¿Hacia la retirada de las tropas extranjeras de Irak?

La posible salida de Estados Unidos y otros países del bloque occidental abre nuevos horizontes de relaciones para Irak, que está virando hacia Rusia
Un soldado estadounidense mientras las excavadoras limpian los escombros de la base aérea de Al Asad en Anbar, Irak, el lunes 13 de enero de 2020

PHOTO/AP  -   Un soldado estadounidense mientras las excavadoras limpian los escombros de la base aérea de Al Asad en Anbar, Irak, el lunes 13 de enero de 2020

Las fuerzas estadounidenses desplegadas en Irak han comenzado a retirarse de 15 bases militares ubicadas en el país de Oriente Medio. Así lo ha revelado esta madrugada el miembro del Comité Parlamentario de Seguridad y Defensa en Irak, Ali Al-Ghanmi, en unas declaraciones recogidas por Sky News Arabia. De acuerdo con dicha fuente, el plan del gigante norteamericano consistiría en replegar a todos sus efectivos restantes en Irak en tan solo dos bases, Erbil y Al Asad, esta última escenario del ataque iraní del pasado 8 de enero. No obstante, todavía no se producido ninguna reacción oficial por parte de la Casa Blanca, que se ha mostrado recelosa a abandonar Irak en estos últimos meses.

De hecho, el presidente Donald Trump ha reiterado que no tienen planes de bajar de los 5.000 efectivos, el número actual desplegado, y que no saldrán del país de Oriente Medio si no son compensados por este, puesto que las instalaciones que han levantado allí han costado “millones de dólares”. Por ello, de confirmarse la información de Sky News Arabia, podría suponer un giro radical en la estrategia estadounidense, todo ello posiblemente motivado por el nuevo balance de heridos del ataque iraní contra Al Asad: 109, una cifra significativamente superior a las que se han ido conociendo desde que tuvo lugar el pasado 8 de enero: ningún herido, 11, 34 y finalmente, el más de un centenar, si bien el Pentágono ha informado de que el 70% de ellos ya han vuelto al servicio.

Soldados de Estados Unidos inspeccionan el lugar donde un misil iraní impactó en la base aérea de Al Asad en la provincia de Anbar, Irak, el 13 de enero de 2020
REUTERS/JOHN DAVISON - Soldados de Estados Unidos inspeccionan el lugar donde un misil iraní impactó en la base aérea de Al Asad en la provincia de Anbar, Irak, el 13 de enero de 2020

Esta información ha coincido en el tiempo con otra noticia similar: Francia, Alemania y Australia habrían presentado oficialmente al Gobierno de Bagdad una petición para la salida de sus tropas. “Su solicitud ha sido establecer un calendario para la retirada de sus soldados. El próximo gobierno [pues actualmente el Ejecutivo iraquí se encuentra en funciones] asumirá la responsabilidad de establecer el calendario y la estrategia de salida para las tropas extranjeras”, comunicó al respecto un miembro del Comité de Seguridad y Defensa del Comando de Operaciones Conjuntas de Irak, Badr Al Ziyadi, al medio emiratí The National. 

La publicación recoge, sin embargo, que el portavoz de dicho Comando, el mayor general Tahsin Al Khafaji, ha negado categóricamente que las tres naciones hayan presentado una solicitud y ha pedido “tener cuidado al transmitir la información, que solo debe ser recogida de fuentes oficiales”, según ha recogido el periódico local Al Sabaah.

Soldados de Estados Unidos mientras las excavadoras limpian escombros y escombros en la base aérea de Al Asad en Anbar, Irak, el lunes 13 de enero de 2020
PHOTO/AP - Soldados de Estados Unidos mientras las excavadoras limpian escombros y escombros en la base aérea de Al Asad en Anbar, Irak, el lunes 13 de enero de 2020

Cabe recordar, en este punto, que el Parlamento iraquí aprobó el pasado 5 de enero -tres días después de la ofensiva del Pentágono que acabó con la vida del general iraní Qassem Soleimani y del vicepresidente de las milicias iraquíes pro-iraníes, Abu Mahdi al-Muhandis- el primer paso para expulsar a las tropas extranjeras del país, incluidas las estadounidenses. La moción fue posteriormente remitida al por entonces primer ministro, Adel Abdul Mahdi y, hasta este martes, no se habían conocido avances significativos, más allá de un movimiento producido en el seno político estadounidense: la derogación, por parte de la Cámara de los Representantes dirigida por Nancy Pelosi, de la autorización para el uso de la fuerza militar en Irak (AUMF, por sus siglas en inglés), que entró en vigor en 2002 tras el 11-S, y la aprobación del bloqueo de los fondos dispuestos para librar una presunta guerra con Irán, la cual tendría lugar presumiblemente en territorio iraquí.

Las tropas extranjeras y, sobre todo, las estadounidenses, también han dejado de ser bienvenidas por el pueblo iraquí. Así quedó demostrado el pasado 24 de enero, cuando tuvo lugar la denominada ‘marcha del millón de hombres’, una manifestación en la que la quema de banderas y las proclamas anti-EEUU fueron la tónica predominante. 

Los manifestantes se reúnen en la capital, Bagdad, en la marcha del ‘millón de hombres’ para exigir el fin de la presencia de las fuerzas de Estados Unidos, el 24 de enero de 2020
AFP/AHMAD AL-RUBAYE - Los manifestantes se reúnen en la capital, Bagdad, en la marcha del ‘millón de hombres’ para exigir el fin de la presencia de las fuerzas de Estados Unidos, el 24 de enero de 2020

Así, las relaciones entre Irak y el gigante norteamericano están atravesando un “período turbulento”, como reconoció recientemente el general de marina Frank McKenzie, el principal comandante estadounidense en Oriente Medio. De hecho, la semana pasada, Associated Press desveló cómo las autoridades iraquíes les habían pedido a sus militares que no buscaran “ayuda” de la Coalición Internacional liderada por EEUU -Operation Inherent Resolve- y que “minimizaran la cooperación”.

Pero, ¿qué es necesario para que se lleve a cabo la retirada? Para el analista Sajad Jiyad en War on the Rocks, “Irak aún podría obligar a Estados Unidos a salir”, porque lo único que se necesita para aprobar esto es “un pedazo de papel por parte de ellos”. “Dos semanas después de la caída de Mosul ante Daesh, la Administración Obama recibió un documento y autorizó a las fuerzas estadounidenses a desplegarse en Irak. Cinco años y medio después, una hoja de papel también determinará si las tropas estadounidenses permanecen o salen de Irak”, explica Jiyad. “Entonces, para que se ordene la salida de los efectivos, todo lo que se requiere es que el Gobierno iraquí notifique al Gobierno de Estados Unidos, a través de un aviso formal del Ministerio de Relaciones Exteriores, que la solicitud de asistencia de junio de 2014 se rescinde, lo que es, en esencia, una segunda hoja de papel que cancele la primera”, añade al respecto. Lo mismo sucedería con el resto de países occidentales desplegados en Irak.

Los manifestantes se reúnen en la capital, Bagdad, en la marcha del ‘millón de hombres’ para exigir el fin de la presencia de las fuerzas de Estados Unidos, el 24 de enero de 2020
PHOTO/AP - Los manifestantes se reúnen en la capital, Bagdad, en la marcha del ‘millón de hombres’ para exigir el fin de la presencia de las fuerzas de Estados Unidos, el 24 de enero de 2020
En busca de nuevos aliados

Entonces, cabe contemplar los escenarios que se abren de producirse una retirada del gigante norteamericano y, casi consecuentemente, de sus socios occidentales. “La salida de las fuerzas estadounidenses de Irak no creará un vacío de seguridad en el país”, ha asegurado en esta línea otro miembro del Comité iraquí, Karim Aliouli, en el medio local Al Sabaah. “Irak tiene un fuerte sistema de seguridad del Ejército, la Policía y las Fuerzas de Movilización Popular (PMF, por sus siglas en inglés) y no solo depende de las armas estadounidenses. Otros países ya se han comprometido a apoyar y a armar al país si Washington decidiera detenerse a este respecto, a saber, China, Corea del Sur y Rusia”, ha explicado el parlamentario. 

Sobre el papel de este último Estado, cabe destacar que el Ministerio de Defensa iraquí ha emitido un comunicado este martes en el que se desvela que el país de Oriente Medio y Rusia están discutiendo “las perspectivas de profundizar la coordinación militar”, según ha informado Associated Press. La nota se ha publicado al término de una reunión que han mantenido el jefe de Gabinete del Ejército iraquí, el teniente general Othman al-Ghanimi, y el embajador ruso Maksim Maksimov, junto con un agregado de defensa recién llegado.

Durante el encuentro, el militar iraquí reconoció que Moscú le había proporcionado al Ejército iraquí “equipos y armas avanzados y efectivos que tenían un papel importante en la resolución de muchas batallas”, y elogió el papel de Rusia en la lucha contra el grupo terrorista Daesh.

Othman Al-Ghanimi, jefe del Estado Mayor en Irak
PHOTO/SANA - Othman al-Ghanimi, jefe del Estado Mayor en Irak

AFP ya informó a finales del pasado mes de enero en esta línea que “funcionarios iraquíes y occidentales han comenzado discusiones sobre la posibilidad de darle a la Organización del Trato del Atlántico Norte (OTAN) un papel más importante en el país, a expensas de la Coalición liderada por el gigante norteamericano”. 

El portavoz del primer ministro iraquí, Abdul Karim Khalaf, aseguró que estaban “hablando con miembros de la OTAN, como Francia, Reino Unido y Canadá, sobre un conjunto de escenarios, sobre la ausencia de fuerzas de combate o el uso de nuestro espacio aéreo”. Asimismo, dos funcionarios occidentales aseveraron, a este respecto, que el Ejecutivo iraquí les había pedido opciones para un nuevo horizonte, entre las que se incluyen la formación de una coalición no liderada por EEUU, un mandato revisado que establezca las actividades de la coalición o un papel ampliado para misiones separadas de la OTAN en Irak.

Las diferentes opciones serán presentadas, previsiblemente, durante este mes de febrero, con motivo de una reunión de los ministros de Defensa de la OTAN.