Argelia se abre a China para equlibrar los ingresos por divisas

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Paco Soto

Pie de foto: Un edificio construido por una empresa china en Argel

Argelia es un país rico en hidrocarburos, y la producción y exportación de gas y petróleo es su principal fuente de ingresos. Pero no es oro todo lo que reluce, y, según fuentes gubernamentales, los ingresos por divisas del país norteafricano bajarán notablemente en 2016: 25.000 millones de dólares, frente a 37.000 millones en 2015. Argelia también se ha vista afectada por la caída del precio del petróleo. Pero en lugar de eudeudarse con las instituciones financieras internacionales, los dirigentes argelinos han decidido pedir dinero a China, segunda economía mundial y potencia acreedora de un país como Estados Unidos. La gran potencia emergente asiática se ha comprometido a financiar diversos proyectos en Argelia durante un periodo de 25 años. El año pasado, el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, pidió al Gobierno de Abdelmalek Sellal que no utilice la vía del endeudamiento externo para apuntalar el desarrollo económico, porque así lo indica la legislación local. Es un deseo difícil de cumplir, porque Argelia, que es una de las principales economías del continente africano y un país en desarrollo, necesita capital, tecnología y financiación exteriores. En este terreno, las viejas potencias europeas como España y Francia desempeñan un papel importante en Argelia, pero tienen que competir con grandes economías emergentes como la china. Los dirigentes argelinos estarían dispuestos a saltarse la ley para facilitar el incremento de las relaciones económicas y financieras con China. Las relaciones entre los dos países son “excelentes”, declaró hace unos meses el ministro argelino de Comercio, Belaid Bakhti, quien no descartó cambiar la ley para beneficiar a los “amigos chinos”. “Se trata de una excepción que piensa hacer Argelia, teniendo en cuenta los bajos tipos de interés que aplica China y la calidad de las relaciones entre los dos países”, explicó el ministro.

Primer proveedor

China es el primer proveedor de Argelia desde 2013. Entre 2011 y 2014 los intercambios comerciales entre los dos países se incrementaron un 47%, hasta alcanzar los 10.000 millones de dólares. China representó en 2014 un 14% de las importaciones globales de Argelia. El problema, según la Cámara de Comercio e Industria argelina, es que China exporta mucho a Argelia pero compra poco al país norteafricano. Hay 790 empresas chinas en Argelia, pero la gran potencia emergente asiática no es el primer país inversor. China tiene más empresas que Turquía, otra potencia emergente, pero menos que Francia, que encabeza el ranking inversor. Desde hace varios años, las empresas constructoras y de obras públicas chinas trabajan a pleno rendimiento en Argelia: construcción de autopistas, aeropuertos, mezquitas, viviendas… Argel y Pekín han firmado numerosos contratos por decenas de miles de millones de dólares. En muchos casos, gran parte de la mano de obra que trabaja en estas obras es china; son unos 40.000 trabajadores, según el diario digital argelino algerie-focus.com. Algunos analistas argelinos critican la falta de estrategia de Argel en esta alianza económica y financiera con el gigante chino, que ha extendido sus tentáculos en el continente africano y puesto en serio aprieto a Estados Unidos y antiguas potencias coloniales europeas como Francia, Reino Unido y Portugal.

Sector portuario

El pasado mes de enero, China concedió un préstamo de 3.300 millones de dólares (unos 3.000 millones de euros) a Argelia para desarrollar el sector portuario. Una sociedad mixta, compuesta por una firma estatal argelina -Grupo Público Nacional de Servicios Portuarios de Argelia- y dos empresas chinas -CSCEC y CHEC-, se encargará de la construcción y mantenimiento de un nuevo puerto denominado El Hamdania y situado en la localidad de Cherchell, a 70 kilómetros de Argel. El protocolo de acuerdo bilateral contempla una financiación china a largo plazo, según informó la agencia argelina APS. Tal como establece la ley, la empresa argelina tiene en sus manos un 51% del capital y las dos firmas chinas, 49%. Este gran puerto, que entrará en funcionamiento dentro de siete años, dispondrá de una capacidad para manipular 6,5 millones de contenedores y casi 26 millones de toneladas de mercancías. El puerto de El Hamdania será una gran plataforma del Mediterráneo con conexión con África Occidental y el norte de Europa.

Dura competencia

Así las cosas, el Gobierno de Abdelmalek Sellal considera que los sectores clave para las empresas extranjeras son la industria manufacturera, la construcción, la energía, la agricultura y el turismo. La competencia entre las multinacionales es feroz. Tanto es así que firmas españolas como FCC e Isolux perdieron uno de los mayores contratos ferroviarios en Argelia, en 2009, frente a las compañías chinas CCECC y CRG. Argelia es un enclave básico para las constructoras españolas por su cercanía y el volumen de contratación. En la batalla por el control del mercado argelino, las empresas chinas demuestran tanta o mayor agresividad empresarial que sus rivales españolas y occidentales. La compañía CSCEC, que llegó a Argelia en los años ochenta del siglo XX, es una de las firmas chinas del sector de la construcción y la obra pública más sólidas en el país. Además de la construcción del puerto de El Hamdania, esta empresa ha ganado operaciones relevantes como la construcción de la gran mezquita de Argel (1.500 millones de dólares), nuevas instalaciones en el aeropuerto de Argel (550 millones de dólares) y la ciudad universitaria de Constantina (520 millones de dólares).