PUBLICIDAD

Iberdrola

Biden aprueba su primera gran venta de armas a Arabia Saudí por valor de 650 millones de dólares

Washington refirma su alianza con Riad un año después de la llegada del demócrata a la Casa Blanca
Joe Biden

PHOTO/ARCHIVO  -   El presidente de Estados Unidos, Joe Biden

El Pentágono ha notificado este viernes al Congreso de una nueva venta de armas a Arabia Saudí por valor de 650 millones de dólares. Así lo anunció el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price. En caso de recibir luz verde de la Cámara baja, sería la primera vez que Washington nutre de armamento a Riad desde que Biden alcanzara la presidencia. Una acción que justifican por el creciente estado de amenaza de la seguridad nacional saudí.

“Esta propuesta de venta apoyará la política exterior y la seguridad nacional de Estados Unidos al contribuir a mejorar la seguridad de un país amigo que sigue siendo una fuerza importante para el progreso político y económico en Oriente Medio”, trasladó el Pentágono. Con este movimiento, Washington reafirma su alianza con Arabia Saudí, que se había convertido en un interrogante bajo el mandato de Biden.

El actual inquilino de la Casa Blanca rechazó la primera demanda armamentística de Arabia Saudí en enero. Entonces, Biden y su equipo no compartían la hoja de ruta saudí en Yemen, cuya contribución continúa siendo determinante en la espiral de violencia que ha sumido al país en la mayor crisis humanitaria del planeta. A principios de año, la Casa Blanca no estimaba que la seguridad saudí estuviera en peligro, sin embargo, algo parece haber cambiado para el Pentágono.

Ned Price
REUTERS/CARLOS BERRIA  -  El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price

Biden prometió poner fin al apoyo de Estados Unidos a las operaciones ofensivas de Arabia Saudí en Yemen durante su primera alocución en materia de política exterior. Pero no quedaron excluidas las acciones defensivas, un argumento quebradizo atendiendo a la limitada capacidad de Estados Unidos para intervenir en las acciones del Ejército saudí.

La venta “es totalmente coherente con el compromiso de la Administración de liderar con diplomacia para poner fin al conflicto en Yemen”, sostuvo Ned Price en un comunicado. El portavoz del Departamento de Estado asegura que los misiles aire-aire otorgan a Arabia Saudí “los medios para defenderse de los ataques aéreos de los hutíes respaldados por Irán”.

Las ofensivas transfronterizas hutíes contra objetivos saudíes se han intensificado en los últimos meses. Unos ataques que han traído consigo una respuesta contundente por parte del Ejército de Riad. La cruenta guerra de Yemen, donde la coalición liderada por Arabia Saudí combate contra la milicia insurgente chií respaldada por Irán desde 2014, se ha enquistado. Y ambas partes asumen que es un conflicto irresoluble, al menos a corto plazo.

Hutíes
AP/HANI MOHAMMED  -  Hutíes levantan sus armas durante una concentración contra el acuerdo para establecer relaciones diplomáticas entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos en Saná, Yemen

El lote que enviará Washington incluye 280 misiles aire-aire de alcance medio avanzado, 596 lanzadores de misiles ferroviarios (MRL) LAU-128 junto con contenedores y equipo de apoyo, repuestos, ingeniería de contratistas y soporte técnico. La compañía armamentística encargada de efectuar la transacción es Raytheon, con sede en Massachusetts. 

La compleja dinámica de alianzas en Oriente Medio ha empujado a la Administración Biden a reasentar sus vínculos con la Casa de Saúd. Estados Unidos depende en gran medida del respaldo de Israel y Arabia Saudí, dos aliados clave en la suerte de guerra fría con Irán que experimenta la región. Aunque su respaldo en Yemen a las fuerzas de la coalición no es nuevo. Durante el mandato de Obama, Estados Unidos apoyó militarmente el bombardeo indiscriminado de Arabia Saudí sobre Yemen, dirigido en parte a la población civil.

El Congreso tiene ahora un plazo de 30 días para aprobar la venta y es probable que miembros del Partido Demócrata se opongan. Un escenario que, de producirse, agravaría la crisis presidencial de Biden, quien vive sus horas más bajas desde que llegase a la Casa Blanca. Su índice de aprobación se ha desplomado, y la victoria del candidato republicano Glenn Youngkin en las elecciones estatales de Virginia ha cuestionado aún más su liderazgo. El resultado de los comicios es considerado, además, como un termómetro de su primer año de mandato.