Opinión

A solas en el Atlántico

Una imagen del Open Arms.

Antonio Regalado dirige el blog Bahía de Ítaca. 

Canarias arde desde hace dos semanas de forma trágica y casi inextinguible, hasta que han cambiado las condiciones metereológicas. La bella isla de Gran Canaria sufre este ferragosto el Apocalipsis. La televisión nos ha mostrado en vivo y en directo la antesala del infierno. 

El líder de la oposición y el presidente del Gobierno, han tardado en viajar hasta allí para llevar un poco de aliento y de cariño a nuestros compatriotas al sur del sur, solos, -tremendamente solos- en la mitad del Atlántico. Otros como Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal, todos en funciones, disfrutando de vacaciones pagadas por los ciudadanos.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado.
Incendio de sexta generación

Más de 9.000 personas han sido evacuadas de sus viviendas y las hectáreas calcinadas superan ya las 6.000, y tras cinco días de lucha sin cuartel se ha conseguido perimetrar y estabilizar el fuego. Las condiciones metereológicas y la orografía dificultan las labores de extinción de los pinos del Parque Nacional de Tamadaba, con llamas que superan los 50 metros. Más de medio millar de familias pueden perder todas sus pertenencias, el trabajo de toda su vida, casas.

El monte bajo arde como teas y la falta de cuidados ha permitido esta tragedia medioambiental tan extrema. La acumulación de maleza ha agravado la catástrofe que, según los expertos tardará al menos una década en recuperar su esplendor. Menos espacios verdes, más desertificación, más miseria. 

Dos características esenciales poseen estos incendios; se propagan rápidamente y con mucha virulencia. Pero la causa principal es el abandono de los cultivos, la despoblación del campo. El ministro de Agricultura Luis Planas, y la de Defensa, Margarita Robles, quizás informen al próximo Consejo de Ministros de que existe una España rural, olvidada y vacía. 

Las declaraciones de los lugareños ante la impotencia y la resignación deberían ser un aldabonazo en las conciencias de los políticos que han inaugurado la XIII Legislatura, sin que el Monarca la haya abierto oficialmente y, consecuentemente, sin tomar una sola iniciativa parlamentaria desde mayo, para mejorar la vida cotidiana de los españoles más vulnerables.

A los lideres políticos ni se les ha a ocurrido como signo de solidaridad acudir conjuntamente a interesarse por la situación y a llevar cariño y soluciones de urgencia. ¡Qué mejor utilización del FALCON presidencial! 10.000 hectáreas se han calcinado en esta isla en los tres incendios ocurridos durante este mes. Los vientos alisios llegados del continente africano y las altas temperaturas (más de 40 grados Centígrados sin apenas humedad) complican sobremanera la extinción. La Unión Militar de Emergencias (UME) ha destinado más de 278 efectivos y tres hidroaviones. Pero su magnífica labor no ha sido suficiente. 

Ante tanta indiferencia e insolidaridad nacional destaca el envío de dos hidroaviones, iniciativa de Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha. Bien saben en estas tierras del centro que el fuego no conoce fronteras después de sufrir la tragedia de Guadalajara en 2007, con once jóvenes carbonizados.

Un dron provisto de infrarrojos ha dado cumplida información de cómo se ha extendido por el oeste durante las dos últimas noches. Pareciera que las montañas altas desaparecieran calcinadas metro a metro como si hubiera llegado el fin del mundo. 

A destacar en esta semana envuelta en llamas, la serenidad del presidente canario Ángel Víctor Torres, llamando a la calma a los canarios y coordinando todos los efectivos a pie de obra. Todo un ejemplo junto a Protección Civil. Por fortuna, no hay que lamentar desgracias personales. El pulmón de Canarias se llena de humo gris.

Los ciudadanos miran desconsolados el incendio que ha azotado Canarias la última semana.
Los ciudadanos miran desconsolados el incendio que ha azotado Canarias la última semana.
Un mar de incertidumbres

Este mes de agosto ha sido especialmente tenso por el espectáculo del Open Arms, una ONG irresponsable, con un capitán intrépido al frente, un tal Camps, -condenado por explotar a sus trabajadores- que partió de Barcelona con la condición de llevar ayuda humanitaria a Grecia y que desvió su ruta para recoger inmigrantes ilegales.

Ahora, tiene a más de un centenar de personas frente a Lampedusa y no quiere poner rumbo a Mallorca para no enfrentarse a las sancionesmillonarias y, presuntamente, al amarre en un puerto español. No peligra su filosofía altruista sino que está en riesgo el negocio de estos supuestos colaboradores de las mafias que comercian con quienes quieren ganar Europa y la libertad. 

Los despropósitos del ministro Matteo Salvini y los bandazos de Sánchez vía twitter, en connivencia con la vicepresidenta en funciones Carmen Calvo, evidencian lo que ya sabíamos: que a ambos políticos les pone vivir en modo electoral. Salvini se cargó a Conte y el doctor ha condenado a UP antes de las generales de noviembre.

La inmigración, la UE, las tensiones USA-China, el Brexit duro o la crisis económica y social que se avecina, no forman parte de su agenda política. Mientras tanto los ciudadanos vivimos calcinados en un mar de incertidumbres. La indecisión es la mayor de las incertidumbres. 

Nos ha gustado la valentía del discurso de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, empezando por la bajada de impuestos y manteniendo por vez primera un discurso ideológico sin complejos, desmontando la demografía bolivariana de tanto Errejón becado y traidor a la causa podemita. La joven presidenta popular merece 100 días de gracia. 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.