Al-Qaeda reivindica el ataque de Mali en el que resultaron heridos seis militares franceses

También reconoció estar detrás de las dos ofensivas anteriores en las que cinco militares fallecieron
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AFP PHOTO/ECPAD  -   Un soldado de las Fuerzas Malienses (FAMA) habla con un soldado de la misión francesa de Operación Barkhane (izq.) durante una operación conjunta de coordinación táctica, en una foto de archivo

La rama de Al-Qaeda en el Sahel, el denominado Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM por sus siglas en inglés) ha reivindicado el último ataque perpetrado contra las fuerzas francesas de la operación Barkhane. En él sólo hubo que lamentar seis militares franceses, gracias a la rápida actuación de uno de los vehículos que componían el convoy atacado.

El atacante suicida, que iba en un vehículo cargado de explosivos, se vio obligado a detonarlos antes de lo previsto, causando un impacto en el convoy mucho menor de lo que podría haber sido de no haber reaccionado los militares franceses con tanta prontitud. Los seis heridos fueron trasladados al hospital militar de Gao, desde donde tres de ellos fueron después llevados a la capital maliense.

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PHOTO/CHRISTOPHE PETIT TESSON - Un soldado francés en un helicóptero militar durante la Operación Barkhane

El grupo JNIM, adherido a Al-Qaeda, es una plataforma resultante de la unión de diferentes grupos locales y regionales, desde lo que era Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) hasta Ansar Dine, Al-Murabitum y la katiba Macina. El grupo se encuentra actualmente liderado por Iyad Ag Ghali, un líder tuareg que estuvo al frente del Movimiento para la Liberación de la Azawad durante los 90 y principios de los años 2000, hasta que se radicalizó y creó su propio movimiento terrorista.

La reivindicación de JNIM no sorprende, ya que también afirma haber sido la responsable de los dos ataques anteriores, uno a finales de diciembre y otro a principios de enero en el que cinco militares franceses fallecieron, debido a dos explosiones de artefactos improvisados (IEDs) al paso de sus vehículos. 

La estructura de JNIM ha recibido varios golpes durante el pasado año, gracias a varias operaciones de las fuerzas francesas. En junio, era abatido el líder de AQMI, Adelmalek Droukdel y en noviembre hacía lo propio con el jefe del apartado militar de la organización, el también tuareg Bah ag Moussa. La muerte del líder militar de JNIM ya provocó en noviembre varios ataques contra las bases en las que se encuentran las fuerzas francesas en Kidal, Ménaka y Gao, sin causar daños. Por lo que el éxito de sus últimos ataques podría haber sido buscado para mandar un mensaje de autoridad. 

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PHOTO/REUTERS - Fotografía de archivo, el presidente de Francia, Emmanuel Macron (Centro), y el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian (Izquierda), visitan las tropas de la operación francesa Barkhane en la región africana del Sahel en Gao, al norte de Mali

Estos golpes quirúrgicos de la operación Barkhane, aunque han sido importantes, no han impedido el crecimiento de la violencia durante los últimos meses en la región de Liptako Gourma, habiéndose producido un total de 90 ataques en noviembre, según el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), una tendencia creciente que se venía manteniendo desde agosto.

Ante la muerte de estos militares franceses, la ministra de Defensa francesa Florence Parly, ha incidido en la temporalidad de la ampliación de Barkhane que se acordó en la cumbre de Pau con los países del Sahel, y que supuso el envío de 600 militares franceses más a la región. Ahora ese contingente podría ser enviado de nuevo a casa, mientras hay expectativas de que aumente la presencia de efectivos de otros países en el marco de la Task Force Takuba –griegos, suecos, checos e italianos–, y ante la petición de que la Fuerza Conjunta del G5-Sahel, amplíe también su presencia.