10 años del Acuerdo de Asociación: La UE sigue apostando firme por Marruecos

Bruselas destinará 389 millones de euros al desarrollo y la cooperación con Rabat
UE-Marruecos

 -   Banderas de la UE y Marruecos

Diez años después de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos, las relaciones entre Bruselas y Rabat siguen reforzándose. La metáfora del padre del actual rey del país magrebí, Hasán II, es tan vigente como entonces. Marruecos “es un árbol cuyas raíces se hunden en África y cuyas hojas respiran aire europeo”, escribió el monarca alauita.

La situación en el África septentrional y el Sahel requiere de una asociación fuerte entre la UE y el vecino magrebí. Al problema migratorio y a la inestabilidad del Sahel –con una actividad terrorista al alza- se unen las impredecibles consecuencias del conflicto bélico libio para el conjunto del norte de África y el Magreb. Por si fuera poco, el nuevo panorama regional no está sirviendo para aproximar a Marruecos y Argelia, que parecen decididos por reforzar su potencial militar. 

En ese complejo contexto y en la necesidad de contar con un Marruecos cada vez más sólido, leal, próspero y democrático han de entenderse los nuevos programas de cooperación adoptados el pasado mes de diciembre por la Comisión Europea por un importe de 389 millones de euros dirigidos a “apoyar las reformas, el desarrollo inclusivo y la gestión de las fronteras, así como a fomentar una asociación euromarroquí de prosperidad compartida”, según publica la CE en su sitio web oficial. 

En este contexto de cooperación reforzada, estos nuevos programas constan de lo siguiente, según consta en la web de la Comisión Europea:

•     289 millones de euros de financiación con cargo a la dotación bilateral de cooperación para apoyar las reformas y el desarrollo inclusivo de Marruecos.
•    La firma de un convenio de financiación con Marruecos para un programa de ayuda presupuestaria por un importe de 101,7 millones de euros en apoyo de la gestión de las fronteras. Este programa se adoptó recientemente en el marco del Fondo Fiduciario de Emergencia para África de la UE.

"Marruecos es desde hace mucho tiempo un socio privilegiado de la Unión Europea con el que compartimos nuestras fronteras y aspiraciones. Bajo la dirección de Su Majestad el Rey Mohamed VI, Marruecos ha avanzado mucho en su modernización y ha decidido como opción estratégica acercarse a Europa. Ante los retos comunes, ha llegado el momento de dar un nuevo impulso a nuestras relaciones con una cooperación más profunda y diversa, también orientada a África, a fin de vincular nuestros futuros y de acercar a nuestros pueblos", afirmó el jefe de la diplomacia europea Josep Borrell. 

Por su parte, el comisario europeo de Política Europea de Vencidad y Ampliación, Olivér Várhelyi, declaraba: “Marruecos es un socio fundamental de la Unión Europea. Juntos contribuiremos al crecimiento sostenible e inclusivo de Marruecos, lucharemos contra las redes de traficantes que ponen en peligro la vida de las personas vulnerables y mejoraremos la protección de los inmigrantes víctimas de esas redes delictivas. Marruecos puede contar con la UE; nuestra cooperación será constante durante mi mandato”.

Las relaciones institucionales Bruselas-Rabat se basan en el Acuerdo Euromediterráneo de Asociación UE-Marruecos, firmado en febrero de 1996, recoge la web del Ministerio español de Industria, que entró en vigor en marzo de 2000. Este Acuerdo fue reforzado posteriormente con el Plan de Acción,  iniciado en 2005 en el marco de la Política Europea de Vecindad(PEV), que se basa en el principio de diferenciación, es decir, cada país vecino avanza en función de su disponibilidad y fomenta una profundización específica de las relaciones UE con sus socios.

Las nuevas partidas que destinarán las autoridades comunitarias a Marruecos demuestran que la apuesta por el desarrollo del país magrebí está fuera de cuestión. En esta publicación informábamos el pasado mes de diciembre que la ayuda de la UE a Marruecos entre 2014 y 2018 había tenido “resultados limitados”, según un informe del Tribunal de Cuentas europeo. La asistencia, a través de transferencias directas, "proporcionó un valor añadido limitado" y también fue restringida su capacidad de apoyar las reformas en el país, añade el informe. "El apoyo presupuestario de la UE a Marruecos no proporcionó el apoyo suficiente para las reformas del país y el progreso en los desafíos clave fue limitado", ha apostillado Hannu Takkula, miembro del citado Tribunal de Cuentas.

Según los auditores, uno de los problemas en que se ha incurrido es una definición demasiado amplia de las áreas elegibles, que cubren un gran número de sectores y reducen el impacto potencial del apoyo de la UE. También señalan que la Comisión no había asignado fondos a programas sectoriales utilizando un método transparente y la coordinación de los donantes entre los sectores fue desigual. Los auditores descubrieron también que faltaban controles rigurosos sobre la evaluación de los resultados 
A finales de 2018 se habían concluido contratos por 562 millones de euros y hecho pagos de casi 206 millones de euros en virtud de su instrumento de apoyo presupuestario, que tiene como objetivo promover reformas y objetivos de desarrollo sostenible y representa el 75 % del gasto anual de la UE para Rabat, recogía esta publicación. 

El rey de Marruecos
PHOTO/MAP  -  El rey de Marruecos, Mohamed VI, impulso fundamental del partenariado estratégico entre la UE y el país magrebí
El Estatuto avanzado de 2008, paso fundamental

Marruecos y la Unión Europea han instaurado una asociación fuerte y dinámica que no ha hecho sino reforzarse desde 2000, cuando entró en vigor del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos. El carácter especial de la relación entre ambos socios se plasmó en la concesión a Marruecos de un Estatuto avanzado en 2008. En palabras del rey de Marruecos, Mohamed VI, a la sazón: “más y mejor que la asociación (…) y, tal vez, durante algún tiempo más, un poco menos que la adhesión”. El horizonte del Estatuto avanzado era “la integración progresiva de Marruecos en el mercado interior de la UE vía la convergencia legislativa y reglamentaria y la ampliación del partenariado a nuevos actores”, como recoge la web del medio marroquí Le 360. 

Un paso importante antes de la rúbrica del Estatuto avanzado fue la firma en 2006 de un acuerdo de cielos abiertos, primer entendimiento completo de aviación entre la UE y un Estado no europeo. En marzo de 2012, recoge el citado medio marroquí, entró en efecto la zona de libre comercio para productos industriales entre Marruecos y la UE.   
El plan de acción para la aplicación del Estatuto avanzado (2013-2018), firmado en diciembre de 2013, ofrece orientaciones concretas en materia de cooperación entre la UE y Marruecos. En el último Consejo de Asociación UE-Marruecos, en junio de 2019, se adoptó una Declaración política conjunta. Se prevé que en este año se definan las nuevas prioridades estratégicas de la asociación entre Bruselas y Rabat, indica la Comisión en su web. 

Tras una amplia consulta con el Gobierno del país magrebí, prosigue la CE, la sociedad civil y varios donantes, y teniendo en cuenta las prioridades de reforma de la administración y los principios de eficacia de la ayuda, se alcanzó un consenso sobre tres sectores prioritarios que se financiarían con cargo a la dotación bilateral en el período 2014-2020, por un importe indicativo de entre 1,3 y 1,6 millones de euros. 

Estas prioridades se refieren a lo siguiente: a) acceso equitativo a los servicios básicos; b) apoyo a la gobernanza democrática, al Estado de Derecho y a la movilidad; c) empleo y crecimiento sostenible e inclusivo.

El pasado mes de julio entraba en vigor –tras la aprobación por parte del Parlamento Europeo y marroquí- el Acuerdo de pesca UE-Marruecos. El Protocolo de aplicación del Acuerdo, que tiene cuatro años de duración, asigna a la UE posibilidades de pesca en contrapartida de una contribución financiera global de 208 millones de euros. Una parte importante de dicha contribución se utilizará para promover el desarrollo sostenible de la economía de la pesca en Marruecos y del sector pesquero en el Sáhara Occidental.

Apoyo de la UE al desarrollo inclusivo de Marruecos

Los objetivos de los programas adoptados con cargo a la dotación bilateral por un importe total de 289 millones de euros son los siguientes: i) mejora del acceso a la educación y la formación profesional de los grupos vulnerables (población rural, personas que se encuentran en situación socialmente precaria, inmigrantes, etc.); ii) sanidad, mejora de la asistencia y acceso a los medicamentos en un contexto de regionalización avanzada; iii) mejora del funcionamiento de la administración pública a fin de aumentar la transparencia y la eficacia en la prestación de servicios públicos; iv) mayor apoyo a los derechos humanos; v) apoyo institucional al Parlamento marroquí.

Apoyo comunitario a Rabat en materia de gestión de las fronteras

El nuevo programa de ayuda presupuestaria por un importe de 101,7 millones de euros con cargo al apartado del ‘norte de África’ del Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE para África prestará apoyo a la gestión de las fronteras y a la lucha contra la trata de seres humanos. El programa contribuirá a reforzar la gestión de las fronteras terrestres y marítimas, así como de los aeropuertos, ayudando a Marruecos a seguir modernizando sus recursos, por ejemplo, mediante el uso de nuevas tecnologías y el intercambio de mejores prácticas con las agencias de la UE (Frontex y Europol). 
El respeto de los derechos humanos y la protección de los migrantes vulnerables serán prioridades del programa, que incluye formación relacionada con estos aspectos, según la Comisión Europea. 

Teniendo en cuenta el elevado número de jóvenes y de menores no acompañados procedentes de Marruecos, el programa hará especial hincapié en concienciar a los jóvenes y a sus familias sobre los riesgos de la emigración irregular. El análisis y la recogida de datos sobre migración en el marco del programa contribuirán a sentar las bases para profundizar el partenariado con Marruecos.

Una década, en fin, desde la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación en tres lustros de cooperación cada vez más estrecha –aunque las relaciones también hayan estado jalonadas de desencuentros- entre Marruecos y la UE. Pendientes quedan, por lo que respecta al país magrebí, la puesta en práctica efectiva de más reformas políticas y económicas, como pendiente queda una mayor integración de los mercados comunitario y marroquí y políticas que faciliten el tránsito y la movilidad social y profesional. Numerosos retos que serán afrontados a buen seguro a lo largo de 2020.