“Hace falta dinero si queremos estabilizar la región y que la gente se quede en Afganistán”

La complicada situación que atraviesa Afganistán evidencia la necesidad de recurrir a la asistencia humanitaria ofrecida por la ONU
onu-representante

PHOTO/ONU Ginebraa/Srdan Slavkovic  -   El Coordinador de la Ayuda de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths, habla con Noticias ONU antes de una conferencia internacional crucial sobre las necesidades del pueblo afgano.

El Coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths, ha participado en una entrevista con Noticias ONU, en la que reiteró su convencimiento de que los talibanes comprenden la importancia que la comunidad internacional otorga a la defensa de los derechos de las mujeres y a que garanticen por escrito que las agencias humanitarias puedan funcionar.

En la entrevista, que tuvo lugar en el Palacio de las Naciones, el edificio de la ONU en Ginebra, Martin Griffiths también dijo que, para el lunes, esperaba recibir garantías por escrito del viceprimer ministro talibán de que las agencias humanitarias y sus socios podrán operar libremente dentro de Afganistán y tener un control total de sus operaciones.

Los talibanes, asegura, necesitan la presencia de las agencias en el país, ante la difícil situación económica

Dinero bien gastado

El llamamiento urgente -de más de 600 millones de dólares para apoyar a unos 11 millones de personas hasta finales de año- es, según Griffiths, una oportunidad para exponer las necesidades críticas de los afganos a los Estados miembros, y para que éstos se comprometan a colaborar con la ONU para satisfacer esas necesidades en circunstancias muy difíciles.

Griffiths se reunió en Kabul con afganos desplazados por el conflicto y la agitación que condujo a la toma del poder por parte de los talibanes el 15 de agosto.

"Fui a hablar con ellos y les dije: '¿Qué queréis? Dos tercios de aquellos con los que hablamos querían volver a casa. Un tercio seguía sin confiar en los talibanes, en que serían tratados adecuadamente en su país. Para los dos tercios que querían volver a casa, todo lo que necesitaban era el precio del transporte y algo de ayuda para reparar los daños en sus casas y en su comunidad. Dinero bien gastado, se imagina, si queremos estabilizar la región y si queremos que la gente se quede en Afganistán en lugar de huir a los países vecinos y más allá".

Derechos de las mujeres y acceso a la ayuda 
niñas-afganas
PHOTO/ UNICEF/Sayed Bidel - Familias afganas reciben consejos sobre la prevención del COVID-19 en Herat, el 2 de septiembre de 2021

Griffiths planteó dos cuestiones principales a los dirigentes talibanes en una reciente visita a Kabul, donde acudió a petición del Secretario General de la ONU.

La primera fue el derecho de las mujeres y las niñas "a todo lo que es normal en la sociedad": trabajo, educación, libertad de movimiento; expectativas básicas que manifestantes pacíficos han reclamado en protestas por todo Afganistán, que los talibanes han reprimido “cada vez con más violencia”, según la oficina de derechos humanos de la ONU,

"Prometieron `que se respetarán los derechos de las mujeres y las niñas' , pero añadieron, acorde a ' la religión y la cultura de Afganistán'. Ahora bien, esto es un trabajo en curso, y ya hemos pasado por esto. Por tanto, debemos debatir mucho más en los próximos días, en las próximas semanas, sobre lo que realmente significa. Y eso es muy importante para el pueblo de Afganistán, pero también para la comunidad internacional".

Griffiths, veterano trabajador humanitario que negoció por última vez con los talibanes en 1998, cuando llegaron al poder, insistió en la necesidad de mantener "muchas más conversaciones en los próximos días, en las próximas semanas", en medio de la preocupación por la pérdida de los derechos de las mujeres.

"Esto es lo que me han dicho los propios talibanes... han llegado al poder antes de lo que pensaban, no están preparados para esto", dijo.

Garantías por escrito de los talibanes 
taliban-afganistan
PHOTO/ OCHA - Martin Griffiths, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador de la Ayuda de Emergencia de las Naciones Unidas, habla de cuestiones humanitarias con los dirigentes talibanes en Kabul (Afganistán).

El jefe de ayuda de emergencia de la ONU también habló con los talibanes sobre las condiciones necesarias para que las agencias humanitarias puedan funcionar. Dijo que conversó con el viceprimer ministro Abdul Ghani Baradar y sus asesores, sobre la seguridad de los trabajadores humanitarios, la libertad de las agencias para emplear a quien deseen - tanto hombres como mujeres - y la garantía de que las operaciones serían independientes y controladas por las propias agencias.

"El mulá Baradar, que es uno de los principales líderes del movimiento en esta nueva administración, confirmó su apoyo a todos esos elementos", dijo el Sr. Griffiths. "Se trata esencialmente de una descripción del espacio humanitario en el que operan las agencias. Ahora está convirtiendo, a petición mía, esos compromisos orales en garantías por escrito. Y esperamos tener esa carta suya con nosotros el lunes aquí en Ginebra".

Sobre la terrible situación actual de muchos millones de afganos, Griffiths explicó que la mitad de los niños menores de cinco años del país están en riesgo de desnutrición severa.

"Dos tercios del país necesitan ayuda humanitaria. Eso era incluso antes de los últimos acontecimientos", dijo. "Así que hemos reevaluado las necesidades humanitarias, hemos añadido más debido a las circunstancias actuales, y lo que esperamos ver el lunes son promesas y compromisos que nos permitan seguir adelante".

Nuevos tiempos

Preguntado por si percibía un cambio en la administración actual, en comparación con los talibanes con los que se relacionó hace más de dos décadas, el jefe humanitario de la ONU describió una reciente reunión con representantes de Pakistán y Qatar, en la que se indicó que podría ser así.

"Dijeron que lo que los dirigentes talibanes entienden muy claramente esta vez es lo mucho que necesitan que la comunidad internacional entregue la ayuda de la que hemos hablado para la gente. Porque la situación económica es muy, muy difícil; los bancos están cerrados, no hay dinero en el sistema, la gente no cobra sus salarios, las instituciones locales están en peligro... los talibanes son tan conscientes de ello como usted y yo. Así que necesitan que estemos allí. Y creo que eso los lleva a hacer el tipo de compromisos que hicieron conmigo. Y espero que eso impulse su comportamiento cuando pasemos de las promesas a la práctica".