Opinión

Pluralismo democrático en el Sáhara marroquí

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En vísperas de la celebración de las elecciones generales en Marruecos del 8 de septiembre (2021) el secretario general del movimiento armado y totalitario Frente Polisario, Brahim Ghali (cuyo verdadero nombre es Ibrahim Mustafá), dirigió una carta al secretario general de las Naciones Unidas en la que protestaba por disponerse Marruecos a celebrar las elecciones en el territorio del Sáhara. La respuesta a esa carta llegó por la parte de la misma población saharaui y el representante permanente de Marruecos ante la ONU el embajador Omar Hilale no tardó en hacer llegar su contenido a la comunidad internacional. Fue mediante una carta con fecha del pasado 10 de septiembre que el propio secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, hizo llegar a los 193 miembros de la ONU.

La Carta, refiriéndose a las elecciones generales celebradas en el Reino de Marruecos, incluido su territorio del Sáhara Occidental, daba cuenta sobre la considerable participación de los marroquíes haciendo especial énfasis sobre la alta participación en las regiones del Sáhara marroquí. Esta alta participación de la población saharaui, según el embajador marroquí, es "una nueva confirmación, a través de las urnas, del apego inquebrantable de los ciudadanos de las Provincias del Sur a su marroquinidad".

En la carta, se informa a los todos los miembros de la comunidad internacional que el 8 de septiembre de 2021 fue un día histórico para Marruecos, marcado por la celebración, por primera vez y en el mismo día, las elecciones legislativas, las comunales y las regionales en todo el territorio nacional, incluido el Sáhara marroquí. Resalta que “la participación a nivel nacional alcanzó el 50,35%. Esta es una tasa récord en comparación con las electorales anteriores, a pesar de las limitaciones impuestas a causa de la pandemia COVID-19 ″.

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PHOTO/AP - Un arco en la entrada de Dajla lleva una imagen del rey de Marruecos Mohamed VI, en el Sáhara Occidental

En cuanto a las elecciones celebradas en las provincias del sur del Reino, que Argelia reclama para su Polisario, el embajador destacó que "en el Sáhara marroquí, la tasa de participación alcanzó el 66,94% en la región de Laâyoune-Sakia El Hamra y el 58,30% en la región de Dakhla- Oued Ed Dahab”.

También resaltó que, a nivel provincial de cada región, la tasa de participación ha sido aún más relevante. En las provincias de la región de Dakhla-Oued Ed Dahab, fue del 79,64% en la provincia de Aousserd y del 54,40% en la provincia de Oued Ed Dahab. Mientras en las provincias de la región de Laâyoune-Sakia El Hamra, estas tasas registraron 85,20% en la provincia de Tarfaya, 67,37% en la provincia de Es-Smara, 68,65% en la provincia de Laâyoune y 64,10% en la provincia de Boujdour”.

El embajador Hilale resaltó también que estas elecciones se llevaron a cabo en presencia de nada menos que 5020 observadores independientes que representan organismos, instituciones y organizaciones nacionales e internacionales procedentes de varios continentes, como también de varios parlamentos.

Estos atentos observadores independientes afirmaron, según el señor Hilale, que las elecciones transcurrieron en un clima de calma, en buenas condiciones, con transparencia y conforme a los criterios internacionales sobre las elecciones democráticas.

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El embajador marroquí en la ONU, Omar Hilale

Es una carta en la que el representante permanente de Marruecos ante la ONU hacía llegar a la comunidad internacional, para dejar constancia, la alta participación de la población saharaui en unas elecciones democráticas, limpias y transparentes para elegir sus representantes a nivel local, regional y parlamentario. Es "una nueva confirmación, a través de las urnas, del apego inquebrantable de los ciudadanos de las Provincias del Sur a su marroquinidad”, afirma Omar Hilale.

No obstante, la carta se limita a dar datos sobre la tasa de participación en estas elecciones en el territorio saharaui pero no ofrece los resultados de las votaciones, ni al reparto del voto según los partidos participantes, ni tampoco menciona los ganadores.

Por ello, creo oportuno señalar que en la región Dakhla - Oued Ed-Dahab compitieron por los 33 escaños reservados a esta región 9 partidos. El Ynja Khattat presidente saliente del Partido Istiqlal ha sido reelegido de nuevo presidente de esta región saharauis con 29 votos de un total de 33 votos. Su partido, el Istiqlal, obtuvo 11 escaños seguido por el RNI con 7 escaños, el MP con 5, mientras el resto de los escaños han sido repartidos entre los partidos restantes.  Es de recordar que el señor Khattat es un exmiembro del Polisario que retornó a su país Marruecos, como miles de arrepentidos. Es hoy un destacado personaje, muy activo demostrando una eficacia en el desarrollo de su región, por lo que su reelección fue sin problema y con amplia mayoría.

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PHOTO/AFP - Embajador de los Estados Unidos ante un mapa de Marruecos en el que se reconoce el territorio del Sahara Occidental

En la región de Laâyoune-Sakia El Hamra 10 partidos políticos compitieron por los 39 escaños del Consejo regional. Resultó reelegido presidente de la Región, por segunda vez, Sidi Hamdi Ould Rachid, del partido del Istiqlal con 29 votos contando con la alianza entre el PI, el RNI y el PAM. El Istiqlal logró 16 de los 39 escaños, el RNI 9, el PAM 7, el USFP 3 y mientras los 4 restantes han sido repartidos entre el resto de los partidos.

Es de resaltar también, que Sidi Hamdi Ould Rachid, perteneciente a la gran tribu de Reguibat junto Ynja Khattat participan dentro de la delegación marroquí, como representantes elegidos por la población del Sáhara marroquí en la mesa redonda de las conversaciones que organiza la ONU y en la que participa Argelia, Mauritania y el Frente Polisario.

A nivel de las elecciones municipales en el Sáhara marroquí cabe ofrecer otros relevantes datos a nivel de la ciudad de Laâyoune. En ella se presentaron 28 listas para competir por los 28 escaños del que se compone el Consejo Municipal. El escrutinio de los votos ofreció el numero de 79.957 votantes. De estos, resulto ganadora la lista presentada por Moulay Hamdi Ould Rachi del Istiqlal con 35.076 votos.

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PHOTO/REUTERS - Un hombre deposita su voto en un colegio electoral durante las elecciones parlamentarias y locales, en Casablanca, Marruecos, el 8 de septiembre de 2021

En definitiva, estas elecciones no constituyen solamente una nueva confirmación, mediante las urnas, del apego de la población saharaui a Marruecos, su país inquebrantable, como afirma el embajador Omar Hilale ante la ONU, sino es también el ejercicio del pluralismo democrático frente al totalitarismo imperante en Argelia y en Tinduf a manos de los generales y sus polisarios.

Los saharauis mediante estas elecciones, con su alta participación y transparencia, demuestran que hacen caso omiso, una vez más, al habitual llamamiento que hace el movimiento armado polisario en favor del boicot. Al mismo tiempo y también, es una respuesta material y de facto a las cartas que envía la organización político militar Frente Polisario al secretario general protestando cada vez que se celebran estas elecciones democráticas en el Sáhara marroquí, que brillan por su ausencia en Argel como en Tinduf.

El colmo es que, a pesar de todos lo expuesto, este movimiento totalitario, sin mandato popular y sin legitimidad alguna, se autoproclama represente de los saharauis, además el exclusivo, rechazando a los demás.  La única referencia en la que se ampara es esa ridícula asamblea general extraordinaria del Polisario celebrada en junio 2016 a raíz del fallecimiento Mohamed Abdelaziz en la que el régimen de los generales de Argel presentó a su leal servidor Ibrahim Mustafá, alias Brahim Ghali o/y Ben Bettouch para remplazar al defunto. Fue el candidato único, siendo elegido con el 93,19% de los votos como secretario general del Frente Polisario y de su virtual república. El numero obtenido es de 1.803 votos.

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PHOTO/AP - Una mujer marroquí deposita su voto en un colegio electoral para las elecciones legislativas, en Rabat, Marruecos, el viernes 7 de octubre de 2016

Ser elegido con un altísimo porcentaje del 93,19, con un número tan reducido de votos de 1.803 y siendo el candidato único, constituye en una democrática, como en derecho, criterios muy débiles, por no decir nulos, para ostentar y disponer de una legitimidad para cualquier representatividad. Con estos datos y circunstancias es completamente insostenible pretender la representación legítima de cualquier pueblo si existiese.

Como indicador comparativo, además de lo ya citado anteriormente, cabe señalar que solo en la ciudad saharaui de Laâyoun participaron 10 partidos políticos en las elecciones municipales y votaron 79.957. Salió reelegido un saharaui de pura cepa, su familia es de las más destacadas de las tribus de Reguibat. Es Hamdi Ould Rachid quien ganó con 35.076 votos.

Con todo esto, es una osadía y un insulto a la inteligencia que el Polisario, su secretario general y sus tutores de Argel, sigan pretendiendo que este movimiento autoritario dispone de alguna representación en el Sáhara. Un territorio del que están completamente desconectados desde casi medio siglo.

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AFP/FADEL SENNA - El rey Mohammed VI

Insistir en no reconocer esta dura realidad por parte del Polisario demuestra que están en su nube viviendo en una falsa ilusoria lejos de la realidad. También es una desfachatez pretender deslegitimar la representación democrática de saharauis elegidos con toda transparencia y libertad por una población plural.

Se trata de saharauis elegidos que participan hoy dentro de una sociedad civil en el desarrollo económico y social del territorio como en el resto de Marruecos. Disponen de altas miras y con grandes prospectivas en favor de un gran Magreb democrático. Son saharauis, hijos de esos almorávides que fundaron Marrakech en 1062, que sueñan con el progreso del Sáhara y constituirse en un ejemplo de democracia que se extienda en el resto de las regiones del Magreb donde carece.