Beatriz Sánchez Álvarez, fiscal de la Unidad de Extranjería: “Tememos un repunte tanto de mujeres en situación de explotación sexual como de personas explotadas en otros terrenos”

Ha habido un aumento de la trata con fines de explotación sexual, que sigue siendo la preponderante en nuestro país
Beatriz Sánchez Álvarez, fiscal de la Unidad de Extranjería

 -   Beatriz Sánchez Álvarez, fiscal de la Unidad de Extranjería

Este pasado 30 de julio se celebró el Día Mundial contra la Trata de Personas, motivo perfecto para dialogar con Beatriz Sánchez, fiscal adscrita al fiscal de sala de Extranjería, con el objetivo de abordar el asunto de la trata y explotación de personas.

¿Qué nos puede destacar de la última memoria (2019) con respecto a la anterior (2018)?

Ha habido un aumento de la trata con fines de explotación sexual, que sigue siendo la preponderante en nuestro país. Es la más cuantiosa tanto en el número de investigaciones como en el número de calificaciones y sentencias. Es de reseñar también que ha habido un importante aumento en las investigaciones que se han realizado tanto en trata con fines de explotación laboral como en trata con fines de comisión de actividades delictivas. De hecho, las investigaciones realizadas por trata con fines de explotación se han duplicado, han pasado a ser 28 y en el caso de trata con fines de actividades delictivas se han triplicado, llegando en este caso a 8 investigaciones que se siguen en la Unidad de Extranjería de la Fiscalía General del Estado.

Lo más interesante de este año es que en cuanto a las diligencias de seguimiento ha habido un repunte muy importante de mujeres víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual de nacionalidad venezolana. Lo que incide en lo que ya venimos repitiendo a lo largo de diferentes memorias en el sentido de que cuanto más pobreza y mayores dificultades económicas atraviesa un país, mayor es el número de víctimas procedentes de estos países, y eso nos pone de relieve que la trata, en definitiva, afecta de una manera mayoritaria a aquellas
personas que tienen una situación económica y social inferior a la que tienen otros países. Es la explotación de personas que se encuentran en una situación de necesidad y vulnerabilidad.

¿Cómo han evolucionado los casos durante la pandemia?

El problema desde que se decretó el estado de alarma y empezamos a estar confinados es que había muchas mujeres -víctimas de trata y que ejercen la prostitución en locales de alterne, clubes de carretera- que se quedaron inicialmente en una situación de absoluta desprotección. Algunas de ellas fueron expulsadas de los clubes al tener que estar cerrados y fueron dejadas a su suerte. Con lo cual las propias ONG, que tienen por objeto la protección de estas víctimas, y también desde la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género se han tenido que elaborar planes con medidas tanto asistenciales como de protección a otros niveles.

Por parte de la Fiscalía hemos estado trabajando durante todo el confinamiento mano a mano con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las ONG especializadas para poder facilitar que fluyera la información y poder dar asistencia a estas mujeres. Otras fueron trasladadas y las ONG han perdido el contacto con ellas y no sabemos qué ha sucedido. Y otras muchas tuvieron que seguir ejerciendo la prostitución, obligadas por sus tratantes y explotadores, poniendo en peligro su salud y la salud del resto de ciudadanos.

A mí me preocupa mucho la situación que se ha vivido durante el confinamiento, también en lo que se refiere a las víctimas de trata laboral que estaban prácticamente trabajando por comida y cama. Con la paralización de todas las actividades agrícolas e industriales y de todo tipo quedaron también sin posibilidad de tener recursos mínimos para poder subsistir.

Y todavía me preocupa más lo que viene a continuación. Es decir, la situación de crisis que se genera como consecuencia de la pandemia va a dar lugar a grandes desigualdades económicas, no sólo entre los ciudadanos españoles sino con aquellos que vienen de otros países. Cada vez que la crisis es más aguda y la desigualdad es mayor, la posibilidad de que unas personas que se encuentran en esta situación de vulnerabilidad y necesidad sean explotadas aumenta de una manera creciente y progresiva. Nos tememos que vaya a haber un repunte tanto de mujeres que vayan a estar en situación de explotación sexual como de hombres y mujeres que vayan a ser lamentablemente explotados en otros terrenos.

¿A qué dificultades se enfrentan las víctimas de trata a la hora de denunciar?

La dificultad es mucha porque en el eje central de la trata de personas está, en primer lugar, el miedo, la vulnerabilidad, el hecho de no tener ningún tipo de lazos en el lugar en que se encuentran. En eso se basa la trata. Son mujeres y hombres que se encuentran con el temor de la intimidación que les han proferido previamente sus tratantes y explotadores. En muchos casos, ellas creen que las que van a salir perjudicadas si denuncian son ellas o sus familias, que también están amenazadas.

En segundo lugar, los procedimientos son largos, son penosos, a veces supone tener que declarar en diferentes ocasiones, y esto hace que se revictimice a estas personas. Desde la Fiscalía luchamos todos los días por que garanticen los derechos procesales y las libertades que deben tener estas personas en los procedimientos judiciales.

¿Quiénes son las principales víctimas de trata de seres humanos?

Un dato que nos parece muy relevante es que las principales víctimas de trata de seres humanos siguen siendo mujeres. Estamos hablando de que más de un 98,27% de las víctimas de trata de seres humanos de las que tenemos constancia en esta unidad son mujeres. Hay un importante número de ellas que son de nacionalidad nigeriana pero también de otras muchas
nacionalidades.

También creo que es relevante una forma de trata que hasta ahora no se había detectado y es la trata con fines de comisión de conducta delictivas en cultivos de marihuana “indoor” en la que normalmente se esclaviza a personas de nacionalidad paquistaní por parte de personas de nacionalidad china. Antes, lo que veíamos eran personas que estaban cometiendo un delito mediante el cultivo ilegal de la marihuana. Sin embargo, ahora, a través de los indicadores que vamos conociendo con más profundidad, vemos que esas personas que están allí, por las circunstancias en las que se encuentran, no son verdaderamente los autores de delito contra la salud pública. En realidad, son víctimas de trata para una explotación, que es la de cometer conductas delictivas.

Nos parece importante que haya un cambio de mentalidad en lo que se refiere a la trata cometida cuando hay estados de necesidad o vulnerabilidad. Es muy difícil, si no conocemos cómo se encuentran estas personas, poder calificar, sentenciar o condena. Creemos que solo se puede luchar de una manera eficaz contra la trata si regulamos de una manera más eficaz los delitos de explotación, los delitos finales, los delitos contra los derechos de los trabajadores, los delitos de esclavitud y, desde luego, si se penaliza cualquier forma de proxenetismo.

¿Cómo es el trabajo del día a día en esta Unidad?

Trabajamos en diferentes áreas. En lo que se refiere a la trata de personas tenemos diferentes funciones. En primer lugar, de asistencia y asesoramiento a los fiscales delegados de extranjería de cada provincia, con los que colaboramos a diario. Asimismo, realizamos un seguimiento de todos los procedimientos y de todas las investigaciones que se llevan a cabo en territorio español relativos a trata de seres humanos, para velar por el buen desarrollo de los mismos y para la recogida de datos (referentes a víctimas, investigados, modalidades de trata, elementos del tipo, acusaciones, sobreseimientos y sentencias), lo que nos permite elaborar estadísticas y realizar estudios analíticos del fenómeno criminal, que posteriormente son facilitados, además de a la FGE, a organismos e instituciones nacionales e internacionales. También, participamos tanto en la formación de los propios fiscales como de otros profesionales especializados en trata de seres humanos.

Por último, teniendo en cuenta la trascendencia que tiene la cooperación internacional en una actividad delictiva como esta, vinculada en muchos casos con la delincuencia organizada transnacional, resulta de especial interés la labor que realizamos a nivel internacional, especialmente a nivel europeo e iberoamericano, participando en numerosos proyectos liderados, entre otros organismos, por la Unión Europea, la ONU o la OSCE. En este mismo terreno, se encuadra el trabajo que venimos realizando desde hace más de un año con el magistrado de enlace nigeriano nombrado por UNDOC para España, para fomentar y favorecer la colaboración en materia de trata y tráfico de personas entre nuestro país y Nigeria.