Aukus, la nueva triple alianza para hacer frente a China

Estados Unidos, Reino Unido y Australia crean una fuerza de defensa en los océanos Índico y Pacífico
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Los avances tecnológicos marcan la agenda de todos los países que quieren hacerse hueco en la pugna por el control del Orden Internacional. La velocidad de China para posicionarse como aliado de los talibanes nada más alcanzar el poder en Afganistán, les deja en una posición fuerte para impulsar su proyecto “Belt and Road” y continuar la imparable expansión que llevan años haciendo. Aunque tarde, Occidente reaccionó en esta batalla de infraestructuras con el “Build Back Better World”, centrado en el sector climático, sanitario y digital. Sin embargo, Estados Unidos no ha querido quedarse ahí y ha llegado a un acuerdo para fortalecer su presencia en los océanos Índico y Pacífico, con la ayuda de Reino Unido y Australia.joe-biden-xi-jinping

Aukus es el nombre con el que se ha bautizado la triple alianza entre americanos, británicos y australianos para crear una fuerza de seguridad trilateral para hacer frente a los intereses chinos. Por mucho que los líderes de los tres países no se hayan querido referir a este acuerdo como una respuesta a Pekín, lo cierto es que desde Oriente tienen muy claro cuáles son las pretensiones de los tres firmantes. El presidente norteamericano, Joe Biden, lo describe como “un esfuerzo mayor para preservar el tejido del compromiso y la disuasión en el Indo-Pacífico”.

“Esto fue diseñado no solo para fortalecer nuestras capacidades en el Indo-Pacífico, sino para vincular a Europa, y particularmente a Gran Bretaña, más estrechamente con nuestras actividades estratégicas en la región en su conjunto”, fueron las palabras utilizadas por un alto funcionario estadounidense en referencia a Aukus. Esta alianza pretende asegurar una región en la que China tiene grandes aspiraciones debido al “Belt and Road”. En el plan trazado desde Pekín existe una importante conexión entre Calcuta, en India, y Mombasa, al sureste de Kenia, que atraviesa todo el Océano Índico y que ahora contará con una presencia aún mayor de los americanos.vladimir-putin-xi-jinping

Es uno de los motivos por los que el anuncio de esta alianza trilateral de seguridad no ha hecho ninguna gracia en el seno del Gobierno chino ni ruso. El país liderado por Vladimir Putin sigue muy de cerca los avances de sus aliados orientales y en Moscú no están por la labor de facilitar las cosas a norteamericanos, británicos y australianos. La toma de Kabul por parte de los talibanes, y el posterior apoyo de chinos y rusos – con claros intereses económicos y geoestratégicos en la región – ha supuesto un capítulo más en la escalada de la tensión que se sigue sucediendo en todos los rincones del mundo impulsada por las grandes potencias. Por ello, la respuesta occidental se ha apresurado para ejercer presión en otro de los ejes clave del tráfico chino.

Uno de los primeros pasos que va a dar Aukus es el impulso de la Marina Real Australiana. El primer comunicado oficial respecto al acuerdo señala que “como primera iniciativa bajo Aukus, nos comprometemos a (...) apoyar a Australia en la adquisición de submarinos de propulsión nuclear para la Marina Real Australiana”. Respecto a este impulso, Biden ha afirmado que “se trata de invertir en nuestra mayor fortaleza, nuestras alianzas, y actualizarlas para que enfrenten los desafíos de hoy y de mañana”. Así, Australia se convertirá en el séptimo país del mundo que cuenta con esta tecnología de propulsión para submarinos.submarinos-australia

El presidente de Estados Unidos fue preguntado en rueda de prensa por la situación de China y las aspiraciones de Aukus para hacerle frente. Sin ser del todo claro, como de costumbre, sí mandó un mensaje afirmando que su presencia en la región, merced a este acuerdo, es necesaria para la libertad del Indopacífico: “Tenemos que ser capaces de abordar el actual entorno estratégico de la región y su evolución, porque el futuro de cada una de nuestras naciones y, de hecho, del mundo, depende de que el Indopacífico sea libre y abierto”.

La llegada de este acuerdo a tres bandas pretende garantizar la seguridad de la región a la vez que combate las aspiraciones chinas. No obstante, Pekín y Moscú no están nada cómodos ante esta nueva situación que puede poner trabas en sus aspiraciones de control de gran parte del mapa. La tendencia respecto a los últimos movimientos es la de contrarrestar la acción del rival, por eso no se puede descartar la puesta en marcha de iniciativas de contragolpe desde China y Rusia. La realidad es que la carrera por el cetro del Orden Internacional lleva mucho tiempo en funcionamiento, pero lo que se está viendo en los últimos meses puede ser una subida de marcha que puede revolucionar en demasía el motor que sostiene el equilibrio mundial.