Arranca la vía política en Libia con Turquía como protagonista

El Ejército de Liberación Nacional (LNA, por sus siglas en inglés) ha derribado dos drones turcos en menos de 24 horas
Una bandera nacional de Libia

PHOTO/REUTERS  -   Una bandera nacional de Libia

Este miércoles está previsto que comience el diálogo político sobre Libia en el marco de las negociaciones de Ginebra, que esta semana fueron abandonadas por las dos partes -el LNA y el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés)- tras los sucesivos ataques entre ambos bandos. La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), encabezada por el enviado especial Ghassan Salamé, ha comunicado que durante el proceso que comienza hoy se abordarán “muchos asuntos políticos que estaban pendientes, como el proyecto de constitución, las elecciones y la autoridad ejecutiva”. En esta vía no participará, de momento, ningún actor extranjero, porque según el funcionario de la ONU, “las terceras partes ya recibieron el derecho de expresar sus opiniones e intereses durante todas las reuniones que condujeron a la Cumbre de Berlín”, en declaraciones recogidas por el medio local Libya Akhbar.

La vía política que arranca este miércoles en Ginebra sucede a las rondas de conversaciones conjuntas del Comité Militar 5+5, donde se acordó la necesidad de alcanzar un alto el fuego duradero y restaurar la seguridad de las áreas civiles. Fruto de dichos encuentros, que concluyeron el pasado 23 de febrero, se elaboró un borrador de acuerdo de alto el fuego para facilitar el regreso seguro de los civiles a sus áreas de origen. Está previsto que, durante el próximo mes de marzo, el Comité se reúna con las partes enfrentadas para empezar a trabajar en la implementación del tratado.  Asimismo, la ONU ha puesto en marcha paralelamente una tercera vía, la económica. 

El enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salame
AFP/FABRICE COFFRINI - El enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salame

También en el marco político, cabe recordar que este martes se conocía la invitación que habían realizado tanto Qatar -aliado del GNA- como Túnez a las tribus de Libia para celebrar una reunión con el objetivo de alcanzar una nueva hoja de ruta para poner fin a la guerra abierta desde el año 2011. Esta “ruta” es considerada como clave por los expertos para lograr la paz en el país, puesto que el Consejo que las representa aglutina a más de 1.000 representantes de prácticamente todo el territorio libio, con participación árabe, amazigh, tuareg y toubou. Sin embargo, dicho órgano ya ha rechazado la proposición de un encuentro con Túnez por ostentar el patrocinio de Qatar, vinculado a las células desestabilizadoras de los Hermanos Musulmanes que operan en la nación norteafricana.

“Respetamos los esfuerzos del presidente tunecino en el archivo libio, y apreciamos la voz nacional árabe en la hermana Túnez, pero rechazamos firmemente las propuestas de este tipo, especialmente cuando están bajo el patrocinio de Qatar”, se puede leer en el comunicado emitido por el Consejo. Los líderes de las tribus, reunidos en la ciudad libia de Tarhuna, han asegurado que “Qatar gastó grandes cantidades de dinero en implantar el terrorismo en el país”. En el encuentro, también han solicitado a la ONU que retire su apoyo al GNA.

Turquía y el LNA recrudecen su enfrentamiento

Por su parte, Turquía sigue marcando la agenda en el conflicto libio. El LNA ha anunciado este martes el derribo de dos aviones no tripulados turcos que volaban sobre el territorio del país norteafricano. El primero de ellos, modelo Bayraktar, fue interceptado al sur de la capital, Trípoli, principal feudo de la facción rival, el GNA, encabezado por el primer ministro Fayez Sarraj. El segundo, en cambio, fue localizado nada más despegar de la base turca de Maitika -también conocida como Mitiga-, ubicada a tan solo 11 kilómetros al este de Trípoli.

El portavoz del LNA, Ahmed al-Mismari, ha declarado que estos actos reafirman “la disposición de las unidades del Ejército de Liberación para hacer frente a cualquier amenaza de seguridad que pongan en peligro la seguridad de las fuerzas”. El militar también ha asegurado que la presencia de drones son “hostilidades terroristas turcas que violan la tregua declarada en la región”. 
El derribo de los aviones no tripulados ha coincido en el tiempo con la denuncia pública del LNA sobre los continuados ataques de los mercenarios apoyados por Ankara contra los civiles en Trípoli. “Las pandillas terroristas lideradas por Turquía atacaron hogares civiles en las áreas de Qars Banjshir y Ain Zara, al sur de la capital”, ha señalado Al-Mismari.

Una bandera nacional de Libia
AFP/BIROL BEBEK - Fotografía de archivo. Un dron turco modelo Bayraktar TB2

Este miércoles también ha salido a la luz una investigación de la revista francesa Valeurs Actuelles titulada ‘Amenaza neo-otomana en el Mediterráneo: el apetito de poder del neo-sultán’ en la que se advierte de que Ankara, bajo el liderazgo férreo del presidente Recep Tayyip Erdogan, “apoya a grupos islamistas/yihadistas tanto en Siria como en Libia”. El analista Alexandre del Valle, autor del estudio, explica que, “al comienzo de la crisis siria, Erdogan, con el apoyo financiero y logístico de Qatar, hizo que sus ejércitos que operaban en Siria e Irak fueran transferidos al territorio libio”. De este modo, el mandatario “dio un paso más hacia la escalada armada, que corre el riesgo de encender toda la región, comenzando por los países fronterizos -Egipto, Argelia, Túnez, Sudán, Chad y Níger”, advierte el experto.