Argelia declara la guerra terrestre y espacial a los incendios forestales

La Agencia Espacial Argelina refuerza su contribución a la lucha para preservar y restaurar los ecosistemas terrestres del país más extenso de África
Nombrado en diciembre de 2019 para llevar las riendas de Argelia, el presidente Abdelmadjid Tebboune ha apostado por impulsar el uso de los satélites en la batalla contra los incendios que asolan los bosques del país

PHOTO/Echo d’Algerie  -   Nombrado en diciembre de 2019 para llevar las riendas de Argelia, el presidente Abdelmadjid Tebboune ha apostado por impulsar el uso de los satélites en la batalla contra los incendios que asolan los bosques del país

El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune ha decidido reforzar la guerra que libran las instituciones públicas contra la plaga de incendios que cada año asola el país norteafricano y que en 2019 devastaron más de 21.000 hectáreas. Para reforzar la protección de las zonas boscosas y luchar contra la expansión de la desertificación, el presidente y su gabinete ministerial han tomado varias importantes medidas que se acaban de poner en práctica tras la activación el 1 de junio de la campaña de extinción de incendios de 2020. 

Se basan en tres líneas de actuación que consisten a grandes rasgos en aumentar el uso de los satélites de observación, incrementar las dotaciones de medios terrestres móviles y en favorecer la cooperación internacional en materia de prevención de incendios.

En 2019 fueron devastadas por el fuego más de 21.000 hectáreas. La campaña de extinción de incendios del presente año comenzó el 1 de junio con más de 3.000 trabajadores
PHOTO/DGF - En 2019 fueron devastadas por el fuego más de 21.000 hectáreas. La campaña de extinción de incendios del presente año comenzó el 1 de junio con más de 3.000 trabajadores

En el ámbito espacial, la Agencia Espacial Argelina (ASAL) y la Dirección General de Bosques han alcanzado un acuerdo para preservar y restaurar los ecosistemas terrestres. El objetivo no solo es localizar, delimitar y ayudar a controlar los focos de los incendios y su propagación sino también medir la degradación que ha sufrido la tierra quemada y estudiar la evolución de su productividad durante los siguientes 10 años.

Para lograrlo, la ASAL cuenta en servicio con al menos dos satélites de observación, uno de ellos de alta resolución ‒AlSat-2B, en órbita desde el 26 de septiembre de 2016‒ y un segundo de menores prestaciones, pero también muy útil para la labor, como es el AlSat-1B, lanzado al espacio en la misma fecha y en el mismo cohete. 

El satélite AlSat-2B está a 670 kilómetros de altura y ofrece imágenes de una resolución de 2,5 metros en blanco y negro y de 10 metros en color
PHOTO/Airbus DS - El satélite AlSat-2B está a 670 kilómetros de altura y ofrece imágenes de una resolución de 2,5 metros en blanco y negro y de 10 metros en color
Dos satélites en la guerra contra el fuego

Ambas plataformas espaciales se utilizan de forma preferente para observar la evolución de la agricultura y los recursos hídricos, así como para la prevención y seguimiento de los incendios forestales, las plagas de langostas y el avance de la desertificación, al igual que para el control de los grandes proyectos de infraestructura, la protección del medio ambiente y para labores cartográficas.

En el plano terrestre, la Dirección General de Bosques adscrita al ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural que dirige Chérif Omari acaba de recibir 80 nuevas unidades de vehículos todo terreno Mercedes Benz de fabricación nacional en gran parte equipados con aljibes de agua. Con ellos se pretende que los equipos de intervención puedan acceder de forma rápida a los focos de los fuegos para atajar su expansión, incluido el desierto y las montañas del Sáhara argelino.

Japón aporta ayuda técnica a Argelia en su lucha contra los incendios forestales, acuerdo que fue suscrito por el embajador nipón en Argel, Kazuya Ogawan (izquierda)
PHOTO/DGF - Japón aporta ayuda técnica a Argelia en su lucha contra los incendios forestales, acuerdo que fue suscrito por el embajador nipón en Argel, Kazuya Ogawan (izquierda)

Para ampliar la preservación y protección el patrimonio forestal y fortalecer su capacidad de gestión frente a los incendios forestales, el presidente Abdelmadjid Tebboune también cuenta con la asistencia técnica de Japón y la ayuda de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Pero el principal combatiente tecnológico de la lucha contra los incendios forestales la protagoniza el satélite de observación AlSat-2B, que fue colocado en el espacio a 670 kilómetros de altitud y sus sensores proporcionan imágenes en blanco y negro (pancromáticas) con una resolución de 2,5 metros y de 10 metros en modo color (multiespectrales) de las áreas devastadas por el fuego. 

Con un peso de 117 kilos, en sus casi 4 años en órbita, el AlSat-2B ha efectuado más de 21.000 órbitas alrededor de la tierra, que son alrededor de 900 millones de kilómetros. El satélite ha proporcionado más de 73.000 imágenes, cerca de la mitad de ellas destinadas a favorecer el desarrollo nacional sostenible y el del continente africano, lo que representa haber cubierto más de 10.878 millones de km² y descargado un volumen de alrededor de 8,73 terabytes.

Los satélites argelinos AlSat-1B y AlSat-2B fueron puestos en órbita el 26 de septiembre de 2016 desde el Centro Espacial Satish Dawan, en la isla de Shriharikota (India) por un lanzador PSLV de la misma nacionalidad
PHOTO/ISRO - Los satélites argelinos AlSat-1B y AlSat-2B fueron puestos en órbita el 26 de septiembre de 2016 desde el Centro Espacial Satish Dawan, en la isla de Shriharikota (India) por un lanzador PSLV de la misma nacionalidad 
El 85% de los incendios se producen por causas desconocidas

El AlSat-2B es gemelo del AlSat-2A y ambos fueron contratados por el gobierno argelino a Airbus Space Systems Francia en febrero de 2006. Diseñados para una vida útil de 5 años, el AlSat-2A fue colocado en el espacio el 12 de julio de 2010 también mediante un lanzador indio PSLV. Se sabe que continuaba en servicio en febrero de 2019, pero se desconoce si en la actualidad mantiene su actividad en plenas condiciones operativas.

El AlSat-1B también está situado a una altura de 670 kilómetros, pero sus prestaciones son inferiores, ya que ofrece una resolución de 12 metros en blanco y negro y 24 metros en color. De menores dimensiones y peso (103 kilos) que los AlSat-2, fue contratado en julio de 2014 y fabricado en el Reino Unido por Surrey Satellite Technology Ltd. Forma parte de una constelación internacional a la que pertenece el Gobierno de Argel y que proporciona imágenes y datos sobre desastres naturales (DMC) desde noviembre de 2005.

Antes que el AlSat-1B existió el AlSat-1, primer satélite de observación de Argelia. Fabricado por Surrey y de 92 kilos, fue enviado al espacio en un cohete ruso Kosmos-3M el 28 de noviembre de 2002 y situado a 700 kilómetros sobre la Tierra. Concluyó su vida operativa el 15 de agosto de 2010.

Vehículos todo terreno Mercedes Benz de fabricación nacional equipados con aljibes de agua dotan los equipos de intervención que actúan de forma rápida contra los focos de fuego, incluso en el desierto y las montañas del Sáhara argelino
PHOTO/DGF - Vehículos todo terreno Mercedes Benz de fabricación nacional equipados con aljibes de agua dotan los equipos de intervención que actúan de forma rápida contra los focos de fuego, incluso en el desierto y las montañas del Sáhara argelino

El Gobierno de Argel ha logrado determinar que los incendios arruinan cada año alrededor del 1% del área boscosa total y que el 6% de los incendios forestales se deben a fuegos provocados. El 5% lo relaciona con actividades agrícolas, ganaderas y de ocio, el 3% se producen en el entorno de las minas de carbón y el 1% están provocados por chispas originadas en los tendidos eléctricos y las vías de ferrocarril. Sin embargo, el 85% se producen por causas desconocidas, porcentaje que se pretende disminuir con la ayuda de los datos e imágenes captados por los satélites.

Aunque Argelia es la nación más grande del continente africano y la superficie quemada el pasado año es un ínfima parte de sus 2,3 millones de kilómetros cuadrados, la extensión arrasada es la cuarta parta de la que perdió España ese mismo año ‒83.962 hectáreas‒ con la diferencia de que tan solo en la parte norte de Argelia existen importantes bosques.