, falta de estructura productiva) la ayuda internacional ha permitido un mínimo desarrollo de las infraestructuras y la apertura del país a la inversión extranjera. Sin embargo, estos aspectos que podrían servir para mejorar la economía afgana podrían desaparecer si los talibán no cumplen con los condicionantes impuestos por la comunidad internacional. Por ello, los talibán tendrán que optar entre aplicar su programa político o seguir recibiendo ayuda internacional. Para aliviar este dilema, los hombres de Akhundzada cuentan con el apoyo económico de China, Rusia y Qatar, aunque esta por si sola parece no ser suficiente para lograr un crecimiento económico sostenido.

El último de los puntos es el de las relaciones exteriores. Desde que, en 2013, se planteó que los talibán podrían ser aceptados como miembros de la comunidad internacional, su presencia perfil internacional no ha hecho más que crecer. Hoy en día, los talibán están mucho menos aislados de lo que estuvieron en 1996, aunque para relacionarse han tenido que cambiar de socios. Si durante el primer emirato solo se relacionó con tres estados (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán) hoy su espectro de relación es mucho mayor. Incluso, hay estados como China, Rusia, Qatar, Turquía e Irán que no han cerrado sus embajadas en Kabul lo que a todas luces es un reconocimiento de facto del régimen. El resto, incluyendo Estados Unidos, mantiene una relación de ambigüedad calculada sin ruptura de las relaciones diplomáticas y manteniendo a los embajadores con residencia en Doha.

En definitiva, los talibán afrontan un futuro incierto en un país más pacífico y próspero, con un gobierno más heterogéneo y con una red de relaciones exteriores mucho más amplia que durante el primer emirato. Con estas condiciones, si no cometen grandes errores, pueden mantenerse muchos años en el poder.

Alberto Priego, Profesor agregado, Universidad P. Comillas. @AlbertoPriego

Referencias:

1 La Asamblea de Clérigos Islámicos es un partido político pakistaní liderado por Fazal-ur-Rehman que 
está considerado como la fuerza política pakistaní más cercana a los talibán.

2 El Mulá Omar en la escuela coránica de Sang-i-Hisar en Maiwand (Pakistán) HARDIN, Luke. “How 
Afghans turned against their spiritual chief” The Guardian, 17-2-2000. Disponible en 
https://www.theguardian.com/world/2002/feb/17/afghanistan.lukeharding Fecha de Consulta 13.10.2021.

3 Inteligencia Inter-Service.

4 Babar solía referirse a los talibán como my boys. COLL, Steve. Ghost Wars: “The Secret History of the 
CIA, Afghanistan, and Bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001”, Penguin Group, 
London, 2004 pp. 289-297.

5 En cierto sentido actuaba como puente entre los talibán y el Gobierno afgano.

6 Aunque las negociaciones han estado guiadas por Estados Unidos las negociaciones se enmarcaban en 
el Quadrilateral Coordination Group del que además de Estados Unidos también formaban parte 
Afganistán., China y Pakistán.

7 La Administración Obama cambió el criterio mantenido por Bush de “no negociar con terroristas” por el 
de negociar y reintegrar a los Talibán en la sociedad civil. Se aceptaba así la tesis de Karzai de distinguir 
entre Talibán ordinarios y los solo querían acabar con la paz. RUIZ, Javier “Conversaciones de paz sobre 
Afganistán ¿Una última oportunidad para la paz?” Revista de Estudios en Seguridad Internacional, Vol. 5, 
No. 2, 2019, pp. 139-155. http://www.seguridadinternacio- nal.es/revista/

8 Bundesnachrichtendienst

9 ESPINOSA, Ángeles. “EE UU firma un acuerdo con los talibanes para sacar a sus tropas de Afganistán 
antes de 14 meses”, El País, 29 de febrero de 2020. Disponible en 
https://elpais.com/internacional/2020/02/29/actualidad/1582982465_086664.html

10 Estos encuentros se celebraron en cuatro rondas desde noviembre de 2010 hasta agosto de 2011. 

11 Servicio de Inteligencia Alemana.

12 Enviado especial de Estados Unidos para Afganistán. 

13 Asesor Ministerio de Asuntos Exteriores.

14 Viceministro de Asuntos Exteriores de Afganistán.

15 Hermano del Mullah Omar.

16 Preso en Pakistán desde 2010 a 2018. Liberado por mediación de Estados Unidos.

17 Nombrado por Trump Special Adviser on Afghanistan en septiembre 2018.

18 EE. UU. se comprometió a reducir de 13 000 (febrero 2020) a 8600 (julio 2020) efectivos y 14 meses 
(septiembre 2021) más tarde a cero. 

19 Nombrado presidente del Alto Consejo para la Reconciliación Nacional.

20 Órgano establecido por Karzái para llevar a cabo las negociaciones.

21 Bowe Bergdahl fue capturado en 2009

22 En los primeros niveles encontramos hasta nueve clérigos.

23 El fundador de la red Jalaluddin Haqqani tomó su nombre del seminario Darul Uloom.

24 Tanto Maulvi Noor Mohammad Saqib (ministro de Asuntos Religiosos) como Maulvi Abdul Hakim Sharia 
(ministro de Justicia) estudiaron en Darul Uloom Haqqani.

25 Los ministros del Interior, Inteligencia, Educación Superior, Refugiados y Telecomunicaciones son 
miembros del Clan Haqqani de la Tribu Zadrán Pastún.

26 DRESSLER, Jeffrey. “The Haqqani Network, A Strategic Threat", Institute for the Study of War. 2010.

27 La Fuerza Quds (Cuyo significado es Jerusalén) es el grupo de elite de la Guardia Revolucionaria Iraní

28 JOCELYN, Thomas. “US and partner nations seek to disrupt Iran-Taliban nexus”, Long War Journal, 
2018, October, Disponible en https://www.longwarjournal.org/archives/2018/10/us-and-partner-nationsseek-to-disrupt-iran-taliban-nexus.php Fecha de Consulta 1-11-2021.

29 Liderado por Hassan Akhund en el que incluiríamos al ministro de defensa, al de asuntos religiosos, al 
de energía y al de obras públicas.

30 Liderado por Surajuddin Haqqani en el que incluiríamos al de Interior, Refugiados, Inteligencia, 
Educación Superior y Comunicaciones.

31 En este grupo estaría liderado por liderado por Abdul Ghani Baradar y en él estarían los ministros
Exteriores, Justicia, Obras Públicas así como los dos viceprimeros ministros.

32 SUFIZADA, Hanif. “Mineral, drugs and China: How the Taliban might finance their new Afghan 
government”, The Conversation, 3 September 2021.

33 Billones americanos es decir miles de millones.

34 Ídem.

35 Oro, litio, cobre y cobalto

36 PRIEGO, Alberto. “Purgatorio y limbo diplomático Talibán”, Política Exterior, 27-9-2021. Disponible en 
https://www.politicaexterior.com/purgatorio-y-limbo-diplomatico-taliban/ Fecha de consulta 02.11.2021.

37 Los talibán llegaron a ofrecer la erradicación del cultivo de opio a cambio del reconocimiento. 

38 PRIEGO, Alberto “Afganistán: una respuesta Post-Moderna para un Estado Pre-Moderno”, Razón y Fe, 
Núm. 87, 2012