Adiós al cantautor argelino Idir, la voz de los bereberes

Fallecido el sábado pasado a los 70 años en París, logró llevar por todo el mundo la música de la Cabilia y unir con ella a las gentes del Magreb
Foto de archivo del cantante argelino Idir, considerado la voz de los bereberes, quien falleció el pasado 2 de mayo a los 70 años en París

AFP/RIC CABANIS  -   Foto de archivo del cantante argelino Idir, considerado la voz de los bereberes, quien falleció el pasado 2 de mayo a los 70 años en París

Con la muerte del cantautor argelino Idir desaparece uno de los grandes mitos de la música magrebí y cabilia. La voz de los bereberes. Hamid Cheriet –su nombre real- falleció el pasado sábado en un hospital de París a los 70 años víctima de una fibrosis pulmonar, pero su figura hacía tiempo que había trascendido el ámbito estrictamente musical. Idir fue capaz de unir con su música a las gentes de todo el Magreb, no siempre en espíritu de hermandad y concordia, y llevar los sones de la Cabilia –región histórica del norte de Argelia- por el mundo entero. Aunque sus seguidores conocían su grave dolencia –que lo había apartado de la vida pública desde hacía meses-, la noticia de su fallecimiento, ocurrida en momentos difíciles para todos, desató una ola de consternación y duelo a una orilla y otra del Mediterráneo y de un confín al otro del Poniente árabe y norteafricano. “Hemos perdido a una leyenda y a un hombre que ha hecho viajar la canción argelina de expresión cabilia por muchos países del mundo. Permanecerá siempre vivo en nuestros corazones”, afirmaba un allegado del fallecido en declaraciones al diario argelino El Watan. 

Nacido en la localidad de Ait Lahcene –a algo más de 35 kilómetros de Tizi Uzu, capital de la Gran Cabilia-, e hijo de un pastor, Hamid Cheriet iba camino de geólogo. Pero en su camino se cruzó una inesperada sustitución en Radio Alger en 1973. Ante los micrófonos de la emisora interpretó su canción ‘A Vava Inouva’, una nana que lo llevó, terminado el servicio militar, hasta París y catapultó a la fama. “La canción me había elegido, pero siempre con la maleta preparada para partir en mi cabeza”, declararía años más tarde. En 1976 el artista argelino lanzó con el sello discográfico Pathé Marconi el disco ‘A Vava Inouva’. Traducido a 15 lenguas y difundido en 77 países, fue el mayor éxito de su carrera, recordaba el diario Le Monde. Y el primer éxito internacional de la canción magrebí y amazigh. 

Imagen de archivo del cantante argelino Idir durante la 10.ª edición del festival internacional de música Mawazine de Rabat (Marruecos) en mayo de 2011
AFP/FADEL SENNA - Imagen de archivo del cantante argelino Idir durante la 10.ª edición del festival internacional de música Mawazine de Rabat (Marruecos) en mayo de 2011 

Tras su segundo disco, ‘Ay arrac nney’ (1979), dejaría durante una década aparcada la música. En 1999, en plena efervescencia de sus compatriotas Cheb Mami y Khaled, presentó un nuevo disco, ‘Identités’ (Identidades), una llamada al diálogo y la fraternidad entre los pueblos junto a artistas como Khalida Toumi, Karen Matheson, Manu Chao, la Orquesta Nacional de Barbès, Gnawa Diffusion y Zebda. En 2002 presentó ‘Deux rives’ (Dos orillas) con la colaboración especial de Jean-Jacques Goldman. En 2007 presentó el disco ‘La France des couleurs’ (La Francia de los colores). Y, diez años más tarde, en 2017, publicó ‘Ici et ailleurs’ (aquí y allá), adaptaciones de grandes éxitos de la canción francesa en lengua bereber, grabadas con artistas como Charles Aznavour, Bernard Lavilliers o Francis Cabrel. Idir solo publicó siete discos de estudio durante el conjunto de su carrera. 

Sus allegados y amigos destacan en estas horas su carácter afable y sencillez. Sobre su exitosa carrera él se quitaba mérito. “Llegué en el momento que hacía falta con las canciones que hacían falta”, diría en una entrevista en 2013. “Ha sabido mantenerse humilde, sencillo, de fácil acceso, un aglutinador”, afirma su amigo Rabah Mazouane, antiguo programador musical del Instituto del Mundo Árabe de París, en unas declaraciones a Le Monde. Gracias a él somos conocidos y reconocidos en el mundo en materia artística e identitaria. Hemos perdido un gran hombre lleno de sabiduría y humildad”, afirmaba este domingo un líder cultural de la comuna de Ath Yenni, en la Cabilia argelina, a El Watan. Tras 38 años de ausencia debido a sus diferencias políticas con el régimen argelino, Idir regresó a su país para volver a actuar en 2018. Un año después expresó públicamente su apoyo a las protestas que acabaron con la salida de la escena política del general Bouteflika. 

El cantautor argelino Idir, uno de los máximos exponentes de la música cabilia, actúa durante la 32.ª edición del Paléo Festival de Nyon, Suiza
PHOTO/KEYSTONE/SALVATORE DI NOLFI - El cantautor argelino Idir, uno de los máximos exponentes de la música cabilia, actúa durante la 32.ª edición del Paléo Festival de Nyon, Suiza

Las reacciones de duelo han sido profusas. El propio presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, lamentaba públicamente la desaparición del artista en su cuenta de Twitter: “He acogido con inmensa tristeza la noticia de su muerte”. “Con su desaparición Argelia pierde uno de sus monumentos”. Desde Francia, su país de adopción durante casi medio siglo, su presidente Enmanuel Macron homenajeaba en las redes sociales al cantautor: “Una voz única se ha apagado. Idir cantó sus raíces de la Cabilia con la melancolía de un exiliado y la hermandad de los pueblos con la esperanza de un humanista. La poesía de sus canciones resonará durante mucho tiempo de un lado al otro del Mediterráneo”. Mucho antes que Tebboune y Macron habló de él el sociólogo Pierre Bordieu: “No es un cantante como los otros. Es un miembro de cada familia”. 

Las redes sociales –tanto argelinas como marroquíes- se inundaron este domingo de mensajes de dolor y agradecimiento a este mito de la cultura bereber, que sigue floreciendo en los actuales Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Mali o Níger. “El arte está triste. Se ha perdido a un artista, verdadero y auténtico. A un poeta y un virtuoso de la música. A un embajador de la canción de Argelia y la Cabilia”, resumía un joven seguidor en Facebook. “Hamid Cheriet ha muerto, pero Idir (nombre que significa precisamente ‘vivirá’) es inmortal”, aseveraba el pasado domingo un amigo de su infancia desde su localidad natal.