Argelia continúa mediando en el conflicto de Libia

Sabri Boukadoum, ministro de Asuntos Exteriores argelino, ha sido recibido por Jalifa Haftar, jefe del Ejército de Liberación Nacional libio, para abordar posibles salidas a la guerra civil libia
El mariscal Haftar, reuniéndose con el ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Sabri Boukadoum, en la ciudad costera de Bengasi, en el este de Libia, para discutir los esfuerzos de Argel para una solución política al conflicto libio

AFP/DIVISIÓN DE INFORMACIÓN DE GUERRA DEL LNA  -   El mariscal Haftar, reuniéndose con el ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Sabri Boukadoum, en la ciudad costera de Bengasi, en el este de Libia, para discutir los esfuerzos de Argel para una solución política al conflicto libio

El ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Sabri Boukadoum, arribó a Bengasi para entrevistarse con Jalifa Haftar, mariscal del Ejército de Liberación Nacional de Libia (LNA, por sus siglas en inglés), y seguir ejerciendo así cierta mediación en la guerra civil que asola el territorio libio desde 2014. Una contienda que enfrenta a los bandos del LNA y del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), radicado en la capital de Trípoli, dirigido por el primer ministro Fayez Sarraj y patrocinado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Abdel Hadi al-Hawij, homólogo de Boukadoum en el Ejecutivo de Tobruk representado por las fuerzas de Haftar, recibió al diplomático argelino, quien acudió a Libia con la misión de buscar salidas de cara a la estabilización de Libia, nación sumida en una guerra civil y en un caos absoluto desde el derrocamiento y muerte del dictador Muamar el Gadafi en 2011, que derivó en una lucha de poder entre fuerzas que acabaron con el antiguo régimen y que actualmente protagonizan los dos polos contrapuestos del LNA y del GNA.

El ministro Boukadoum y el mariscal Haftar discutieron durante su reunión en Al-Rajma, cerca de la ciudad oriental de Bengasi, uno de los baluartes del LNA, los "últimos acontecimientos" en Libia, así como el "papel de Argelia en el apoyo al retorno de la estabilidad". El mariscal Haftar destacó "el papel positivo del Estado argelino que está trabajando para encontrar una solución a la crisis" en Libia, según informó el servicio de prensa del mariscal Haftar citado por AFP.

El ministro de Asuntos Exteriores de Argelia y Haftar trataron sobre los vínculos bilaterales y el rol de Argelia en el apoyo a la estabilidad de Libia y los esfuerzos conjuntos para combatir el crimen y el terrorismo, según el servicio de medios del mariscal del LNA.

Esta visita llega poco después de que Argelia y Túnez materializaran el 2 de febrero una cumbre presidencial entre Abdelmadjid Tebboune y Kais Saied para fomentar el diálogo entre las facciones rivales de Libia y propiciar un futuro proceso electoral para establecer un Gobierno legítimo en Libia. En lugar del actual escenario en el que se libra una batalla y en el que se entrometen diversos países con intereses cruzados como Francia, Rusia, Italia o Turquía. 

El conflicto está internacionalizado porque hay varios países extranjeros inmersos en el tablero de juego libio. El LNA de Haftar y su Gobierno de Tobruk están respaldados por Rusia, Francia, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos; en el bando contrario, el GNA recibe el citado apoyo de la ONU y Turquía y Qatar. El país turco regido por Recep Tayyip Erdogan puso sus ojos en Libia, donde envió efectivos armados (incluidos mercenarios sirios proturcos a sueldo) y equipamiento militar. Situación que soliviantó a Rusia y que provocó un enfrentamiento diplomático que se intentó subsanar con la llamada a la tregua que hubo entre rusos y turcos el 12 de enero y con la cumbre internacional de Berlín sobre Libia del 19 de enero, a pesar de las cuales han venido persistiendo los enfrentamientos sobre el terreno. En esa misma cumbre en tierras germanas, el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, expresó que su nación estaba preparada para propiciar conversaciones entre las partes libias en guerra. 

Un miembro de las fuerzas gubernamentales se dirige al frente de la línea de fuego sobre un vehículo militar desde Misrata, Libia, el 3 de febrero de 2020
PHOTO/REUTERS - Un miembro de las fuerzas gubernamentales se dirige al frente de la línea de fuego sobre un vehículo militar desde Misrata, Libia, el 3 de febrero de 2020

La ONU, por su parte, sigue intentando mediar y, de hecho, Ghassan Salame, enviado especial de Naciones Unidas a Libia expresó la “voluntad de comenzar a negociar” entre los enemigos; aunque, de momento, Salame reconoció que ambos contendientes están violando el embargo de armas decretado y la lo tratado también sobre la llegada de nuevos mercenarios. 

No ha habido todavía un cara a cara entre representantes de ambas facciones rivales, pero sí contactos indirectos sobre posibles puntos de negociación para llegar a un acuerdo que ponga fin a las hostilidades en Libia. 

En la citada conferencia de Berlín, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, instó al cese de envío de soldados sirios a sueldo por parte de Turquía. El encuentro en Alemania fue muy representativo porque reunió tras varios años a todas las partes implicadas en Libia en la búsqueda de una solución a la guerra desatada en el país y, en el mismo, Sarraj y Haftar acordaron un “plan integral” para la solución del conflicto armado, con la inclusión de un alto el fuego y una comisión militar de verificación integrada por ambas partes para supervisar que no fuese incumplido. Tras este episodio, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan acusó al opositor mariscal Jalifa Haftar de violar el alto el fuego y “jugar sucio”.

Macron condenó “con la mayor firmeza” también el acuerdo suscrito en noviembre por Turquía y el Ejecutivo de Sarraj por el que sellaban la colaboración dentro del conflicto libio y por el que también pactaban condiciones de reparto de aguas jurisdiccionales y zonas económicas valiosas en el Mediterráneo, área en la que Turquía quiere incrementar su esfera de influencia. 

Los vehículos militares de las fuerzas se dirigen a la primera línea de batalla desde Misrata, Libia, el 3 de febrero de 2020
PHOTO/REUTERS - Los vehículos militares de las fuerzas se dirigen a la primera línea de batalla desde Misrata, Libia, el 3 de febrero de 2020

Jalifa Haftar ha llegado a controlar ya gran parte de Libia tras haber extendido su influencia sobre las grandes ciudades del sur y los yacimientos petrolíferos occidentales de Al-Sharara y Al-Fil; ahora solamente le queda básicamente tomar posiciones en Misrata y derribar el bastión de Trípoli, sede del GNA.