Boko Haram: la insurgencia yihadista contra la “educación occidental” en Nigeria

Este grupo ha llegado a convertirse en uno de los más mortíferos del siglo XXI y es el principal actor insurgente en Nigeria, aunque sus acciones también se extienden por la región del África occidental
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Resumen

El Grupo de la Gente de la Sunnah para la Predicación y la Yihad, más conocido como Boko Haram, es un grupo insurgente cuyo origen lo encontramos en Nigeria en el año 2002. Este grupo ha llegado a convertirse en uno de los más mortíferos del siglo XXI y es el principal actor insurgente en Nigeria, aunque sus acciones también se extienden por la región del África occidental. El presente trabajo describe su ideología y objetivos, su origen y evolución, su estructura y organización, sus métodos de financiación, sus conexiones y alianzas, y su actividad violenta. Finalmente, el estudio culmina con una valoración sobre su posible evolución, peligrosidad de cara al futuro y medidas a tomar.

Palabras clave

Boko Haram, ISWAP, JAS, Nigeria, terrorismo, insurgencia.

Introducción

Boko Haram (BH en adelante), que se autodenomina Grupo de la Gente de la Sunnah para la Predicación y la Yihad (Jamā'at Ahl as-Sunnah lid-Da'wah wa'l-Jihād), es uno de los grupos más violentos del siglo XXI. En más de una década, BH ha evolucionado de una organización islámica extremista que centraba su acción en el proselitismo en Nigeria a una insurgencia afiliada con el autoproclamado Estado Islámico (EI) cuya huella operativa abarca toda una región.

Los inicios del grupo los encontramos en 2002 cuando Muhammed Yusuf tomó el liderazgo del grupo. En cambio, es bajo el liderazgo de Abubakar Shekau cuando la organización ha cobrado relevancia a nivel mundial. En concreto, este grupo insurgente se dio a conocer internacionalmente en el 2010 después de atacar la prisión de Bauchi en el norte de Nigeria1.

El presente trabajo pretende, mediante una revisión sistemática de la literatura relacionada de naturaleza cualitativa, esto es, a través de fuentes secundarias, exponer la ideología y objetivos de BH, su origen y evolución, su estructura y organización, sus métodos de financiación, sus conexiones y alianzas, y su actividad violenta. Finalmente, el estudio culmina con una valoración sobre su posible evolución, peligrosidad de cara al futuro y medidas a tomar de cara a su eliminación.

Ideología y objetivos

Según BH, la aceptación de la educación occidental habría llevado a la destrucción del orden islámico causando pobreza y sufrimiento en el norte de Nigeria2. La solución que proponen es la instauración de un califato, lo cual eliminaría las causas de la privación en Nigeria, causas que se corresponden con los tres pilares fundamentales en la civilización occidental: la educación, la tradición judeocristiana y la democracia3.

BH mantiene una ideología salafista yihadista en la que mezcla ideas locales con otras más internacionales asentadas en la yihad global. De esta manera, la ideología de BH mantiene dos vertientes: 1) vengarse del Gobierno nigeriano y de los líderes islámicos en el norte de Nigeria; y 2) cumplir los objetivos yihadistas regionales e internacionales4. Asimismo, cabe destacar que, a diferencia de otros grupos yihadistas salafistas, BH es una organización takfiri5 lo que significa que acusa a quienes no están de acuerdo con su ideario de ser apóstatas (kuffar) —sean o no musulmanes—, considerándolos enemigos potenciales6. No obstante, esta ideología está fuertemente marcada por la influencia de Shekau y ha sido causa de debate llegando a provocar divisiones dentro de la organización. Brevemente, el principal objetivo de BH es llevar a cabo la yihad inmediata a fin de conseguir implantar un Estado islámico en Nigeria7.

Identidad y contexto

Boko Haram obtuvo su nombre de una de las lenguas dominantes del hausa cuya traducción significa la «educación occidental está prohibida», aunque algunos autores coinciden en que la palabra boko representa a toda la civilización occidental8. A pesar de que este es el nombre más extendido, BH se identifica como el Grupo de la Gente de la Sunnah para la Predicación y la Yihad, también conocido por las siglas JAS9.

A fin de comprender la identidad de BH es necesario entender la estructura de Nigeria. Nigeria acoge en sus 923 768 km2 a más de 190 millones de habitantes. Dentro de los límites del país conviven más de 250 grupos étnicos destacando 1) los hausa-fulani, que engloban dos tercios de la población y se sitúan predominantemente en el norte siendo en su mayoría musulmanes; 2) los yoruba, que se sitúan al sudoeste y están divididos entre musulmanes y cristianos; y 3) los igbo, que se encuentran en el sureste y son en su mayoría cristianos. Todas las demás etnias constituyen minorías. Por otra parte, aproximadamente el 50 % de los 170 millones de habitantes estimados son musulmanes y alrededor del 40% cristianos10.

En este conglomerado de etnias, se estima que el 75-80% de los integrantes de BH pertenecen a la etnia kanuri11, el 20% hausa y el 5% de grupos indígenas reconvertidos al islam. Cabe destacar que alrededor del 90% de sus víctimas son de las etnias hausa y fulani12. A su vez, los kanuri han sido quienes han ostentado los puestos de liderazgo. El componente étnico también queda reflejado en las prácticas rituales y tradiciones animistas que mantienen algunos de los miembros de BH13.

Por tanto, aunque BH se ha aprovechado del panorama sociocultural y lingüístico de los territorios kanuri, lo cual representa un freno para su expansión, es una organización compleja que engloba diferentes identidades e ideologías y que ha sabido adaptarse atendiendo a sus objetivos14.

Por otra parte, BH surge y se asienta en el noroeste de Nigeria, en el estado de Borno (ver Figura 1). La división entre sur y norte en Nigeria está marcada por la pobreza: la zona norte del país tiene los índices de pobreza y analfabetismo más altos, lo que ha dado lugar a que muchos padres envíen a sus hijos a las escuelas coránicas como medio de supervivencia15. A pesar de que esta zona se encuentra cerca del lago Chad, el cual provee de recursos naturales y cuenta con petróleo y gas, la rentabilidad es inferior a la zona sur donde se encuentra el delta del Níger y de donde sí se extrae petróleo. En consecuencia, los intereses económicos del Gobierno siempre han estado en el sur16. Por tanto, Nigeria se caracteriza por una fuerte desigualdad económica y por una gran diversidad étnica, cultural y religiosa.

Figura 1. Mapa político de Nigeria. Fuente. Department of Peacekeeping Operations, Cartographic Section, United Nations.
Figura 1. Mapa político de Nigeria.
Fuente. Department of Peacekeeping Operations, Cartographic Section, United Nations.
Origen y evolución

El origen y la evolución de BH se puede entender en diferentes fases. La primera fase se extendería desde el año 2002 hasta el 2009; la segunda comprende el periodo entre el 2010 y el 2013; la tercera fase va desde el 2013 al 2016; y la cuarta fase comenzaría en el 2016 para llegar hasta nuestros días17. Durante estas fases se han producido diferentes cismas que han determinado el devenir de BH18.

Primera fase (2002-2009)

Los orígenes de BH son inciertos, aunque algunos autores lo sitúan en 1995 cuando Abubakar Lawan estableció el hijra Ahlulsunna wal’jama’ah o grupo Shabaab (Organización de Jóvenes Musulmanes) en Maiduguri, estado de Borno. Sin embargo, el grupo no floreció como movimiento violento hasta 2002, momento en el que Muhammed Yusuf asume el liderazgo19. Entre las causas de su surgimiento destacan la pobreza y el desempleo impulsados por una mala gobernanza y corrupción, además de la identidad religiosa20.

Durante esta fase, Yusuf abogó por un regreso a los dictados del Corán que gobernaban el norte de Nigeria antes de la era colonial como única solución, además de una imposición estricta de la sharía. No obstante, Yusuf se centró en el estado de Borno. Su influencia llevó a que algunos de sus seguidores establecieran una comunidad en el estado de Yobe, llamada «Afganistán», donde el grupo vivía aislado al estilo talibán. Esta facción disidente se involucró en actividades violentas entre los años 2003 y 2004, incluida la agresión a unidades policiales. El experimento finalizó con la muerte de su líder, Muhammed Ali, y de decenas de sus seguidores. Este hecho constituye para algunos autores el primer cisma del grupo21. Yusuf, por su parte, huyó a Arabia Saudí para evitar ser culpabilizado por estos ataques y regresó a Nigeria en 2005, solo después de que se llegara a negociaciones entre sus seguidores y el Gobierno.

A su vuelta, Yusuf se centró en hacer crecer al grupo distanciándose de las instituciones estatales convirtiéndose más en un proveedor que en un predicador. Esta etapa constituye un segundo cisma en el grupo y culmina en 2009 con un enfrentamiento entre los seguidores de Yusuf y las fuerzas de seguridad nigerianas22. Dicho enfrentamiento dio paso a una represión militar en la que murieron más de 800 seguidores de Yusuf y cerca de dos docenas de oficiales de seguridad nigerianos. El levantamiento terminó cuando la policía nigeriana eliminó extrajudicialmente a Yusuf, lo que provocó que el fin de su liderazgo sobre el movimiento y permitió la posterior ascensión de Shekau.

Segunda fase (2010-2013)

Tras la muerte de Yusuf, docenas de sus seguidores huyeron de Nigeria. Se sucedió un período de inactividad durante el cual los miembros de BH se reagruparon. En 2010, Shekau23 anunciaría públicamente que él era el nuevo líder24 y adoptó una postura doméstica realizando ataques con una escala de violencia sin precedentes y un alcance geográfico que se extendía por todo el noreste de Nigeria y, en menor medida, por el Cinturón Medio de Nigeria25. Asimismo, Shekau comenzó a incorporar en su discurso temas internacionales. No obstante, el tercer cisma del grupo se produjo entre los seguidores de Shekau y aquellos que se negaban a seguirle, quienes constituyeron una facción separada, Movimiento Islámico Yusufiya (MIY)26.

Esta fase se caracteriza por la influencia regional que permitió a BH crecer y mejorar sus capacidades. Sin embargo, su estrategia seguía estando confinada a una perspectiva doméstica. A este respecto, en junio de 2012, se produce un cuarto cisma del que surge Ansaru (Vanguardia para la Protección de Musulmanes en las Tierras Negras), otra facción de BH que centraría sus ataques en objetivos internacionales27.

Tercera fase (2013-2016)

En mayo de 2013, el Gobierno de Nigeria declaró el estado de emergencia en los tres estados del noreste de Nigeria, Borno, Adamawa y Yobe. Este giro de los acontecimientos sacó a BH de su área urbana de operaciones y le obligó a convertirse en una insurgencia de base rural. Bajo la dirección de Shekau, BH centró su actividad armada en objetivos civiles mientras intentaba consolidar el control territorial28.

Durante esta fase, BH ha demostrado un claro interés fuera de sus fronteras. De esta forma, BH atacó en 2015 por primera vez objetivos en Níger y Chad convirtiéndose en un actor subregional29. Aun así, el foco doméstico se mantuvo y, en 2014, BH comenzó a ocupar ciudades y pueblos en el norte de Nigeria a pesar de que la administración en estos territorios era limitada. Shekau llegó a proclamar el establecimiento de un «Estado islámico» en agosto de 2014 en las áreas al noreste de Nigeria controladas por BH30. En cambio, las leyes que Shekau impuso (la sharía) no estaban claramente articuladas31 y la ofensiva del Gobierno nigeriano le obligó a replegarse en Borno32.

Posteriormente, en 2015, Shekau juró lealtad al Estado Islámico (EI) cambiando el nombre del grupo por Estado Islámico en África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, en agosto de 2016, Abu Musab al Barnawi le arrebató el liderazgo obligando a Shekau a reinstaurar su facción de BH33. Este es considerado el quinto y último cisma de BH hasta el momento34 con el cual se abre la cuarta y última fase, la cual aún está por definirse atendiendo a los nuevos acontecimientos que puedan sucederse.

Estructura y aspectos organizacionales

Estructura

A lo largo de la historia de BH han surgido diversas facciones de mayor y menor tamaño. Entre las de menor tamaño, en 2013 surgió una facción desafiando la negativa de Shekau a negociar un alto el fuego con el Gobierno nigeriano. Después de dos reuniones con el Gobierno nigeriano en Arabia Saudí, declararon el alto el fuego y se distanciaron de BH. Otra facción menor surgió a causa de la identidad étnica, debido a la mayoría kanuri imperante en BH.

En cuanto a las de mayor tamaño, encontramos cuatro: BH propiamente, MIY, Ansaru e ISWAP. En primer lugar, MIY surge en 2011 en oposición a la estrategia de Shekau de atacar a objetivos civiles y al uso del takfirismo. Se distinguía de BH en los elementos más fundamentalistas y acogía a algunos de los seguidores de Yusuf. Entre sus objetivos se encontraba la práctica libre y la propagación del islam, compensaciones por la destrucción de mezquitas y otras propiedades; y el castigo a quienes ejecutaron a Yusuf. La facción también llamó al Gobierno nigeriano a negociar. No obstante, MIY solo publicó sus ideales en panfletos, por lo que se mantuvo pasivo sin llegar a reconocer ningún líder o representante. Al final, la matanza de sus miembros llevada a cabo por BH y la información sobre sus actividades que algunos miembros de BH reportaron a las fuerzas de seguridad llevó a que se volvieran inactivos en 201235.

En segundo lugar, Ansaru surge en 2012 bajo el liderazgo de Khalid al Barnawi, asistido por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM)36, en oposición a la matanza de musulmanes inocentes y la práctica del takfir por parte de Shekau. Ansaru, que se presentaba como una vanguardia en defensa de los musulmanes, tenía como primer objetivo la yihad defensiva y la denuncia de la matanza de inocentes37. A su vez, recriminaban a Shekau centrarse en el asesinato de personas inocentes y dejar de lado los ataques a las fuerzas de seguridad. Así, mientras BH estaba activo en la parte noreste de Nigeria, Ansaru operaba en la región noroeste, en el Cinturón Medio y también a lo largo de las fronteras y en los países vecinos llegando a realizar operaciones en Níger, Camerún y, posiblemente, en la República Centroafricana38.

Del mismo modo que pasó con MIY, Ansaru se volvió inoperativo por las presiones de BH, por la intervención francesa en Mali, las operaciones de contraterrorismo de Nigeria y la incapacidad de AQIM para continuar apoyándoles39. Aun así, Ansaru mantuvo su actividad en cuanto a reclutamiento se refiere. Con este suceso, algunos de los miembros de Ansaru se reintegraron en BH40.

En tercer lugar, ISWAP surge en marzo de 2015 con la declaración de lealtad de Shekau al EI41. En ese momento, BH pasa a convertirse en ISWAP. Sin embargo, Mamman Nur42, quien había sido entrenado por AQIM y, a pesar de compartir ideas más afines a Ansaru, no había abandonado BH, repitió las acusaciones de Khalid al Barnawi hacia Shekau. Al final, Nur43 y Abu Musab al Barnawi44 se hicieron con el control de ISWAP, lo cual fue anunciado por los medios del EI, obligando a Shekau a resucitar BH/JAS en agosto de 201645. Por su parte, Shekau mantuvo su juramento a Abu Bakr al Baghdadi46. La realidad es que Nur y Barnawi estaban listos para realizar la plegaria, la cual Shekau acabó aceptando ante el miedo de que los dos anteriores la hicieran sin contar con él47. Actualmente, al Barnawi ha sido relevado por Abu Abdullah Ibn Umar al Barnawi (aka Ba Idrisa) al frente de ISWAP bajo mandato del EI y sin alegar ninguna razón48. Decisión que puede deberse a la necesidad del EI de transmitir que ejerce un férreo control sobre sus provincias. Recientemente, ISWAP ha renovado su juramento al EI tras la muerte de al Baghdadi49.

En la actualidad, tres facciones de BH conviven: JAS, liderada por Shekau; Ansaru, hasta el momento solo con presencia online; e ISWAP, cuyo liderazgo ha tomado Ba Idrisa. ISWAP sería la facción más fuerte y con mayor apoyo por parte de la población del norte de Nigeria50. Tiene presencia en la zona del lago Chad, el estado de Yobe y el centro- sur del estado de Borno, así como en la frontera con Níger y Chad, países en los que parece estar expandiéndose, aunque ganar territorio no está entre sus prioridades51. Tras comenzar usando una estrategia defensiva, en la actualidad parecen usar una estrategia de agotamiento o desgaste y sus ataques son más sofisticados y mejor ejecutados que los de JAS52. Por su parte, JAS, que solo cuenta con el temor y la violencia como único medio para atraer a nuevos reclutas, se habría recluido en el bosque de Sambisa, al sur Borno53.

Organización

Se considera que BH mantiene una estructura organizativa descentralizada. Debajo del líder del grupo se encuentra un consejo o shura cuyo número no se conoce con certeza54. Cada miembro de la shura está a cargo de un comité (lajna) que se encarga de la toma de decisiones55. Los miembros del consejo pueden viajar dentro y por los alrededores de Nigeria, y usan teléfonos móviles para comunicarse reuniéndose cara a cara con menos frecuencia. Cada miembro del consejo es responsable de una célula y cada célula se enfoca en una tarea o área geográfica diferente. Además, las células difieren según la especialización táctica, desde tropas de combate, expertos en explosivos, proveedores de servicios de asistencia social, inteligencia y vigilancia; y hasta un comité médico56.

A un nivel más bajo, cuando Shekau tomó el poder descentralizó la estructura de liderazgo y designó comandantes de campo (qaid). Estos comandantes ejercían el poder ejecutivo. Por debajo suyo se situaban los subcomandantes (munzirs) que dirigen a los soldados rasos (maaskars) en las operaciones. Otros miembros operan en diferentes células con relativa autoridad y control57. De este modo, BH cuenta con una oficina de medios de comunicación, reservas de comida y tráfico de armas. Todos ellos están dirigidos por diferentes comandantes cuyas identidades son anónimas. No obstante, hay autores que destacan que, bajo el liderazgo de Shekau, la estructura de BH sería más bien centralizada con cierta permisividad en cuanto a las decisiones a nivel local58.

En cuanto al número de miembros que integran BH existen disparidades. El departamento de Estado de EE. UU. ha estimado que hay, al menos, varios miles de soldados luchando por BH desde 2015. Debido, en parte, a los esfuerzos contra el terrorismo del presidente Muhammadu Buhari, así como a la grave escasez de alimentos en el noreste de Nigeria, se cree que este número ha disminuido entre 2016 y principios de 201759.

Reclutamiento

En cuanto al reclutamiento, BH no ha necesitado vender su mensaje a una audiencia global. Por el contrario, su cantera de reclutamiento ha estado siempre entre jóvenes, traficantes, combatientes a los que pagaban, reclutas forzosos, esposas y familiares de los miembros existentes, principalmente, de la subregión del lago Chad60. Asimismo, BH también ha reclutado en países alrededor de la región como Chad, Níger, Mali, Libia, Senegal y Argelia61.

Entre los principales reclutas de BH nos encontramos a los jóvenes62. En concreto, los jóvenes desempleados63. Estos jóvenes son reclutados en las clases de almajirai64. Se cree que algunos de los mallams utilizan a sus estudiantes como mendigos y, en ocasiones, los involucran en disturbios violentos y protestas religiosas65. Entre los factores que hacen a los jóvenes más vulnerables al reclutamiento se encuentra: 1) la ignorancia de una enseñanza religiosa opuesta a la violencia; 2) el desempleo y la pobreza; 3) las crianzas difíciles; 4) los altos niveles de analfabetismo; 5) los excesos de las fuerzas de seguridad; y 6) la corrupción generalizada66.

En consecuencia, los jóvenes cuentan ya con una predisposición a la radicalización que es alimentada por otras motivaciones. Por ejemplo, los deseos de venganza contra el Gobierno nigeriano, el deseo de establecer un Estado islámico y los incentivos económicos, así como aquellos que se sientan atraídos por la retórica internacional67. Por otra parte, también es conocido que BH recluta pastores y agricultores nigerianos cuyos medios de vida se han visto socavados por las condiciones climáticas a cambio de dinero68; reclutas forzosos69; y miembros que se sienten atraídos por el ofrecimiento de préstamos financieros70.

Financiación

En el inicio del grupo, Yusuf generó ingresos a través de la provisión de pequeñas empresas, como planes de microcrédito, taxis de motor y venta de agua potable71. Los miembros del grupo también pagaban cuotas diarias. Del mismo modo, la simpatía hacia BH por su ideología y la posibilidad de beneficiarse habrían llevado a otro líderes políticos y religiosos a financiar a BH72. Por otra parte, Yusuf recibió algunas contribuciones externas de actores yihadistas, incluida una parte de Al Qaeda que probablemente fue canalizada a Nigeria a través de grupos salafíes sudaneses.

En una segunda etapa, bajo el liderazgo de Shekau, BH parece haber conseguido financiación mediante el llamamiento a las grandes organizaciones terroristas. De esta forma, Al Qaeda le habría proporcionado 250 000 dólares, además de entrenamiento en tácticas como el secuestro y la fabricación de bombas73. Sin embargo, se habría producido una disminución de los fondos por la reticencia ante las grandes masacres de BH que los habría llevado a buscar nuevas fuentes de financiación. Entonces, BH habría encontrado el respaldo de miembros de la etnia kanuri que, además de dinero, aportaron una ruta para el comercio de armas en Camerún y otra ruta para negociar con el Gobierno camerunés los rescates en las operaciones de secuestro.

Los rescates se habrían convertido en una de sus principales fuentes de financiación junto con el robo de bancos y actividades delictivas como la extorsión y el robo74. Respecto a las armas, se han encontrado recibos de viajes a Libia que sugieren que las armas llegan desde el norte de África pasando por las rutas tradicionales del imperio kanuri75. Después del último cisma, parece que la financiación de las dos grandes facciones de BH se basa en la extorsión, el saqueo y los robos, el comercio local, los secuestros y el tráfico ilícito76.

Conexiones y alianzas

Aunque la ideología de BH es principalmente doméstica, sus operaciones se han vuelto más internacionales con el tiempo77. Podemos distinguir entre dos tipos principales de conexiones y alianzas: las regionales, con organizaciones ubicadas en países cercanos, y las propiamente internacionales, con organizaciones de mayor calibre.

En cuanto a las conexiones regionales, algunos de los grupos con los que ha cooperado BH son Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJWA), ubicado principalmente en el sur de Argelia y el norte de Mali; Ansar al Din, también en Mali; AQIM que opera en el Sahel; y Al Shabab en Somalia78. Así pues, parece haber existido una alianza con MUJWA y AQIM, quienes cuentan con campos de entrenamiento en el desierto de Níger y Chad, y en los cuales algunos miembros de BH habrían entrenado79. Además, estos grupos han ofrecido capacitación y apoyo material80. De manera análoga, existe evidencia que indica que AQIM ha colaborado en el secuestro de extranjeros con BH a cambio de protección, colaboración que parece haber sido más frecuente con la facción Ansaru81. Estas conexiones y otras con grupos como Al Qaeda en la península Arábiga (AQPA) e Movimiento Islámico en Uzbekistán (IMU), en un principio, parecen ser obra de Adam Kambar, Khalid al Barnawi y Mamman Nur, quienes han ejercido de mediadores entre Shekau y estos grupos82.

Actualmente, los últimos movimientos del EI y las nuevas wilayat (provincias) que le han jurado lealtad parecen haber establecido nuevas relaciones con ISWAP. Por ejemplo, Estado Islámico del Gran Sahara (EIGS), escisión de Al Murabitun que opera en Mali, Burkina Faso y Níger, y formaba parte de JNIM, habría quedado subordinada a los intereses de ISWAP83.

Respecto a las conexiones internacionales, son de destacar las relaciones de BH con Al Qaeda y con el EI. En primer lugar, en cuanto a las relaciones con Al Qaeda, Shekau nunca formalizó su unión ni juró lealtad a sus líderes84. Esta relación entre BH y Al Qaeda es controvertida y existe un debate en torno a la influencia de este último, aunque existe acuerdo en que han existido vínculos entre ambos85. Por un lado, se considera que Al Qaeda y AQIM tuvieron un papel fundamental en la aparición del grupo y en su lanzamiento a la yihad, así como en el entrenamiento en secuestros y ataques suicidas por parte de AQIM y Al Shabab86. Por otro lado, otros autores consideran que el peso que tuvo Al Qaeda fue mínimo87.

En segundo lugar, en lo respectivo a las relaciones con el EI, el hecho más importante es que el 7 de marzo de 2015 Shekau juró lealtad (baya) en una declaración en vídeo al líder del EI, Abu Bakr al Baghdadi88. Esta acción parece encontrar su principal razón en un deseo oportunista de obtener beneficios, al menos financieros. No obstante, el desarrollo de los acontecimientos sugiere que la principal razón era estratégica, calculada y a largo plazo buscando la legitimación de un «Estado islámico» en Nigeria y África occidental89. De esta forma, las conexiones con el EI parecen ser obra de Abu Malik Shayba al Hamad, quien contactó, seguramente, con alguien del círculo de Abu Musab al Barnawi. Entre las consecuencias de esta decisión está la pérdida de contacto con Al Qaeda90, aunque esto no quita que algunos miembros puedan seguir en contacto y mucho menos que no vuelvan a acercarse a Al Qaeda o a su filial AQIM/JENIM91.

Por otra parte, entre las aportaciones del EI, destacan servicios como el reclutamiento, la producción y difusión de vídeos de propaganda, la financiación y el apoyo logístico92. En general, las fricciones internas de BH han sido mediadas por grupos como AQIM y el EI, dando lugar a las diferentes facciones. En la actualidad, JAS, la facción liderada por Shekau, no presenta lazos significativos con otros movimientos yihadistas transnacionales; por su parte, ISWAP mantiene sus lazos con el EI93, lo cual la sitúa como la facción que cuenta con más recursos.

Actividad violenta

Las actividades de BH se entienden, principalmente, como una campaña de insurgencia caracterizada por una guerra asimétrica que hace uso de tácticas terroristas y de guerrilla dependiendo de sus posibilidades e intereses94. Estas tácticas son usadas con el fin de elevar la posición del grupo y promover su objetivo a largo plazo de imponer un Estado islámico en Nigeria. Por consiguiente, BH representa una organización insurgente típica caracterizada por una lucha por el control del espacio político95. En concreto, la actividad violenta de BH se ha concentrado principalmente en Nigeria (ver Figura 2), aunque otros países como Camerún, Níger, Chad y Burkina Faso también se han visto afectados sobre todo en 2016 y en lo que parece un nuevo repunte de su actividad fuera de Nigeria en 201996.

Figura 2. Impacto de los ataques de BH desde el 2009 hasta el 2018. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD97.
​Figura 2. Impacto de los ataques de BH desde el 2009 hasta el 2018.
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD-97.
 

Siguiendo los datos de la Global Terrorism Database (GTD), desde 2011 el número de ataques ha aumentado alcanzando su pico máximo en 2015. De forma similar, su letalidad también se ha visto incrementada, aunque con una considerable reducción en el 2016 y una posterior estabilización en los últimos tres años. No obstante, hay que tener en cuenta que las diferentes facciones de BH han tenido una actividad desigual, la cual no ha sido recogida en las bases de datos usadas98.

Figura 3. Número de ataques y víctimas de BH. (No se diferencian los ataques de las diferentes facciones de BH). Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD.
Figura 3. Número de ataques y víctimas de BH. (No se diferencian los ataques de las diferentes facciones de BH). Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD.

Por otra parte, aunque su actividad violenta comenzó siguiendo la estela de los talibanes99, esta ha ido cambiando y mejorando. Al comienzo del período marcado por el liderazgo de Shekau, los principales objetivos de los ataques de BH eran: 1) militares; 2) policía; 3) profesores/universidades; 4) bancos y mercados; 5) ataques al-amr bi-l- ma’ruf100 contra bebedores de cerveza, jugadores de cartas, etc.; 6) ataques contra predicadores cristianos e iglesias; y 7) asesinatos selectivos101.

Observando los datos de la GTD (ver Figura 4), en los últimos años, los ataques de BH se han enfocado en civiles y en propiedades seguidos de los objetivos militares. No obstante, también son de destacar por su impacto los ataques a instituciones educativas, contra otras milicias, a figuras o instituciones religiosas y los secuestros, como el de las 276 estudiantes de Chibok en abril de 2014 que llevó a que BH tuviera repercusión mundial102. De nuevo, encontramos que los objetivos varían para las distintas facciones de BH. Por ejemplo, Ansaru dirigía sus actividades principalmente contra extranjeros e intereses extranjeros, sobre todo en el noroeste de Nigeria103. Por su parte, JAS actualmente se centra en los ataques suicidas contra objetivos civiles, mientras que ISWAP se enfoca en atacar instalaciones militares en áreas rurales de Yobe y Borno apoderándose de sus armamentos104, si bien cada vez con más incursiones en Níger y Chad105.

Figura 4. Objetivos de los ataques de BH por año. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD.
Figura 4. Objetivos de los ataques de BH por año.
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del GTD.

En cuanto a la metodología de estos ataques, BH comenzó decantándose por los tiroteos y los bombardeos desde motocicletas, a los que hay que sumarle el uso de ataques suicidas. Sin embargo, a lo largo de su historia, los asaltos armados han cobrado una gran importancia pérdida en los últimos años a favor del uso de bombas (ver Figura 5).

Asimismo, son de destacar los secuestros desde el 2014 y los ataques centrados en distintas instalaciones e infraestructuras en estos últimos años.

Análogamente, es necesario acentuar el uso de ataques suicidas femeninos que BH introdujo en 2014 y que, en 2015, alcanzaron cifras sin precedentes. Aunque esta táctica parece emular al EI, se diferencia en que BH no da un estatus simbólico a las mujeres y niñas que se inmolan. El uso de esta técnica reside en las necesidades materiales del grupo. Este tipo de ataques proporciona ventajas tácticas y estratégicas: 1) la novedad de este tipo de ataques asegura la publicidad y la propaganda; 2) las mujeres y niñas pueden tener un acceso más fácil a los objetivos porque son consideradas sospechosas con menos frecuencia; 3) evita tener que irrumpir las líneas de liderazgo predominantemente masculinas; 4) pueden recurrir a su uso ante la escasez de reclutas; y 5) puede usarse para avergonzar a los hombres en la lucha107.

Finalmente, la tipología de los ataques ha estado sujeta a los cambios en la estructura de BH y a los apoyos por parte de otras organizaciones. Por ejemplo, la vuelta de algunos miembros de Ansaru incidió en que realizaran más secuestros para pedir rescates, inmolaciones, asaltos a cuarteles y emboscadas108.

Figura 5. Tipos de ataque usados por BH por año. Fuente. Elaboración propia a partir de los datos del GTD.
Figura 5. Tipos de ataque usados por BH por año.
Fuente. Elaboración propia a partir de los datos del GTD.

Santuarios

BH ha actuado en diferentes países que pueden considerarse Estados frágiles: Nigeria, Chad, Níger, Camerún y la República Centroafricana. Estos tienen poblaciones mayoritariamente musulmanas, fronteras artificiales, conflictos étnicos y una carencia de oportunidades educativas y profesionales para los jóvenes, a lo que hay que añadir la fragilidad de sus instituciones democráticas109. Estas características han permitido a BH tener cierta libertad de movimiento debido a: 1) la existencia de fronteras largas, cambiantes y poco vigiladas; 2) la poca eficiencia de las unidades militares; 3) los fallos en la cooperación multilateral; y 4) los fuertes vínculos transfronterizos con las etnias kanuri, hausa y shuwa110.

Por otra parte, BH también parece haber tenido presencia en otros países con los que no comparte frontera como Mali, Senegal, Burkina Faso, Argelia, Libia y Somalia. Estas actividades y tránsito por estos países se han visto propiciados por la existencia de santuarios que les han proporcionado refugio. El principal santuario estaría en la región del lago Chad; en concreto, en la zona del bosque de Sambisa. Asimismo, BH también ha contado con santuarios en otros países como los campos de entrenamiento de MUJWA y AQIM en Níger y Chad, además de las zonas fronterizas de Camerún111.

El futuro de Boko Haram

En la actualidad, tres facciones de BH conviven: JAS, liderada por Shekau; Ansaru, hasta el momento solo con presencia online; e ISWAP, bajo el mando de Ba Idrisa. ISWAP sería la facción más fuerte con un mayor apoyo por parte de la población del norte de Nigeria112, mientras que JAS, que cuenta con el temor y la violencia como único medio para atraer a nuevos reclutas, se habría recluido en el bosque de Sambisa113. No obstante, bajo el nuevo liderazgo de Ba Idrisa, parece que existe cierta cooperación entre JAS e ISWAP e, incluso, divisiones internas dentro de ISWAP114.

Esta característica de la organización parece ser la primera de sus fortalezas. La división en facciones aumenta los frentes contra los que combatir, aunque dicha estructura también puede ser una debilidad. Asimismo, otras fortalezas de BH podría ser su capacidad para ocupar espacios y la posesión de santuarios; el flujo de recursos materiales y financieros, acrecentado por el apoyo externo; su capacidad para la recolección de inteligencia; y unas técnicas de combate superiores y adaptativas en comparación con las fuerzas nigerianas115. En oposición, algunas de sus debilidades residen en la dependencia de nuevos reclutas, intensificada por la división en facciones y limitada por su ideología y por el componente étnico; las disputas entre las diferentes facciones y dentro de las mismas facciones; la dependencia de los recursos locales, muy relacionada con la riqueza de la zona del lago Chad; y la necesidad de aferrarse al territorio y expandirse116.

Teniendo en cuenta las coyunturas externas, las oportunidades para BH están en los posibles apoyos del EI, Al Qaeda o algunas de sus facciones. Nuevas alianzas le proporcionarían recursos tanto económicos como humanos y logísticos. Del mismo modo, una posible oleada de yihadistas desde otras zonas de conflicto podría ser una oportunidad de ganar recursos humanos con experiencia previa en combate. De forma análoga, una cooperación entre las diferentes facciones dotaría de más oportunidades a BH. No obstante, también existen amenazas que podrían limitar sus capacidades. Entre ellas destacan una posible lucha entre las distintas facciones, precedida una competición entre el EI y Al Qaeda; la modernización del ejército nigeriano; una colaboración internacional a fin de asegurar las fronteras; y una hipotética pérdida de poder por parte de Shekau, ya fuera por defunción o por pérdida de apoyos que debilitaría el liderazgo de BH dando lugar a un vacío de poder.

De este análisis se desprenden dos factores que podrían convertirse en debilidades o fortalezas de cara al futuro. El primero de estos factores es la relación entre sus facciones. Una relación de cooperación o de competición podría determinar el nivel de amenaza que representa BH. El segundo factor, muy relacionado con el primero, son los apoyos de otras organizaciones como el EI, Al Qaeda y sus diferentes franquicias.

En consecuencia, podemos tener en cuenta diversos escenarios si tenemos en cuenta los dos factores mencionados previamente, la relación entre las facciones de BH y sus relaciones con el EI y Al Qaeda. Respecto a la relación entre las facciones de BH, un posible escenario está en una escalada de violencia en la que ambas facciones compitan por recursos materiales y humanos. Esta situación aumentaría la movilidad por la región y la búsqueda de alianzas. De la misma forma, un mayor interés de Al Qaeda en la región podría propiciar el apoyo de JNIM a JAS. Situación que se caracterizaría por una fuerte competición entre JAS e ISWAP.

Otro posible escenario reside en la unión de las facciones de BH. Este escenario vendría precedido de una hipotética pérdida de poder por parte de Shekau, ya fuera por defunción o por pérdida de apoyos, que llevaría a los miembros de JAS a unirse a ISWAP. Ante este escenario, el EI saldría reforzado. Un escenario similar surgiría de una hipotética pérdida de poder del EI que facilitaría la intervención de Al Qaeda y una posible alianza con JAS, así como el traspaso de los militantes de ISWAP. En conclusión, el debate se encuentra, por un lado, en la competición/cooperación entre las facciones de BH que podría aumentar o disminuir sus capacidades; y, por otro lado, en la competición entre el EI y Al Qaeda, quienes podrían optar por apoyar a alguna de las facciones de BH.

En lo respectivo a la lucha contra BH, y teniendo en cuenta que representa una organización insurgente117, algunas de sus fortalezas contribuyen a su consolidación118. Por ejemplo, la identidad política, una causa atractiva, un elevado número de partidarios, un liderazgo sólido, la posesión de santuarios y el apoyo exterior. Al contrario, existen amenazas como la pérdida de liderazgo o la mejora de las intervenciones del ejército nigeriano, sin olvidar la baja capacidad que ha mostrado hasta el momento BH para gestionar el territorio a nivel político. Por tanto, las medidas de contrainsurgencia deberían centrarse en explotar sus debilidades y aprovechar las amenazas.

A este respecto, la generación de empleo y el fomento de la educación disminuirían el atractivo de BH y repercutirían en su capacidad de reclutamiento, para lo cual también es necesario reconstruir y garantizar la seguridad de los centros educativos, así como el desplazamiento de los alumnos de zonas rurales119. Pero es necesario que las medidas lleguen a toda la población independientemente de su inclinación tribal o religiosa.
Desde el ámbito político y militar, la colaboración con los distintos países que tienen frontera con Nigeria se hace necesaria de cara a conseguir el control de dichas fronteras, la eliminación de los santuarios y la obtención de una inteligencia de calidad120. De la misma forma, la lucha en coordinación internacional contra Al Qaeda, el EI y sus facciones es esencial a fin limitar los recursos y capacidades de este movimiento insurgente.

Por último, también es necesario garantizar la seguridad de la población en el norte de Nigeria. Para ello, es necesario reducir los daños colaterales a víctimas civiles y propiedades en las intervenciones de las fuerzas de seguridad. A este fin, el gobierno debería reconstruir las áreas afectadas y garantizar las ayudas a las personas afectadas para que puedan reiniciar sus negocios121. Análogamente, el gobierno debería procesar a los individuos, dentro y fuera del gobierno que han estado vinculados con BH, fomentando los centros de rehabilitación para las víctimas y los programas de desradicalización para los presos122.

En términos generales, es necesario un compromiso a largo plazo del Gobierno nigeriano en la lucha contra BH. Un compromiso que debería abordar estos dos factores: Primero, la solvencia de las necesidades económicas y las diferencias étnico-religiosas entre norte y sur de Nigeria, así como su capacidad para proteger las fronteras; y segundo, los intereses del EI y Al Qaeda en la región para financiar y facilitar recursos a BH. No obstante, es necesario tener siempre en cuenta la capacidad de adaptación de BH para hacer frente a posibles cambios en el contexto nigeriano.

Roberto Muelas Lobato*
Doctor en Psicología Social por la Universidad de Granada


*NOTA: Las ideas contenidas en los Documentos de Opinión son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del IEEE o del Ministerio de Defensa.

Bibliografía

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3-ZENN, Jacob, “Nigerian al-Qaedaism”, Current Trends in Islamist Ideology, 2014, vol. 16, p. 99-117.
4-ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
5-Takfir es un concepto islámico que se traduce como excomunión. En otras palabras, es la declaración de un musulmán como apóstata.
6-ZENN, Jacob y PIERI, Zacharias, “How much takfir is too much takfir? The evolution of Boko Haram’s factionalization”, Journal for Deradicalization, 2017, vol. 11, p. 281-308.
7-ZENN, Jacob, “Boko Haram: Recruitment, financing, and arms trafficking in the Lake Chad region”, CTC Sentinel, 2014, vol. 7, nº 10, p. 5-10; ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
8-ZENN, Jacob, “Leadership analysis of Boko Haram and Ansaru in Nigeria”, CTC Sentinel, vol. 7, nº 2, p. 23-29; ZENN, “Nigerian al-Qaedaism”, op. cit.
9-ZENN y PIERI, op. cit.
10-CIA, “CIA world factbook. Nigeria: People and society”, Washington, DC: United States Central Intelligence Agency (CIA), 2019. Disponible en: https://www.cia.gov/library/publications/the-world- factbook/geos/ni.html Fecha de la consulta 19.12.2019.
11-Los kanuri son algo más de un millón de población.
12-BARKINDO, Atta, “Understanding Boko Haram’s factional structure”, Jane’s Terrorism & Insurgency Monitor, mayor de 2016. Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Atta_Barkindo/publication/303685572_Understanding_Boko_Haram
%27s_Factional_Structure/links/574d5f7908ae061b3302044e.pdf?origin=publication_list ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
13-PIERI, Zacharias y ZENN, Jacob, “The Boko Haram paradox: Ethnicity, religion, and historical memory in pursuit of a caliphate”, African Security, 2016, vol. 9, nº 1, p. 66-88.
14-Ibidem.
15-International Crisis Group, “Northern Nigeria: Background to conflict”, Africa Report, nº 168, diciembre de 2010. Disponible en: https://www.crisisgroup.org/file/1644/download?token=Teq5CbfF
16-OMENMA, J. Tochukwu, “Untold story of Boko Haram insurgency: The lake Chad oil and gas connection”
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17-MAHMOUD, Omar, Local, global, or in between? Boko Haram’s messaging, strategy, membership, and support networks, en ZENN, J., “Boko Haram Beyond the Headlines: Analyses of Africa’s Enduring Insurgency”, West Point, NY: Combating Terrorism Center, 2018, p. 87-114.
18-ZENN y PIERI, op. cit.
19-ZENN, “Nigerian al-Qaedaism”, op. cit.
20-IYEKEKPOLO, Wisdom Oghosa, “Political Elites and the Rise of the Boko Haram Insurgency in Nigeria”,
Terrorism and Political Violence, 2018.
21-ZENN y PIERI, op. cit.
22-Ibidem.
23-Shekau era el segundo al mando de Yusuf.
24-ZENN, “Leadership analysis of Boko Haram and Ansaru in Nigeria”, op. cit.
25-MAHMOUD, op.cit.
26-ZENN y PIERI, op. cit.
27-Ibidem.
28-MAHMOUD, op. cit.
29-Ibidem.
30-PIERI, Zacharias y ZENN, Jacob, Under the Black Flag in Borno: Experiences of foot soldiers and civilians in Boko Haram’s ‘caliphate’, Journal of Modern African Studies, 2018, vol. 56, nº 4, p. 645-672.
31-PEARSON, Elizabeth, “Wilayat shahidat: Boko Haram, the Islamic State, and the question of the female suicide bomber”, en ZENN J. “Boko Haram Beyond the Headlines: Analyses of Africa’s Enduring Insurgency”, West Point, NY: Combating Terrorism Center, 2018, p. 33-52.
32-ZENN, “Leadership analysis of Boko Haram and Ansaru in Nigeria”, op. cit.
33-En adelante, usaremos BH para referirnos al grupo de forma general y JAS para hacer alusión a la facción de Shekau.
34-ZENN y PIERI, op. cit.
35-BARKINDO, “Understanding Boko Haram’s factional structure”, op. cit.
36-GENTILI, Giogia, “The debate around the evolution of Boko Haram’s connections to al Qa’ida in the Islamic Maghreb”, Sicurezza Terrorismo Società, 2016, vol. 3, nº 1, p. 7-39; ZENN, Jacob, Boko Haram’s fluctuating affiliations: Future prospects for realignment with al-Qa’ida, en ZENN, J., “Boko Haram beyond the headlines: Analyses of Africa’s enduring insurgency”, West Point, NY: Combating Terrorism Center, 2018, p. 115-133.
37-KASSIM, Abdulbasit, Boko Haram’s internal civil war: Stealth takfir and jihad as recipes for schism, en ZENN J., “Boko Haram Beyond the Headlines: Analyses of Africa’s Enduring Insurgency”, West Point, NY: Combating Terrorism Center, 2018, p. 159-164.
38-GENTILI, op. cit.; ZENN, “Leadership analysis of Boko Haram and Ansaru in Nigeria”, op. cit.
39-ZENN, Jacob, “Boko Haram’s evolving tactics and alliances in Nigeria”, CTC Sentinel, 2013, vol. 6, nº 6,
p. 10-16; ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
40-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.; ZENN y PIERI, op. cit.
41-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
42-Mamman Nur era el tercero al mando de Yusuf.
43-Nur, junto a otro comandante, fueron sentenciados a muerte por ISWAP acusados de beneficiarse con el intercambio de rehenes.
44-Abu Musab al Barnawi es el hijo de Muhammed Yusuf.
45-ZENN, Jacob, “Demystifying Al-Qaida in Nigeria: Cases from Boko Haram’s founding, launch of jihad and suicide bombings” Perspectives on Terrorism, 2017, vol. 11, nº 6, p. 174-190; ZENN, Jacob, “Boko Haram’s factional feuds: Internal extremism and external interventions”, Terrorism and Political Violence, 2019.
46-KASSIM, op. cit.; ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
47-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
48-Sahara Reporters, “Islamic State «sacks» Al-Barnawi as ISWAP leader”, 4 de marzo de 2019. Disponible en: http://saharareporters.com/2019/03/04/breaking-islamic-state-‘sacks’-al-barnawi-iswap- leader#.XH2DtySLG3g.twitter Fecha de la consulta 19.12.2019.
49-ZELIN, Aaron Y., “The Islamic State’s bayat campaign”, Jihadology, noviembre de 2019. Disponible en: https://jihadology.net/2019/11/03/the-islamic-states-bayat-campaign Fecha de la consulta 19.12.2019.
50-ZENN, “Boko Haram’s factional feuds”, op. cit.
51-MAHMOOD, Omar S. y ANI, Ndubuisi Christian, “Factional dynamics within Boko Haram”, Institute for Security Studies (ISS), julio de 2018. Disponible en: https://issafrica.s3.amazonaws.com/site/uploads/2018-07-06-research-report-2.pdf ZENN, Jacob, “Boko Haram factionalization: Who are Islamic State in West African Province (ISWAP) fighters in Niger and Chad?”, Terrorism Monitor, 2019, vol. XVII, nº 12, p. 8-11.
52-STODDARD, Edward, “Revolutionary warfare? Assessing the character of competing factions within the Boko Haram insurgency”, African Security, 2019, vol. 12, nº 3-4, p. 300-329.
53-MAHMOOD y ANI, op. cit.; PEARSON, op. cit.
54-BARKINDO, “Understanding Boko Haram’s factional structure”, op. cit.
55-WEERARATNE, Suranjan, “Theorizing the expansion of the Boko Haram insurgency in Nigeria”,
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56-Counter Extremism Project, “Boko Haram”. Disponible en: https://www.counterextremism.com/threat/boko-haram Fecha de la consulta 19.12.2019.
57-BARKINDO, “Understanding Boko Haram’s factional structure”, op. cit.
58-ZENN, “Boko Haram’s factional feuds”, op. cit.
59-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.; ZENN y PIERI, op. cit.
60-PEARSON, op. cit.; ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
61-BARKINDO, Atta, “Boko Haram-IS connection: Local and regional implications”, Counter Terrorist Trends and Analyses, 2016, vol. 8, nº 6, p. 3-8.
62-BOTHA, Anneli y ABDILE, Mahdi, “Reality versus perception: Toward understanding Boko Haram in Nigeria”, Studies in Conflict and Terrorism, 2017, vol. 42, no. 5, p. 493-519.
63-ZENN, “Boko Haram’s evolving tactics and alliances in Nigeria”, op. cit.
64-Almajirai se refiere a los estudiantes que se identifican como pobres y vulnerables que provienen de áreas rurales y asisten a centros urbanos para estudiar el Corán.
65-AKINOLA, Olabanji, “Boko Haram insurgency in Nigeria: Between Islamic fundamentalism, politics, and poverty”, African Security, 2015, vol. 8, nº 1, p. 1-29.
66-ONUOHA, Freedom C., “Why do youth join Boko Haram?”, Washington, DC: US Institute of Peace, Special Report 348, junio de 2014. Disponible en: https://www.usip.org/sites/default/files/SR348- Why_do_Youth_Join_Boko_Haram.pdf
67-ZENN, “Boko Haram’s evolving tactics and alliances in Nigeria”, op. cit.
68-MENNER, Scott, “Boko Haram’s regional cross-border activities”, CTC Sentinel, vol. 7, nº 10, p. 10-14.
69-Counter Extremism Project, op. cit.
70-Ibidem.
71-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
72-MAIANGWA, Benjamin, UZODIKE, Ufo Okeke, WHETO, Ayo y ONAPAJO, Hakeem, “‘Baptism by fire’: Boko Haram and the reign of terror in Nigeria”, Africa Today, 2015, vol. 59, nº 2, p. 41-57.
73-FATF-GIABA-GABAC, “Terrorist financing in West Africa and central Africa”, FATF, París, octubre de 2016. Disponible en: http://www.fatf-gafi.org/media/fatf/documents/reports/TF-in-West-Africa.pdf ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
74-ZENN, “Boko Haram’s evolving tactics and alliances in Nigeria”, op. cit.
75-PIERI y ZENN, “The Boko Haram paradox”, op. cit.
76-FATF-GIABA-GABAC, op. cit.; MAHMOOD y ANI, op. cit.
77-ZENN, BARKINDO y HERAS, op. cit.
78-ALIYU, Ahmed, MOORTHY, Ravichandran e IDRIS, Nor Azizan Bin, “Towards understanding the Boko Haram phenomenon in Nigeria”, Asian Social Science, 2015, vol. 11, nº 10, p. 307-317; ZENN, “Boko Haram’s international connections”, op. cit.
79-ZENN, “Boko Haram’s international connections”, op. cit.
80-CUMMINGS, Ryan, “A Jihadi takeover bid in Nigeria? The evolving relationship between Boko Haram and al-Qa’ida”, CTC Sentinel, 2017, vol. 10, nº 11, p. 24-29.
81-ZENN, “Boko Haram’s evolving tactics and alliances in Nigeria”, op. cit.
82-ZENN, “Boko Haram’s factional feuds”, op. cit.
83-IGUALADA, Carlos, “La alqaedización de Dáesh”, Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), junio de 2019. Disponible en: https://observatorioterrorismo.com/terrorismo- internacional/la-alqaedizacion-de-daesh
84-CUMMINGS, op. cit.; ZENN y PIERI, op. cit.
85-GENTILI, op. cit.
86-ZENN, “Demystifying Al-Qaida in Nigeria”, op. cit.; ZENN, Jacob, “A Primer on Boko Haram sources and three heuristics on al-Qaida and Boko Haram in response to Adam Higazi, Brandon Kendhammer, Kyari Mohammed, Marc-Antoine Pérouse de Montclos, and Alex Thurston”, Perspectives on Terrorism, 2018, vol. 12, nº 3, p. 74-91.
87-HIGAZI, Adam, KENDHAMMER, Brandon, MOHAMMED, Kyari y PÉROUSE de MONTCLOS, Marc- Antoine, “A response to Jacob Zenn on Boko Haram and al-Qa’ida”, Perspectives on Terrorism, 2018, vol. 12, nº 2, p. 203-213.
88-ZENN, Jacob, “A biography of Boko Haram and the bay’a to al-Baghdadi”, CTC Sentinel, 2015, vol. 8, nº 3, p. 17-21.
89-Ibidem.
90-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
91-Actualmente, parte de AQIM se encuentra integrada en JNIM (Frente de Apoyo para el islam y los musulmanes), una coalición que integra a las principales organizaciones yihadistas en el área del Sahel y ha jurado lealtad a Al Qaeda.
92-BARKINDO, “Boko Haram-IS connection”, op. cit.
93-KASSIM, op. cit.
94-AKINOLA, op. cit.; Anónimo, “Nigeria’s emergency: Countering Boko Haram”, Strategic Comments, 2013, vol. 19, nº 5, p. vi-vii.
95-ALIYU, MOORTHY e IDRIS, op. cit.
96-MATFESS, Hilary, “No home field advantage: The expansion of Boko Haram’s activity outside of Nigeria in 2019”, Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED), mayo de 2019. Disponible en: https://www.acleddata.com/2019/05/20/no-home-field-advantage-the-expansion-of-boko-harams- activity-outside-of-nigeria-in-2019
97-No se diferencian los ataques de las diferentes facciones de BH; el impacto representa el número de muertos y heridos en su conjunto.
98-BARKINDO, “Understanding Boko Haram’s factional structure”, op. cit.
99-ZENN, “Boko Haram’s international connections”, op. cit.
100-Al-amr bi-l-ma’ruf wa-l-nahy ‘an al-munkar hace referencia a la práctica de llamar a lo que está bien y prohibir lo que está mal. En otras palabras, ordenar lo bueno y prohibir lo malo. En su aplicación se centran en prohibir el consumo de alcohol y otras prácticas no islámicas.
101-COOK, David, “The rise of Boko Haram in Nigeria”, CTC Sentinel, 2011, vol. 4, no. 9, p. 9-11.
102-ZENN, Jacob, “Boko Haram and the kidnapping of the Chibok schoolgirls”, CTC Sentinel, 2014, vol. 7, nº 5, p. 1-8.
103-ZENN, “Nigerian al-Qaedaism”, op. cit.
104-MAHMOOD y ANI, op. cit.; STODDARD, op. cit.; ZENN, “Boko Haram’s factional feuds”, op. cit.
105-ZENN, “Boko Haram factionalization”, op. cit.
106-COOK, op. cit.
107-PEARSON, op. cit.
108-ZENN, “Boko Haram’s fluctuating affiliations”, op. cit.
109-ZENN, “Boko Haram’s international connections”, op. cit.
110-MENNER, op. cit.
111-ZENN, “Boko Haram’s international connections”, op. cit.
112-ZENN, “Boko Haram’s factional feuds”, op. cit.
113-MAHMOOD y ANI, op. cit.; PEARSON, op. cit.
114-ZENN, “Boko Haram factionalization”, op. cit.
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116-Ibidem.
117-ALIYU, MOORTHY e IDRIS, op. cit.
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