Argelia busca financiación exterior y recorta el gasto público

Las finanzas del Estado magrebí se han visto sacudidas por la caída de los precios de los hidrocarburos
Manifestantes portan banderas mientras pasan por la Bolsa de Valores de Argel durante una protesta antigubernamental en Argel, el 23 de agosto de 2019

REUTERS/RAMZI BOUDINAARA  -   Manifestantes portan banderas mientras pasan por la Bolsa de Valores de Argel durante una protesta antigubernamental en Argel, el 23 de agosto de 2019

La caída de los ingresos petroleros ha complicado la situación económica argelina. El coste del barril de crudo no logra superar la barrera de los 60-70 dólares y, según algunos expertos, si los precios siguieran por debajo de los 110 dólares, Argel tendría serias dificultades a la hora de equilibrar presupuesto y balanza de pagos. De ahí que las autoridades del país magrebí hayan admitido la posibilidad de buscar financiación exterior tras dos décadas sin hacerlo.

El Gobierno argelino ha sido tradicionalmente cauteloso a la hora de recurrir a la financiación externa. El ministro de Finanzas argelino, Mohamed Loukal, ha anunciado con el proyecto de ley de finanzas de 2020, la posibilidad de "recurrir selectivamente al financiamiento externo de las instituciones financieras de desarrollo global para financiar proyectos económicos". “Tras la promulgación de la ley de finanzas de 2020, se definirán las modalidades prácticas de esta financiación. La implementación efectiva de la medida puede tener lugar en 2021", ha precisado.

El Ejecutivo de Noureddine Bedoui reclama que es uno de los mayores contribuyentes de algunas organizaciones financieras internacionales y prácticamente en ninguna ocasión se ha beneficiado del apoyo de estas dada su política -implementada a partir de 2005- de no utilizar préstamos externos. Ahora el país podría levantar algunas restricciones.

El presupuesto para el año 2020 se queda en los 64.300 millones de dólares, lo que supone una reducción del 9,2% en comparación con el 2019.  Según el ministro, el prepuesto del año que viene pretende “mejorar la recuperación de los impuestos ordinarios con vistas a, en el mediano plazo, el retorno de sostenibilidad fiscal”.

Proyectos estratégicos

Según Reuters África, en una entrevista con la radio estatal, Mohamed Loukal confirmaba que “el retorno de los préstamos extranjeros se limitará a la financiación de proyectos estratégicos”.

El ministro de Finanzas, ha hecho referencia en otras ocasiones a otro tipo de medidas que se llevarán a cabo en la ley presupuestaria de 2020 como el fortalecimiento de la ingeniería financiera y la ampliación del uso de nuevas tecnologías para hacer que el sistema tributario sea más eficiente. 

En otra entrevista, en este caso a la  agencia de noticias APS, el titular de Finanzas se refirió a la posibilidad de imprimir dinero: “Este instrumento financiero sigue siendo válido hasta 2022 y sigue siendo una herramienta importante pero no exclusiva para financiar el déficit del Tesoro, hasta el final de su validez”.

Argelia es miembro de varias instituciones financieras internacionales y regionales y no recibe ningún préstamo de ellas. El Ministerio de Finanzas pone la mirada en el Banco Africano de Desarrollo, con sede en Abiyán, ya que Argelia es uno de los mayores contribuyentes en la financiación del mismo. Ello es perceptible en su peso dentro de la junta de gobernadores del banco. 

Probablemente Argel pida ayuda al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), con sede en Pekín. Su presidente, Jin Liqun, fue recibido por altas autoridades argelinas antes de que la solicitud de Argelia a esta institución financiera fuera aprobada. 

El AIIB, compuesto por 87 Estados de Asia y de fuera de la región, es un banco de desarrollo multilateral creado en enero de 2016. Tiene un capital registrado de 100.000 millones de dólares. En julio de 2020 tendrá lugar en Pekín su quinta junta anual.