Blinken desconfía de Irán para la reanudación del acuerdo nuclear

Viena acoge la cuarta reunión de la JCPOA con la ausencia de EEUU tras la publicación de un informe que acusa a Teherán de “complementar su arsenal convencional con la fabricación de armas de destrucción masiva”
 Tony Blinken, Secretario de Estado de Estados Unidos AP/CAROL KASTER

AP/CAROL KASTER  -   Tony Blinken, Secretario de Estado de Estados Unidos

Estados Unidos ha cuestionado las pretensiones de Irán respecto de las negociaciones para la reanudación del acuerdo nuclear. “Hemos demostrado nuestra gran seriedad en cuanto a querer volver al llamado JCPOA (Plan de Acción Integral Conjunto)”, manifestó ayer el secretario de Estado, Antony Blinken. “Lo que aún no sabemos es si Irán está preparado para tomar la misma decisión y seguir adelante”, añadió.

Mientras, la Comisión Mixta del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) se reúne este viernes en Viena por cuarta vez desde el reinicio de las negociaciones. La cumbre estará conformada por los países firmantes del acuerdo de 2015, como son China, Rusia, Alemania y Reino Unido. La delegación iraní también ha confirmado su asistencia tras no acudir a la última convocatoria, sin embargo, es Estados Unidos quien no enviará representación esta vez. Así lo anunció la Unión Europea a través de un escueto comunicado.

El secretario general adjunto del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Enrique Mora, y el adjunto iraní del Ministerio de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, en el inicio de una reunión de la Comisión Conjunta del JCPOA en Viena Delegación de la UE en Viena  via REUTERS
Delegación de la UE en Viena via REUTERS-El secretario general adjunto del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Enrique Mora, y el adjunto iraní del Ministerio de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, en el inicio de una reunión de la Comisión Conjunta del JCPOA en Viena

El alto representante de la Unión Europea en materia de política exterior, Josep Borrell, presidirá la reunión de este viernes. El propio Borrell mantuvo a inicios de esta semana un encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en la que analizaron el escenario internacional y abordaron “el posible retorno” de Estados Unidos al JCPOA. “Llevamos varias semanas comprometidos en Viena con nuestros socios europeos, con Rusia, China e indirectamente... con Irán”, expresó Blinken en declaraciones a la BBC.

Hasta el momento, el Departamento de Estado conserva su escepticismo respecto del papel de Irán en las negociaciones. Por este motivo, Washington ha optado por dar un paso atrás a la espera de una reacción en positivo de Teherán. En contraste con la estrategia de máxima presión puesta en marcha por Trump, que ha permitido a Teherán desarrollar con mayor facilidad su programa nuclear, la Administración Biden pretende recuperar el entendimiento mutuo alcanzado en 2015 y que permita un acuerdo a largo plazo.

En esta foto de satélite de archivo del 14 de abril de 2021, proporcionada por Planet Labs Inc., se muestra la instalación nuclear iraní de Natanz PHOTO/PLANET LABS via AP
PHOTO/PLANET LABS via AP-En esta foto de satélite de archivo del 14 de abril de 2021, proporcionada por Planet Labs Inc., se muestra la instalación nuclear iraní de Natanz

La delegación iraní informó la semana pasada de la preparación de un acuerdo para la liberación de cuatro estadounidenses encarcelados en Irán con motivo de las negociaciones del acuerdo nuclear a través de un informe. El documento crispó a los funcionarios estadounidenses, que catalogaron como “crueldad” la utilización de ciudadanos estadounidenses “injustamente encarcelados” como piezas para conseguir concesiones. Además, rechazaron que hubiera conexión entre los detenidos y las negociaciones nucleares.

No obstante, desde Washington aseguran su compromiso en las negociaciones en caso de que Teherán muestre determinación para reanudar el pacto “en los próximos días o semanas”. Irán condiciona una futura aprobación del acuerdo nuclear al levantamiento de las sanciones impuestas por Trump en 2018 a raíz de la retirada del acuerdo, y EEUU es consciente de que deberá cumplir con un cierto alivio del régimen de sanciones.

Irán utiliza sus armas

El pacto nuclear, alcanzado por la Administración Obama en 2015, mitigó el hostigamiento en materia de sanciones a Irán a cambio de la monitorización y del control de su actividad nuclear. No obstante, la abrupta salida del acuerdo por parte de Estados Unidos permitió al régimen de Teherán proliferar su armamento nuclear. Así lo ha admitido el propio Blinken: “Ahora mismo, por desgracia, el propio Irán ha levantado muchas de las restricciones que le imponía el acuerdo porque nos retiramos”.

El líder supremo iraní Sayyid Ali Hosseini Khamenei (R) y el presidente iraní Hassan Rouhani asisten a la 33ª Conferencia Internacional de la Unidad Islámica PHOTO/PRESIDENCIA DE IRAN
PHOTO/PRESIDENCIA DE IRAN-El líder supremo iraní Sayyid Ali Hosseini Khamenei (R) y el presidente iraní Hassan Rouhani asisten a la 33ª Conferencia Internacional de la Unidad Islámica

El director de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali Akbar Salehi, confirmó en abril que la República Islámica había puesto en marcha el programa de enriquecimiento de uranio al 60% de pureza, el nivel más elevado hasta el momento. El órdago buscaba ejercer presión sobre Estados Unidos, sin embargo, dificultó aún más la consecución de un pacto a corto plazo. Pese a las continuas amenazas, Irán asegura que el desarrollo de su proyecto nuclear forma parte de una estrategia defensiva.

La Oficina de Baviera para la Protección de la Constitución, una de las agencias de seguridad de Alemania, publicó la semana pasada un informe en el que advertía los últimos movimientos de Irán en materia armamentística. El documento asegura que Teherán intenta “complementar su arsenal convencional con la fabricación de armas de destrucción masiva”, sin embargo, aún no cuenta con las tecnologías adecuadas. En su lugar, el país continúa con el desarrollo de misiles balísticos y otro tipo de armamento pesado.

Irán habría intentado establecer contactos comerciales con empresas teutonas que operan en el campo de la alta tecnología, según el informe. Los servicios de inteligencia persas se han encargado de impulsar este tipo de actividades en secreto, a espaldas de Estados Unidos. Además, la inteligencia iraní ha extendido el campo de acción con la persecución de la disidencia y los opositores políticos que residen en el extranjero.