Bolonia, un dique contra la extrema derecha

El centro-izquierda gana las elecciones en Emilia Romagna frente a la Liga. La derecha vence en Calabria, pero el partido de Salvini es superado por la formación de Berlusconi
La Liga de Salvini no ha cosechado los resultados esperados en Emilia Romagna, donde ha ganado la izquierda, y en Calabria, donde la derecha ha estado liderada por la formación de Silvio Berlusconi

AFP/FILIPPO MONTEFORTE  -   La Liga de Salvini no ha cosechado los resultados esperados en Emilia Romagna, donde ha ganado la izquierda, y en Calabria, donde la derecha ha estado liderada por la formación de Silvio Berlusconi

La ola populista de Salvini no ha rebasado el rompeolas de Bolonia. La capital de Emilia Romagna, histórico feudo de la izquierda italiana, ha sido la principal fuente de votos del Partido Democrático (PD), la formación de centro-izquierda que se ha impuesto a la extrema derecha de la Liga en las elecciones regionales de este domingo. 

Emilia Romagna y Calabria han celebrado unos comicios que muchos, empezando por el propio Salvini, habían calificado como un plebiscito, una prueba para medir el músculo de la Liga en dos territorios donde, tradicionalmente, han gobernado los candidatos del PD. Los resultados frenan el avance del partido de Matteo Salvini y aporta algo de estabilidad al actual Gobierno de Giuseppe Conte, apoyado, entre otros, por los socialdemócratas.

Bandera de la UE decorada con sardinas de papel durante una manifestación contra el líder de Liga Matteo Salvini
REUTERS/YARA NARDI - Bandera de la UE decorada con sardinas de papel durante una manifestación contra el líder de Liga Matteo Salvini. Este movimiento se ha enfrentado en las calles italianas al auge de la ultraderecha
La izquierda aguanta en Emilia Romagna

El caso de Emilia Romagna era especialmente significativo. Esta región tiene un papel preponderante en el imaginario de la resistencia contra el fascismo y, además, está considerada como uno de los grandes focos intelectuales contra el auge de la extrema derecha populista. Por primera vez en décadas, el dominio de la izquierda estaba en entredicho; los dos candidatos principales, del PD y la Liga, llegaban en una situación de bastante igualdad, en virtud de lo que vaticinaban las encuestas. Finalmente, la alta participación ha sido clave para que la izquierda haya resistido el envite ultraderechista.

La candidatura de Stefano Bonaccini, apoyada por el PD y varios partidos ecologistas más pequeños, ha conseguido reunir más del 51% de los votos, lo que le garantiza revalidar su mandato en la Presidencia regional y, lo que es más importante, una mayoría absoluta progresista en el Consejo Regional. La distancia con respecto a Lucia Borgonzoni, la contendiente de la coalición de derechas encabezada por la Liga, ha sido mayor de lo que se esperaba. Borgonzoni no ha llegado al 44% de los apoyos populares. Es igualmente destacable el descalabro del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), cuyo candidato no ha llegado a recabar ni el 5% de las papeletas.

El reparto de escaños en el Consejo Regional ha sido, igualmente, muy favorable a los intereses del PD. Los socialistas y sus grupos afines disfrutarán de una mayoría absoluta al haber obtenido 29 de los 50 escaños que estaban en juego. La Liga y sus aliados, por su parte, dispondrán de 19 diputados y los dos restantes serán para el M5S.

La lista de Bonaccini ha sido la más popular en la mayoría de las grandes ciudades de la región, a excepción de Ferrara. Bolonia, Rávena, Módena, Parma y Reggio nell’Emilia, entre otras, han optado todas por apoyar mayoritariamente al candidato socialista. Es en estos núcleos urbanos donde el llamado Movimiento de las Sardinas ha articulado una respuesta más organizada y elocuente contra el auge de la ultraderecha. La campaña estuvo marcada por multitudinarias manifestaciones en las que miles de italianos entonaron el ‘Bella Ciao’, la canción que se convirtió en un himno de los partisanos.

“Sardinas negras, abolamos los decretos de seguridad”, dice la pancarta de este manifestante
AFP/ ANDREAS SOLARO - “Sardinas negras, abolamos los decretos de seguridad”, dice la pancarta de este manifestante
Vientos de cambio en el sur

La historia ha sido diferente en Calabria. Allí, sí ha ganado la coalición de partidos de derecha, que ha obtenido un holgado 55% de los votos. Jole Santelli será la nueva presidenta de una región en la que el centro-izquierda de Filippo Callipo se deja la mitad de los votos con respecto a los comicios de 2014. Igualmente, el PD y sus asociados pierden cerca de la mitad de los escaños en el Consejo Regional, donde el M5S queda desprovisto de toda representación. No obstante, es difícil interpretar los resultados de Calabria como una victoria de Salvini.

Dentro del bloque de la derecha, los apoyos mayoritarios han sido para Forza Italia, la formación de Silvio Berlusconi. La nueva presidenta Santelli, de hecho, forma parte de este partido. De los 20 escaños que la derecha ha conseguido en el Consejo Regional -sobre un total de 30-, cinco se los ha llevado la agrupación del ‘Cavaliere’. Por debajo, la Liga y Fratelli d’Italia (aún más escorada a la derecha) han quedado empatadas a cuatro cada una.

Santelli se ha impuesto con bastante claridad en los principales municipios de la región, como Reggio di Calabria, Catanzaro y Cosenza. La nueva gobernadora ha tildado de “enorme” el resultado y ha querido destacar que “es la hora de los hechos”.

La amenaza se frena, pero sigue presente

Los resultados de las citas electorales de este domingo se interpretan como un balón de oxígeno al Ejecutivo de Giuseppe Conte, que cuenta con el apoyo parlamentario del PD. Si se hubiese confirmado una victoria incontestable de la Liga, no se habría descartado la convocatoria de unas elecciones generales adelantadas.

Sin embargo, a pesar de no haber cosechado un gran botín en Emilia Romagna y Calabria, la cuota de poder de la Liga es ya considerable. Las coaliciones de centro-derecha o derecha tienen bajo su control 13 de las 21 regiones de Italia. En aquellas que están situadas más al norte, como Lombardía o Liguria, el partido de Salvini tiene una influencia importante para marcar la agenda política.

El ministro de Asuntos Exteriores Luigi Di Maio ha renunciado recientemente a sus responsabilidades de liderazgo en el Movimiento Cinco Estrellas
PHOTO/ROBERTO MONALDO/LAPRESSE via ZUMA - El ministro de Asuntos Exteriores Luigi Di Maio ha renunciado recientemente a sus responsabilidades de liderazgo en el Movimiento Cinco Estrellas

Con todo, este último fracaso puede abrir algunas dudas en la formación de Salvini, que, a nivel nacional, se encuentra en la oposición. En una decisión que recuerda a la tomada por el ex primer ministro Matteo Renzi con el proyecto de reforma constitucional, Salvini ha perdido un plebiscito que él mismo se había planteado.

No obstante, no parece probable que el político milanés tenga pensado apartarse de los focos, máxime en un partido como la Liga, que ha construido buena parte de sus éxitos en base al carisma de su líder. Más profunda parece, sin embargo, la crisis del Movimiento Cinco Estrellas. La agrupación fundada por el cómico Beppe Grillo ha vuelto a perder apoyo y se encuentra sin un liderazgo claro. El que era la cabeza visible del partido, el ministro de Asuntos Exteriores Luigi di Maio, renunció a seguir liderando el partido a finales de la semana pasada.