¿Cuándo vuelve el fútbol a Europa?

Tras semanas sufriendo la pandemia del coronavirus se especula sobre el retorno de las grandes ligas europeas cuando en países como Francia u Holanda se han suspendido ya o en otros se ha fijado el regreso, como Alemania
El defensa español del Real Madrid Sergio Ramos celebra con los aficionados durante el partido de fútbol de la Liga Española entre el Real Madrid y el Barcelona en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid el 1 de marzo de 2020

AFP/GABRIEL BOUYS  -   El defensa español del Real Madrid Sergio Ramos celebra con los aficionados durante el partido de fútbol de la Liga Española entre el Real Madrid y el Barcelona en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid el 1 de marzo de 2020

¿Cuándo va a regresar la competición futbolística oficial en las principales ligas del continente europeo? Esa es la gran pregunta que se hace todo aficionado al deporte rey que se precie como tal. Hay gran expectación sobre cuándo y cómo retornará el fútbol en los países más relevantes del concierto balompédico internacional y se van conociendo poco a poco los detalles sobre el asunto. Todo ello después de la paralización de competiciones a lo largo y ancho de casi todo el mundo por la grave crisis sanitaria que se padece a raíz de la enfermedad COVID-19, que ha dejado ya centenares de miles de muertos y millones de casos diagnosticados en todo el planeta. 

En lo concerniente a la esfera más próxima, la competición liguera española pretende volver en el mes de junio. De esta forma, LaLiga, presidida por Javier Tebas, ha planificado un programa de retorno del torneo liguero, del que quedaban once jornadas por disputar. 

Javier Tebas señaló que quería regresar el 12 de junio y se especuló con el 20 de ese mes, como filtró Javier Aguirre, entrenador del Leganés; pero no hay una fecha fija. La idea es disputar las últimas once fechas del calendario en únicamente cinco semanas, compactando al máximo el calendario para ajustar la competición. Es decir, de retomar la actividad el 20 de junio, la fecha que pondría final a la Liga española sería el 26 de julio. De esta forma, se pretende jugar partidos los sábados y domingo y los miércoles y jueves, hasta completar todo lo que resta. Todo ello supeditado a lo que vaya dictaminando hasta entonces el Ministerio de Sanidad respecto a las directrices dadas dependiendo de cómo evolucione la propagación del coronavirus en España. 

Vinicius Junior del Real Madrid marca el primer gol durante el partido de fútbol de la Liga española entre el Real Madrid y el Barcelona en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, España, el domingo 1 de marzo de 2020
AP/ANDREA COMAS - Vinicius Junior del Real Madrid marca el primer gol durante el partido de fútbol de la Liga española entre el Real Madrid y el Barcelona en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, España, el domingo 1 de marzo de 2020

La medida ha convencido a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que ha incluido la premisa de que se puedan realizar cinco cambios en vez de los tres estipulados en un partido. Se podrá detener el encuentro tres veces, dos para realizar dobles cambios y una para introducir una hipotética quinta sustitución; gracias también al visto bueno que ha dado la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA, por sus siglas en francés).

El fútbol español ha ido regresando a la actividad en la mayoría de los casos. La mayor parte de los equipos españoles reanudaron los entrenamientos para prepararse de cara a la reactivación de la temporada 2019-2020, a pesar del golpe recibido por la pandemia del coronavirus. A mediados de la semana pasada, muchos clubes contactaron con los futbolistas de sus plantillas para realizarles los respectivos chequeos médicos y pruebas de detección del coronavirus que causa la enfermedad COVID-19 para descartar casos de contagio. Aunque en estos controles se han registrado positivos, como el de Renan Lodi, jugador del Atlético de Madrid.

Cada equipo ha tenido su propia pauta de regreso a la actividad, pero desde LaLiga se había comunicado a los clubes que la mejor opción era empezar todos a la vez e ir acompasados para iniciar el trabajo durante el mismo día, algo que no se cumplió. Aunque sí se respetaron en general los protocolos difundidos por LaLiga para la protección y control ante el coronavirus, incluido el obligado uso de mascarillas y guantes y el mantenimiento de la distancia de seguridad. 

El presidente de LaLiga, Javier Tebas
REUTERS/PAUL HANNA - El presidente de LaLiga, Javier Tebas

Se estableció que las prácticas de entrenamiento fuesen de forma individual en una primera fase, para luego pasar a integrar a los jugadores en grupos reducidos, dejando para una última fase más avanzada el trabajo conjunto de toda la plantilla, como venía siendo habitual y normal antes de la crisis sanitaria de la COVID-19.

Hubo escuadras que pasaron los test antes que otras últimas que estuvieron más rezagadas y que se sometieron a los controles a finales de esta semana pasada; estas tendrán que esperar para empezar a entrenarse sobre el césped más tiempo que otros conjuntos que se aplicaron antes. 

LaLiga, órgano que aúna a los clubes españoles de Primera y Segunda División, espera ya poder reiniciar la competición en junio próximo como se ha señalado y como manifestó Javier Tebas en un comunicado oficial antes incluso de que comenzasen los entrenamientos de los equipos esta semana pasada. 

Los clubes "vuelven a los entrenamientos esta semana tras la aprobación por parte del Ministerio de Sanidad del regreso a los entrenamientos deportivos", según se indicó en la nota oficial de LaLiga, que explicó también el protocolo sanitario a seguir por parte de jugadores y todo tipo de personal. "Se ha diseñado una vuelta a los entrenamientos escalonada que englobará desde el entrenamiento en solitario hasta el ejercicio en grupo previo a la vuelta a la competición previsto para junio", afirmó LaLiga.

Aunque esta planificación se supedita finalmente al "proceso de desescalada establecido por el Gobierno", que desde el lunes pasado empezó a relajar el confinamiento domiciliario que se aplica en España desde mediados de marzo, manteniéndose ciertas reglas de distanciamiento social y protección particular para evitar contagios y una mayor expansión del coronavirus. 

Esta fase en España llega ahora tras una cumbre clave que hubo en el mes de abril con el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la RFEF y LaLiga, con estos dos últimos órganos como los rectores del fútbol español. El CSD, con Irene Lozano a la cabeza, propició por fin un entendimiento entre Federación y LaLiga, cuyos presidentes, Luis Rubiales y Javier Tebas respectivamente, habían venido manteniendo muchas desavenencias respecto a los términos de la vuelta de la competición y también respecto a otras muchas cuestiones previas relacionadas con calendarios y organización de partidos. La secretaria de Estado para el Deporte Irene Lozano ejerció de mediadora y favoreció el acercamiento entre dos ‘enemigos reconocidos’ como Rubiales y Tebas.

El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales
AFP/OSCAR DEL POZO - El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales

También se tiene que analizar ahora el asunto de jugar con público o a puerta cerrada. Pero todo apunta a que no habrá espectadores en los estadios por las manifestaciones vertidas por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, sobre la no idoneidad de plantear un evento público con muchos asistentes, obviamente debido a la situación actual que se atraviesa en la nación española, que cuenta ya con más de 26.000 muertos y más de 224.000 contagiados. 

Por otro lado, la Liga inglesa o Premier League, la más potente económicamente en el panorama actual (gracias a los generosos contratos televisivos de los que disfruta) también tiene planificado su regreso a los terrenos de juego. 

En territorio de Reino Unido se volvería a jugar a mediados de junio, según han planeado las autoridades. Aunque todo ello entre severas medidas de higiene y protección (mascarillas y guantes mediantes) y con los requeridos test de detección del coronavirus para descubrir posibles infectados, además de con la disputa de partidos a puerta cerrada para reducir los riesgos. 

Todo ello dependiendo también del beneplácito del Servicio Nacional de Salud británico (NHS, por sus siglas en inglés), que debe dar su visto bueno para la vuelta de la competición deportiva sin que haya mucho riesgo para los implicados. Más teniendo en cuenta las cifras de víctimas por aquellos lares, con casi 32.000 fallecidos y más de 220.000 afectados. 

En cuanto a otro país muy azotado por la crisis del coronavirus, junto a España y Reino Unido, como es Italia, con más de 30.000 decesos y sobre 219.000 casos, también se anda con cautela a la hora de hablar del regreso del ‘calcio’. De momento, en materia deportiva en general, los dirigentes políticos transalpinos planificaron la vuelta a los entrenamientos y ejercicios a partir del 4 de mayo de manera individual; mientras que los deportes de equipo tendrán que esperar al 18 de mayo. Todo ello encaminado a preparar una posible y anhelada vuelta de la disputa de encuentros. 

Los jugadores del Inter de Milán y de la Juventus juegan en un estadio vacío debido al brote de coronavirus durante el partido de fútbol de la Serie A italiana, en Turín el 8 de marzo de 2020
AFP/VICENZO PINTO - Los jugadores del Inter de Milán y de la Juventus juegan en un estadio vacío debido al brote de coronavirus durante el partido de fútbol de la Serie A italiana, en Turín el 8 de marzo de 2020

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, manifestó que ama el fútbol y que se está deseando la vuelta de los torneos oficiales y la competición liguera de la Seria A. “Ahora regresan los entrenamientos y más adelante veremos si se podrán reanudar los campeonatos”, señaló Conte. 

Una de las noticias de más calado en el concierto del balompié europeo la dio Alemania. La Bundesliga tiene marcada su vuelta para el 15 de mayo, como ha desvelado la Federación Alemana de Fútbol (DFB, por sus siglas en alemán), todo ello después de haber recibido el visto bueno para su reanudación por parte de la propia canciller germana, Angela Merkel. 

La Bundesliga, suspendida desde marzo por la COVID-19, planea volver a mediados de este mes y ya se lo ha comunicado a los 36 clubes de la Primera y la Segunda división, como ya recogió el diario Bild.

Matías Vecino del Inter de Milán celebra después de marcar el segundo gol de su equipo durante el partido de fútbol de la Serie A entre el Inter de Milán y el AC Milan en el estadio de San Siro, el domingo 9 de febrero de 2020
PHOTO/MASSIMO PAOLONE/LAPRESSE VIA AP - Matías Vecino del Inter de Milán celebra después de marcar el segundo gol de su equipo durante el partido de fútbol de la Serie A entre el Inter de Milán y el AC Milan en el estadio de San Siro, el domingo 9 de febrero de 2020

Tanto la dirigente Angela Merkel como los diferentes líderes regionales de los ‘länders’ teutones dieron luz verde a la vuelta de la disputa de partidos oficiales, aunque a puerta cerrada y bajo estrictas medidas de protección e higiene para evitar contagios.

"La decisión es una buena noticia para la Primera y la Segunda de la Bundesliga. Está ligada también a una gran responsabilidad para los clubes que deben cumplir con las reglas médicas y organizativas", señaló Christian Seiffert, director ejecutivo de la competición liguera germana, en referencia a los requisitos exigidos por el Gobierno alemán. 

De hecho, la semana pasada ya se inició la ronda de realización de pruebas de detección del coronavirus entre la totalidad de los jugadores de Primera y Segunda división, personal técnico y demás personas implicadas en la celebración de partidos. 

Aficionados fuera del estadio antes del partido entre el Inter Milan v AC Milan
PHOTO/REUTERS - Aficionados fuera del estadio antes del partido entre el Inter Milan v AC Milan

Seiffert reconoció que volver a jugar a puerta cerrada no es la situación preferida, pero estimó también que es la única manera que hay para completar lo que queda de la temporada 2019-2020. Justo en una situación en la que el Bayern, a falta de nueve jornadas, es líder, con cuatro puntos de ventaja sobre el Borussia Dortmund.

En el caso de Alemania, se espera ahora que este jueves se reúnan los responsables de los clubes y de la DFB para definir los pasos siguientes hasta la reapertura de la temporada. Aunque el descubrimiento de un par de casos positivos en jugadores del Dinamo de Dresde puede hacer peligrar el plan de vuelta. 

Y es que la intención de finalizar la temporada, como es el deseo en Alemania y otros países como España e Italia, tiene que ver con las necesidades e imposiciones económicas que hay. Muchos de los clubes de las ligas europeas, principalmente los más modestos (aunque en algún que otro caso, también alguno de los grandes), dependen de los ingresos generados por la competición para asegurar su subsistencia y mantener sus presupuestos. Sobre todo, en lo vinculado a los beneficios derivados de los ingresos por los derechos de retransmisión de los encuentros, muy suculentos en los casos de los principales países, sobre todo en Reino Unido. 

Otro de los intereses, claro está, es el de poner fin a la temporada de manera justa y no otorgar títulos de campeón y clasificaciones para competiciones internacionales o adjudicar descensos de categoría sin haberse disputado todos los partidos pendientes, recurriendo a cómo quedó la clasificación liguera justo en el momento en que se decretó el parón de la actividad. 

Esto ha sucedido, por ejemplo, en un par de Ligas algo menores, como las de Francia y Países Bajos. Las autoridades políticas galas y las neerlandesas decidieron poner fin de manera prematura a sus torneos nacionales y fijar el resultado de la temporada tomando como baremo las posiciones provisionales que había en el momento en el que se detuvo la competición. Esto provocó la lógica polémica, por ejemplo, por la proclamación como campeón del París Saint-Germain en el caso francés (lo cual no gustó a las aficiones de los máximos equipos rivales) y la concesión de puestos europeos y adjudicación de descensos. En el caso francés las pérdidas por la suspensión de la temporada alcanzan los 280 millones de euros. 

En Francia, el primer ministro Edouard Philippe oficializó el término definitivo de la temporada, por lo que la Ligue 1 y la Ligue 2 no disputarán partido oficial alguno en el presente curso; a pesar de que los rectores de la Liga francesa querían retomar la competición a partir de mediados de junio. 

La Asamblea General de la LFP se reunirá en mayo para decidir sobre la clasificación, los descensos y ascensos. Aunque ya se dio a entender que, por ejemplo, el PSG sería proclamado campeón. En Países Bajos también se tiene que concretar este extremo. 

Así, el primer ministro galo indicó que “las competiciones no se reanudarán, especialmente el fútbol”, al existir “un riesgo de una segunda ola”, lo que sería “grave”. Philippe remarcó que “los eventos que reúnen a más de 5.000 personas no se podrán realizar antes de septiembre”. Tampoco se podrán reanudar los entrenamientos como estaban previstos, ya que el Ejecutivo francés prohibió entrenamientos colectivos de más de diez personas.

En Países Bajos el Gobierno también determinó a finales del pasado mes de abril que se suspendía la competencia oficial en todos los deportes. La Federación neerlandesa no otorgó el título al líder por aquel entonces, el Ajax, pero sí le inscribirá en la primera plaza de la Champions y jugará la liguilla previa de la máxima competición europea. El AZ, segundo por diferencia de goles, disputará la previa de Champions, Feyenoord, PSV y Willem II pasarán a jugar la Europa League y no hay descensos ni ascensos.

En Bélgica también se decidió no retomar la competición, siendo el primer país en el que se determinó no volver a jugar, con la decisión tomada a principios de abril. En el caso belga, se decretó que el campeón era el Brujas, quien comandaba la clasificación con una gran diferencia a favor por aquellas fechas, a pesar de que en el sistema belga hay establecido un sistema de playoff para coronar al campeón. 

La UEFA sigue viviendo con expectación e inquietud la evolución de las decisiones en cada país tras haber manifestado en su momento que la directriz clara era la de completar las ligas nacionales aunque fuese en verano.

Su presidente, Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, habló claro al respecto y señaló que había que terminar los campeonatos para poder organizar la temporada siguiente, pero la terquedad de la COVID-19 puede dar al traste con estas intenciones.

El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, durante una conferencia de prensa
REUTERS/YVES HERMAN - El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, durante una conferencia de prensa

Veremos si la industria del fútbol es lo suficientemente potente y organizada para superar este trance y poder volver a poner en funcionamiento una maquinaria que genera mucha ilusión, y también mucho dinero.