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Borne prepara nuevo Gobierno en Francia ante el reto inmediato de las elecciones

El presidente francés, Emmanuel Macron, nombró el lunes a la primera mujer al frente del Ejecutivo en los últimos 30 años
Castex Borne

PHOTO/GOUVERNEMENT FRANÇAIS  -   El hasta ahora primer ministro, Jean Castex, pasa el testigo a la nueva jefa de Gobierno, Élisabeth Borne, durante la ceremonia en el palacio de Matignon, 16 de mayo de 2022

La flamante primera ministra de Francia, Élisabeth Borne, comenzó este martes a preparar el nuevo Gobierno con un ojo en los importantes retos que deberá afrontar, comenzando por las elecciones legislativas de junio. 

Borne, independiente aunque procede de la órbita socialista, se reunió por la mañana con los diputados de la mayoría gubernamental para discutir las líneas generales que quiere imprimir a la acción de su Gobierno, y luego almorzó con el presidente Emmanuel Macron. "La tarea que nos espera es inmensa", dijo la primera ministra a los diputados de la mayoría, según filtraciones a la prensa de esa reunión.   

El nuevo Ejecutivo debería estar constituido para celebrar su primer Consejo de Ministros esta semana, pero antes del nombramiento un organismo oficial analizará la situación fiscal y penal de los candidatos, así como posibles conflictos de intereses.  

El primer nombramiento se conoció hoy mismo, el de su jefe de gabinete, puesto para el que ha designado a Aurélien Rousseau, un antiguo comunista y exdirector de la agencia de salud de la región de París.

El reto social 

El primer desafío del Gobierno será tomar medidas en apoyo del poder adquisitivo de los ciudadanos ante el fuerte repunte de la inflación causado tanto por la guerra de Ucrania como por las tensiones en las cadenas internacionales de suministros.  

"El primer deber es la reparación social de un país roto socialmente. La urgencia social es algo que no entienden los dirigentes", clamó hoy el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, que al frente de la coalición de izquierdas aspira a ganar las elecciones de junio y convertirse en jefe del Gobierno.  

Borne también debería comenzar rápidamente a delinear cómo afrontará otros proyectos cruciales de Macron, como son la reforma de las pensiones de jubilación y la aceleración de la transición energética y ecológica.   

Todo ello con la vista puesta en las elecciones a la Asamblea Nacional del 12 y 19 de junio, en las que el nuevo Gobierno y la propia presidencia de Macron se juegan mucho, ya que la renovación de su mayoría es la condición para poder adoptar su programa en los próximos cinco años.  

Candidata electoral por primera vez 

Borne afronta además un reto personal en esos comicios. Hasta ahora no se ha sometido a ninguna elección, y se estrenará en estas legislativas presentándose en un distrito de la región de Normandía de la que era originaria su madre.  

El candidato macronista ganó en esa circunscripción en segunda vuelta con un 68,34 % de los votos en segunda vuelta frente al 31,66 % de un rival del partido ultraderechista de Marine Le Pen, por lo que Borne en principio no debería tener muchos problemas para obtener el escaño

Adrien Quatennens, uno de los líderes de La Francia Insumisa, ya avanzó que, para su partido, si Borne no logra su escaño "tendría que dimitir" porque no estaría legitimada para liderar el Gobierno.   

Mientras tanto, hoy continúan produciéndose nuevas reacciones a la designación de Borne, una ingeniera civil de 61 años que en el último quinquenio ha ocupado sucesivamente los ministerios de Transportes, Ecología y Trabajo, y que es difícil de catalogar a nivel ideológico.  

El izquierdista Mélenchon hizo honor a su fama de verbo incendiario al calificar a la jefa del Gobierno de "catecúmena del neoliberalismo" y de "caricatura ambulante" de esa escuela política.

Élisabeth Borne
PHOTO/GOUVERNEMENT FRANÇAIS  -   La actual primera ministra, Élisabeth Borne, durante la campaña electoral de las presidenciales que hizo ganar la reelección al presidente Emmanuel Macron

En cambio, la ministra de Cultura en funciones, Roselyne Bachelot, que procede de la parte de la derecha que se unió a Macron, calificó a Borne de representante de "esa izquierda socialdemócrata" que está "alejada de la "radicalización de Mélenchon y "con la que se pueden construir cosas".   

En el lado opuesto del mapa político, el ultraderechista Éric Zemmour consideró que Borne "es una mujer de izquierdas", lo que en su opinión "es una señal" de hacia dónde quiere orientar Macron su segundo mandato.   

Mientras, varios responsables sindicales han mostrado a la prensa en privado su poca satisfacción por tener enfrente a Borne en el Palacio de Matignon, sede del Gobierno, de cara a la reforma de las pensiones después de la experiencia de negociación que tuvieron con ella en asuntos como la apertura a la competencia del sector ferroviario.   

La responsable de pensiones del sindicato CGT, Catherine Perret, advirtió en la emisora France Info que "sería prudente para Borne esperar al resultado de las legislativas de junio antes de abrir las hostilidades" con la polémica reforma del sistema de jubilación, con la que Macron quiere subir la edad de jubilación de 62 a 65 años.