Actores en el Sahel (I): la presencia internacional

¿Quiénes son los países y cuáles son las misiones que están presentes en la región?
Soldados del ejército francés en el Sahel vigilan una zona rural durante la operación Bourgou IV en el norte de Burkina Faso, a lo largo de la frontera con Malí y Níger, el 10 de noviembre de 2019

AFP/ MICHELE CATTANI  -   Soldados del ejército francés en el Sahel vigilan una zona rural durante la operación Bourgou IV en el norte de Burkina Faso, a lo largo de la frontera con Malí y Níger

La región del Sahel lleva tiempo ocupando espacio en los titulares. La casi perenne inestabilidad política, en la encrucijada de la ruta migratoria que llega hasta el borde mediterráneo y la presencia de innumerables grupos armados, la impiden salir de la primera línea de fuego. También del fuego informativo. Sin embargo, dentro de la casi constante presencia mediática, es necesario alejar el foco de lo transitorio para identificar quiénes son los actores armados, cuáles son sus capacidades y dónde están presentes. En la actualidad, en la franja saheliana hay desplegadas varias misiones de organizaciones internacionales en Mali, además de otras operaciones de carácter bilateral o multilateral. 

En el caso de las misiones internacionales, destacan dos: la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Mali, la MINUSMA, y la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea en Mali, la EUTM – Mali. Aparte de estas dos, la Unión Europea lleva a cabo otras dos misiones, la EUCAP Sahel Mali y la EUCAP Sahel Níger, centradas en el desarrollo de capacidades de las fuerzas de seguridad y del sector jurídico y administrativo de ambos países. El contingente de la MINUSMA es amplísimo, superando los 15.000 efectivos, formados en su mayoría por fuerzas militares y policiales. La misión fue establecida en 2013 por la Resolución 2100 del Consejo de Seguridad, ante el avance de los grupos armados hacia la capital maliense. Un año después, tras el rechazo de la ofensiva que se dirigía a Bamako (con apoyo de la operación SERVAL lanzada por Francia), el Consejo de Seguridad establecía en su Resolución 2164 el objetivo de garantizar la seguridad y la estabilización del país. En la actualidad, esta misión que está a punto de cumplir siete años, se encuentra entre las de mayor tamaño, por número de efectivos, de Naciones Unidas, junto a las que se desarrollan en la República Centroafricana y la República Democrática del Congo. 

Un soldado canadiense de la MINUSMA (Misión Integrada Multidimensional de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí) patrulla durante un ejercicio en Gao, Malí.
AFP/ CLEMENT SABOURIN - Un soldado canadiense de la MINUSMA (Misión Integrada Multidimensional de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí) patrulla durante un ejercicio en Gao

La misión de Naciones Unidas se distribuye en cinco sectores, todos dependientes del Cuartel General de la misión, ubicado en Bamako. Los sectores norte, este y oeste, poseen también un Cuartel General del Sector en las capitales de las regiones sobre las que están presentes, Kidal, Gao y Tombouctou, respectivamente. En estos tres sectores, cada uno asignado a una región al completo, es donde se ubica la mayor parte del contingente de los cascos azules, destacando la región de Gao, fronteriza con Níger y Burkina Faso. En todos los sectores, salvo  en el Sector Sur, se despliegan varios puestos avanzados, de diversa entidad, que complementan la presencia territorial de la MINUSMA en poblaciones clave. 

Durante estos casi siete años, la MINUSMA ha perdido más de 200 personas, se ha encargado de la formación de personal de las fuerzas de seguridad malienses instruyendo a más de 35.000 efectivos, de los cuales un 10% han sido mujeres y se ha encargado junto a las FAMa de la incautación y destrucción de más de 300 toneladas de armamento y munición. En la imprescindible labor formativa de las fuerzas y cuerpos de seguridad malienses, la misión de Naciones Unidas no ha estado sola. Bajo la Resolución 2071, en la que la ONU invitaba a otras organizaciones a sumarse al apoyo al gobierno de Bamako, el Consejo de la Unión Europea invoca, en el año 2013 los Artículos 42(4) y 43(2) del Tratado de la Unión Europea para lanzar la EUTM – Mali, con la que apoyar en la formación y asesoramiento de las Fuerzas Armadas malienses, en colaboración con Naciones Unidas y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (ECOWAS). El mandato de esta misión se ha ido renovando de forma bianual, siendo la última vez en mayo de 2018. En ella participan más de una veintena de países, incluidos cinco no comunitarios.


Mali

La EUTM – Mali, dado lo reducido de su tamaño – apenas supera los 600 efectivos – y su función formativa y de asesoramiento, tan solo está presente de forma permanente en Bamako y Koulikoro. En la capital maliense se encuentra el Cuartel General de la misión europea además de la ATF, la fuerza que se encarga de las tareas de asesoramiento, que suponen en total alrededor de 150 efectivos. El resto de la misión se encuentra desplegado en el centro de entrenamiento de Koulikoro, donde se desarrolla la mayor parte de la actividad formativa de la misión. En ocasiones, y por breves espacios de tiempo, la misión se despliega en otras regiones para llevar a cabo apoyos formativos más específicos. En la actualidad, la EUTM – Mali se ha encargado de la formación de más de 14.000 militares, impartiendo cursos para oficiales y para profesionalizar la propia formación que deberá desarrollar el ejército maliense de forma autónoma. 

Estas dos misiones internacionales, llevan a cabo la imprescindible tarea de estructuración y reforma  del sector de la seguridad y la defensa maliense, aportando además, en el caso de Naciones Unidas, un plus de presencia militar disuasoria que apoye al ejército maliense en regiones más inestables y vulnerables, dado que su mandato se incluye en el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas.

La presencia militar de otros países no africanos, no obstante, va mucho más allá de estas misiones de organismos internacionales en las que también participan, apoyándose en sus resoluciones para ser llevadas a cabo. Francia es el país que más presencia acumula en el terreno. Además de sus dos fuerzas de presencia permanentes en la región, en Senegal y Costa de Marfil – con 350 y 900 efectivos respectivamente –, Francia mantiene desplegada la operación Barkhane (heredera de SERVAL) con alrededor de 4500 efectivos más, aparte de medios aéreos y terrestres distribuidos a lo largo de toda la. Desde tres bases permanentes en Gao (Mali), Niamey (Níger) y Djamena (Chad), Francia controla el resto de posiciones avanzadas y el tránsito logístico desde las zonas portuarias de Dakar (Senegal) Abidjan (Costa de Marfil) y Duala (Camerún). En torno a esta operación, aparecen otras de apoyo de menor envergadura pero que son vitales en el apoyo logístico que realizan. De esta forma están presentes, apoyando a la operación francesa, países como España en Dakar, Alemania en Niamey y Dinamarca o Reino Unido, además de Estonia, que lleva a cabo misión de protección de la fuerza, en la ciudad de Gao. Estados Unidos y Canadá, efectúan también apoyos de carácter temporal en transportes que no sean intrateatro.

Sahel

Presencia países no africanos sobre la región del Sahel. Elaboración propia. Fuente: Ministerios de Defensa países involucrados.
También es destacable la presencia de AFRICOM  – el mando estratégico norteamericano para África –, que aunque lleva a cabo misiones que se proyectan por todo el continente, desde hace varios años mantiene en Níger un despliegue permanente con la presencia de cerca de un millar de efectivos entre Niamey la nueva base de drones en la localidad de Agadez. 

Sahel
AFP/ MICHELE CATTANI  - Un soldado francés sostiene un detector mientras busca la presencia de un artefacto explosivo improvisado (IED) durante la operación Burkhane en el norte de Burkina Faso el pasado mes de noviembre

Además, ya de forma bilateral, se están llevando a cabo actividades de asesoramiento, adiestramiento y acompañamiento entre algunos países no africanos y otros de la región. Así es el caso de España en Senegal y Mauritania o de Italia, Canadá, Bélgica y Alemania en Níger. Por supuesto, Francia también lleva a cabo estas tareas en los países donde tiene presencia. Frente a la certeza de la presencia de estos países, se debe tener también en cuenta la más que posible presencia de Rusia en países como Mali o Chad, realizando también tareas de asesoramiento de la mano de la Compañía Wagner, vinculada al gobierno del Kremlin. Así quedaría la radiografía de los actores internacionales presentes en esta convulsa región del Sahel, a los que se debe sumar la presencia de otros actores dependientes de organizaciones regionales, numerosas milicias armadas y otros grupos de carácter eminentemente terrorista.