¿Tablet o portátil?: cinco preguntas y una decisión complicada

El portátil vuelve a tener protagonismo, porque las tablets no son capaces de asumir todo el potencial. El fin que quiera dar el usuario a esta tecnología será clave para decantarse, aunque las aplicaciones también deciden
¿Tablet o portátil?: cinco preguntas y una decisión complicada

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¿Qué debo comprarme, una tablet o un portátil? El nuevo iPad Pro con el chip M1 o el nuevo MacBook Air. La nueva Surface Pro X de Microsoft o el LG Gram. Apple intentó enterrar el portátil hace unos años con la llegada de sus nuevos iPad Pro. Las fundas con teclado fueron mejorando hasta el espectacular Magic Keyboard con teclado iluminado. Un portátil en toda regla que podíamos utilizar hasta con ratón externo. Las apps se reinventaron al entorno tablet para que el usuario no tuviera que encender nunca más el portátil. Hasta Microsoft mejoró Office para que llegara a los iPads con toda solvencia.

Pero el usuario es caprichoso y pocas veces se confunde. Compra lo que necesita en función de cada momento de su vida personal y profesional. Las empresas tampoco renuncian a su modelo de negocio y no dejan de producir ordenadores portátiles y tablets, porque saben que hay mercado para todo. Apple señala el camino. Lo hizo con su smartphone, al que llamó iPhone y, después, con su tablet, a la que nombró iPad. El resto de los fabricantes fue a la zaga sin salirse del guion en cuanto a tamaños y rendimiento. Microsoft es capaz de salirse del camino con su gama Surface y todos sus accesorios.¿Tablet o portátil?: cinco preguntas y una decisión complicada

Hay que hacerse algunas preguntas antes de decidirse entre un portátil o una tablet:

1.    Aplicaciones

El mundo de las apps ha facilitado mucho el uso de los dispositivos móviles. Una especie de versión reducida de una web donde podemos escuchar música, escribir o ver películas. Es más, muchas aplicaciones nunca fueron otra cosa. Un producto específico para rendir en una tablet con opciones propias. Es el caso de Netflix o de Spotify. Ambas tienen app propia en una tablet, pero si queremos ejecutarlos en un portátil tenemos que pasar por el navegador de turno y consumir muchos recursos.

2.    Batería

Otra gran duda que se plantea el comprador a la hora de elegir entre portátil o tablet. En general, las tablets tienen más tiempo de uso, porque su entorno está más preparado para no consumir memoria y batería sin necesidad. El nuevo iPad Pro incluye el chip M1, que mejora todavía más el rendimiento y reduce el consumo. En el resto, Android castiga algo más la batería, porque los procesos siguen funcionando, aunque el usuario crea que la app no está en ejecución. Algo parecido pasa con Windows 10 en los modelos Surface. Chrome OS, el sistema operativo de Google para algunas tablets sí que consigue mejorar el consumo de batería al ser un sistema específico.¿Tablet o portátil?: cinco preguntas y una decisión complicada

3.    Uso

Un portátil es para trabajar, para escribir, para editar vídeos o fotos. Una tablet es para un uso menos intenso y más nómada. Son dos axiomas que el mercado intenta romper. Los nuevos MacBook Air o el LG Gram demuestran que un portátil puede ser tan ligero como un iPad. El nuevo iPad Pro altera el mercado con hasta 2Tb de memoria, 16Gb de RAM y una potencia que permite editar fotos y vídeos como los profesionales. Ahora pensemos en el usuario medio. El que quiere entretenerse. Ver películas, series, escuchar música, redes sociales y dar una vuelta virtual por los escaparates de las apps de compras. Una tablet es la mejor opción. Sin embargo, escribir en Word, navegar por determinadas webs y seguir rodeado de un escritorio Windows o Mac, porque se siente más cómodo, necesita de un portátil.

4.    Rendimiento

En este apartado las fuerzas están muy igualadas, pero el portátil sigue un peldaño por encima. Hablamos de modelos actuales de tablets y de portátiles, claro. Más o menos los mismos componentes, la misma memoria, RAM parecida… Todo lo que dependa de Apple funcionará de manera más fluida a largo plazo y todo lo que dependa de Windows/Google se irá ralentizando con el tiempo. Es ley de vida digital. Se ha comprobado que el Magic Keyboard del iPad Pro no soporta mucho tiempo de escritura continuada en Word. Los impulsos de las teclas no llegan y el iPad no responde a lo que el usuario escribe. También se ha comprobado que las tablets bajo Android cierran inesperadamente las aplicaciones, porque no acaban de adaptarse u otros procesos crean interferencias. Un portátil tiene, en general, más estabilidad a la hora de ejecutar ciertos procesos que se alargan en el tiempo, porque sus procesadores están capacitados.¿Tablet o portátil?: cinco preguntas y una decisión complicada

5.    Futuro

En el horizonte hay más portátiles y más tablets. Sin duda. Los fabricantes seguirán actualizando su tecnología. Lo importante no será su imagen externa. Lo realmente intrigante será el alma se sus máquinas. Afinar tanto que el usuario no note la diferencia entre tablet y portátil. Apple hizo una aproximación muy interesante cuando provocó que su navegador Safari ejecutase webs en modo escritorio y no en modo reducido para tablet. Pretendían que la experiencia del usuario del iPad fuera la de un portátil. El nivel de uso de Safari ha subido, aunque las webs todavía no han perfeccionado su modelo responsive.

Conclusión

Es complicado dar un consejo entre la compra de un portátil o una tablet. Tocar una pantalla con el dedo y no tener que desplegar un teclado puede ser más cómodo. Pero también hay portátiles con pantalla táctil… El comprador compulsivo de la tecnología no dudará en tener un portátil y una tablet y darles uso indistintamente, porque le gustan y se siente más cómodo con uno u otro en determinados momentos. Algo parecido le puede pasar al profesional: si se dedica a la imagen, quizá se decante por el iPad; si necesita guardar archivos en carpetas, trabajar con Office… mejor el portátil. En resumen: la tablet es para un uso más pasivo y el portátil es para uno más activo. Elijan lo que elijan, disfrútenlo.