PUBLICIDAD

Marruecos

Argelia amenaza con reducir el suministro gasístico a Túnez

Argel toma distancia de Túnez en un momento en el que Tebboune pacta con Italia aumentar en un 40% las ventas de gas
Abdelmadjid-tebboune-argelia

AFP/RYAD KRAMDI  -   El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

Argelia pospone la apertura de fronteras con su vecina Túnez, algo que desde los círculos políticos tunecinos ven con preocupación. En un momento en el que la pandemia de la COVID-19 comienza a estabilizarse y los países ya disfrutan, a nivel internacional, de la reapertura de fronteras, Argelia se resiste a dar el paso con sus vecinos del norte de África.

Según indican desde Túnez esta decisión de prolongar el cierre de fronteras respondería a motivos políticos. Desde Argel, el gobierno argelino ha tratado de crear alianzas regionales con el país tunecino pero este las habría rechazado tras asegurar a los argelinos que lo que de verdad les preocupa es fortalecer las relaciones diplomáticas directas entre Túnez y Argelia a nivel oficial, algo que Argelia no habría aceptado debido a la ambigüedad que habría mostrado el presidente de Túnez, Kais Saied, sobre su posición en el tema del Sáhara Occidental. 

kais-saied-presidente-tunez
AP/FETHI BELAID  - El presidente de Túnez, Kais Saied

Así, señalan que Argelia estaría aprovechándose de la difícil situación que en la actualidad estaría atravesando la economía tunecina como “carta de presión” contra Saied, indicando que el cierre de fronteras significa, de manera inmediata, que Túnez se beneficie de la visita de turistas argelinos con motivo de la temporada turística.
De acuerdo con observadores, el objetivo de este cierre respondería a la pretensión de “crear una atmosfera de tensión social contra el presidente Saied”, especialmente en esas zonas fronterizas.

Todo esto se produce en un momento en el que Argelia planea reducir sus exportaciones de gas a Túnez. El país tunecino, que depende en un 70% del gas natural argelino, podría verse seriamente afectado por esta reducción, más aún ahora cuando Argelia ha pactado con Italia un aumento en el 40% de sus compras de gas, con el fin de reducir su dependencia de Moscú. 

parlamento-tunez
AFP/FETHI BELAID  - Sesión parlamentaria en la capital de Túnez 

En este sentido, el secretario general de la Universidad de Electricidad y Gas del Sindicato General de Trabajadores de Túnez, Abdelkader Jelassi, ha advertido que el país tunecino “no podrá producir electricidad”, ante la posible negativa de Argelia de suministrar gas a Túnez, tildando la situación como “catastrófica”.

Asimismo, el analista tunecino Mohamed Dhouib declaró para Al-Arab que “Argelia, a pesar de apoyar inicialmente a Kais Saied” cuando este dio un golpe de Estado “luego tomó distancia y comenzó a cambiar su posición sobre lo que está sucediendo en el país. Además, los acuerdos entre los dos países no han sido implementados”, denuncia. 

saied-tebboune-argelia-tunez
AFP / HO / SERVICIO DE PRENSA DE LA PRESIDENCIA  -   Fotografía de archivo. El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune, recibe a su homólogo tunecino Kais Saied en la capital Argel el 2 de febrero de 2020

De esta forma reitera en la importancia de “los contactos diplomáticos que se lleven entre los dos países en los próximos días para evitar problemas”, sobre todo “especialmente porque no tienen más remedio que el consenso, la convergencia de puntos de vista y la cooperación conjunta a la luz de un acuerdo mutuo integral” después de la crisis sanitaria, la actual guerra en Ucrania y la crítica situación que atraviesa Libia.

En declaraciones anteriores, el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, indicó que estaba dispuesto a “fortalecer la cooperación bilateral entre los dos países en varios campos”, pero analistas internacionales se muestran escépticos sobre este acercamiento.

Este distanciamiento entre los dos países es algo inusual. En términos generales, las relaciones entre Argelia y Túnez se han mostrado de forma homogénea hasta este momento. Ambos países magrebíes siempre han estado de acuerdo en lo que se refiere a la diplomacia euro magrebí, incluyendo el apoyo a Palestina, entre otros temas panárabes. 

presidente-al-Sisi-egipto
PHOTO/REUTERS - Abdel Fattah El-Sisi, el presidente egipcio

Desde que Kais Saied disolvió el Parlamento para asumir “plenos poderes” bajo su persona, el presidente tunecino ha fomentado una diplomacia que no solo incluye a Argelia o Libia, si no que ha ido acercándose cada vez más a Egipto y a su presidente, Abdel Fattah al -Sisi.

Este acercamiento, propiciado por la hostilidad que mantienen tanto el presidente tunecino como el egipcio hacia los partidos islamistas, ha ayudado a que ambos países consoliden acuerdos sobre políticas árabes.

En un encuentro, Saied recibió al primer ministro egipcio, Moustafa Madbouli. En él, Saied señaló que al-Sisi había “salvado a Egipto de un período muy peligroso. El presidente al-Sissi ha acortado los plazos y ha ahorrado mucho tiempo al pueblo egipcio”, declaró, después de que al-Sisi ejecutase un golpe de Estado contra el gobierno islamista de Mohamed Morsi. 

tropas-ejercito-argelino
PHOTO/REUTERS - Abdel Fattah El-Sisi, el presidente egipcio

Asimismo, Túnez se habría estado acercando diplomáticamente a Emiratos Árabes Unidos y a Arabia Saudí, lo que inquieta a Argel. Además, el país tunecino tomó la iniciativa ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de presentar una moción que, tras aprobarse, condenaba el llenado de la Presa del Renacimiento (GERD) por parte de Etiopía, una decisión que el ministro de Asuntos Exteriores de Etiopía, Demeke Mekonnen, tildó como “un error que empañará el mandato de Túnez como miembro no permanente del Consejo de Seguridad”. Esta postura fue acogida con buen agrado por parte de Egipto, a diferencia de Argelia, aliado de Etiopía en el G4 africano, creado después de la Cumbre UE-UA que integra, además de estos dos países, a Nigeria y Sudáfrica.

Además, Saied ha sido de los únicos presidentes norteafricanos que han condenado en la ONU la invasión rusa sobre Ucrania. Cabe señalar que Moscú es uno de los aliados más importantes de Argel y existe una importante cooperación militar entre ambos, en un momento en el que las relaciones entre Marruecos y Argelia están rotas, situación que ha propiciado una carrera armamentística entre los dos, el primero con el soporte de Washington y el segundo con el de Moscú.