Argelia busca en Egipto a un aliado regional

La visita oficial a El Cairo de Saïd Chengriha, jefe del Estado Mayor argelino, tiene como objetivo el fomento de sus relaciones con Egipto como contrapeso regional frente al reciente fortalecimiento de alianza hebreo-marroquí
Said Chengriha

PHOTO/ARCHIVO  -   Said Chengriha

Con motivo de la Exposición de Industrias de Defensa 2021 (IDEX por sus siglas en inglés), el jefe del Estado Mayor en funciones del Ejército Popular Nacional, el teniente general Saïd Chengriha, viajó a la ciudad de El Cairo, en Egipto. Durante esta visita, el teniente general se reunió con su homólogo egipcio, el teniente general Osama Askar, y con el ministro de Defensa, Mohamed Ahmed Zaki.

No obstante, a pesar de que el Gobierno argelino escogió la fecha estratégicamente para no hacer muy evidente su interés diplomático, diversos observadores y analistas han señalado que la potencia magrebí pretende impulsar sus relaciones con Egipto como respuesta al fortalecimiento de la cooperación militar entre Marruecos e Israel en materia de Defensa. Sin embargo, esta maniobra diplomática ha sido tachada por algunos de estos expertos como una actuación “sin sentido”, opinando que no ha considerado todos los factores que afectan a esta relación. 

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune
AFP/RYAD KRAMDI - El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

La visita a Rabat del ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, así como el anuncio de un acuerdo “sin precedentes”, hace apenas una semana, sobre las exportaciones armamentísticas y de ciberseguridad procedentes del territorio hebreo, han llevado a Argelia a buscar nuevos socios en la región. Una de las cuestiones que más interés ha suscitado con respecto a este acuerdo es la transferencia de información sobre la Cúpula de Hierro, una infraestructura de defensa antiaérea desarrollada por la compañía israelí Rafael Advanced Deface Systems, que es capaz de interceptar más de un 90% de los ataques aéreos. 

Benny Gantz, ministro de Defensa de Israel
PHOTO/OREN ZIV - Benny Gantz, ministro de Defensa de Israel

Asimismo, a esta reciente normalización y mejora de las relaciones entre Marruecos e Israel –que se han desarrollado bajo la supervisión de los Estados Unidos en el marco de los Acuerdos de Abraham, firmados el pasado 2020– se suma la disputa histórica entre ambas naciones por la influencia de la región del Sahel. Y, en tanto que Marruecos no ha dejado de potenciar sus relaciones diplomáticas, comerciales y militares, y de impulsar la generación de energías verdes; el poder regional de Argelia no para de mermar. El país magrebí, que no logró recuperarse del todo de la crisis sufrida en 2014, se vio golpeado de nuevo por las consecuencias de la pandemia de la COVID-19. 

Así, el motivo por el que Argelia se ha apresurado a mostrar su capacidad de maniobra responde a la necesidad de la potencia norteafricana de encontrar aliados regiones lo más prontamente posible. Ante la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Rabat el pasado mes de agosto y el aumento de las tensiones con el Reino a partir de octubre, las alianzas consolidadas de Argel en la región han visto razonablemente mermada su influencia. Problemas como las tenciones diplomáticas con Francia o el distanciamiento con Rabat le han costado una posición algo aislada. 

Una batería de la Cúpula de Hierro de Israel, diseñada para interceptar y destruir los cohetes de corto alcance y los proyectiles de artillería que se aproximan
AFP/JALAA MAREY - Una batería de la Cúpula de Hierro de Israel, diseñada para interceptar y destruir los cohetes de corto alcance y los proyectiles de artillería que se aproximan

Por su parte, la postura de El Cairo se ha mantenido convenientemente ambigua. Si bien es cierto que sus relaciones con Argel son bastante favorables, y, aunque ambas potencias mantienen posturas opuestas en lo que respecta a cuestiones como el conflicto libio, las dos potencias colaboraron en la mitigación de la escalada de violencia y discordia en el estallido de la guerra. Así, mientras Argelia supone un enorme apoyo para los grupos islamistas del oeste, Egipto se ha posicionado del lado del mariscal Khalifa Haftar, en la región este del país. Además, las consolidadas relaciones del territorio egipcio con Tel Aviv y Rabat, han favorecido que El Cairo opte por no acercarse excesivamente a Argelia.