Opinión

Oriente Medio, esa tierra maldita deseada por todos

Mapa de Oriente Medio

Llevamos décadas hablando, y no precisamente bien, de Oriente Medio; una tierra que hasta hace relativamente poco era terriblemente baldía con desiertos de arenas muy cálidas e inhóspitas, gentes fanáticas en lo referente a su religión, etnias y clanes familiares; compuesta y rodeada de países conflictivos per se o en función de la rama religiosa que mayoritariamente profesan (diferentes interpretaciones del islam que como los suníes, chiíes, alauitas, wahabitas, ismailíes, zaidíes y yazidistas entre otros, que compiten entre sí y provocan odios y duros enfrentamientos en defensa de su forma de interpretar la fe islámica o el propio Corán).

Pueblos y etnias dados a la sublevación, a la traición y a la guerra; un espacio lleno de conflictos que ha venido pasando de mano en mano de liderazgos zonales en forma de terribles y tiranos imperios, como de dominaciones externas y repartos territoriales propiciados por otros imperios y dominantes potencias europeas, principalmente.

Antaño, lugar de paso de caravanas ricas en sedas, telas de vivos clores, bellas porcelanas y piedras preciosas desde los primeros albores de la ruta de la seda; conquistada y asolada por muchos pueblos y otro tipo de guerreros a su alcance como los propios cruzados, atraídos por diversos motivos aunque solo pequeñas partes de ella eran prósperas y fértiles en lo referente a la agricultura y la minería; por lo que, sin embargo, ha creado y dejado una profunda huella como cuna y simiente de grandes y amplias culturas que, en conjunto, han aportado mucho al desarrollo del mundo de la cultura, las políticas, el arte de la guerra y la ciencia. 

Unas tierras y gentes que cambiaron drásticamente de rumbo e interés con el descubrimiento de grandes bolsas (posiblemente las mayores conocidas en el mundo entero) de productos derivados del petróleo lo que, sin lugar a dudas ha aumentado su valor y multiplicado hasta el infinito el interés interno y externo por dominarla y explotarla. 

Así pues, dada su peculiar geografía en la tierra, los mares y los estrechos que la rodean; las repercusiones geopolíticas, étnicas, religiosas y culturales derivadas de la aplicación del Acuerdo Sykes-Picot (1916) que partió la zona en trozos trazados casi con tiralíneas con el consiguiente absurdo reparto demográfico, étnico y religioso; sus ya mencionados y relativamente recientes descubrimientos de grandes recursos naturales y la enorme capacidad económico-financiera derivada de la explotación de los mismos, han hecho de ella un auténtico polvorín difícil de manejar y casi imposible de entender dada la confluencia de intereses y ciertos grandes odios que nacen, crecen y entremezclan en la zona en su conjunto, entre sus gentes y los países que la componen.

Dado el interés actual por su posición geoestratégica y riquezas sin límite conocido, las grandes y medianas potencias zonales y los dos más importantes dominadores del mundo actual del momento, Rusia y EEUU, no cejan de intervenir directa o indirectamente sobre ella. Tratan de imponer su voluntad por la fuerza o mediante disfrazados pactos de amistad con invasiones de diversos tipos y maneras o la intervención de un modo u otro en sus largas y complicadas guerras, movimientos levantiscos -bautizados eufóricamente con el nombre de Primaveras Árabes-, luchas contra el terrorismo yihadista, apoyos zonales en busca de puntos de soporte a sus fuerzas y capacidades en el mar Mediterráneo o como el gran bazar para la venta del mayor y más sofisticado armamento. Todo ello, adornado u oculto bajo la capa de proporcionar cierto tipo de apoyo y protección a determinadas autoridades en concreto o países ricos que son capaces de adquirirlo para poderse asegurar o prolongar su posibilidad de supervivencia.  

Tierra difícil y hostil que ha dado origen al establecimiento, desarrollo y expansión de Israel, como un cínico y hasta abusivo modo de compensación internacional a los horrores de un holocausto, del que en estos días se celebra el septuagésimo quinto aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau1; una matanza propiciada directamente por Europa con la silenciosa complicidad del mundo entero -mirando para otro lado- sobre el pueblo judío y, más recientemente y por otras causas al nacimiento, desarrollo, establecimiento y lucha para su erradicación del autodenominado Estado Islámico (ISIS) de tan nefastos recuerdos y del que no debemos olvidarnos jamás por su capacidad de resiliencia, mutación y supervivencia.  

Una zona donde, debido a ciertas reminiscencias colectivas e intentos de estrellatos personales, los herederos de algunos de los viejos imperios zonales –fundamentalmente el Persa y el Otomano- pretenden recobrar esplendores más o menos lejanos. Empresa que, aunque es harto difícil en estos tiempos por el cambio cultural o la misma oposición internacional, proporciona sátrapas y tiranos dominando países a expensas de exprimir, tiranizar y empobrecer a sus gentes hasta niveles de supervivencia a pesar de ser, por lo general, tierras muy prosperas desde el punto y momento de sus grandes posibilidades para extraer y exportar gas y petróleo.

Posibilidades, que no están en absoluto cerradas ni realmente calculadas en todas sus probabilidades ni escenarios, ya que constantemente surgen nuevos yacimientos bajo las arenas de los desiertos y recientemente, bajo las aguas de los mares que las circundan (Israel, Líbano, Turquía, Grecia y Chipre); lo que supone nuevos enfrentamientos y fuertes tiranteces entre los países que pugnan por el dominio y posesión de dichas aguas, que hasta ahora poco importaban a nadie y solo servían para el solaz del turista de temporada o la captura y disfrute de peces, moluscos y cefalópodos de ricas y sabrosas especies.

Otra de las características principales de la zona es el espíritu y la moral del combatiente local. Moral que viene reforzada porque en la mayoría de los casos que se producen enfrentamientos entre facciones de un mismo país o entre países diferentes, es la fe religiosa la que les lleva a luchar encarnizadamente. Hecho que se conoce bien y, al mismo tiempo se explota por sus dirigentes político-religiosos para contar con el suficiente número de guerreros predispuestos a dar, sin problemas, su vida en espera y deseo de una recompensa mayor por haber muerto en combate “defendiendo su fe” y luchando contra el hereje o el infiel según sea el caso.

Pero el principal punto catalizador y a la vez generador de los ímpetus belicistas, se apoya en la lucha por el dominio de la zona; la más rica del mundo, donde vivieron sus profetas y que debe quedar vacunada contra todo tipo de intervencionismo o influencia externa como único medio para mantener su propia pureza y herencia, derivada de la aplicación correcta y pura de la interpretación de su fe.

El factor más preocupante en la zona es que a pesar de ser muchos los que aspiran a dominarla, no hay un claro líder que tenga todas las posibilidades de ello y por ende, influir en el universo. Como mínimo, hay tres países cuyos gobiernos o lideres al mando aspiran a gozar de dicho privilegio; Irán, Arabia Saudí y Turquía. Países, que a pesar de sus capacidades y extensión suficiente para sus intereses, buscan su expansión en áreas más o menos cercanas o de interés e influencia sobre zonas definidas por países como Siria, Yemen, Iraq, Líbano, Gaza y hasta Qatar e incluso, Libia.

Por si fuera poco, EEUU aparenta o realmente está perdiendo interés por seguir ejerciendo el papel de árbitro y moderador en ella tras haber mantenido durante varias décadas una fuerte presencia a costa de grandes esfuerzos económicos, materiales y humanos -de los que muy seguro ha extraído una gran rentabilidad-. Ya no precisa su petróleo; necesita muchos medios y material para otros nuevos intereses fuera de la zona; los conflictos son muy largos, sanguinarios y permanecen enquistados durante años y porque, a pesar de que también haya montado sus muy rentables tentáculos de colaboración y pseudo protección o dependencia con varios países de la zona -de entre los que destacan Arabia Saudí, Israel, Jordania e Iraq- basta con mantener cierta presencia y abiertos los canales de intercambio de inteligencia y de suministro o venta de material y armamento caro y muy sofisticado.

En cualquier caso, en uno de los momentos más bajos de la intervención y despliegue de fuerzas militares en dichas tierras, EEUU mantiene una serie de contingentes desplegados, poco despreciables y todo apunta a que el posible aumento de las tensiones en sus relaciones con Irán hacen tender a que dicho número aumente considerablemente y sobrepase con creces los 54.000 efectivos actuales además de unos 6.000 que se estima han sido obligados a ser retirados-desplazados desde Iraq tras el ataque y muerte en Bagdad, a principios de este año del general iraní Jefe de las fuerzas Quds desplegadas en el extranjero, Qassem Soleimani. Figura considerada como el verdadero arquitecto de la acción exterior iraní, muy allegado al líder nacional y con una gran influencia en la toma de decisiones de Irán.

EEUU en Oriente Medio

No sería este un buen análisis, por breve que sea, si no mencionamos al perejil de todas las salsas; Donald Trump. Un hombre sobre el que se ha escrito y dicho de todo; que mantiene al mundo perplejo y bastante coartado, fundamentalmente a raíz de sus decisiones y caprichos de tipo político y sobre todo, económico en base a la imposición o no de ciertos aranceles y tipos de impuestos a los productos que EEUU importa de otros países en busca de un exacerbado protagonismo y a la par, un proteccionismo derivado de su famoso “America First”.

Si bien en temas económicos, de consumo y protección de la economía nacional hace valer con bastante acierto su experiencia y capacidad previa; en temas de estrategia y geopolítica, al menos en mi humilde opinión, su actuación y forma de participar no es tan certera ni eficiente a pesar de poder contar con los mejores expertos y analistas del ramo a nivel mundial, bien entrenados, calificados y bragados en decenas de conflictos a lo largo y ancho del mundo.

A lo que hay que unir, que su personal y caprichosa forma de ser, le hace cambiar de opinión constantemente, mantiene difícilmente sus intenciones y amenazas y, además, al mover asiduamente de su lado al personal de confianza y consejeros, es muy difícil observar en él una continuidad y una línea de acción bien definida con objetivos perfectamente acotados o definidos y claros. 

Además, su patética y continua falta de previsibilidad, le hace crear problemas donde no los hay; a mirar para otro lado o limitarse a lanzar infantiles amenazas -normalmente incumplidas- cuando los hay o se le ataca directamente2; a cerrar en falso gran cantidad de conflictos -creados por él o heredados de sus antecesores-; caer en viejos errores y, lo que es peor, en generar grandes desconfianzas entre aquellos que han sido uña y carne suya en momentos difíciles (kurdos, turcos e iraquíes) al abandonarlos cuando le conviene. Lo que se traduce en pánico para aquellos que, de momento, se mantienen a su lado.

Razones, todas ellas, que explican las grandes dificultades que suele tener para formar coaliciones; de entre las que destaca, el no haber sido capaz de crear una importante fuerza aeronaval para la protección de los súper petroleros cuando surcan las inmediaciones del Estrecho de Ormuz y sin embargo, otros aliados y la propia UE parecen conseguirlo.  

En este punto y como suele ser habitual, aparece el siempre atento “zorro plateado”; Vladimir Putin, un hombre listo y sagaz como dicho animal, que es capaz de perpetuarse en el poder en su casa sin despeinarse un pelo aun a costa de cambiar, cuantas veces sea preciso, la legislación y la norma nacional; pero también, uno de los mayores y mejores urdidores de “acuerdos de paz”, apoyos y alianzas entre lo más variopinto y dispar con tal de conseguir sus propios fines y propósitos de índole político, militar o comercial; de crear increíbles alianzas que continúan en el tiempo por su propia extrañeza o por los favores que es capaz de tejer y presentar en bandeja a mandatarios en situaciones difíciles, para para cobrarlos cuando lo necesite; mientras al mismo tiempo, se disfraza de gran pacificador internacional u obtiene pingües beneficios en contratos millonarios sobre diversos tipos de ductos, venta de armamento sofisticado y de tecnología nuclear; es capaz de negociar hasta con Israel3.

El papel de Rusia de la mano de Putin es muy peculiar ya que busca sus propias posibilidades o trata de ocupar los espacios vacíos que deja EEUU derivados de su nueva política de no intervenir directamente en muchos conflictos o porque está pensando en su retirada de Oriente Medio. Intervienen directamente en Siria en apoyo de Al Asad y sus fuerzas leales liderando mundialmente además, el grupo pacificador que busca la solución para el país; igualmente, viene participando en Libia y recientemente ha vendido al mundo un gran plan de pacificación para dicho país -sin que apenas se note su influencia-4; mientras tanto, aparte de los mencionados intereses comunes con Israel, al mismo tiempo mantiene relaciones comerciales en ductos, venta de tecnología nuclear con fines pacíficos  y armamento sofisticado con otros actores de la zona como Turquía, Irán e Iraq. 

Siempre que interviene, suele apostar a caballo ganador, por lo que aumentan sus posibilidades de éxito, lo que además de hacerle crecer su prestigio zonal, tal y como es habitual en él, siempre queda en disposición de poder recuperar, con creces, la factura pendiente de sus apoyos en cualquier momento y situación.   

En toda esta gran y compleja ensalada, de entre los mencionados variados ingredientes o protagonistas a aspirantes a ejercer el liderazgo, es obligatorio detenerse un rato en analizar el papel de Irán por ocupar, a mi juicio, el rol del principal y más peligroso de todos ellos dado los esfuerzos, retos y sacrificios que está dispuesto realizar por lograrlo.

Irán es un país rico en posibilidades de explotación de crudo,  que goza de unas muy importantes reservas de petróleo y se estima que las mayores de gas en el mundo; además, ocupa una posición geoestratégica privilegiada al dominar el mencionado Estrecho de Ormuz por donde transita un tercio del petróleo mundial. Un Estrecho demasiado angosto, lo que le permite una fácil maniobra para su más que posible taponamiento y con ello dejar al mundo frente a auténticos problemas de abastecimiento en dicha materia; razón principal por la que el precio del crudo oscila en proporción geométrica según las sucesivas y reiteradas crisis entre Irán y EEUU.

Desde la revolución de 1979, pasó de ser un país con muchas libertades y tendente a adherirse plenamente a la cultura occidental bajo la batuta de EEUU, a constituirse en una República Islámica teocrática, muy dura y dominada por el férreo poder religioso con una potente herramienta a su disposición, la Guardia Revolucionaria; fuerza militar que no solo supera las capacidades de sus fuerzas armadas ordinarias, sino que se orienta a crear, alimentar y entrenar fuerzas en el extranjero (los Quds), principalmente en Siria, el Líbano, Gaza e Irak con la misión de mejorar sus capacidades de control e intervención en áreas de interés y propiciar una amenaza permanente sobre Israel, las tropas de EEUU y la mayoría de sus aliados desplegados en la región.

Un país que debido a su inclinación-necesidad de contar con el arma nuclear -por motivos de supervivencia y por aspiraciones de liderazgo zonal- y a pesar de ser Estado parte del Tratado de No Proliferación (TNP), llevaba varias décadas con un programa nuclear semi oculto fuera de alcance del OIEA. Descubrimientos casuales, investigaciones de servicios de inteligencia -principalmente de la CIA- e informaciones provenientes de miembros de la oposición, dieron a conocer la verdadera dimensión de su programa e intenciones.

Ante tal situación, sólo cabían dos opciones, o destruir sus instalaciones nucleares mediante complicados ataques selectivos a dichos lugares (opción israelí), la mayoría enterrados a mucha profundidad y crear un conflicto de imprevisibles consecuencias para el resto del mundo o tratar de ofrecerles una zanahoria, invitándoles a intervenir en la lucha contra el ISIS a cambio de aprobarles un “disfrazado programa” que no impedía sus aspiraciones, sino que las dilata en el tiempo -no más de 15 años-, lo legaliza para siempre y además, les daría la posibilidad de recuperar la mayor parte de sus capitales embargados y el acceso al libre comercio con el mundo occidental en aspectos industriales que tanto necesitan y son incapaces de suplir con sus propios medios, lo que, a su vez, era muy ansiado por determinados países, principalmente de la UE.

El entonces presidente Obama, hombre de paz y de paja, al mismo tiempo, amén de ser poco dado a los escrúpulos por las consecuencias de sus actos a medio y largo plazo; forjó y forzó dicho Acuerdo e implicó a los tres principales países de la UE -Alemania, Francia y el Reino Unido- a la propia UE y a Rusia y China a ir a por el Acuerdo.

Acuerdo que, tras dos años de negociaciones, fue firmado en 2015 y se convirtió en un ignominioso documento con el que, gracias a una gran e irreflexiva campaña de propaganda a nivel mundial, especialmente en Europa, y a ciertos espurios intereses por parte de la mayoría de los firmantes, parecían contentos aunque hubieran sido “engañados”. Todos felices, menos un tal Trump; un voceras grandullón que, por aquel tiempo aspiraba a la presidencia de EEUU.

La llegada a la Casa Blanca del excéntrico y alocado protagonista y su pétrea intención de cumplir con sus promesas al estar convencido de que el Acuerdo era un auténtico fraude (cosa que comparto con él), hicieron que EEUU abandonara unilateralmente el pacto en mayo de 2018 y a regresar e incluso incrementar las sanciones económicas sobre Irán antes de que hubieran recuperado la mayor parte de sus capitales embargados.

Situación, que ha ido degenerando y alimentando viejos y nuevos odios hacia EEUU y por ende hacia Israel; al constituir este último la verdadera razón para que Irán trate de obtener su arma nuclear a fin de igualar las capacidades de ambos en dicho tema y poder optar a su tantas veces prometida destrucción para hacerles desaparecer de la faz de la tierra.

Como otros logros nada secundarios de tal afán y objetivo nuclear, cabe citar que con ello mejoraba su capacidad de disuasión sobre EEUU, si lograba misiles intercontinentales (ya a su alcance y probados) con lo que podría ejercer con mayor fuerza su aspiración al liderazgo zonal al no quedar otro país en el área con dichas capacidades y unas considerables fuerzas armadas, dotadas con todo tipo de misiles y ahora bien adiestradas en el combate real.  

Además de lo expuesto sobre Irán, cabe decir que la numerosa, joven de promedio y generalmente bien formada población civil iraní suele apoyar a sus dirigentes a pesar de las graves situaciones de presión sobre ellos que aparecen por la aplicación estricta de su interpretación del Islam y la falta de posibilidades financieras e industriales nacionales debido a los embargos externos y de EEUU, ya que el gobierno cuenta con una amplia experiencia y un buen sistema de propaganda y, sobre todo de fuerte represión y control internos.

Puede que por dichas razones, los brotes de insurrección alimentados por la oposición, no suelen ser muy prolongados en el tiempo y bastante controlados por sus fuerzas paramilitares. Sin embargo, el forzado aumento de los precios de combustible, otras medidas impositivas del gobierno a mediados de noviembre pasado y el derribo de un avión de pasajeros ucraniano, a principios de los presentes -realizado por error al confundirlo con un misil norteamericano- han constituido importantes detonantes para el desconcierto y el violento enfado de la población al verse engañada por sus autoridades.

Al ser la “mentira del gobierno oficial” un hecho muy mal visto por aquella sociedad y contrario a lo que sucede en otros países occidentales como España, ambas actuaciones dieron lugar a situaciones complicadas que fueron gravemente reprimidas por las autoridades5. Aunque, por otro lado, la mencionada muerte del general Jefe de los Quds, también fue duramente acogida por los iraníes en apoyo a sus autoridades en petición de venganza, de forma tumultuosa aunque menos grave6.

En otro orden de cosas, y fundamentalmente en el aspecto industrial y comercial para explotar rápidamente sus derivados del petróleo, Irán pretende instalar una serie de gasoductos y oleoductos desde el golfo Pérsico hasta Europa a través de Irán, Irak, Siria y Líbano y tras cruzar el Mediterráneo bajo el mar, conectarlos con la red energética europea. No desprecia hacer lo mismo con el mayor mercado de crudo en el mundo, China y el sudeste asiático a través de Pakistán e India. Dos grandes obras que precisan de fuertes inversiones e importantes apoyos externos en capacidades de ingeniería y construcción que Irán no posee; de ahí el gran interés de los mencionados tres mosqueteros europeos en no salirse del acuerdo nuclear haga lo que haga Irán.

Situación de “Tancredo” que se complica porque, como viene ocurriendo en estos últimos meses y días, han saltado las alarmas de todo el mundo y del propio OIEA por haber roto Irán todas las restricciones impuestas sobre el país con de dicho Acuerdo tras el abandono de EEUU y sus medidas complementarias y, hoy en día, enriquece uranio a mayor cantidad y nivel que antes del propio Acuerdo de 2015. En breve veremos cómo se encarrila o termina este punto tan caliente y embarazoso para la UE y su diplomacia en manos de Borrell muy pro iraní.

Por otro lado, Arabia Saudí, país que también es un importante productor y exportador de crudo y gas, se opone a la citada infraestructura, ya que ello le supondría una pérdida de su mercado actual y potencial, dado que en sus planes a corto plazo, cabe obtener la mayor cuota posible en el mercado mundial también mediante ductos que transporten los derivados desde los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (GCC) a través de Arabia Saudí, cruzando Jordania, Siria y Turquía para llegar a Europa por tierra y a su vez, por vía marítima, hacia China y el sudeste asiático.

Este encontronazo de intereses comerciales entre ambos países se une a otra ya enquistada confrontación muy caliente y creciente entre ellos debida a su decisión para la expansión y dominio de la rama religiosa coránica que cada uno representa y sostiene. Los iraníes son los que defienden y predican el chiismo y los saudíes la vertiente suní.

Con ello, las diferencias de matices e intereses son muy importantes y hasta insalvables; les llevan a enfrentamientos diplomáticos en la propia Arabia con ocasión de la anual peregrinación a la Meca y a otro tipo de enfrentamientos de carácter bélico en Yemen (Proxy War) con desventajas para los saudíes de momento o en su propio territorio como los ataques a sus instalaciones petrolíferas con drones y misiles iraníes, ocurridos a finales de 2019 en medio de la pasada crisis de los petroleros en Ormuz.         

Así pues, tanto para los intereses e intenciones de uno como los del otro, Irak y Siria se convierten en puntos de paso obligado y por ello, es muy importante el control de lo que suceda en ambos dado que su valor geoestratégico aumenta al ser de vital importancia para los intereses económicos individuales y de la región.

En este punto, crece la relevancia de Qatar; país que está políticamente se encuentra navegando entre dos aguas apoyando a uno u otro en función de sus propios intereses7; por lo que su decisión final, podrá inclinar la balanza en un sentido u otro. La principal razón de ello, aparte de otro tipo de presiones, estriba en que las mayores reservas de gas se encuentran en una bolsa que es compartida entre Qatar e Irán.

La intención actual saudí consiste en que los ductos qataríes se conecten con los suyos y evitar que lo hagan con los iraníes. De llevarse a cabo esta unión sería un contrapeso importante para el resto de los países del GCC. Lo que explica, que las políticas internacionales de Arabia Saudí y sus aliados del Consejo estén encaminadas a llevar a cabo una potente acción diplomática y de presión por un lado y, por el otro, de acercamiento a Qatar sin precedentes en la historia.

Arabia Saudí, durante algo más de un año de dificultades internacionales tras el vil asesinato del periodista opositor, Yamal Khashoggi en octubre de 2018, las ha ido superado a cambio de mucho dinero, inversiones y decapitando alguna cabeza de turco. Tal y como se ha mencionado, a pesar de sus enormes gastos en material de defensa, es consciente de sus limitaciones en capacidades bélicas al haber sufrido directamente y sin reacción de defensa alguna, fuertes ataques inesperados sobre instalaciones petrolíferas en el propio territorio y grandes reveses en el campo de batalla del Yemen por falta de inteligencia adecuada y por usar fuerzas no regulares, mal entrenadas y comandadas aunque bien equipadas, pero estar faltas de moral al ser mercenarias. Por ello, debe intentar mejorar sus posibilidades mediante la compra de material y medios de obtención más sofisticados e incrementar en mucho el adiestramiento de sus fuerzas de combate (propias o contratadas).

Por otro lado, al no poseer el arma nuclear, no se descarta su intención de alcanzar suficiente capacidad en ellas para no quedarse atrás o en inferioridad con respecto al camino ya iniciado por Irán. Apunta a ello, el que empieza a despertar cierto interés por la producción eléctrica con centrales nucleares a ser construidas por EEUU en los próximos años, lo que le dará acceso a un combustible transformable en armamento nuclear y; además, desde hace tiempo, sigue sin desmentir oficialmente ciertos contratos en la sombra con Pakistán para la adquisición, en caso necesario, de materiales nucleares completos fabricados por aquel país tras el apoyo económico saudí, en su día, a estos durante sus pasados programas de investigación y desarrollo.

En este cálido recipiente se encuentra como un apestoso vecino Israel, un país poco o nada querido por casi todos, varias veces atacado, rodeado de incómodos países musulmanes y árabes y al alcance de sus amenazas que históricamente le vienen haciendo la vida imposible por todos sus costados. Para paliar en parte este hándicap, además de desarrollar por sí mismos y comprar a EEUU (su gran aliado) importantes medios y sofisticado armamento terrestre, aéreo y defensa antiaérea; decidieron no formar parte del TNP, lo que les ha dado la posibilidad, nunca reconocida oficialmente por ellos, de poseer armamento nuclear y con capacidad de ser alojado en los misiles de todo tipo y alcance que posee.

Es un país directamente amenazado por Irán, quien mantiene vivo el juramento sobre su desaparición del mapa y que para ello, últimamente se ha acercado físicamente a sus fronteras con el despliegue de fuerzas propias en Siria e Irak8 mientras mantiene perfectamente entrenados y pertrechados a aliados como Hezbollah -organización islámica musulmana chií libanesa que cuenta con un brazo político y otro paramilitar- y Hamás -organización palestina que se declara como yihadista, nacionalista e islamista- en Gaza. Fuerzas y situaciones que últimamente están azuzando el brasero en ambos países en contra de sus dirigentes y buscando embrutecer sus relaciones con Israel hasta niveles pre bélicos.

Israel pasa por un mal momento político-social y se han visto obligados a la repetición de elecciones porque su Primer Ministro Netanyahu –acusado de corrupción y otros cargos nada edificantes- no es capaz de formar gobierno. Además, las referidas amenazas que les rodean y actúan militarmente con cierta asiduidad, hacen que no solo dependa de sus capacidades para la defensa, sino que deben contar con el apoyo directo e indirecto de EEUU, principalmente en inteligencia y armamento específico.     

Irak es otro país que ha tenido y sigue teniendo un gran protagonismo en la zona, no solo por sus problemas con EEUU en la época de Sadam Husein que ocasionaron dos guerras –la primera entre el 2 agosto de 1990 y el 28 febrero 1991 como respuesta su invasión de Kuwait y la segunda entre el 20 de marzo del 2003 y el 19 de agosto del 2010, que trajo consigo la invasión de su país y la posterior captura y muerte del dictador-. Además, y previamente a estos dos conflictos, protagonizaron una cruenta guerra fratricida con Irán entre 1980 y 1988 por unas discusiones territoriales que finalizó sin un claro vencedor, más de doscientos mil muertos por cada bando y el empleo masivo de armas químicas por las dos partes.

Al ser un país de mayoría chiita pero haber sido gobernado por sunitas durante todo el mandato de Sadam; tras la caída de este, se vio obligado a una transformación total de sus estructuras de inteligencia, mando y control político y militar, y con ello a la aparición, desarrollo y arraigo del ISIS -en el que se enrolaron la mayor parte de los seguidores de Sadam- al mismo tiempo que sucedía en el país vecino, Siria. Situación, que propició y exigió la fuerte presencia de fuerzas norteamericanas y de otras coaliciones para la dirección, abastecimiento e instrucción de sus bisoñas y mal entrenadas fuerzas militares y de las mal equipadas facciones kurdas residentes en la zona.

Apoyos, que se han venido arrastrando hasta hace bien poco cuando Trump súbitamente ordenó el abandono de la zona en el último trimestre de 2019 cuando declaró por finalizada la lucha contra el ISIS por considerarlo abatido y en desbandada, y sobre todo, tras el ya mencionado ataque con un dron sobre general jefe de los Quds iraníes desplegados en Iraq, Soleimani. Unidades que, a la chita callando, han permitido a Iraq llevar sus fuerzas especiales a las mismas fronteras con Israel (Altos del Golán).

Acción hostil que provocó una serie de revueltas callejeras incluso el intento de asalto a la embajada de EEUU (incluida en la famosa Zona Verde, la más segura del país) el 31 de diciembre pasado -alentadas por los propios iraníes en el país- con numerosos muertos y que ha provocado la decisión oficial de la expulsión de las fuerzas de EEUU y sus aliados del territorio; decisión que ha sido aceptada y cumplida por varios contingentes que, junto a EEUU, llevaban varios años en una misión internacional (España forma parte y sea acaba de decidir la repatriación de su contingente) para el adiestramiento de sus tropas en la lucha contra el ISIS.

Situación y decisión difícil de tomar para EEUU; ya que de tomar en consideración dicha invitación, supondría dejar el convulso Irak en manos de Irán9 y los exacerbados chiitas iraquíes tras la dimisión al completo del frágil gobierno iraquí a principios de diciembre pasado tras varios meses de fuertes protestas en la calle por temas de corrupción, desempleo y la ausencia de servicios básicos. Protestas -las mayores desde el derrocamiento de Sadam Husein en 2003-  que han causado centenares de muertos y miles de heridos y que han conseguido lanzar a la calle, al unísono por primera vez, a chiitas, sunitas, sus respectivos líderes religiosos, sindicatos y estudiantes.

La situación política actual de futuro inmediato en Irak sigue francamente deteriorada y fuera de control ya que el propio Presidente, decidió presentar su dimisión al Parlamento, a finales de diciembre, por no querer aceptar la figura propuesta como Primer ministro por entender que el personaje propuesto supondría un mayor riesgo para el país10.           

En este cada vez más complicado y peligroso puzle Siria juega un papel importante y puede que hasta se incremente en un futuro, llevan muchos años (2011) con su propia primavera árabe insurrección de la población contra el tirano Al Asad, situación de guerra conocida como “subsidiaria”, debido a la participación de numerosas potencias extranjeras.

Una guerra larga, tediosa y violenta que ha dado origen a varios fenómenos como: la destrucción casi total de un país bastante próspero y en vías de su aceptación e integración a nivel internacional; el empleo de gran cantidad de Armas Químicas contra la población civil por parte del dictador con sus consiguientes represalias y actuaciones internacionales; la intervención y presión de Rusia y EEUU en un mismo conflicto y territorio en apoyo abierto a dos bandos diferentes; la posibilidad de que Irán llegara con sus fuerzas hasta el Mar Mediterráneo; el despliegue y adiestramiento real de los Quds iraníes; probar su armamento de fabricación nacional; adiestrar otras fuerzas pro iraníes como Hezbollah; el nacimiento y desarrollo y lucha contra una facción importante del ISIS; la intervención de Turquía con su propia agenda sobre el país para limpiar sus zona fronteriza común de sirio-Kurdos bien entrenados y pertrechados por EEUU y con conexiones reales o ficticias con el PKK, enemigo número uno en Turquía; abrir un conflicto que tras nueve años aún permanece abierto y, por último, que haya provocado que de una población de unos 22 millones de habitantes, se cuente con algo más de medio millón de muertos, el desplazamiento interno de la mitad del total de la población y unos 4,8 millones de refugiados en los países vecinos y Europa principalmente. 

Los combates, escaramuzas y represalias sobre diversas partes de Siria siguen apareciendo casi a diario, aunque Rusia sigue tratando de imponer unas condiciones de paz para el territorio para asegurar la permanencia del dictador en su trono y como forma de recuperar sus inversiones en el conflicto y asegurarse la permanencia de sus instalaciones logísticas en Tartus y Latakia, lo que les da una importante autonomía para sus fuerzas navales en el Mediterráneo.   

Igualmente, Irán mantiene sus fuerzas en Siria como fuerte nexo de unión con su aliado zonal, centro de entrenamiento real de sus paramilitares, lugar de prueba de material y armamento, excusa para el trasiego de fuerzas necesarias para el acoso permanente a Israel y transferencia de misiles y armas complejas a Hezbollah en el Líbano; razones estas últimas por las que Israel suele intervenir militarmente de vez en cuando y selectivamente contra objetivos iraníes para evitar que Siria se convierta en el segundo Líbano.      

Líbano es un país que actualmente atraviesa momentos políticos, económicos y sociales muy graves; otra vez se vuelve a repetir en diferente lugar y contexto el mismo esquema de corrupción política generalizada, un paro insufrible, y la falta de atención a los servicios básicos de la población. Hezbollah, que también tiene responsabilidades de gobierno, se ha olvidado en parte de los problemas de su pueblo, para dedicarse a entrenarse en combate y probar sus nuevos materiales de procedencia iraní en la guerra en Siria y a incrementar sus relaciones y capacidades con Irán.

La guerra en Siria también ha traído consecuencias al vecino Líbano, la hambruna empieza a ser generalizada, mientras el recientemente nombrado Primer Ministro no ha sido capaz durante más de tres de formar gobierno ni siquiera a base de tecnócratas; por lo que las masivas protestas, que llevaban en la calle durante dicho tiempo, produjeron enfrentamientos cada vez más importantes y las bajas se incrementaron tanto que se llegó a declarar “la semana de ira”. Finalmente, tras tantos meses de incertidumbres y dificultades para crear un gobierno que satisfaga a la mayoría, acaban de estrenarlo11 aunque se desconoce cuál será su futuro.    

Los manifestantes han venido exigiendo la caída de la élite político-confesional anclada en el poder desde hace tres décadas, que ha sobrevivido a base de trapicheos entre los partidos para repartirse los cargos de poder. Mientras que el país posee una de las deudas más grandes del mundo en términos de PIB, cercana  al 150% del mismo y está al borde del colapso y/o declarar una Guerra Santa propia para esconderse de tanto e irresoluble problema interno12.  

Campos y tensiones muy abonadas para que Hezbollah, que tal y como se ha mencionado, actualmente se encuentra muy reforzado con todo tipo de miles de fabricación iraní -que nada tienen que ver con los cohetes caseros usados hasta hace poco a los que nos tenía acostumbrados- tome las riendas por su lado y se lance a su aventura contra Israel en coordinación con Irán.

El todopoderoso presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, es otro de los aspirantes a jugar un papel importante en toda esta situación de deriva hacia el precipicio en la zona. Hombre sin escrúpulos que aunque gobierna un país miembro muy importante de la OTAN y eterno aspirante a la UE, es capaz de montarse un propio auto golpe de Estado (2016) para combatir y borrar del mapa a miles de políticos, estudiosos y militares que se le oponían; borrar de un plumazo el más que arraigado y obligatorio culto y legado de Mustafa Kemal Atatürk sobre la laicidad del Estado; cambiar la Constitución para perpetuarse en el poder; mandar repetir las elecciones cuando no le son favorables13; trapichear con el ISIS para poco después combatir ferozmente; pactar en Turquía  con los kurdos y, algo más tarde, combatir y perseguirlos dentro y fuera de su país e invadir partes o desplegar tropas en territorios de países vecinos (Siria, Iraq y Libia) sin que se les haya pedido su asistencia o apoyo y con sus correspondientes agendas ocultas.

Además, no le importa aliarse e incluso negociar la compra de armamentos (los  misiles antiaéreos S-400) con Rusia en contra de los criterios de EEUU y la OTAN14 por la incompatibilidad de seguridad informática, firmar importantes acuerdos comerciales con los rusos sobre la construcción de centrales nucleares o para el establecimiento de ductos por su territorio y aguas jurisdiccionales que ponen en peligro los ya mencionados planes al respecto de los países del entorno y hasta de mantener en su territorio a millones de refugiados de la guerra de Siria a cambio de sumas multimillonarias a cargo de la UE.

Refugiados, que de vez en cuando, usa como arma arrojadiza en sus exigencias hacia la Unión y que los mantiene en condiciones que dejan mucho que desear sobre los mínimos exigibles en derechos humanos; mientras, de la mano de Putin, aparece como uno de los principales artífices para la pacificación de Siria y recientemente de Libia.

Además de sus relaciones bilaterales de carácter comercial con Irán, figura con ellos, junto a Rusia en el triunvirato pacificador para Siria, en las conversaciones de Astana15 dejando a EEUU como mero observador a nivel Embajador.

Por otro lado, diversas fuentes apuntan a que su interés por la construcción de varias centrales nucleares en su país, esconde ciertos intereses espurios sobre tener acceso al combustible nucleara, susceptible de ser empleado en dicho tipo de armas. Razones, casi todas las expuestas, más que suficientes para poner en tela de juicio la neutralidad del país con un dirigente tan obsesivo y fijante en otorgarse a sí mismo, y en parte a su pueblo adepto, gran parte del esplendor del que gozaron los turcos durante el Imperio Otomano.

En cualquier caso, a pesar de sus ansias de expansión y de figurar en muchos de los saraos cercanos, aunque en la mayoría no sea bien recibido; de momento, no es muy factible que se lance por su cuenta y riesgo a ninguna aventura de gran calado o de liderazgo en el área; pero sí que pueda intentar formar cobardes y ventajosas alianzas zonales (principalmente con Irán), siempre que vea en ellas las suficientes posibilidades de éxito.  

Los recientes descubrimientos de grandes yacimientos de petróleo y gas en el subsuelo de las aguas circundantes al Líbano, Israel, Chipre, Turquía y Grecia hacen que empiecen a saltar las fricciones por dominar las mismas, obtener su titularidad y en el cómo repartirse las posibilidades de explotación de los hidrocarburos bajo ellas. Estas fricciones inicialmente de tipo jurídico y relativa fácil resolución, se han venido mutando y convirtiéndose en ligeros encontronazos que poco a poco empiezan a tomar otro cariz de mayor envergadura, ya en fase de amenazas de tipo pre bélico; principalmente entre Turquía y Grecia por las aguas cercanas a Chipre[16] y de menor intensidad, de momento, entre el Líbano e Israel por las aguas que bañan sus costas17.

Aunque no forma parte de Oriente Medio, conviene hacer referencia, por su capacidad de contagio a gran parte del Norte de África y ser el problema de más directo impacto sobre la UE, al enquistado y nunca acabado conflicto en Libia. Conflicto, que sigue dando que hablar y tal como se ha mencionado en una nota al pie anterior. El fin de semana pasado, ha tenido lugar una “importante” Cumbre en Berlín para tratar de buscar la paz sobre el país y el cierre de definitiva de conflicto; pero antes de analizar este punto, conviene hacer un poco de historia sobre el mismo.  

El conflicto perdura desde la destitución y muerte del líder Muamar Gadafi en 2011, cuando el país quedó dividido en dos facciones rivales por el poder; una al este del país africano al mando del general Jalifa Haftar -con formación en Rusia y EEUU- apoyado principalmente por Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, así como algunos de los países del CSNU como Rusia, Francia y EEUU; y la otra parte conocida como el Gobierno del Acuerdo Nacional (GNA), con sede en Trípoli, que goza de reconocimiento internacional de la ONU más Turquía, Sudán  y Qatar.

En 2011 el CSNU publicó la resolución 1970 sobre el embargo de armas a fin de estrangular el conflicto. Embargo, que tras nueve años, no ha tenido un gran efecto ya que al país le siguen llegando armas de todo tipo por el mercado negro y otra serie de oscuras importaciones de países que no lo cumplen con rigor.

El conflicto se ha ido enquistando con el tiempo y, como suele ocurrir siempre que hay posibilidades para la explotación del petróleo, el número de novios sobre dicho terreno ha ido en aumento; tanto que en la actualidad, y casi sin saber cómo, en el país hay fuerzas desplegadas y activas pertenecientes a varios países de entre los que destacan Rusia, Sudán y Turquía que, curiosamente, combaten en bandos contrarios.

Con respecto a la reciente cumbre en Berlín, no se esperan grande logros ni reacciones a las “cosméticas decisiones” adoptadas en ella por el escaso valor de los acuerdos logrados18, aunque, como es habitual haya sido vendida como una gran iniciativa en la que han aparecido demás de la ONU, países como Rusia, Alemania, Turquía, Francia, Italia y Reino Unido; destacando, que a pesar de la relativa proximidad y de ciertas repercusiones directas sobre nuestro territorio por los inmigrantes que parten de sus costas y los potenciales conflictos derivados por contagio, España no fuera ni siquiera invitada a asistir. Punto que pone de manifiesto la pérdida de peso internacional que viene sufriendo nuestro país. 

La vecindad de Libia y los arrastrados conflictos entre Argelia y Túnez19 se han agudizado en estos momentos en los que ninguno de los dos atraviesan tiempos de excelente control sobre sus descontentos pobladores y la pérdida de dirigentes carismáticos en ambos. Agravamiento, que hace prever que un posible contagio ideológico o incluso potenciales enfrentamientos internos o entre vecinos, pueda encender la mecha de un conflicto de mayores consecuencias que pudiera llegar hasta el mismo Marruecos20.   

En cualquier caso, a modo de resumen y conclusiones de todo lo expuesto, se puede afirmar que la crítica situación económica en la mayor parte de los países en Oriente Medio; los muchos casos de corrupción política y económica; los problemas del creciente paro entre la juventud y las enormes deudas contraídas por las continuadas guerras,  la compra de armamento y la mala administración estatal -entre otros motivos- en varios de los países punteros y/o más conflictivos de la zona y, fundamentalmente, las presiones y tensiones derivadas del creciente conflicto entre Irán y EEUU proporcionan un terreno más que fértil y propicio para levantamientos de simultáneos o sucesivos focos, que pueden conducir al caos generalizado y no solo se limiten a movimientos de simples o fuertes protestas callejeras, que acaben tras ser reprimidas con mayor o menor fuerza.

Protestas, cuyo control ya se les ha escapado de las manos a muchos de sus dirigentes. El contagio de problemas graves y similares en territorios vecinos, al igual que sucedió con las primaveras árabes, pueden originar inesperadas o extrañas alianzas para salir del atolladero a modo de guerra Santa o de salvación que, indudablemente, buscarán un chivo expiatorio principal -Israel- por ser desde siempre el enemigo común a batir; a la par, que como primera y principal derivada, traiga la expulsión total o casi definitiva de EEUU de la mayor parte de dichos territorios.

Para completar su odio a los norteamericanos y lo que representan en la zona, su otro gran aliado, Arabia Saudí, debido su manifiesta escasa capacidad para defenderse a sí mismo, por su enorme potencial económico y ser el escaparate e impulso de la expansión del movimiento sunita (minoritario en el mundo del islam) le dan muchos votos para poder convertirse en una manzana muy apetecida por Irán para darle el zarpazo definitivo, tras los muchos años de conflictos directos e indirectos entre ambos.

Israel, puede verse obligado a realizar algún tipo de movimiento preventivo contra Irán, pero para ello necesita declarar su propia guerra Santa si es que siguen o aumentan los acosos por todos sus flancos y que disponga de un gobierno lo suficientemente fuerte para llevarlo a cabo con cohesión y sin problemas internos ; cosa que no parece muy viable actualmente. No obstante, debido al alto grado de su adiestramiento militar, la capacidad de sus materiales y estar en posesión del arma nuclear, es altamente improbable que Irán decidiera atacarle directamente y a pecho descubierto; Israel no es Arabia Saudí e Irán lo sabe; pero en cambio, sí podría realizar algún movimiento combinado y de mayor enjundia como hasta ahora desde Siria, Líbano y Gaza. De hecho, en Israel son tan conscientes de ello, que ya no se tiene rubor en solicitar apoyo económico a los judíos en diáspora por el mundo para afrontar dicho posible encontronazo21.

La única forma de evitar el descalabro generalizado en la zona, de forma simultánea o por el efecto dominó de los diversos focos, pasa por las manos y la voluntad de Trump ya que militarmente, Irán no tiene punto de comparación con los yanquis. En cualquier caso, para que esto sea factible es preciso que el presidente de EEUU, personalmente se olvide de su machacón pensamiento de aislamiento y abandono militar de Oriente Medio a su suerte y deje de lado su -ya casi patética- resistencia a un enfrentamiento militar con Irán aunque este no sea generalizado. Las presiones internas con el impeachment y los lobbies que hay tras de ello, con fuertes intereses en la zona, podría influir en estos cambios de rumbo.

Irán no tiene visos de volver al redil de la Comunidad Internacional y del OIEA; no es muy previsible que, una vez decidido romper descaradamente con el Pacto Nuclear, vuelvan al mismo con cierta facilidad sin nada importante a cambio; por ello, no se le puede ni debe permitir que sigan en la misma situación de ruptura y creciente intención de alcanzar el arma nuclear.

La acción correctora sobre la excentricidad iraní debería ser muy selectiva, rápida, con profusión de fuerzas especiales, bombardeos de precisión y con capacidad de penetración así como potentes y muy ágiles fuerzas aeromóviles, con una gran dosis de guerra cibernética; buscando la pronta capitulación del régimen. Indudablemente, para ello sería muy conveniente contar con la complicidad o neutralidad rusa; así como, con el silencio de Turquía, cada vez en un más íntimo aliado de Irán; por lo que conseguir ambas cosas a la vez, es bastante difícil.

Un ataque tradicional a un país muy montañosos y desértico, superpoblado y con muchos millones de jóvenes dispuestos a lanzarse al monte en defensa de su territorio y principios, no es nada aconsejable por las experiencias cercanas en tierras próximas; intentos, que han supuesto choques muy sangrientos, prolongados en el tiempo y la derrota sucesiva de dos súper Ejércitos y sus aliados con una apabullante diferencia en medios con los aborígenes (Afganistán).

Esperar que el régimen iraní y su fuerte sistema de control poblacional caigan como fruta madura por sus propios errores y debido a la presión sobre o desde su apabullada población, con nula libertad de expresión, bajo una estricta moralidad coránica y los problemas y necesidades económicas que les acogotan - principalmente a los más jóvenes- es otra opción ciertamente posible; pero, para que ello ocurra aún se deberá esperar algo más de un decenio para que pueda hacerse realidad.  

Turquía, aunque cada vez se posiciona más como aspirante al liderato zonal, lo más seguro es que permanecerá expectante e inmersa en acciones militares de bajo relieve en varios frentes donde estime débiles protestas o respuestas, como últimamente, aunque no sea invitada por nadie para actuar. 

En cualquier caso, buscará satisfacer intereses propios y tratará darse cierta visibilidad local y mundial y cada vez un mayor protagonismo; desencadenará, al mismo tiempo, acciones diplomáticas en varios frentes para presentarse ante el mundo como un pacificador de la mano de Rusia, junto a Irán, como ya viene ocurriendo en dos conflictos.

Dada la posición geoestratégica turca, que le hace necesario tanto para la Alianza, como para Rusia, posiblemente será el país que consiga una mayor libertad de acción o grandes compensaciones y apetitosas ofertas para cambiar de bando o permanecer el actual y sin levantar importantes sospechas. En definitiva, será el que obtenga los mayores beneficios de todo este quilombo; aunque siempre, que se mantenga a cierta distancia, pero lo suficientemente alineado con Putin y no pierda del todo la confianza de EEUU. En algún momento deberá jugar su baza de buen aliado de Irán con el que puede hasta compartir vecindades de liderazgos o retirarse definitivamente de ambas vías.

El "tándem" Rusia -Turquía, basado en la estrategia de la energía nuclear y del petróleo y el gas, sigue avanzando en el Mediterráneo Oriental con planes para la construcción de ductos que pasen por su territorio y levantar centrales nucleares en territorio turco. Rusia por su parte, tras apoderarse de Crimea, tiene ahora, con su alianza política y comercial con Erdogan, las puertas abiertas de los pasos de Dardanelos y del Bósforo. De este modo, sus flotas podrán salir sin problemas a los llamados "mares cálidos", sin tener que mover la flota del Norte (Murmansk).

Situación y posibilidad, que siempre fue el anhelo inalcanzable de la extinta URSS ya que desde la II Gran Guerra, Turquía era el "tapón" de EEUU y la OTAN para la flota rusa estacionada en el Mar Negro. Esta nueva "amistad" ruso- turca, revaloriza mucho estratégicamente su costa turca en Chipre (que alberga dos grandes bases británicas, Acrotiri y Dhekelia); así como el valor estratégico por sus posibilidades de apoyo logístico de los mencionados puertos sirios de Tartus y Latakia.

Las aguas de esa región (Chipre, Israel, Grecia, Líbano, Turquía y Siria) se van calentando por los recientes descubrimientos de petróleo y gas en el subsuelo; lo que hace que las disputas por su pertenecía y explotación sean cada vez mayores. De estos crecientes conflictos, es posible esperar todo tipo de desenlaces; y así, los rumores de una futura "guerra - laboratorio" entre Turquía y Grecia -con sus interesados "padrinos" azuzando por detrás- se producen en aumento.

En cualquier caso, Rusia va consiguiendo poner su pica en varios territorios y conflictos a la vez, se afianza como árbitro para la paz en la zona; mantiene buenos negocios para la venta de armamento, ductos y centrales nucleares y continúa granjeando fuertes amistades de las que poder tirar o usar de llave de acceso en caso de necesidad. Es muy posible, que se mantenga en situación de copar el monitoreo del liderazgo zonal como agente externo a la misma y, trate de ir ampliando su zona de interés e influencia a base de ir rellenando los posibles huecos que previsiblemente vaya dejando EEUU, dada su pérdida de interés real, manifestada repetidas veces por Trump; aunque este papel, lo desarrollará a un perfil más bajo y con claros visos de urdidor de grandes acuerdos comerciales o importantes pactos de paz.

La silenciosa y poco bulliciosa China, seguirá tratando de salir beneficiada con el mayor número posible de ductos hacia su región los que les asegurará una o varias segundas vías de suministro muy capaces, modernas y seguras y como alternativa a la procedente de Rusia, cruzando Siberia o mediante el empleo de grandes petroleros con los riesgos, gastos y demoras que ello supone. 

Al igual que hace en el continente africano, seguirá copando gran parte de las inversiones en infraestructuras en la zona como hasta la fecha; negocios, que seguramente se incrementarán cuando finalicen los levantamientos y enfrentamientos; motivos más que suficientes para tener que mostrar sus grandes preocupaciones cuando aumentan de nivel e intensidad las situaciones de tensión. 

La UE, como suele ser habitual y más con las cabezas visibles actuales al mando y sobre todo en política exterior, sin el Reino Unido y aunque la pacifista Merkel desaparezca pronto del plano decisorio de la Unión, quedará al margen de la evolución de esta situación; no tiene capacidad para influir de un modo u otro o de actuar seriamente en fuerza, ni siquiera en conflictos de baja intensidad; así como tampoco, voluntad alguna para hacerlo.

Será un convidado de piedra en esta fiesta de borrachera aunque, posiblemente pague los platos rotos ya que se verá muy perjudicada por los más que probables movimientos masivos migratorios a través del Mediterráneo que los potenciales conflictos produzcan; aunque en esta ocasión, y dada la posible generalización de los flujos migratorios, estos vendrán por todas las rutas posibles a su alcance. 

Sus potenciales negocios e inversiones industriales en ciernes se verán muy perjudicados salvo que abandone la idea de que Irán vuelva al pacto por su programa nuclear, reaccione a tiempo y elija con tiento el caballo ganador por el que apostar tal y como ya se perfila el Reino Unido.

Queda por ver, cuál será la decisión final de Trump sobre la permanencia norteamericana o no en la región. Tanto su presidente, como la nación están ya muy cansados de tanto dispendio, masivas muertes inútiles y en cosechar durante muchos años ofensas de una región, donde no son bien recibidos y que ya no necesita para su economía. Por todo ello, creo que es muy probable, que centre sus esfuerzos en Israel y Arabia Saudí, con un ojo en Jordania, si es caso, y se repliegue del resto de la zona para dedicarse a otros nuevos objetivos, menesteres y misiones más cercanos y acuciantes para su seguridad y futuro.

La expansión de conflictos por el Norte de África hacia el Oeste puede producir un fuerte contagio al encontrar un terreno bastante abonado para ello y tras la desaparición, derrocamiento o cese de la mayor parte de los déspotas dirigentes que conducían a sus pueblos con mano de hierro. Tal y como ya he apuntado, no sería de extrañar que el contagio pudiera llegar hasta el mismo Marruecos, país que no atraviesa el mejor momento social, con un grave potencial conflicto en el Sáhara en ciernes con casi seguras implicaciones de su vecino Argelia, que apoya a los saharauis y que la salud de su monarca, al parecer, tampoco está para tirar cohetes.

Todo ello le lleva, a poner en práctica sus habituales maniobras de distracción de la atención ciudadana, como la compra masiva de armamento a EEUU22 y a Francia23 para rearmarse y modernizar sus fuerzas armadas para convertirse en un hegemón zonal; así como, recientemente ha dado un paso de gigante con la declaración de Canarias dentro de la delimitación de su frontera marítima; como siempre, poniendo a España24 contra las cuerdas.

Mientras tanto, en nuestro país seguimos distrayéndonos con el futuro político y personal de Junqueras y Puigdemont; con el bodrio del Pin Parental; los “espectaculares y modélicos” nombramientos del personal en los ministerios en manos de Podemos; los prohibidos encuentros nocturnos en Barajas; la necesidad del sexo duro entre el mundo lésbico y los acuerdos alcanzados por el PSOE con populistas, separatistas y filoterroristas en los aspectos político y económico; así como, en la rebaja de las penas por la comisión de los delitos más graves contra la nación.

Bibliografía

[1] https://www.elmundo.es/internacional/2020/01/23/5e29a373fdddff23838b46fb.html
[2] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-48702342
  https://elpais.com/internacional/2019/06/21/actualidad/1561099746_843251.html
[3] https://federicogaon.com/rusia-israel-relacion-estrategica/
[4] https://www.europapress.es/internacional/noticia-partes-conflicto-libia-acuerdan-berlin-plan-integral-resolucion-20200119200214.html
[5] https://www.infobae.com/america/mundo/2019/12/23/la-orden-de-ali-khamenei-que-dejo-1500-muertos-en-iran-entre-ellos-400-mujeres-hagan-lo-que-sea-necesario/
https://elpais.com/internacional/2020/01/12/actualidad/1578846965_894043.html
[6] https://www.bbc.com/mundo/noticias-51024864
[7] http://www.atalayar.com/content/arabia-saud%C3%AD-y-eau-critican-duramente-qatar-por-desmarcarse-de-las-resoluciones-acordadas-en
[8] País en el que se estableció, sin ser invitado, al entrar por la gatera con la excusa de combatir al ISIS tanto en Iraq como en Siria y precisaba dicho paso. Se ha mantenido y sigue desplegado en fuerza  pesar de las protestas iniciales del gobierno iraquí, Israel y el descontento militar de EEUU 
[9] https://atalayar.com/blog/la-disputa-por-irak-entre-ir%C3%A1n-y-estados-unidos
[10] https://mundo.sputniknews.com/oriente-medio/201912261089759948-el-presidente-de-irak-presenta-la-renuncia-/
[11] https://www.france24.com/es/20200121-l%C3%ADbano-anuncia-nuevo-gobierno-y-pone-fin-a-un-bloqueo-pol%C3%ADtico-de-tres-meses
[12] https://elpais.com/internacional/2020/01/19/actualidad/1579473308_966200.html
[13] https://elpais.com/elpais/2019/05/13/opinion/1557762466_166090.html
[14]  https://atalayar.com/content/el-futuro-de-turquia-en-la-otan-esta-en-juego
[15] https://www.aa.com.tr/es/mundo/nueva-ronda-de-conversaciones-de-paz-sobre-siria-comenzar%C3%A1-en-astan%C3%A1-kazajist%C3%A1n/1323133
[16] https://elpais.com/internacional/2019/07/16/actualidad/1563291854_169573.html
[17] https://www.hispantv.com/noticias/el-libano/410574/israel-explotacion-petroleo-aguas-disputa
[18] https://www.aa.com.tr/es/mundo/los-resultados-de-la-cumbre-por-la-paz-de-libia/1708815
[19] https://elpais.com/internacional/2015/03/19/actualidad/1426792776_138869.html
[20] https://atalayar.com/blog/marruecos-y-t%C3%BAnez-temen-la-desestabilizaci%C3%B3n-de-argelia
[21] https://mail.yahoo.com/d/folders/1/messages/21560?.intl=es&.lang=es-ES&.partner=none&.src=fp
[22] https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2019-12-01/helicopteros-apache-marruecos-compra-espana-406_2358896/
[23] http://galaxiamilitar.es/continua-el-rearme-de-marruecos-con-la-compra-de-nuevo-material-en-francia-y-estados-unidos/
[24] https://elpais.com/politica/2020/01/22/actualidad/1579686325_856013.html