Opinión

Trump lanza su propia plataforma contra los “talibanes” de la comunicación

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Mucho y muy bien van a tener que hacerlo los demócratas norteamericanos para evitar que el expresidente Donald Trump vuelva al poder. Rendido a él el histórico Partido Republicano, el anterior inquilino de la Casa Blanca se apresta a dar la batalla de la comunicación a través de su mejor arma: las redes sociales. Vetado y excluido de Twitter, Facebook y YouTube a raíz del asalto al Capitolio por una horda partidaria, a la que el propio Trump acababa de espolear, el fogoso dirigente perdió de golpe la comunicación directa e instantánea con sus 89 millones de seguidores en Twitter, 35 millones a través de Facebook y los 24 millones que lo hacían por Instagram. Una herramienta contundente y eficaz, que muy a duras penas logró ser derrotada en las urnas por el entonces candidato y hoy presidente de Estados Unidos, Joe Biden. 

Si tras la derrota de Trump en las elecciones, ratificada por todas las instancias judiciales a las que recurrió, afirmamos que el vencido presidente pasaría pero que el trumpismo perviviría, hoy, casi un año después, se podría asegurar que es bastante probable tanto su victoria en las elecciones legislativas de 2022 como su vuelta a la Casa Blanca en 2024.

Trump no ha cesado de maniobrar y actuar desde entonces, pero ahora anuncia para noviembre el lanzamiento de su propia red social, a la que denomina Truth Social, con objeto de combatir “la tiranía de los gigantes tecnológicos, que han utilizado su poder unilateral para reducir al silencio a las voces disidentes de América”. El expresidente prosigue: “Vivimos en un mundo en el que los talibanes tienen una enorme presencia en Twitter mientras que vuestro presidente americano preferido (sic) ha sido reducido al silencio. Es completamente inaceptable”.

Según el comunicado en el que explica los detalles del lanzamiento, Truth Social será la piedra angular del nuevo grupo de comunicación creado por el propio expresidente, Trump Media & Technology (TMTG), que distribuirá asimismo videos a demanda y podcast “no woke”, en clara alusión a la tendencia políticamente correcta que, desde California, ha extendido sus tentáculos y absoluta influencia en todo el mundo, especialmente en Europa. 

Un valor que cotizará en Bolsa

Conforme a su credo liberal capitalista, Trump Media & Technology se fusionará con Digital World Acquisition Corp (DWAC), lo que le permitirá salir a Bolsa. Según explica el antedicho comunicado, el nuevo grupo de Donald Trump saldrá con una valoración de partida de 875 millones de dólares, equivalentes a 750 millones de euros. 

La prohibición de acceso a las grandes plataformas tecnológicas, decretada el 8 de enero pasado, no solo soliviantó a Trump sino que también provocó un intenso debate a escala planetaria sobre el inmenso poder de Facebook y sus máximos dirigentes, capaces de erigirse en auténticos señores feudales muy por encima de la voluntad de presidentes elegidos conforme a las reglas de la democracia. Que el comportamiento de Trump fuera bastante anómalo, transgresor incluso de las reglas comunes de la democracia, podría ser objeto –como así ocurrió- de procedimientos de destitución (impeachment), pero se cuestionó ampliamente en todo el mundo que un líder empresarial, Mark Zuckerbeg en el caso de Facebook, al que nadie ha elegido, pudiera erigirse en señor de horca y cuchillo y cercenara por su exclusiva voluntad la voz de cualquier ciudadano con el que no esté de acuerdo. 

Trump abrió así un debate que aún está lejos de resolverse, con grandes implicaciones que habrán de desembocar en resoluciones que desborden los marcos meramente nacionales. Está en juego nada menos que la legitimidad de la democracia y el derecho a actuar para su preservación. Pero, como todo derecho, ha de ser objetivo y universal, de manera que, guste o no guste, o sea contrario a las corrientes ideológicas imperantes, no se convierta en herramienta ad personam, de uso exclusivo para laminar a quienes no están en esa onda.