¿Volverá Siria a la Liga Árabe?

Debido a la guerra civil en el país, la organización panárabe acordó la expulsión de Damasco. Ahora, varios países han mostrado su apoyo a que regrese
Atalayar_El presidente de Siria Bachar al-Asad

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Siria fue expulsada de la Liga Árabe en 2011, pocos meses después de que empezara la guerra civil que destrozó el país y que hoy en día continúa. Una contienda que no solo ha afectado a Oriente Medio, sino que también ha tenido una gran repercusión internacional. Europa ha tenido que hacer frente a un importante éxodo de refugiados que huían del país, mientras algunas potencias como Irán, Turquía, Estados Unidos o Rusia interferían en el conflicto para aumentar su influencia en la zona. Esta guerra, como podemos observar, también modificó las relaciones entre los países árabes, representados a través de la Liga Árabe. 

El organismo árabe consideró que el Gobierno de Bachar al-Asad no respetó el cese de violencia, tal y como exigía el plan de paz establecido por la Liga y que Damasco aceptó. Además, desde El Cairo, sede de la organización, se le impuso sanciones políticas y económicas. No obstante, no todos los países miembros estuvieron a favor de estas sanciones. Argelia, Yemen, Líbano e Irak mostraron su rechazo a esta decisión, respaldada por los países del Golfo, sobre todo por Arabia Saudí. 

Origen y objetivos de la Liga Árabe

La Liga Árabe se fundó en 1945 y se conforma de 22 países, tanto de Oriente Medio como de África. En su origen, en pleno proceso de descolonización, tenía como meta la independencia de los países árabes que seguían todavía bajo dominio europeo. También, en su inicio, mostró una fuerte oposición a la creación del Estado judío. Aunque en la actualidad algunos de esos países mantienen relaciones formales con Israel. 

Atalayar_El secretario general, Ahmed Abulgueit_Liga Árabe

Su objetivo es mejorar la cooperación y coordinación entre los miembros. Según su estatuto, los Estados fundadores pactaron cooperar estrechamente en asuntos de economía, comunicación, cultura, nacionalidad, bienestar, social y salud. Asimismo, acordaron colaborar en asuntos militares, creando en 1950 un pacto que comprometía a los miembros a tratar los actos de agresión contra cualquier estado miembro como un acto contra todos. Durante las primaveras árabes el organismo tuvo un papel importante. Apoyó el derrocamiento de Gadafi en Libia y, posteriormente, se centró en la guerra en Siria, suspendiendo a Damasco y apoyando a la oposición. 

No obstante, esta organización presenta grandes desafíos. La Liga Árabe debe hacer frente a la desunión y confrontación entre algunos de sus miembros. Por ejemplo, la rivalidad entre Marruecos y Argelia por el conflicto en el Sáhara Occidental; o las acusaciones de terrorismo por parte de los países del Golfo a Qatar. Además, varios expertos señalan que el organismo apoya más a los gobernantes que a los ciudadanos, a los que no tiene demasiado en cuenta. 

Atalayar_Guerra Siria

En la actualidad, hay un debate en torno a Siria, si debiera volver a la Liga Árabe o de momento no. Irak ha sido uno de los países que ha respaldado el regreso de Damasco al organismo. Durante una reunión entre Fuad Hussein, ministro de Relaciones Exteriores iraquí, y Ahmed Aboul Gheit, secretario general de la Liga Árabe, Bagdad anunció que “apoya el regreso de Siria a la Liga Árabe”. Hussein también ha señalado que la inestabilidad en Siria afecta directamente a la seguridad en Irak. Desde El Cairo, también creen que el regreso de Siria a la organización es clave para la estabilidad en la región. “El regreso de Damasco sería vital para mantener la seguridad nacional árabe”, declaró Sameh Shoukry, ministro de Relaciones Exteriores egipcio. No obstante, subrayó la necesidad de que el país “demuestre pragmáticamente su voluntad de avanzar hacia una solución política basada en las resoluciones del Consejo de Seguridad”. El regreso de Siria a la Liga Árabe puede impulsar el proceso de estabilidad en el país, además de arrojar un poco de esperanza a los ciudadanos. Como explica el exministro egipcio Mohamed el-Orabi al medio Al-Monitor, “la suspensión de la membresía de Siria en la Liga Árabe condujo a una creciente intervención extranjera”. El-Orabi señala especialmente a Turquía e Irán, actores relevantes en el conflicto: “Los países árabes deben tener un papel claro a la hora de ayudar a resolver la crisis para proteger la seguridad nacional árabe”. 

Algunos países del Golfo, como Emiratos Árabes Unidos, también han mostrado su apoyo a que Siria se reintegre en la organización. Abu Dabi reabrió su Embajada en Damasco en 2018, descongelando las relaciones diplomáticas con el Gobierno sirio. El jeque Abdullah bin Zayed, ministro de Asuntos Exteriores, considera que el regreso de Siria ayudará a lograr el fin de la guerra civil. También, una reciente y cordial reunión entre Omán y Siria arrojan esperanzas a Damasco en su intento por volver a formar parte del organismo.

Atalayar_Liga Árabe

En cambio, hay países árabes que todavía no han expresado su opinión. No obstante, probablemente algunos Estados como Qatar o Arabia Saudí presenten más objeciones al regreso sirio. En 2019, el ministro de Relaciones Exteriores qatarí declaró que Siria no debería volver a la Liga Árabe. En una reunión reciente en Doha entre Rusia y Qatar, el ministro reiteró su opinión, según la agencia de noticias Sputnik. En cambio, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, vio con buenos ojos el regreso de Siria. “Creo que desempeñar un papel positivo en los esfuerzos para estabilizar toda la región”, declaró el ministro, según medios rusos. Qatar ha sido acusado de apoyar milicias pro-iraníes y a los rebeldes en la guerra civil siria. 

Expertos árabes consideran que el regreso de Siria podría tener efectos muy positivos. Desde la organización, los otros Estados miembros podrían presionar y asesorar al Gobierno sirio para llegar a una solución del conflicto. Asimismo, señalan que la suspensión de Damasco no tuvo ningún efecto positivo, es más, dio libertad a otras potencias a interferir en la guerra.