Biden apela a la unidad en su investidura como presidente de Estados Unidos

Después de la etapa radicalizada y polarizada de la Administración Trump, el nuevo presidente señaló que “la democracia ha prevalecido”
Joe Biden presta juramento como presidente de Estados Unidos durante su toma de posesión en el Frente Oeste del Capitolio de los Estados Unidos, el 20 de enero de 2021, en Washington, DC

AFP/ALEX WONG  -   Joe Biden presta juramento como presidente de Estados Unidos durante su toma de posesión en el Frente Oeste del Capitolio de los Estados Unidos, el 20 de enero de 2021, en Washington, DC

Llegó el día de la investidura del 46º presidente de Estados Unidos, Joseph R. Biden Jr. “Este es el día de América, el día de la democracia”, manifestó el nuevo máximo dirigente norteamericano en el inicio de su discurso. Una intervención dominada por una palabra: unidad; en clara alusión a la intención de superar la turbulenta época pasada protagonizada por el anterior mandatario Donald Trump, que desembocó el en triste episodio del asalto al Capitolio. 

La división y la crispación política dominaron en la pasada etapa presidencial. Ahora, la nueva Administración demócrata busca otro camino, el de la unidad, como dejó claro, en la misma sede parlamentaria de Washington, el propio Biden, quien aseguró que “la democracia ha prevalecido”. 

“Hoy celebramos la fiesta de la democracia”, señaló Joe Biden en su intervención. Hemos aprendido que “la democracia ha prevalecido”, manifestó el nuevo presidente, quien dejó claro que Estados Unidos “es una nación, indivisible”. “Es la nación que podemos ser y que debemos ser”, remarcó. 

Biden, de 78 años, apeló a la “Constitución y a la fuerza de la nación”. “Esta es una gran nación somos un gran pueblo, aunque tenemos mucho que hacer”, declaró el nuevo máximo dirigente estadounidense, quien reconoció que la situación es la peor desde la Segunda Guerra Mundial tras el azote de la pandemia del coronavirus, que ha dejado tantas víctimas mortales, y la crisis económica resultante, que ha llevado a la pérdida de miles de trabajos.

Joe Biden pidió que todo norteamericano se una a su causa, que es la de “luchar contra la violencia, el miedo, el racismo y la incomprensión a través de la unidad de todos”. “Unidos mostrando respeto unos a otros”, según explicó el dirigente del Partido Demócrata. 

El nuevo presidente norteamericano, ante la atenta mirada de personalidades presentes en el acto de ceremonia en Washington como el expresidente Barack Obama, defendió los valores democráticos, aunque haya puntos de vista encontrados o desacuerdos; para el dirigente demócrata, todos tienen cabida y esto forma parte de la democracia norteamericana. También destacó los valores de “oportunidad, seguridad, honor, justicia y, definitivamente, la verdad”.

El expresidente de Estados Unidos Barack Obama (Izquierda) choca los puños con la vicepresidenta electa de Estados Unidos, Kamala Harris, cuando llegan para la investidura de Joe Biden como el 46º presidente de Estados Unidos
AFP/JONATHAN ERNST - El expresidente de Estados Unidos Barack Obama (Izquierda) choca los puños con la vicepresidenta electa de Estados Unidos, Kamala Harris, cuando llegan para la investidura de Joe Biden como el 46º presidente de Estados Unidos

El veterano político reconoció que hay preocupación por los puestos de trabajo, la salud (en esta etapa difícil de la pandemia de la COVID-19) y otras cuestiones a superar, pero apeló a “mantenerse unidos” para afrontar todos los problemas que haga falta y seguir permaneciendo y prevaleciendo como nación unida. “Necesitamos a todos y cada uno para salir ganadores ante todos los retos”, reseñó Biden, quien apuntó que, ante esta pandemia, debe haber una nación. “Afrontaremos esto juntos”, aseveró. 

Joe Biden hizo un llamamiento por la paz, el progreso y la justicia y recordó con mucho sentimiento a los más de 400.000 norteamericanos fallecidos por la pandemia de la COVID-19. El presidente demócrata prometió “defender la Constitución, la democracia y América” dando “lo mejor de sí mismo”. 

Unos 20.000 miembros de la Guardia Nacional velaron por la seguridad de la investidura de Biden, que se celebró prácticamente blindada ante el temor de que pudiese repetirse incidentes como el sufrido en el Capitolio. La pandemia de la COVID-19, ante la que Biden también se ha mostrado más comprometido que Trump, obligó a celebrar el acto oficial sin público general y con una lista reducida de asistentes. Durante la ceremonia intervinieron, además, Lady Gaga, que entonó el himno de EEUU, Jennifer López y el cantante country Garth Brooks.

Vista general del Capitolio durante la investidura de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos en el Frente Oeste del Capitolio de los EEUU en Washington, el 20 de enero de 2021
REUTERS/JIM BOURG - Vista general del Capitolio durante la investidura de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos en el Frente Oeste del Capitolio de los EEUU en Washington, el 20 de enero de 2021
Unión frente a una tenebrosa etapa anterior

Uno de los conceptos más repetidos en la ceremonia de investidura de Joe Biden como presidente de Estados Unidos fue el de la unidad. Tras el trágico suceso del asalto al Capitolio protagonizado hace dos semanas por seguidores radicalizados del ya expresidente Donald Trump (quien tuvo el feo gesto de no asistir al acto de investidura), se decidió pasar página y la mayoría de los ciudadanos estadounidenses eligieron al candidato demócrata para abrir una nueva etapa que pretende estar basada en la unión y el mantenimiento de la democracia; justo después de lo que se denominó en el acto de investidura como una “insurrección”, en alusión al ataque a la sede parlamentaria de Washington. 

La unión de la nación norteamericana y la defensa de los valores de justicia y libertad. Son las ideas que dominaron los discursos llevados a cabo durante la ceremonia de investidura de Biden. Un nuevo presidente de EEUU que quiso hacer frente a la mentira, instrumento utilizado por su antecesor y muchos de sus seguidores, que trataron de anular la victoria electoral del político demócrata, aunque los tribunales no hicieron caso de las falsas denuncias de fraude electoral de Trump. 

Joe Biden ha defendido siempre que su labor estará encaminada a unir a un país que ha estado más polarizado que nunca por la polémica y las políticas agresivas del expresidente republicano Donald Trump, que tuvo algunos episodios acertados, como los Acuerdos de Abraham por los que diversos países árabes establecieron lazos diplomáticos con Israel abriendo el camino a pacificar Oriente Medio; pero también muchos momentos oscuros, que llevaron a choques raciales, disputas internacionales con otros países y diversas problemáticas que confluyeron en el terrible suceso del ataque al Congreso norteamericano. El septuagenario presidente norteamericano se presenta como una figura de consenso, ampliamente votado por la ciudadanía y que incluso no levanta muchos recelos en las filas opositoras del Partido Republicano, en cuyo seno había muchas voces discordantes que se oponían a la figura de Trump.  

Después de la aventura política con el ‘outsider’ Trump, los norteamericanos votaron mayoritariamente por un candidato más ligado al sistema institucional, como Joe Biden. Más de 81 millones de personas (una cifra sin precedentes) respaldaron a Biden, que se presentaba con el aval de más de tres décadas como senador y ocho años al lado de Barack Obama como vicepresidente. Proyecta una imagen de estabilidad y serenidad que, en lo político, seguramente pueda venir muy bien tras la tempestuosa etapa pasada. 

La principal oferta política de Joe Biden ha tenido que ver con proclamas a favor de revocar muchas de las iniciativas de Trump; desde un mayor compromiso con el medio ambiente hasta una mayor preocupación por la política migratoria entran dentro del programa del nuevo presidente. Asuntos a los que el anterior Gobierno no prestó especial interés. Pasando también por dar un mayor protagonismo a la figura de la mujer en la nueva Administración Biden; con mención especial aquí para la flamante nueva vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, primera mujer que asume la Vicepresidencia en la historia de Estados Unidos (a lo que se suma sus orígenes raciales, rompiendo en este sentido con una mayor hegemonía blanca de épocas pasadas, sobre todo a ese nivel).

Kamala Harris presta juramento como vicepresidenta de Estados Unidos, mientras su esposo Doug Emhoff sostiene una biblia
REUTERS/KEVIN LAMARQUE - Kamala Harris presta juramento como vicepresidenta de Estados Unidos, mientras su esposo Doug Emhoff sostiene una biblia

En las próximas horas, está previsto que el nuevo Gobierno de Joe Biden promulgue una serie de medidas con las que marcar distancias con su antecesor en el cargo, desde la incorporación de Estados Unidos a los Acuerdos de París contra el cambio climático a la rescisión del veto migratorio a ciudadanos de países de mayoría musulmana. También se prevé la firma de la prórroga para la devolución de préstamos a universitarios, la ampliación de la moratoria contra los desahucios, y el uso obligatorio de mascarillas en instalaciones federales y viajes interestatales, entre otras medidas (cabe recordar aquí cómo, en su momento, Donald Trump llegó a frivolizar y quitar importancia a la pandemia del coronavirus, que se ha llevado ya la vida de más de dos millones de personas en todo el mundo).

La agenda principal de Joe Biden en sus primeros 100 días como presidente de Estados Unidos
AFP/AFP - La agenda principal de Joe Biden en sus primeros 100 días como presidente de Estados Unidos

Se espera que Biden también converse por teléfono con varios líderes de otros países para reposicionar a Estados Unidos en el concierto internacional. Habrá que estar aquí atentos a las relaciones con China, tras la lucha tecnológica y comercial de los últimos años, y a la posible negociación para la vuelta de Irán al pacto nuclear, del cual se salió en 2018 la Administración Trump para imponer sanciones políticas y económicas al Estados iraní. 

En los próximos días el ya nuevo presidente de Estados Unidos solicitará también a su Gobierno que tome medidas de alivio económico para las familias trabajadoras azotadas por la actual crisis.