Argelia apuesta por una alianza con Túnez y Egipto para resolver la crisis libia

El presidente del Parlamento libio, Aguila Saleh, se ha reunido con el mandatario argelino, Abdelmadjid Tebboune, en Argel este sábado
El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

PHOTO/REUTERS  -   El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, ha manifestado su voluntad de formar una alianza con los otros dos países vecinos de Libia, esto es, Túnez y Egipto, para encontrar una solución a la guerra civil que asola a la nación norteafricana desde el año 2011. “No tengo ningún problema en colaborar con los dos países hermanos para hallar una salida a la crisis libia […] los resultados obtenidos en Mali pueden reproducirse en Libia”, señaló el mandatario en una entrevista recogida por la agencia local de prensa, APS. “La prioridad de Argelia es encontrar una solución a la contienda libia”, reafirmó el presidente, dejando la puerta abierta a la celebración de reuniones con sus homólogos Kais Saied y Abdel Fattah al-Sisi. “Después de estas declaraciones, deberíamos esperar consultas entre Argel, Túnez y El Cairo y, posiblemente, la visita de funcionarios libios a estas tres capitales, a menos que ciertos protagonistas extranjeros, especialmente Turquía, se opongan y eviten que se trabaje por una solución inter-libia facilitada por los países vecinos”, explican desde el medio local Kapitalis.

De hecho, este sábado, el presidente del Parlamento libio, controlado por el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), liderado por el primer ministro Fayez Sarraj, Aguila Saleh, ha viajado hasta la capital argelina para reunirse con Tebboune y con el ministro de Asuntos Exteriores argelino, Sabri Boukadoum. Como recoge TSA Algérie, aunque todavía no se ha filtrado nada del contenido de las conversaciones, “todo indica que se han celebrado para hablar del plan argelino para la solución de la crisis libia”, una hoja de ruta que contempla la celebración de negociaciones inter-libias en Argel, el establecimiento de un Consejo Nacional de Transición (CNT), y la elección de un presidente y un gobierno provisional, hasta la celebración de elecciones. 

Según revela dicha publicación, “Argel está en una buena posición para organizar negociaciones entre el GNA y el mariscal Haftar [comandante de la facción rival, el Ejército de Liberación Nacional libio o LNA]”, porque “ofrece las garantías de ser ‘equidistantes’ de los actores del conflicto que están librando ‘una guerra de poder’”. 

“Con respecto a lo que ocurre en Libia, nuestro principio fundamental que hemos expresado claramente es que la resolución del conflicto no puede ser militar y que todos los estados, incluidos los poderosos, se adhieran al plan y enfoque de Argelia”, reiteró Tebboune.

El presidente argelino, sin embargo, no hizo ninguna referencia en su intervención a la iniciativa de paz presentada por Egipto la semana pasada, que incluía un cese de las hostilidades y la retirada de los mercenarios extranjeros que batallan en la guerra civil. Al-Sisi, quien también defiende una salida política y no militar para la contienda libia, ha mostrado su disposición a liderar la mediación entre los dos bandos, pero Tebboune considera que su posición es más ventajosa y que Argelia es “el mediador ideal para una resolución política real, es decir, el respeto a la unidad territorial del pueblo libio”. Según TSA, que recoge la línea presidencialista, el plan egipcio cuenta con algunas limitaciones, como que busca expresamente “salvar” al mariscal Jaftar por encima del resto de cuestiones. Además, el apoyo de las monarquías del Golfo, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Jordania a la iniciativa de Al-Sisi, corrompe, de alguna manera, la búsqueda de una solución pura para el conflicto, puesto que “sus intereses en la región subyacen a otros problemas geoestratégicos”. 

Ya en el mes de enero, Tebboune, recién estrenado en su cargo, aseguró que su país estaba listo “para albergar el diálogo tan esperado entre los hermanos libios”, al tiempo que incidía en las acciones que Argelia había emprendido en la búsqueda de la estabilización de Libia: “Alentamos a las partes a unirse al proceso de diálogo, patrocinado por las Naciones Unidas y acompañado por la Unión Africana (UA), con miras a formar un gobierno de entendimiento nacional capaz de gestionar la transición y la reconstrucción de las instituciones del Estado libio para enfrentar los desafíos que enfrenta el pueblo”, declaró entonces. “La seguridad de Libia es una extensión de nuestra propia seguridad”, por lo que “la mejor manera de preservar nuestra seguridad regional sigue siendo la cooperación y la asistencia mutua con nuestros vecinos para enfrentar el terrorismo y el extremismo”, añadió. 

Actualmente, tres actores están negociando una solución a la crisis libia: Argelia, Egipto y el grupo de países formado por Turquía, Rusia e Irán, que se reúnen este domingo.