Opinión

Oxígeno en Marte

Atalayar_Perseverance

Paso gigantesco en la conquista de otros planetas por el hombre. Por primera vez se ha creado oxígeno fuera de la Tierra. Un auténtico hito, logrado por el Perseverance, el ingenio de la NASA, la agencia espacial americana, que está explorando Marte.

La máquina encargada del experimento ha sido Moxie, cuyo significado en inglés es coraje o determinación, pero que es también el acróstico de Mars Oxygen In-Situ Resource Utilization Experiment, un ingenio del tamaño de una caja de zapatos infantil. Mediante impulsos eléctricos y decantación química, Moxie es capaz de absorber el dióxido de carbono de la atmósfera marciana y escindir sus moléculas, de manera que el resultado es oxígeno por una parte y monóxido de carbono por otra.

En su primer y exitoso experimento, Moxie ha logrado producir exactamente cinco gramos de oxígeno, la cantidad necesaria para que un astronauta pueda respirar durante diez minutos. Abre así el camino para que el hombre pueda salvar uno de los mayores obstáculos en su conquista del espacio exterior: fabricar y disponer del elemento más esencial para la vida.

Fabricado por ingenieros del Massachusets Institute of Technology (MIT), el ingenio, de 17 kilos de peso, ha sido construido con materiales capaces de resistir las temperaturas de 800 grados centígrados necesarias para su funcionamiento. Para impedir que tan abrumadora cantidad de calor rompa la caja y se proyecte al exterior, con el riesgo obvio de dañar e incluso destruir al vehículo contenedor Perseverance, Moxie está recubierto de una fina pero ultrarresistente capa metálica dorada.

Tras el éxito de este primer experimento, el siguiente objetivo de los técnicos del MIT es construir un Moxie de una tonelada. Sus ingenieros calculan que con ese tamaño podrá producir las 25-27 toneladas de oxígeno que se exigen para propulsar desde Marte a una nave con destino a la Tierra. Si se asegura además la utilización repetida del ingenio, la continuada fabricación de oxígeno permitiría la llegada, estancia y retorno de los astronautas sin tener que transportarlo desde nuestro planeta, con los enormes costes y riesgos que ello comportaría.

Como afirmaba uno de los administradores de la NASA, Jim Reuter, al dar cuenta del experimento, “se ha franqueado una de las etapas más cruciales”. En efecto, si se verifica la viabilidad de fabricar oxígeno a partir de una atmósfera como la de Marte, compuesta en un 96% de dióxido de carbono, sería seguramente más fácil que el proceso de extraer los restos de hielo existentes en el subsuelo marciano para fabricarlo mediante electrolisis.

La misión del Perseverance desde que amartizara el pasado 18 de febrero va de éxito en éxito. Antes de Moxie, el minihelicóptero Ingenuity logró despegar y efectuar el primer vuelo autónomo varios metros por encima de la superficie del Planeta Rojo. La aventura espacial ha vuelto sin duda a tomar un gran impulso.